-Siento el impulso de hablarle, ¿Qué hago?
-Cocó, aguanta. No lo hagas-le escribía Aroa.
-Tienes razón.
En ese momento, su hermana. La vio desde el sofá cómo subía al piso de arriba. Luego volvió a bajar y se dejó caer en el sofá, junto a su hermana. Se quitó sus vans y puso los pies sobre la mesa.
-Así sí. Por fin.
Cocó rió.
-Oye, siento lo de esta mañana...
-Ya lo había olvidado...
Las dos se sonrieron.
-Liam me ha dicho que tiene algo que decirme. Estoy asustada.
-Que tonta.
-Y también nerviosa.
-Yo necesito saber de Niall.
-¿No te basta con todo lo que ya dicen en Twitter?
-No.
-Tú no te vas a olvidar de él en la vida, ya te lo digo yo...
Cocó sabía que su hermana tenía razón. Era imposible.
-¿Tú cómo te olvidaste de él?
Mara la miró extrañada. Ya no lo recordaba.
-Ya ni me acordaba de eso...
De repente, la menor empezó a reír.
-¿De qué te ríes?
-Es que ahora me acuerdo de lo peleadas que estuvimos cuando me dijiste lo de Niall...
Cocó también empezó a reírse de aquello.
-Ahora nos reímos, pero te cogiste un cabreo...
-Ya...
Dejaron de reír.
-Ahora lo pienso y digo: menos mal que saliste con él, que yo me olvidé de él... Sino supongo que no saldría con Liam...
-Yo creo que sí.
-¿Por?
-Porque ahora que estáis juntos no me imagino una Mara sin Liam y un Liam sin Mara...
La pequeña sonrió.
-Tienes la misma cara que yo tenía cuando estaba con Niall y me miraba al espejo...
-¿Qué cara?
-No sé. Los ojos te empiezan a brillar cuando hablas de él, se te pone una sonrisita distinta... Cara de atontada.
-¡Qué va!
-¡Sí!
-Ay...
Mara se levantó del sofá y se fue a la cocina para coger algo de merendar.
-¿Quieres algo?
-Ya he merendado.
-Okey.
Martina sostenía una revista, tumbada en su cama, cubierta con una manta. Aunque aparentaba leerla, en realidad más que eso pensaba en Zayn. Sabía que Aroa y Mara tenían razón. No estaba bien, pero delante de sus amigas no quería reconocerlo, porque entonces se pondrían a hablar del tema, y lo que le faltaba era que también le recordaran la existencia de Zayn en el colegio. Esa tarde estaba siendo de lo peor. Miraba la última conexión de su ex, después la de Josh, de vez en cuando contestaba a cosas en el chat Topi, volvía a coger la revista, a pensar en el de Bradford...
-Hello cute.
Josh. Martina soltó la revista rápidamente y cogió el móvil. Sonrió.
-Hola feo.
-Me aburría y quería charlar contigo, ¿hago bien?
-Of course. Yo también me aburro mucho...
-Haz deberes ;)
-Ja ja ja, qué gracioso...
-Ahora en serio, ¿qué tal todo?
-Bien, ¿tú?
-Genial. Acabamos de llegar del estudio.
-Ojalá estuviera allí...
-Ya...
-¿Qué tal está Zayn?
Martina no sabía porque había escrito eso. Había sido como un impulso. Necesitaba saber de él, y Josh era el único al que podía preguntar.
-Mejor, aunque yo sigo viéndole raro... Creo que deberíais hablar.
-Él no me habla...
-Háblale tú.
-No.
-Entonces no te importará demasiado.
-¡Claro que me importa! Sino no te hubiera preguntado por él...
-Yo creo que si te importara tanto, ya le hubieras dicho algo.
-Cree lo que quieras.
-Te recuerdo que soy muy bueno acertando sobre lo que piensas...
-Pues esta vez te equivocas.
-Yo creo que no.
-Pues ya te digo que sí.
-¿Te has fijado que siempre acabamos discutiendo?
-Eres tú el que empieza.
-No es verdad...
-Sí.
-Ahora acabas de empezar tú, por ejemplo.
-Bueno, vamos a dejarlo ya.
-Admite que al menos te he entretenido...
-Sí. Y yo a ti también, te recuerdo que tú también estabas aburrido.
-Ya...
-¿Qué haces esta noche?
-¿Me vas a invitar a cenar?
-¡Eres tonto!
-Iré con Sandy y Niall a comer a Nandos, ¿te apuntas?
-No, thanks.
-Si es por ellos, les digo que no.
-Ay, basta, eh...
-Que poco sentido del humor...
-Me pones nerviosa.
-¿Como el día de la playa?
-Ya lo había olvidado, veo que tú no.
-¡Cómo olvidar tu cara de gozo cuando te besaba!
-Sí, y tus ganas de ir a más y mi voz diciéndote que pararas...
-Va, lo hiciste porque sabías que los demás nos mirarían, sino...
-Ya, claro, por eso después no te he pedido que nos acostáramos...
-Eres demasiado vergonzosa, sino... Pero seguro que lo has pensado más de una vez.
-¡Qué cerdo eres!
-¡Has empezado tú!
-Tú me lo has puesto en bandeja...
-Que va, eso eres tú, que tienes la mente un poco guarrona...
-Venga, va, dejemos el tema.
-Okey. Bueno, te dejo, que me voy a cenar.
-Estos británicos, cenando tan pronto...
-Hasta otra, fea.
-Adiós Josh, un beso.
-¿Dónde?
-En la mejilla, no te flipes.
-Me gustaría verte la cara, que me la vieras tú a mi y comprobar cómo no te puedes resistir a dármelo en la boca.
-Venga, flipado, ¡hasta luego!
-Bye, bye.
Martina bloqueó el móvil. Suspiró. Josh tenía algo que la volvía loca... Pero era tan diferente a Zayn...¿Cómo podían gustarle dos personas tan diferentes? No, espera, Josh no le gustaba. Era un amigo, con el que había tenido algo, pero nada más. Eso es, solo un amigo. Pero le producía tanto morbo... Bah, seguro que lo hacía con todas. No tenía que sentirse especial por cómo le hablaba. Sin darse cuenta, ese día, no volvió a pensar en Zayn.
Aroa comprobaba su móvil cada minuto, como por la mañana. Louis seguía sin dar señales de vida. No tenía que preocuparse, ¿o sí? Si no le hablaba era porque no había pensado en ella... Bien, Martina decía en esos momentos que habían estado en el estudio. Claro, eso lo explicaba todo, había estado demasiado atareado. Pero ya habían llegado. Suspiró. Le estaba dando demasiada importancia a una tontería. ¡Pero es que hasta Josh había tenido tiempo de hablar con la Topi! Y eso que no tienen nada... Bueno, ella tampoco tenía nada con Louis... O sí... Bueno, no lo sabía. Se estaba empezando a agobiar. ¿Lo llamaba? No, no tenía que ser una acosadora.
-Mara, ¿has hablado esta tarde con Liam?
-No, ¿por?
-Por nada.
-Aroa, tranquila, en cuanto tenga un rato te hablará.
-Tienes razón.
-Stay calm :)
Pero Mara comprendía a su amiga. Si ella estaba impaciente por lo que tenía que decirle Liam, no se imaginaba cómo podría estar Aroa...
-Yo también estoy nerviosa.
-¿Por?
-Liam tenía que hablar conmigo...
-Bueno, tú ya sabes que será bueno, yo...
-No me ha dicho nada de si es bueno o malo...
-Pero obviamente lo será...
-Ya, pero no sé.
-Tú tranquilízate.
-Aroa...
-Qué.
-Suerte, ya verás como todo sale bien.
Al leerlo, sin saber porque, Aroa empezó a notar cómo sus ojos se humedecían. Tenía miedo, estaba insegura. Respiró hondo, suspiró, y se dijo a sí misma que todo saldría bien.
-Gracias Mara, te quiero.
-Y yo babe. Mira, para animarte, le diré a Andy que te siga.
-¡No! ¡No lo hagas!
-¿Por?
-Porque no, ya me seguirá él ;)
-¿Te imaginas que algún día lo conocemos?
-Oh god, me veo buscando mis bragas en el subsuelo.
-Imagínatelo. Ahí, delante nuestra. Vale, ya paro.
-Por favor.
En ese momento, el móvil de Mara suena. Lo coge. Sonríe al escuchar la voz de su chico.
viernes, 19 de julio de 2013
Capítulo 92: Incertidumbre.
Patio. Un respiro para las Topis. En la escalera de siempre, ellas.
-Bueno, ¿qué tal tu examen?
-¡Genial! Estaba un poco desconcentrada al principio, pero luego bien.
-Dabuti-le contestó Aroa.
La chica vio la mirada amenazante de Martina y rió.
-Ya te decía yo que te iría de diez...
-Bueno, tú nos tienes que contar algo, ¿no?
-Ah, sí.
Aroa les empezó a contar la conversación con Louis y las preocupaciones que tenía.
-Ya verás como hoy se soluciona...-le dijo Mara.
-Ya se lo he dicho yo...-comentó Cocó.
-Por cierto, ¿os he dicho que Andy me ha empezado a seguir en Twitter?-preguntó Mara.
Las chicas se sorprendieron con lo que la chica acababa de decir, sobretodo Aroa. Mara sonrió.
-Veo que no...
-¿Cómo que te ha seguido? ¿En serio?-preguntaba atacada Aroa.
-Sí...
Mara sonreía de oreja a oreja.
-Joder... ¡Yo también quiero!
-Que pronto te olvidas de Louis...-le dijo Cocó.
-Eso no ha tenido gracia. Yo Louis forever. Ya lo sabéis...
-Ay, que cosita, que se nos altera...-bromeaba Martina, abrazándola.
-Tía, tú estás mucho mejor, eh...-le dijo Mara a Martina.
-Sí, bueno... Paso de estar mal por Zayn...
-Ojalá fuese como tú...-se lamentaba Cocó.
-Pues yo no creo que estés bien-dijo Mara, dirigiéndose a Martina.
-Que sí, que lo estoy...
-Yo estoy con Mara...-dijo Aroa.
-Yo confío en ti, Marti...
-Gracias Cocó...
En aquel momento, el timbre.
-¿Ya? Joder...-comentó Aroa.
-Hasta luego, nenas-se despidió Mara.
Las cuatro se abrazaron y se fueron para clase.
Lejos, muy lejos de allí, Louis y Liam hacían la comida.
-Bueno, no me acabaste de contar qué te pasaba exactamente anoche...
-Mejor no hablamos de eso...
-Uy, un segundo. ¿Tú mal por amor?
Liam empezó a reírse exageradamente. Nunca había visto a Louis así. Por la mañana había estado desganado, como por la noche, y ahora seguía igual. Su amigo no tenía buen despertar, y por eso no le prestó mucha atención, pero con el paso de las horas se daba cuenta de que aquello no era por el sueño.
-¡Qué dices!
-¿Entonces?
-Estoy cansado, es solo eso...
-Anoche me dijiste también eso...
-Sigo con cansancio...
-¡Pero si has dormido el doble que yo!
-Es que yo no malgasto horas de sueño hablando ñoñerías con la novia...
-Más que nada porque no tienes...
Liam se dio cuenta del error que había cometido al decir eso cuando vio la cara que Louis puso tras sus palabras.
-Lo siento tío, no debería haber dicho eso...
-Déjalo, tienes razón.
Liam le quitó de la mano el pelador de patatas a Louis.
-Va, dejemos esto y cuéntame qué te pasa.
-No quiero hablar de eso.
-Louis, basta ya. Te dejo mi casa y me hablas así... No me parece justo.
-Liam, es solo que me parece una mariconada hablar de los líos que tengo en mi cabeza con Eleanor y Aroa con un amigo. No me gusta, tío, creo que puedes respetarlo...
-¡A veces eres tan imbécil!
Louis no le contestó. No le apetecía seguir discutiendo con Liam.
-Sé que tenemos maneras distintas de ser, y que seguramente si a mi me estuviera pasando lo que te está pasando a ti, te lo habría contado ya, pero me fastidia que te haya dejado mi casa para que te sientas mejor y estés así de gilipollas.
Louis seguía sin contestarle. Se fue de la cocina.
-Cocina tú que yo me pediré una pizza.
Liam suspiró. En esos momentos le hubiera lanzado el bol de cristal que tenía en las manos en toda la cara.
-Ok.
Hora de comer. Las tres Topis más mayores, las de bachiller, ya podían decir que habían superado un día más de clase. Mara, tenía que conformarse con una hora para comer y después regresaría al colegio. Ánimo, solo dos horas más.
-¿Qué haces?
-Fregando platos... ¿Tú?
-Voy a comer.
-¿Todo bien en el cole?
-Sí. ¿Allí?
-Bueno, Louis está un poco raro y no me quiere decir porque. Me he enfadado con él.
Mara rió al leer lo último que le había enviado.
-Eres como una chica...
-Idiota.
-Seguro que al final te lo cuenta.
-¿Cómo está Aroa?
-Mal... No sabe porque Louis aún no le ha dicho de salir...
-Ya lo arreglarán...
-Seguro. Por cierto, Andy me ha empezado a seguir.
-¿En serio?
-Sí.
-Debe ser porque tiene curiosidad por conocerte, tanto hablarle de ti...
-Debe estar harto, ¿no? ;)
-Sí. Además, tengo que comentarte algo...
-¿El qué?
En ese momento Liam se da cuenta de que Niall le llama también.
-Perdona Mara, tengo que dejarte. Esta noche te llamo y te lo cuento. No me eches mucho de menos y a estudiar en clase, ¡eh!
-Sí, papá. Te quiero.
-Te quiero.
Mara sonríe. ¿Que tendrá que decirle su chico?
Capítulo 91: Nuevo día.
29 de Enero. Mañana nublada. Martina maldijo ese mal tiempo. Quizá estaba, además, más sensible que otros días. Al parecer, el tiempo no la ayudará. A todo eso, se sumaba que había colegio. ¿Algo más? Sí, un examen a primera hora de Inglés. No pudo evitar acordarse de Zayn y Josh al pensar en ello. Inglés, Zayn, Josh. Para ella era normal que se le vinieran esos dos nombres al pensar en "Inglés", pero en realidad no lo era.
Para empezar su día, se dio una buena ducha. Buscaba, además de despertarse, un poco de relax. Estuvo un buen rato debajo del agua. Sin sorprenderle, aquella ducha no le sirvió para olvidarse de todos los problemas que tenía. Se preguntó si a todo lo aquello se le sumaría algo más. Tenía diez minutos para desayunar y vestirse.
Cocó esa mañana estaba algo más animada. Ese día lo afrontó como el primero para olvidarse del rubito. Después de maldecir su armario, y de prometerse a sí misma que tenía que irse de compras urgentemente, bajó a desayunar. Allí, se encontró a a Mara.
-¿Qué haces tú despierta?
-No tenía más sueño...-le respondió la pequeña.
Cocó pensó que su hermana cada día estaba más cambiada.
-¿Me prestas la hora que te queda para dormir?
-Falta te haría, tienes unas ojeras...
Cocó salió de la cocina y se miró en el espejo del salón. Resopló. Por mucho que quisiera hacerse la feliz y la renovada ese día, su aspecto le delataba.
-¡Ya pareces Aroa!-rió Mara.
-Si te escuchara...
-¿Cereales?
-Vale-le contestó, volviendo a la cocina.
Cocó subió a su habitación mientras su hermana le sirvió el desayuno. Cogió su móvil. Mientras las dos desayunaban, ella miraba Twitter. Una interacción. Seguro que algún desconocido le había empezado a seguir... Mientras se cargaba la página, cogió con la cuchara un par de cereales de su tazón de leche. La página se actualizó. A Cocó se le cayó la cuchara. Mara se dio cuenta. Rió. Paró cuando vio la cara que se le había quedado a su hermana.
-¿Qué pasa?-le dijo, arrebatándole el móvil.
<<Thanks babe, I want to go to Mallorca soon! Beautiful beaches! Good friends!>>
-Tampoco es para tanto... Si me dijeras que no le conoces en persona y que no has salido con él...
-Déjalo.
Mara notó el enfado de su hermana. No lo entiendió. Estará con la regla... Escuchó cómo su hermana se va con su padre en el coche. A ella le quedaba algo más para irse a clase. Mira a su alrededor. Bebió agua y se metió en la boca un par de cereales más. Decidió mirar la tele.
Aroa miraba por la ventana del coche de camino a clase. Lo primero que hizo esa mañana fue revisar su móvil. Louis no le había dicho nada. No sabía absolutamente nada de él desde el día anterior, cuando él le explicó que lo había dejado con Eleanor. Sonrió al pensar en el gran paso que había hecho su amigo. Pero luego pensó en que aún no eran novios. Él no parecía tener muchas ganas de serlo, al contrario que ella. Sintió un escalofrío en su interior. ¿Estaba enamorada ella y él no? Le asustaba que eso fuera así. Sin darse cuenta, llegaron al colegio. Cocó y ella bajaron del coche.
-Bueno, ¿mejor que anoche?
-Sí...
-Pues yo te veo mal...
-Ay, Cocó, no sé...
-¿No habéis vuelto a hablar?
-No.
-Bueno, esta tarde te llama fijo.
-Pues yo no lo pienso así...
A lo lejos, en la puerta del centro, Martina las espera. Esa mañana coinciden al llegar.
-¡Hola pivones!
-A ti se te ve mejor, capulla...-le dijo Aroa.
-Bah, no voy a estar amargada... A vosotras os pasa algo...
Cocó y Aroa se miraron entre ellas.
-Bueno, a ti Cocó ya me imagino porque es... He mirado Twitter esta mañana...
Aroa no sabe de qué habla.
-¿Qué pasa con Twitter?
-Nada, que anoche me dio por contestar un tweet a Niall pensando que no lo vería...
-Pero el pivón irlandés, contra todo pronóstico y rompiendo con la progresión de la terapia de nuestra Topi, lo vio y le contestó...-interrumpió Martina.
Aroa abrió los ojos, quedándose boquiabierta.
-¡Qué mono!
-No, mal. Mono no...-le dijo la más pequeña.
-Perdón. Mono no, tonto. Retrasado, inútil...
-Podéis dejarlo...-dijo Cocó.
La chica entró al colegio y se fue para clase.
-Pobrecita...
-Lo que tiene que hacer es hablar con Niall y contarle lo que le pasa, a ver si el chico colabora un poco...
-Martina, no es tan fácil.
-Bueno, ¿y a ti qué te pasa?
-Te lo cuento en el patio, que estará Mara... Ahora vamos a clase...
-No, joder, que tengo examen de inglés...
-Te irá de diez, a ti la lengua inglesa se te da de maravilla...-le dijo Aroa con un tono picarón, guiñándole un ojo.
-¡Serás puta!
Las dos amigas entraron al pasillo de sus clases entre risas, y luego cada una se fue para su clase.
Para empezar su día, se dio una buena ducha. Buscaba, además de despertarse, un poco de relax. Estuvo un buen rato debajo del agua. Sin sorprenderle, aquella ducha no le sirvió para olvidarse de todos los problemas que tenía. Se preguntó si a todo lo aquello se le sumaría algo más. Tenía diez minutos para desayunar y vestirse.
Cocó esa mañana estaba algo más animada. Ese día lo afrontó como el primero para olvidarse del rubito. Después de maldecir su armario, y de prometerse a sí misma que tenía que irse de compras urgentemente, bajó a desayunar. Allí, se encontró a a Mara.
-¿Qué haces tú despierta?
-No tenía más sueño...-le respondió la pequeña.
Cocó pensó que su hermana cada día estaba más cambiada.
-¿Me prestas la hora que te queda para dormir?
-Falta te haría, tienes unas ojeras...
Cocó salió de la cocina y se miró en el espejo del salón. Resopló. Por mucho que quisiera hacerse la feliz y la renovada ese día, su aspecto le delataba.
-¡Ya pareces Aroa!-rió Mara.
-Si te escuchara...
-¿Cereales?
-Vale-le contestó, volviendo a la cocina.
Cocó subió a su habitación mientras su hermana le sirvió el desayuno. Cogió su móvil. Mientras las dos desayunaban, ella miraba Twitter. Una interacción. Seguro que algún desconocido le había empezado a seguir... Mientras se cargaba la página, cogió con la cuchara un par de cereales de su tazón de leche. La página se actualizó. A Cocó se le cayó la cuchara. Mara se dio cuenta. Rió. Paró cuando vio la cara que se le había quedado a su hermana.
-¿Qué pasa?-le dijo, arrebatándole el móvil.
<<Thanks babe, I want to go to Mallorca soon! Beautiful beaches! Good friends!>>
-Tampoco es para tanto... Si me dijeras que no le conoces en persona y que no has salido con él...
-Déjalo.
Mara notó el enfado de su hermana. No lo entiendió. Estará con la regla... Escuchó cómo su hermana se va con su padre en el coche. A ella le quedaba algo más para irse a clase. Mira a su alrededor. Bebió agua y se metió en la boca un par de cereales más. Decidió mirar la tele.
Aroa miraba por la ventana del coche de camino a clase. Lo primero que hizo esa mañana fue revisar su móvil. Louis no le había dicho nada. No sabía absolutamente nada de él desde el día anterior, cuando él le explicó que lo había dejado con Eleanor. Sonrió al pensar en el gran paso que había hecho su amigo. Pero luego pensó en que aún no eran novios. Él no parecía tener muchas ganas de serlo, al contrario que ella. Sintió un escalofrío en su interior. ¿Estaba enamorada ella y él no? Le asustaba que eso fuera así. Sin darse cuenta, llegaron al colegio. Cocó y ella bajaron del coche.
-Bueno, ¿mejor que anoche?
-Sí...
-Pues yo te veo mal...
-Ay, Cocó, no sé...
-¿No habéis vuelto a hablar?
-No.
-Bueno, esta tarde te llama fijo.
-Pues yo no lo pienso así...
A lo lejos, en la puerta del centro, Martina las espera. Esa mañana coinciden al llegar.
-¡Hola pivones!
-A ti se te ve mejor, capulla...-le dijo Aroa.
-Bah, no voy a estar amargada... A vosotras os pasa algo...
Cocó y Aroa se miraron entre ellas.
-Bueno, a ti Cocó ya me imagino porque es... He mirado Twitter esta mañana...
Aroa no sabe de qué habla.
-¿Qué pasa con Twitter?
-Nada, que anoche me dio por contestar un tweet a Niall pensando que no lo vería...
-Pero el pivón irlandés, contra todo pronóstico y rompiendo con la progresión de la terapia de nuestra Topi, lo vio y le contestó...-interrumpió Martina.
Aroa abrió los ojos, quedándose boquiabierta.
-¡Qué mono!
-No, mal. Mono no...-le dijo la más pequeña.
-Perdón. Mono no, tonto. Retrasado, inútil...
-Podéis dejarlo...-dijo Cocó.
La chica entró al colegio y se fue para clase.
-Pobrecita...
-Lo que tiene que hacer es hablar con Niall y contarle lo que le pasa, a ver si el chico colabora un poco...
-Martina, no es tan fácil.
-Bueno, ¿y a ti qué te pasa?
-Te lo cuento en el patio, que estará Mara... Ahora vamos a clase...
-No, joder, que tengo examen de inglés...
-Te irá de diez, a ti la lengua inglesa se te da de maravilla...-le dijo Aroa con un tono picarón, guiñándole un ojo.
-¡Serás puta!
Las dos amigas entraron al pasillo de sus clases entre risas, y luego cada una se fue para su clase.
jueves, 4 de julio de 2013
Capítulo 90: Grandes noticias, ¿duraderas?
-Bonitas fotos con Eleanor...
-Lo siento. Nos han pillado.
-Ya, ya lo he visto.
-Tengo algo que contarte.
-¿El qué? ¿La peineta que le has hecho a las fans? Porque ahora no paran de decir que es porque no te dejaban en paz con Eleanor. ¿La has hecho por eso?
-No, solo que estaba harto de ellas.
-Te recuerdo que soy una de ellas.
-Tú eres diferente Aroa, si ya lo sabes...
-Bueno, dime lo que me tenías que decir.
-He hablado con Eleanor y se lo he dicho todo.
A Aroa se le fue el enfado, empezó a saltar de alegría en la cama y respiró profundamente, llena de felicidad. Se había quitado un peso de encima y ahora con Louis sentía que avanzaba.
-Gracias :') ¿Y cómo se lo ha tomado?
-Pues... mal, fatal. Con decirte que ahora estoy en casa de Liam porque me ha echado...
-Jo, lo siento Louis.
-No, tonta.
El chico no soportaba que Aroa se disculpara. Sabía que lo que estaba haciendo con ambas chicas no estaba bien, que en ese instante se estaba volviendo a meter en un gran lío.
-¿Y ahora?-le escribía ella.
-Pues que estoy soltero.
-A, guay ;)
-Te tengo que dejar Aroa, Liam y yo nos vamos a tomar algo, a ver si nos despejamos.
-Vale. Mañana hablamos, xx!
-Okey, un abrazo, guapa.
Aroa debería esperar un día más para hacer oficial que Louis y ella estaban juntos. ¿Por qué no le había dicho ya de salir? Se iba con Liam... Pues ya podría haberse esperado algo más... Le estaba dando demasiadas vueltas a algo que era una tontería. Le pasaba muchas veces. A pesar de estar un poco pensativa por eso, no podía evitar sonreír tras saber que Eleanor y él habían acabado.
Liam y Louis tomaban algo en el bar que tenía el más pequeño en su casa, al lado de la piscina.
-Al final, tú sin Danielle y yo sin Eleanor.
-Pues sí. No pensaba que unas chicas como esas marcarían tanto nuestra vida.
-Ni yo. Imagínate lo grande que debe ser para ellas...
-Lo sé. Mara me lo recuerda todos los días.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Claro.
-¿Cuando dejaste a Danielle te sentías culpable?
-Sí, mucho. Pero lo mio fue muy distinto a lo tuyo, lo mio se veía venir, y lo tuyo... Para Eleanor seguro que habrá sido una sorpresa.
-Pues un poco sí... Pero de la forma en la que me ha hablado... Es que nunca la había visto así...
-Eh, no le des más vueltas Louis. Se le pasará. Tú ahora disfruta del momento y trata de que todo vaya bien con Aroa.
Liam vio que Louis no estaba del todo bien.
-¿Te pasa algo más?
-Joder. Es que...
-¿Qué?
-Mejor hablamos mañana. Estoy cansado.
-¿Ya te vas a dormir?
-Sí. Buenas noches Liam.
-Buenas noches.
Louis se levantó de la butaca donde estaba sentado y se dirigió hacia la puerta.
-Por cierto, felicidades a la parejita Líbar. Ya me contarás mañana qué ñoñería le has hecho a tu novia-le dijo antes de irse.
-¡Ya me contarás tú cuando estés con Aroa!
-Liam, he estado con Eleanor y sabes que no soy tan ñoño...
-Algún día sacarás tu lado ñoño, ¡listo!
Y Louis, entre risas y un poco más animado, subió las escaleras y se fue a la cama.
Lejos de allí...
-Tía, Louis ya lo ha dejado con Eleanor :')
-¿Cómo? ¡Ay me alegro mucho Aroa! ¿Entonces ya sois...?
-No.
-¿Por?
-Me ha dicho que se iba con Liam, que mañana hablaríamos. Le he notado raro.
-No te preocupes, tonti. Ya verás como mañana ya nos dirás a todas que estás con él.
-Que ganas...
-Es que ya toca... Me alegro por ti nena, de verdad, te lo mereces. Sois tan cuquis juntos...
-Ay, gracias <3.
¿Y tú?
-Yo mejor. Bueno, no sé... Es que está hasta casi más presente que si estuviera en Mallorca, y eso no ayuda...
-Cocó, pasa página ya. Deja Twitter unos días, no sé, pero tienes que olvidarle ya.
-Lo sé...
-Estamos las Topis para lo que necesites, y estoy yo hasta cuando no. Te quiero mucho Cocó, y no quiero verte tan mal... Quiero que seas la Cocó de antes.
-Y yo también quiero serlo...
-Pues cambia de actitud.
-No es tan fácil.
-Ya lo sé... Pero de todo se sale.
-Pues de esto me va a costar mucho.
-Te prometo que haré algo para que te sea más fácil. Tú solo déjame pensar unos días, ¿Vale?
-No hace falta tonti, de verdad.
-Sí hace falta.
-Bueno, mientras no me metas en un lío...
-Don't worry babe. Me voy a la cama, buenas noches Hooli <3.
-Buenas noches, ¡mañana será tu gran día! Te quiero.
-Je t'aime!
Cocó ya empezaba a sentir que los ojos se le cerraban. Refrescó por última vez la página de Twitter. Niall había twitteado.
<<Happy for my free time this week. Tomorrow more concerts, so good! Good morning Directioners!>>.
Seguía tan mono como siempre. Aunque eran mundialmente conocidos él seguía siendo igual, no había cambiado. Cocó pensó que lo mejor hubiera sido que se le hubiera subido a la cabeza, así ahora no pasaría horas y horas pensando en él. Vio cómo empezaba a contestar a fans. Decidió twittearle, como en los viejos tiempos cuando aún no sabía lo que le vendría, cuando era una desconocida para él.
<<Come to Mallorca, we are waiting for you Nialler, xx!>>.
No sabía porque lo había hecho, pero de alguna manera se había sentido más cerca de él mandándole el tweet. Bloqueó el móvil y se fue a la cama. Mañana sería otro día. Esperaba que mejor que ese.
-Lo siento. Nos han pillado.
-Ya, ya lo he visto.
-Tengo algo que contarte.
-¿El qué? ¿La peineta que le has hecho a las fans? Porque ahora no paran de decir que es porque no te dejaban en paz con Eleanor. ¿La has hecho por eso?
-No, solo que estaba harto de ellas.
-Te recuerdo que soy una de ellas.
-Tú eres diferente Aroa, si ya lo sabes...
-Bueno, dime lo que me tenías que decir.
-He hablado con Eleanor y se lo he dicho todo.
A Aroa se le fue el enfado, empezó a saltar de alegría en la cama y respiró profundamente, llena de felicidad. Se había quitado un peso de encima y ahora con Louis sentía que avanzaba.
-Gracias :') ¿Y cómo se lo ha tomado?
-Pues... mal, fatal. Con decirte que ahora estoy en casa de Liam porque me ha echado...
-Jo, lo siento Louis.
-No, tonta.
El chico no soportaba que Aroa se disculpara. Sabía que lo que estaba haciendo con ambas chicas no estaba bien, que en ese instante se estaba volviendo a meter en un gran lío.
-¿Y ahora?-le escribía ella.
-Pues que estoy soltero.
-A, guay ;)
-Te tengo que dejar Aroa, Liam y yo nos vamos a tomar algo, a ver si nos despejamos.
-Vale. Mañana hablamos, xx!
-Okey, un abrazo, guapa.
Aroa debería esperar un día más para hacer oficial que Louis y ella estaban juntos. ¿Por qué no le había dicho ya de salir? Se iba con Liam... Pues ya podría haberse esperado algo más... Le estaba dando demasiadas vueltas a algo que era una tontería. Le pasaba muchas veces. A pesar de estar un poco pensativa por eso, no podía evitar sonreír tras saber que Eleanor y él habían acabado.
Liam y Louis tomaban algo en el bar que tenía el más pequeño en su casa, al lado de la piscina.
-Al final, tú sin Danielle y yo sin Eleanor.
-Pues sí. No pensaba que unas chicas como esas marcarían tanto nuestra vida.
-Ni yo. Imagínate lo grande que debe ser para ellas...
-Lo sé. Mara me lo recuerda todos los días.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Claro.
-¿Cuando dejaste a Danielle te sentías culpable?
-Sí, mucho. Pero lo mio fue muy distinto a lo tuyo, lo mio se veía venir, y lo tuyo... Para Eleanor seguro que habrá sido una sorpresa.
-Pues un poco sí... Pero de la forma en la que me ha hablado... Es que nunca la había visto así...
-Eh, no le des más vueltas Louis. Se le pasará. Tú ahora disfruta del momento y trata de que todo vaya bien con Aroa.
Liam vio que Louis no estaba del todo bien.
-¿Te pasa algo más?
-Joder. Es que...
-¿Qué?
-Mejor hablamos mañana. Estoy cansado.
-¿Ya te vas a dormir?
-Sí. Buenas noches Liam.
-Buenas noches.
Louis se levantó de la butaca donde estaba sentado y se dirigió hacia la puerta.
-Por cierto, felicidades a la parejita Líbar. Ya me contarás mañana qué ñoñería le has hecho a tu novia-le dijo antes de irse.
-¡Ya me contarás tú cuando estés con Aroa!
-Liam, he estado con Eleanor y sabes que no soy tan ñoño...
-Algún día sacarás tu lado ñoño, ¡listo!
Y Louis, entre risas y un poco más animado, subió las escaleras y se fue a la cama.
Lejos de allí...
-Tía, Louis ya lo ha dejado con Eleanor :')
-¿Cómo? ¡Ay me alegro mucho Aroa! ¿Entonces ya sois...?
-No.
-¿Por?
-Me ha dicho que se iba con Liam, que mañana hablaríamos. Le he notado raro.
-No te preocupes, tonti. Ya verás como mañana ya nos dirás a todas que estás con él.
-Que ganas...
-Es que ya toca... Me alegro por ti nena, de verdad, te lo mereces. Sois tan cuquis juntos...
-Ay, gracias <3.
¿Y tú?
-Yo mejor. Bueno, no sé... Es que está hasta casi más presente que si estuviera en Mallorca, y eso no ayuda...
-Cocó, pasa página ya. Deja Twitter unos días, no sé, pero tienes que olvidarle ya.
-Lo sé...
-Estamos las Topis para lo que necesites, y estoy yo hasta cuando no. Te quiero mucho Cocó, y no quiero verte tan mal... Quiero que seas la Cocó de antes.
-Y yo también quiero serlo...
-Pues cambia de actitud.
-No es tan fácil.
-Ya lo sé... Pero de todo se sale.
-Pues de esto me va a costar mucho.
-Te prometo que haré algo para que te sea más fácil. Tú solo déjame pensar unos días, ¿Vale?
-No hace falta tonti, de verdad.
-Sí hace falta.
-Bueno, mientras no me metas en un lío...
-Don't worry babe. Me voy a la cama, buenas noches Hooli <3.
-Buenas noches, ¡mañana será tu gran día! Te quiero.
-Je t'aime!
Cocó ya empezaba a sentir que los ojos se le cerraban. Refrescó por última vez la página de Twitter. Niall había twitteado.
<<Happy for my free time this week. Tomorrow more concerts, so good! Good morning Directioners!>>.
Seguía tan mono como siempre. Aunque eran mundialmente conocidos él seguía siendo igual, no había cambiado. Cocó pensó que lo mejor hubiera sido que se le hubiera subido a la cabeza, así ahora no pasaría horas y horas pensando en él. Vio cómo empezaba a contestar a fans. Decidió twittearle, como en los viejos tiempos cuando aún no sabía lo que le vendría, cuando era una desconocida para él.
<<Come to Mallorca, we are waiting for you Nialler, xx!>>.
No sabía porque lo había hecho, pero de alguna manera se había sentido más cerca de él mandándole el tweet. Bloqueó el móvil y se fue a la cama. Mañana sería otro día. Esperaba que mejor que ese.
miércoles, 3 de julio de 2013
Capítulo 89: El primero de ochenta.
28 de Enero del 2014. De noche. En la habitación de Cocó, ella, su móvil y una tímida luz encendida. De vez en cuando reía, pues las Topis esa noche iban de graciosas por el chat Topi. Últimamente estaban un poco mal por lo de los chicos, pero decidieron que necesitaban llenarse de positivismo y darse alegrías entre ellas, ya que era la única manera de que el tiempo pasara lo más veloz posible.
Cocó no había parado de pensar en Niall esos días. No le había vuelto a preguntar por su llanto, y eso evidenciaba que no le importaba. La despedida había sido un tanto fría, y eso le dolió. Estaba confundida. A pesar de todo, ganas de que el tiempo pasara, de que aquello se le fuera de la cabeza, y que con todo eso se fuera de su mente Niall, no le faltaban.
Medio mes sin su Liam. Medio mes sin tenerle delante, cerca, sin poder sentir su aliento, sin poderle besar, sin poder abrazarle y sentirse la chica más afortunada del mundo.
Medio mes sin su Mara. Medio mes sin besarla, abrazarla y poder oler su perfume. Sin poder tocarle el pelo, sin poder mirarla a los ojos y sentir que solo necesita estar a su lado para ser feliz.
Juntos estaban llevándolo bien, pero ese 28 de Enero Mara estaba un poco más pesimista de lo normal. Había soñado con él, con que cogía un avión y se presentaba en casa, a pasar unos días con ella. Al despertarse, había maldecido su situación mil veces. Por eso, el resto del día su humor iba de mal en peor. A pesar de todo, lo disimuló bastante bien con sus amigas. Le echaba todos los días de menos, pero ese especialmente.
-Mara, un año ya juntos...
-Ya :')
Liam, quiero abrazarte.
-Y yo besarte... y que me des mimitos...
-Estoy mal. No te veo desde hace casi un mes Liam...
-Yo tampoco lo llevo mal, lo sabes.
-Pensaba que vendrías a verme por sorpresa y que podríamos festejar nuestro año juntos...
-Lo siento, sabes que si hubiera podido hubiera ido.
-Malditos conciertos.
-Recuerda que si no hubiera sido por ellos nunca hubieras sabido que existo.
-Ya.
-Venga va, tonta, no estés triste.
-No lo estoy si estás conmigo. Dime que falta poco para vernos y a lo mejor me pongo algo mejor...
-No sé cuánto falta para vernos, ojalá lo pudiera saber...
En ese momento, Mara escuchó que tocaban a la puerta. Sabía que sus padres estaban en casa y no se preocupó en abrir. Siguió hablando con Liam por WhatsApp, hasta que su madre tocó a la puerta de su habitación y pasó.
-Mara, esto creo que es para ti.
Y la madre le dio un ramo de amapolas. Mara, un poco emocionada, lo cogió. Su madre se fue y le pidió que luego se lo enseñara. La joven le hizo una foto al ramo y se la envió a su chico.
-Tú no sabrás nada de esto, ¿no?
-Ni idea, a lo mejor hay alguna notita por ahí que te diga de quién es...
Mara, sonriendo, cogió una nota que estaba escondida entre tanta flor.
-Voy a leerla. Joder, es larguísimo...
-Léelo, que seguro que al chico le habrá costado lo suyo escribirlo...
<<Mara, un año juntos. Podría agradecer a Niall y a Cocó por haber coincidido en aquel bus y por presentarnos después, pero no lo hago porque hoy, que puedo decir que te conozco tanto, solo puedo darte las gracias a ti, porque sé que el destino quería que nos juntara y que tú y yo estamos hechos para estar juntos. Si había una posibilidad entre mil de que tú y yo nos conociéramos, esa entre mil se ha cumplido, y de verdad que me alegro muchísimo de que así haya sido. Algunos lo llamarán casualidad, y dirán que eso del destino es una estupidez, como yo lo diría si no me hubiera pasado esto a mi, pero desde que estoy contigo, estoy convencido de que esto no ha sido una casualidad. Siento no poder estar ahí contigo, pero ya me encargaré de que el primer día que nos veamos después de esto, sea tan bueno como para que olvides lo mal que lo pasaste el día en que hicimos un año. Esta noche solo nos queda mirar al cielo, a aquella estrella que probablemente sea la única que conozcas en todo el cielo, y pienses en aquella noche en que fue bautizada como Líbar. Al mirarla, piensa que es nuestra, que estamos mirando al mismo sitio, y que pronto la podremos mirar juntos, abrazaditos. Llámame cursi, pero en un día como este, lo que pega es serlo, y sino, me da igual, yo sé que en el fondo te encanta que lo sea. Te quiero mucho Mara>>.
Eso había sido lo más bonito que nadie nunca le había escrito. La volvió a leer una y otra vez, y cada vez fue más especial. Alguna que otra lágrima se le cayó. Al rato, miró el WhatsApp.
-Jo, Mara no sabía que era tan larga la nota... ¿He sido muy pesado?
Eso se lo había mandado hacía diez minutos, luego, cinco minutos después:
-¿Aún no? Bueno, yo creo que eso ya es porque eres lentilla leyendo, eh...
A los dos minutos...
-¿No te habrás quedado dormido leyéndola?
Y hacía un minuto...
-Mara, me estás preocupando... >.<
Sonrió. Ella sí que se sentía agradecida de tenerle a él...
-Ni has sido pesado, ni soy lenta leyendo, ni me he quedado dormida. Es que la he leído bastantes veces...
-A vale :) ¿Te ha gustado?
-Mucho Liam. Y sí, me encanta que seas así de cursi. Te quiero mucho, mucho, mucho, mucho. Menos mal que no estás conmigo, porque me sentiría súper tonta si vieras cómo estoy llorando...
-Me alegro de que te haya gustado. Te quiero.
-Y yo. Me siento fatal por no haberte enviado nada...
-¿Cuántos años piensas vivir?
-¿A qué viene esa pregunta?
-Contéstame.
-Pues... ¿80 más? jajajajajaja ay, no sé...
-Pues tienes 80 años para enviarme cositas por nuestro aniversario.
Mara sonrió. Bloqueó el móvil, se tumbó en la cama, y volvió a leer la nota unas cuantas veces más.
Cocó no había parado de pensar en Niall esos días. No le había vuelto a preguntar por su llanto, y eso evidenciaba que no le importaba. La despedida había sido un tanto fría, y eso le dolió. Estaba confundida. A pesar de todo, ganas de que el tiempo pasara, de que aquello se le fuera de la cabeza, y que con todo eso se fuera de su mente Niall, no le faltaban.
Medio mes sin su Liam. Medio mes sin tenerle delante, cerca, sin poder sentir su aliento, sin poderle besar, sin poder abrazarle y sentirse la chica más afortunada del mundo.
Medio mes sin su Mara. Medio mes sin besarla, abrazarla y poder oler su perfume. Sin poder tocarle el pelo, sin poder mirarla a los ojos y sentir que solo necesita estar a su lado para ser feliz.
Juntos estaban llevándolo bien, pero ese 28 de Enero Mara estaba un poco más pesimista de lo normal. Había soñado con él, con que cogía un avión y se presentaba en casa, a pasar unos días con ella. Al despertarse, había maldecido su situación mil veces. Por eso, el resto del día su humor iba de mal en peor. A pesar de todo, lo disimuló bastante bien con sus amigas. Le echaba todos los días de menos, pero ese especialmente.
-Mara, un año ya juntos...
-Ya :')
Liam, quiero abrazarte.
-Y yo besarte... y que me des mimitos...
-Estoy mal. No te veo desde hace casi un mes Liam...
-Yo tampoco lo llevo mal, lo sabes.
-Pensaba que vendrías a verme por sorpresa y que podríamos festejar nuestro año juntos...
-Lo siento, sabes que si hubiera podido hubiera ido.
-Malditos conciertos.
-Recuerda que si no hubiera sido por ellos nunca hubieras sabido que existo.
-Ya.
-Venga va, tonta, no estés triste.
-No lo estoy si estás conmigo. Dime que falta poco para vernos y a lo mejor me pongo algo mejor...
-No sé cuánto falta para vernos, ojalá lo pudiera saber...
En ese momento, Mara escuchó que tocaban a la puerta. Sabía que sus padres estaban en casa y no se preocupó en abrir. Siguió hablando con Liam por WhatsApp, hasta que su madre tocó a la puerta de su habitación y pasó.
-Mara, esto creo que es para ti.
Y la madre le dio un ramo de amapolas. Mara, un poco emocionada, lo cogió. Su madre se fue y le pidió que luego se lo enseñara. La joven le hizo una foto al ramo y se la envió a su chico.
-Tú no sabrás nada de esto, ¿no?
-Ni idea, a lo mejor hay alguna notita por ahí que te diga de quién es...
Mara, sonriendo, cogió una nota que estaba escondida entre tanta flor.
-Voy a leerla. Joder, es larguísimo...
-Léelo, que seguro que al chico le habrá costado lo suyo escribirlo...
<<Mara, un año juntos. Podría agradecer a Niall y a Cocó por haber coincidido en aquel bus y por presentarnos después, pero no lo hago porque hoy, que puedo decir que te conozco tanto, solo puedo darte las gracias a ti, porque sé que el destino quería que nos juntara y que tú y yo estamos hechos para estar juntos. Si había una posibilidad entre mil de que tú y yo nos conociéramos, esa entre mil se ha cumplido, y de verdad que me alegro muchísimo de que así haya sido. Algunos lo llamarán casualidad, y dirán que eso del destino es una estupidez, como yo lo diría si no me hubiera pasado esto a mi, pero desde que estoy contigo, estoy convencido de que esto no ha sido una casualidad. Siento no poder estar ahí contigo, pero ya me encargaré de que el primer día que nos veamos después de esto, sea tan bueno como para que olvides lo mal que lo pasaste el día en que hicimos un año. Esta noche solo nos queda mirar al cielo, a aquella estrella que probablemente sea la única que conozcas en todo el cielo, y pienses en aquella noche en que fue bautizada como Líbar. Al mirarla, piensa que es nuestra, que estamos mirando al mismo sitio, y que pronto la podremos mirar juntos, abrazaditos. Llámame cursi, pero en un día como este, lo que pega es serlo, y sino, me da igual, yo sé que en el fondo te encanta que lo sea. Te quiero mucho Mara>>.
Eso había sido lo más bonito que nadie nunca le había escrito. La volvió a leer una y otra vez, y cada vez fue más especial. Alguna que otra lágrima se le cayó. Al rato, miró el WhatsApp.
-Jo, Mara no sabía que era tan larga la nota... ¿He sido muy pesado?
Eso se lo había mandado hacía diez minutos, luego, cinco minutos después:
-¿Aún no? Bueno, yo creo que eso ya es porque eres lentilla leyendo, eh...
A los dos minutos...
-¿No te habrás quedado dormido leyéndola?
Y hacía un minuto...
-Mara, me estás preocupando... >.<
Sonrió. Ella sí que se sentía agradecida de tenerle a él...
-Ni has sido pesado, ni soy lenta leyendo, ni me he quedado dormida. Es que la he leído bastantes veces...
-A vale :) ¿Te ha gustado?
-Mucho Liam. Y sí, me encanta que seas así de cursi. Te quiero mucho, mucho, mucho, mucho. Menos mal que no estás conmigo, porque me sentiría súper tonta si vieras cómo estoy llorando...
-Me alegro de que te haya gustado. Te quiero.
-Y yo. Me siento fatal por no haberte enviado nada...
-¿Cuántos años piensas vivir?
-¿A qué viene esa pregunta?
-Contéstame.
-Pues... ¿80 más? jajajajajaja ay, no sé...
-Pues tienes 80 años para enviarme cositas por nuestro aniversario.
Mara sonrió. Bloqueó el móvil, se tumbó en la cama, y volvió a leer la nota unas cuantas veces más.
Capítulo 88: Armarse de valor.
12 de Enero por la noche.
-HAPPY BIRTHDAY, ZAYYYYN <3-escribía Martina.
-Gracias guapa!
-¿Cómo va todo? Desde aquella vez no hablamos...
-Ya, es que he estado bastante liado con la banda y eso.
-Ya, pero resulta que tus compañeros sí que han tenido tiempo para sus chicas.
-Lo siento, de verdad.
-No pasa nada. Zayn, ¿me quieres?
La contestación tardó en producirse.
-No lo sé.
-¿Y por qué estás conmigo?
-Quiero quererte, de verdad.
Martina no podía creerse lo que estaba leyendo. ¿Estaba Zayn con ella por pena? ¡Dios, que tonta era!
-¿Me estás diciendo que no te gusto realmente?
¿Entonces por qué estás conmigo?
-Porque me gustas.
-Pero eso no basta.
-Ya lo sé.
-Joder tío, estoy harta de todos vosotros. Eres igual que Josh.
-¿Perdón?
-Eso. Igualito que Josh. Solo para liarse conmigo y luego ya está. Lo que pasa es que tú encima no has sido sincero.
-Lo siento, de verdad.
-Basta tío. Déjalo. Adiós, pásalo de puta madre en tu cumpleaños.
La chica tiró el móvil al suelo, provocando que la pantalla se rompiera, y después se dejó caer en la cama, llorando. Lloraba de rabia, de impotencia por la decepción que sentía, pero sobre todo, porque sentía que era la única a la que le pasaban esas cosas. Allí, tras sollozar durante un buen rato, se quedó dormida.
Al día siguiente, contó todo a las chicas, a las que no le vino grande la noticia, ya que se veía venir. Apoyaron a su Topi cuando más lo necesitó, a pesar de que aquello estaba siendo bastante difícil para ella. Sentía que era la única a la que las cosas le salían mal. Las demás habían empezado a salir con alguno de los cinco y no se habían llevado decepciones, ya que eran tal y como esperaban, pero ella no. Zayn no era como Martina creía, o al menos con ella.
A mediados de mes, Josh se enteró de la noticia.
-Tranquilo, lo voy superando...
-Espero que ahora tengas más suerte.
-Digo yo que algún día me tocará algo bueno.
-Oye, que me has ofendido...
-Es la verdad. Pero tranquilo. Es que tú al menos fuiste sincero, pero Zayn...
-Que sepas que ha estado raro durante estos días, y que no nos lo ha dicho hasta hoy.
-No me importa nada de él ahora.
-Bueno, mejor te dejo con tus cosas que te veo alterada...
-No es verdad, estoy superándolo.
-Ya, también te habías olvidado de él cuando nos liamos la primera vez y mira luego...
-Ay, Josh, no me conoces. Déjame.
-No te conoceré mucho, pero lo suficiente como para saber que lo estás pasando mal.
-Bueno, ¿y qué más te da? Es mi vida, no la tuya.
-Ya, pero somos amigos, ¿no? Me preocupo por ti.
-Que vale, que ya está.
Martina volvió a estar cabreada. Hasta entonces había dejado un poco aparcado el tema de Zayn, pero ese día, después de hablar con Josh, empezó a darle vueltas. Que majo, se preocupaba por ella... ¡Pero le ponía muy nerviosa! Ese chico pensaba que lo sabía todo acerca de ella y no era así. Leyó de nuevo la conversación. ¿Zayn raro en los últimos días? ¿Le habrá afectado tanto como a ella? ¿Lo llevará en silencio como ella? Porque, aunque a veces dijese a las Topis que ya lo estaba superando, lo cierto era que Zayn seguía ahí muy presente, y de alguna manera aquello se lo tenía guardado. Después de mucho pensar, concluyó ella solita que debía seguir como hasta ese día: dejando a Zayn a un lado, centrándose en sus amigas, en los estudios, y sobre todo, hacer como si la conversación que acababa de tener con Josh no hubiera existido nunca.
Viernes 17 de Enero. A las 17:21. Ese día los chicos tenían libre, y Louis aprovechó para pasar el día con Eleanor y tal vez, buscar el momento adecuado para hablar de lo que le estaba pasando. Había decidido llevarla a un restaurante a comer, y en ese momento, por la tarde, estaban en casa ya, acurrucados en el sofá, viendo por la ventana como caía la lluvia. Estaban en silencio. Ambos notaron ese día que las cosas no eran como antes, sobre todo por la parte de él. Eleanor lo notó un poco más frío, más distante, pero pensaba que era por los conciertos, que muchas veces agobiaban a su novio. Louis se sentía mal. Estaba allí con su novia pensando en otra chica. La lluvia le hacía recordar Mallorca y a Aroa, ya que seguramente ahora podría estar con ella paseando por la orilla de la playa, sintiendo el olor del mar y la brisa en la cara.
-Louis, te veo muy pensativo. Estás raro.
-¿Yo?
-Sí.
El chico notó que Eleanor estaba hablando en serio. De repente, empezó a ponerse nervioso.
-Cariño, te estás tocando mucho la nariz y ya sabes que cuando haces eso es porque estás nervioso. ¿Qué pasa?
Louis dejó de tocarse la nariz al darse cuenta. No sabía por dónde empezar.
-Estoy confundido.
-¿De qué me hablas?
-Con mi vida.
-¿Por? ¿La banda?
-No es eso.
-¿Entonces? ¿Lo nuestro?
-Puede...
-Louis, no me marees, ¿qué ocurre? Al grano...
El chico se dio cuenta de que Eleanor empezaba a ponerse nerviosa. Se separó de ella, le cogió de las manos y la miró a los ojos, a pesar de que aquello le estaba costando muchísimo.
-Vale. A ver como te digo esto.
-Joder Louis, no sigas.
La chica le soltó las manos al chico y agachó la mirada. Louis no sabía si estaba empezando a llorar.
-Eleanor estoy así porque estoy preocupado.
-¿Preocupado de qué?
-Creo que no quiero seguir contigo.
Louis, que ya vió que la chica tenía los ojos un poco rojos, vio que ahora los tenía muy humedecidos y que intentaba contenerse. La cogió y la abrazó. La seguía queriendo y el abrazo fue de lo más sentido.
-No quiero verte así.
-Es que esto ya me lo imaginaba, pero no me puedo creer que haya pasado.
-Lo siento, te lo juro.
-No me hagas esto Louis, no quiero.
-Pero es que creo que es lo mejor.
-Pero, ¿por qué ahora? Es por alguna de ellas, ¿verdad?
-¿De quién?
-Las To... las To...
-Topis.
-Eso, perdona...
-Puede.
Eleanor cerró los ojos y suspiró. Entonces las lágrimas empezaron a caerle por el rostro. Louis le secaba las lágrimas mientras se disculpaba.
-Aroa, seguro.
-Sí...
-¡Y tú me decías que no!
-Es que no pensaba que me enamoraría de ella...
Entonces Eleanor se secó las lágrimas brutamente y empezó a cabrearse.
-¿Estás enamorado de ella?
-Bueno, no lo sé, creo que no, pero me gusta mucho.
-No puedo creerlo. Una persona no te gusta de un día para otro Louis, y tú me estás diciendo hoy, así de repente, por primera vez, que estás enamorado de Aroa, la que se suponía, hasta hace unos minutos, que era tu mejor amiga, a la que veías una colega, o eso es lo que me has hecho creer. No sabía que eras así.
-Te pediría una y mil veces perdón, pero sé que ahora estáras enfadada conmigo, y te entiendo, pero no quería precipitarme en decírtelo, necesitaba estar con ella y ver si me gustaba de verdad o no.
-Vete.
-¿Qué?
-Que te vayas.
-¿Dónde quieres que me vaya?
-Me da igual, no quiero verte. Sé que la casa es de los dos, pero no quiero estar contigo ahora, no puedo verte. Será mejor que te vayas y que en unos días, cuando esté mejor y vuelvas a tener vacaciones después de tus estúpidos conciertos, los que han provocado que seas famoso, los que han hecho que conozcas a esa tía y los que han hecho que tú y yo hoy estemos así... vuelvas, pero antes quiero estar sola.
-Vale.
Louis se levantó del sofá y se quedó mirando a Eleanor, que estaba sentada y mirando al suelo. La joven, al darse cuenta de que la miraba, levantó la mirada. El chico no podía deducir si estaba enfadada, decepcionada, triste, o una mezcla de todo. Se volvió a disculpar y subió al piso de arriba. Recogería las cosas necesarias para pasar unos días fuera, y se iría. Sin saber porque, mientras hacía la mochila, empezó a llorar. No era una persona que llorara con facilidad, es más, hacía muchísimo tiempo que no lo hacía, pero en ese momento lo único que podía hacer era eso. Sabía que no había hecho las cosas como debía, y quizás, aunque no quisiera nunca reconocerlo a nadie, sabía que se había equivocado, y que había metido la pata con la chica a la que había amado durante varios años, y a la que aún quería mucho. Se sentía decepcionado consigo mismo.
-HAPPY BIRTHDAY, ZAYYYYN <3-escribía Martina.
-Gracias guapa!
-¿Cómo va todo? Desde aquella vez no hablamos...
-Ya, es que he estado bastante liado con la banda y eso.
-Ya, pero resulta que tus compañeros sí que han tenido tiempo para sus chicas.
-Lo siento, de verdad.
-No pasa nada. Zayn, ¿me quieres?
La contestación tardó en producirse.
-No lo sé.
-¿Y por qué estás conmigo?
-Quiero quererte, de verdad.
Martina no podía creerse lo que estaba leyendo. ¿Estaba Zayn con ella por pena? ¡Dios, que tonta era!
-¿Me estás diciendo que no te gusto realmente?
¿Entonces por qué estás conmigo?
-Porque me gustas.
-Pero eso no basta.
-Ya lo sé.
-Joder tío, estoy harta de todos vosotros. Eres igual que Josh.
-¿Perdón?
-Eso. Igualito que Josh. Solo para liarse conmigo y luego ya está. Lo que pasa es que tú encima no has sido sincero.
-Lo siento, de verdad.
-Basta tío. Déjalo. Adiós, pásalo de puta madre en tu cumpleaños.
La chica tiró el móvil al suelo, provocando que la pantalla se rompiera, y después se dejó caer en la cama, llorando. Lloraba de rabia, de impotencia por la decepción que sentía, pero sobre todo, porque sentía que era la única a la que le pasaban esas cosas. Allí, tras sollozar durante un buen rato, se quedó dormida.
Al día siguiente, contó todo a las chicas, a las que no le vino grande la noticia, ya que se veía venir. Apoyaron a su Topi cuando más lo necesitó, a pesar de que aquello estaba siendo bastante difícil para ella. Sentía que era la única a la que las cosas le salían mal. Las demás habían empezado a salir con alguno de los cinco y no se habían llevado decepciones, ya que eran tal y como esperaban, pero ella no. Zayn no era como Martina creía, o al menos con ella.
A mediados de mes, Josh se enteró de la noticia.
-Tranquilo, lo voy superando...
-Espero que ahora tengas más suerte.
-Digo yo que algún día me tocará algo bueno.
-Oye, que me has ofendido...
-Es la verdad. Pero tranquilo. Es que tú al menos fuiste sincero, pero Zayn...
-Que sepas que ha estado raro durante estos días, y que no nos lo ha dicho hasta hoy.
-No me importa nada de él ahora.
-Bueno, mejor te dejo con tus cosas que te veo alterada...
-No es verdad, estoy superándolo.
-Ya, también te habías olvidado de él cuando nos liamos la primera vez y mira luego...
-Ay, Josh, no me conoces. Déjame.
-No te conoceré mucho, pero lo suficiente como para saber que lo estás pasando mal.
-Bueno, ¿y qué más te da? Es mi vida, no la tuya.
-Ya, pero somos amigos, ¿no? Me preocupo por ti.
-Que vale, que ya está.
Martina volvió a estar cabreada. Hasta entonces había dejado un poco aparcado el tema de Zayn, pero ese día, después de hablar con Josh, empezó a darle vueltas. Que majo, se preocupaba por ella... ¡Pero le ponía muy nerviosa! Ese chico pensaba que lo sabía todo acerca de ella y no era así. Leyó de nuevo la conversación. ¿Zayn raro en los últimos días? ¿Le habrá afectado tanto como a ella? ¿Lo llevará en silencio como ella? Porque, aunque a veces dijese a las Topis que ya lo estaba superando, lo cierto era que Zayn seguía ahí muy presente, y de alguna manera aquello se lo tenía guardado. Después de mucho pensar, concluyó ella solita que debía seguir como hasta ese día: dejando a Zayn a un lado, centrándose en sus amigas, en los estudios, y sobre todo, hacer como si la conversación que acababa de tener con Josh no hubiera existido nunca.
Viernes 17 de Enero. A las 17:21. Ese día los chicos tenían libre, y Louis aprovechó para pasar el día con Eleanor y tal vez, buscar el momento adecuado para hablar de lo que le estaba pasando. Había decidido llevarla a un restaurante a comer, y en ese momento, por la tarde, estaban en casa ya, acurrucados en el sofá, viendo por la ventana como caía la lluvia. Estaban en silencio. Ambos notaron ese día que las cosas no eran como antes, sobre todo por la parte de él. Eleanor lo notó un poco más frío, más distante, pero pensaba que era por los conciertos, que muchas veces agobiaban a su novio. Louis se sentía mal. Estaba allí con su novia pensando en otra chica. La lluvia le hacía recordar Mallorca y a Aroa, ya que seguramente ahora podría estar con ella paseando por la orilla de la playa, sintiendo el olor del mar y la brisa en la cara.
-Louis, te veo muy pensativo. Estás raro.
-¿Yo?
-Sí.
El chico notó que Eleanor estaba hablando en serio. De repente, empezó a ponerse nervioso.
-Cariño, te estás tocando mucho la nariz y ya sabes que cuando haces eso es porque estás nervioso. ¿Qué pasa?
Louis dejó de tocarse la nariz al darse cuenta. No sabía por dónde empezar.
-Estoy confundido.
-¿De qué me hablas?
-Con mi vida.
-¿Por? ¿La banda?
-No es eso.
-¿Entonces? ¿Lo nuestro?
-Puede...
-Louis, no me marees, ¿qué ocurre? Al grano...
El chico se dio cuenta de que Eleanor empezaba a ponerse nerviosa. Se separó de ella, le cogió de las manos y la miró a los ojos, a pesar de que aquello le estaba costando muchísimo.
-Vale. A ver como te digo esto.
-Joder Louis, no sigas.
La chica le soltó las manos al chico y agachó la mirada. Louis no sabía si estaba empezando a llorar.
-Eleanor estoy así porque estoy preocupado.
-¿Preocupado de qué?
-Creo que no quiero seguir contigo.
Louis, que ya vió que la chica tenía los ojos un poco rojos, vio que ahora los tenía muy humedecidos y que intentaba contenerse. La cogió y la abrazó. La seguía queriendo y el abrazo fue de lo más sentido.
-No quiero verte así.
-Es que esto ya me lo imaginaba, pero no me puedo creer que haya pasado.
-Lo siento, te lo juro.
-No me hagas esto Louis, no quiero.
-Pero es que creo que es lo mejor.
-Pero, ¿por qué ahora? Es por alguna de ellas, ¿verdad?
-¿De quién?
-Las To... las To...
-Topis.
-Eso, perdona...
-Puede.
Eleanor cerró los ojos y suspiró. Entonces las lágrimas empezaron a caerle por el rostro. Louis le secaba las lágrimas mientras se disculpaba.
-Aroa, seguro.
-Sí...
-¡Y tú me decías que no!
-Es que no pensaba que me enamoraría de ella...
Entonces Eleanor se secó las lágrimas brutamente y empezó a cabrearse.
-¿Estás enamorado de ella?
-Bueno, no lo sé, creo que no, pero me gusta mucho.
-No puedo creerlo. Una persona no te gusta de un día para otro Louis, y tú me estás diciendo hoy, así de repente, por primera vez, que estás enamorado de Aroa, la que se suponía, hasta hace unos minutos, que era tu mejor amiga, a la que veías una colega, o eso es lo que me has hecho creer. No sabía que eras así.
-Te pediría una y mil veces perdón, pero sé que ahora estáras enfadada conmigo, y te entiendo, pero no quería precipitarme en decírtelo, necesitaba estar con ella y ver si me gustaba de verdad o no.
-Vete.
-¿Qué?
-Que te vayas.
-¿Dónde quieres que me vaya?
-Me da igual, no quiero verte. Sé que la casa es de los dos, pero no quiero estar contigo ahora, no puedo verte. Será mejor que te vayas y que en unos días, cuando esté mejor y vuelvas a tener vacaciones después de tus estúpidos conciertos, los que han provocado que seas famoso, los que han hecho que conozcas a esa tía y los que han hecho que tú y yo hoy estemos así... vuelvas, pero antes quiero estar sola.
-Vale.
Louis se levantó del sofá y se quedó mirando a Eleanor, que estaba sentada y mirando al suelo. La joven, al darse cuenta de que la miraba, levantó la mirada. El chico no podía deducir si estaba enfadada, decepcionada, triste, o una mezcla de todo. Se volvió a disculpar y subió al piso de arriba. Recogería las cosas necesarias para pasar unos días fuera, y se iría. Sin saber porque, mientras hacía la mochila, empezó a llorar. No era una persona que llorara con facilidad, es más, hacía muchísimo tiempo que no lo hacía, pero en ese momento lo único que podía hacer era eso. Sabía que no había hecho las cosas como debía, y quizás, aunque no quisiera nunca reconocerlo a nadie, sabía que se había equivocado, y que había metido la pata con la chica a la que había amado durante varios años, y a la que aún quería mucho. Se sentía decepcionado consigo mismo.
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