miércoles, 29 de mayo de 2013

Capítulo 71: Contraataque.

Las cinco Topis ahora se hallaban tumbadas en los dos sofás del salón, calladas, probablemente pensando en lo ocurrido por la noche, cada una con el chico que les gustaba.

-¿Te has enfadado hoy con Liam?-preguntó Martina, rompiendo el silencio.

-Sí... Pero ya lo hemos arreglado.

-Yo no sería capaz de enfadarme con él, con esa carita tan mona...

-Eh, Aroa...-dijo un tanto celosa Mara.

-Hey tranqui, yo Louis forever eh...

-Sí, sí...

-Pues sí, chata. Y más después de lo de anoche...

Las chicas se levantaron de golpe de los sofás y se acercaron al de Aroa. 

-¿Qué pasó anoche?-preguntó Martina.

-Ay, miradla que carita de enamorada ha puesto, ¡pero si te brillan más que nunca lo ojos!-exclamó Cocó.

-Ay madre...-añadió Mara.

-Nos besamos un par de veces...-confesó finalmente.

Las chicas abrieron los ojos como platos y se quedaron boquiabiertas. 

-¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?-soltaron todas a la vez.

-¡¡¡¡¡Sí!!!!!

-Pero, a ver... ¿Cómo? ¿Te lanzaste tú? ¿Él?-preguntaba inquieta Martina.

-Pues me empezó a decir que se había equivocado, que debería dejar a Eleanor y ser sincero conmigo... hasta que me soltó que le gustaba, yo le dije lo mismo pero enrollándome, y nos besamos...

-Wow, no me lo creo...-soltó Mara.

-Yo tampoco...

-¿Y nada más?

-Bueno, me dijo que me quería.

-¿Cómo? Ay mai...-dijo Martina.

-Tía, eso son palabras mayores...-apuntó Cocó.

-Ya, ahí quería morirme...

-¿Y qué hiciste?-insistía Mara.

-Besarle, ¿qué iba a hacer?

-Ay, que monos. Yo os quiero ver juntos...-dijo Martina.

-Ah, claro, de ahí que esta mañana os fuerais juntos de la habitación...-mencionó Cocó.

-¿Cómo lo sabéis?

-Liam y Zayn os vieron...-explicó la mayor.

-¿Harry lo sabe?

-Sí, todos... pero luego disimulasteis muy bien, eh, pillina...-dijo Martina-¿Y a dónde fuisteis?

-Al baño.

-Alaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, ¿no vais muy rápido?-preguntó Mara, sorprendida.

-Tía, a hablar. 

-¿Y en qué habéis quedado?

-No sé. Él me soltó un "tenemos que decir que estamos juntos" y yo le dije que que yo supiera no lo estábamos porque él no me lo había pedido, y me soltó un "es que no me gustan esas cursiladas...", ¿os parece normal?

-Ay tía, Louis es así, y lo sabías...-le contestó Mara.

-Ya, pero él sabrá también que nuestra Topi está hecha una buena romanticona...-explicó Martina.

-Exacto...-dijo Aroa.

-Tú ahora lo que tienes que hacer es pasar y que sea él el que se acerque a ti y te pregunte qué es lo que tenéis que hacer. Que lleve él la iniciativa...-le sugirió Martina.

-¡Sí!-contestó Mara.

-Totalmente de acuerdo-añadió Cocó.

-Vale.

En la furgoneta, conducida por Paul, los séis chicos.

-Paul, ¿qué chica te ha parecido más guapa? Están todas bastante bien, eh...-comentaba Josh.

-La de gafas era muy guapa...-contestó.

-Mara...-añadió Liam.

-O Aroa...-dijo Louis.

-No, Aroa no era, no llevaba las gafas...-explicó Harry.

-Ah, es que no me he fijado tanto en ella como tú...

-Eh, chicos... Era Mara, la mía...

-¡Buena elección Liam!-exclamó Paul-aunque la del pelo largo, así con mejillas rojas también tenía su encanto... tenía los ojos muy bonitos.

-¡Martina! Se siente Paul, pero está cogida...-le dijo Zayn.

-Bah, son demasiado jovencitas... incluso para vosotros...

-Eso es lo que les digo yo...-comentaba Josh.

-A más de alguna de ellas te gustaría tener a ti...-le contestó el de Bradford.

-Ya tuve a una, creo que sabes a cual me refiero, y estaría con ella si quisiera aún... Espabilado.

-Uuuuuuuh...-soltó Louis.

-Bueno, ¿y tú? Que esta mañana te has ido con Aroa, qué te crees, ¿que somos tontos o qué?-dijo Josh.

-Va, cotilla, tú a lo tuyo.

-¿No deberías llamar a Eleanor y contarle que la dejas por una cría de 17?-dijo Harry, mosqueado.

-Eh, te relajas. Que la cría de 17 años te tiene loco...

-No compares. Tú le llevas dos años más que yo.

-¿Y? Ni que estuviera pensando en estar con ella...

-Bueno, va, chicos... Dejadlo ya-dijo Liam.

El resto del trayecto hasta el hotel fue más pacífico, aunque se notaba que había tensión entre varios de ellos. ¿Estaban empezando a influir negativamente las Topis a One Direction?

-¿Comemos mañana juntos?-escribió uno de ellos a Aroa.

-Claro, no tengo nada que hacer. 

-Hasta mañana, guapa.

-xx! 

Harry no era un chico que se rindiera tan fácilmente, y aunque olía que algo había pasado entre su amigo y Aroa, estaba dispuesto a tenerla de nuevo. Confiaba en que esa chica se diera cuenta de que no le convenía Louis, sino él.


Capítulo 70: Mini despedida.

Todo recogido. Los colchones en su sitio, y ahí estarían hasta que aquella noche épica volviera a repetirse. Ojalá no pasara mucho tiempo. La mesa de la noche anterior llena de alguna que otra uva no comida, de copas de champagne, de platos con alguna que otra sobra del postre y de otros utensilios utilizados de anoche,ya estaba recogida e impecable. Lavavajillas puesto y sillas en su sitio. 

-Oye, te puedes llevar los alfajores que quedaron de anoche...-le dijo Cocó a Niall.

-¿En serio?

-Claro, nosotras podemos comer cuando queramos, pero tú...

-Antes también podía hacerlo...

-¿Antes?

-Sí, cuando estaba contigo.

-Ah, sí.

Ella sonrió y agachó la mirada. Notó que de repente la melancolía inundó su mente.

-Bueno, muchas gracias. Dáselas a tu madre también...-le dijo él.

-De nada.

Niall salió de la habitación donde estaban y se dirigió a la puerta de la entrada, donde estaban Harry, Louis, Josh y Aroa. 

Cocó se quedó pensativa y un tanto triste. Las conversaciones con él, a pesar de lo bien que habían estado la noche anterior, seguían siendo un poco forzadas y serias, como si no se conocieran mucho y hablaran por puro compromiso. Suspiró y decidió ir hacia donde mismo había ido el irlandés minutos antes.

Aroa estaba guardando las últimas sábanas en uno de los cajones del armario del pasillo, cuando Liam se acercó a ella.

-Aroa, ¿has visto a Mara?

-Creo que estaba en el baño...

-Vale, gracias.

A la derecha, el baño. La más pequeña se hallaba cepillándose el pelo después de haberse quitado el pijama.

-¿Estás enfadada?-le dijo él, entrando.

Ella no le contestó y siguió peinándose.

-Ay, lo siento... Creo que es una tontería, pero si necesitas que me disculpe, lo hago...

La chica siguió ignorando a su novio.

-Bueno, cuando se te acabe el mosqueo de niña caprichosa, avísame.

-¿Perdona? ¿Enfado caprichoso? No sabía que llamabas a todos los enfados así. Me he enfadado con razón. No me dijiste que ibas a estar meses sin venir a verme por temas de la banda, y lo sabes. Basta con ver cómo me miraste cuando Niall lo soltó...

-Tienes razón, debería haberte avisado, pero tampoco es para tanto. Te he pedido perdón...

-Ya, bueno, pero eso no arregla las cosas...

-Pues no puedo hacer nada más, ¿qué quieres que te diga?

Mara soltó el cepillo y abrazó a su chico muy fuerte.

-Lo siento Liam... pero es que te voy a echar mucho de menos...

-Y yo a ti...

-No tanto como yo a ti... Tú estarás ocupado viendo a fans, componiendo con los chicos, grabando en el estudio... estarás entretenido, pero yo no. Yo estaré de vacaciones en casa, aburrida y pensando en ti...

-No seas tonta. Te echaré mucho de menos, porque cuando esté con fans, miraré a todas tratando de encontrarte, pensando en que quizá me vas a visitar por sorpresa o algo parecido, y cuando esté en el estudio, tratando de que la inspiración me venga, pensaré en ti... todo el tiempo estarás en mi cabecita, tonta, que eres una tonta.

La pareja se besó.

-Liam, va, ¡Paul ha llegado!-gritó desde la entrada Louis-dejad la despedida para mañana, tortolitos.

-Voy, idiota-le contestó él.





martes, 28 de mayo de 2013

Capítulo 69: Contigo.

Dentro del baño, al lado de la habitación donde los demás se encontraban cuchicheando, la pareja que estaba siendo protagonista de esos cotilleos. 

Al entrar, Louis cogió de la cintura a Aroa y acercó su cara a la suya.

-Ahora dime otra vez que soy feo...-le dijo él con una sonrisa pícara.

-Feo.

Él sonrió.

-¿Qué? ¿Pensabas que no volvería a decírtelo o qué?

-Eso no es lo que me dijiste anoche...

-Es que anoche iba muy pedo...

-¿Pedo? No entiendo...

-¡Que iba algo borracha! Olvida lo que dije, seguramente no sabía ni lo que decía...-continuaba bromeando Aroa.

-Sí, sí... pues cuando me besaste no sabías nada a alcohol...

-Oye, ¡me besaste tú a mi!

-Claro, claro...

-¿Y a qué sabía entonces?

-A dulce de leche, me parece a mi que te comiste unos cuantos alfajores...

-Pues deben gustarte mucho los alfajores porque no parabas de besarme...

-Tú tampoco te oponías a ello, eh...

Rieron. Se quedaron mirando y Louis se acercó más a ella con la intención de besarla, pero ella le frenó.

-Eh, que seguramente el sabor a dulce de leche ya se habrá ido...

-Créeme que el dulce de leche era lo menos bueno...

Y la besó.

-¿Los escuchas?-le dijo ella.

-¿El qué?

-Creo que los demás ya se han despertado...

-¿Qué más da?

-Deberíamos volver...

-Pues volvamos, ¿cuál es el problema?-le preguntaba él.

-Bueno, es que... decimos mejor que estábamos desayunando, ¿vale?

-¿Y por qué no les contamos que estamos juntos?

Ella sonrió.

-¿Estamos juntos?

-Bueno, a ver... entiéndeme...

-Que yo sepa no me has pedido ser tu novia ni nada...

Él le sonrió.

-No me gustan esas cursiladas...

-Pues a mi sí...-le contestó ella, un poco mosqueada.

En ese momento tocaron a la puerta.

-¿Aroa? ¿Louis?

-Es Mara...-susurró Aroa.

-¿Qué hacemos?-le dijo él.

-Aroa sí, Louis no...-le contestó ella a Mara.

Louis miró a su amiga extrañado. 

-A vale, ¿has visto a Louis?

-No, ni idea...

-Oke-contestó la pequeña-¿Te queda mucho?

-Un poco, ahora salgo...

-Vale.

-Ahora salgo y desayunamos...-mencionó por último Aroa.

-Genial, te esperamos en la cocina mientras buscamos a Louis...

-Vale.

Todos se dirigieron a la cocina y se fueron sentando en sillas. 

-Bueno, ¿quién quiere leche?-preguntó Aroa entrando en la cocina.

La chica empezó a calentar lacaos, leches y a servir zumos y batidos. Varias clases de galletas en la mesa, variedad de bollería y cajas de cereales.

-¡Buenos días!-gritó Louis.

-Hey, ¿dónde te has metido?-le preguntó Harry.

-Me he despertado el primero y me he ido a dar una vuelta por el campo...

-Ah...

-Bueno, ¿para quién era la leche fría?-preguntaba Aroa.

Empezaron a desayunar. Harry de vez en cuando observaba cómo Louis y Aroa se dedicaban miradas cómplices mientras sonreían. Zayn y Martina jugaban con un cruasán, Niall, Josh y Liam charlaban sobre varias noticias deportivas, y Mara y Cocó hablaban sobre el vestido que Topacio había llevado en las campanadas televisadas la noche anterior.

-Bueno, ¿y qué planes hay para hoy?-preguntaba Aroa.

-Nosotros teníamos pensado irnos después de desayunar a llamar a nuestras familias y eso... y de paso a arreglar cosas pendientes con el Management...-explicaba Liam.

-Paul me ha dicho que dentro de una hora nos recoge y nos lleva al hotel...-anunció Niall.

-Bueno, en todo caso nos vemos mañana... el último día ya...-dijo Josh.

Mara miró a Liam con cara de preocupación.

-¿Cuando volveréis?-le susurró al oído.

-Y ya hasta dentro de mucho... Nos esperan largos meses de duro trabajo en el estudio...-dijo Niall, antes de que Liam pudiese contestar a su chica.

Mara dedicó una mirada dura y fría a su novio. 

-Te haré alguna visita, no te preocupes...

-Ya, bueno... Seguramente el tiempo libre que tengas tendrás que gastarlo quedando con Danielle...

-Eh... Ya te dije que esto no iba a ser tan fácil...

-Ya...

-¿Entonces?

-Nada, Liam, nada...

Y Mara giró la cara, mirando hacia donde estaban los demás, tratando de participar en la conversación general.

-Mañana podríamos hacer una cena de despedida, ¿qué os parece?-propuso Josh.

-Bueno, mejor comida, la cena la dejamos para los que queramos quedar con alguna chica especial...-le contestó Zayn.

-La cena molaba...-insistía Josh.

-Eh Josh, si no tienes con quién cenar no es mi problema...-le contestó Zayn.

-Chicos, tranquilitos...-interrumpió Cocó, mirando a Martina extrañada, que le devolvió el mismo gesto.

-A mi me parece que la comida ya está bien...-intervino Aroa.

-¿Es que tienes con quién cenar?-preguntó Zayn intencionadamente.

-A ti te lo voy a contar, cotilla, ¡que eres un cotilla!-bromeó la chica.

Louis la miró, ella se dio cuenta e hizo lo mismo, y a continuación leyó los labios de Louis: "conmigo". Ella le respondió de la misma manera con un: "contigo".

Los chicos fueron acabando, entre risas, de desayunar y a continuación empezaron a ordenar un poco la casa, apurando la última hora que les quedaba por estar en aquella vivienda. 


Capítulo 68: Pillados.

Mañana del 1 de Enero. Todos dormían en una misma habitación, pero en distintos colchones. 

A Liam le hubiera gustado acabar con su chica de una manera más íntima, pero la noche anterior no supo cómo preguntar a Aroa por una habitación para ellos solos. Por la mañana, al despertarse, se arrepintió de no haberse armado de valor y pedir intimidad a Aroa. Ahora miraba a la chica con la que compartía colchón, dormida. Aunque se había dormido sin maquillar y el maquillaje se le había corrido un poco, la encontraba adorable. Observaba su barriga, cómo respiraba. Podía sentir el aire que salía por su nariz. Se sentía bien tal y como estaba. Pensaba en la relación que estaba manteniendo con ella, en lo genial que estaba yendo todo de momento. Llevaban ya varios meses y todo hasta ahora era de película. Algún enfado momentáneo pero nada grave. Esa chica tenía genio, pero la sabía manejar bien y ella a él también. Parecía que estaban hechos tal para cual, que se necesitaban mutuamente, se complementaban de maravilla. Suspiró, se mordió el labio inferior y se dio cuenta de lo feliz que estaba, y todo gracias a esa chica tan pequeña pero tan grande para él. En tan poco tiempo una niña había conseguido que él dependiera de ella, que fuera incapaz de vivir sin estar a su lado. Faltaban dos días para volver a Londres y no quería pensar en ello, pero le resultaba imposible no hacerlo. Habían pasado esa semana y pico juntos todo el tiempo, sin separarse a penas, y ahora se le haría muy difícil despedirse de ella. Por delante le esperaban tardes con falta de inspiración para componer, reuniones con los de la banda para hacerlo, de posteriores ensayos... y eso sabía que al menos unos meses le mantendría ocupado. De ello no estaba enterada Mara, y antes de volver a su país, debía contárselo. ¿Cómo lo hará Zayn para decírselo a Martina? 

En eso pensaba éste precisamente. Acababa de empezar una relación con esa madrileña tan guapa y ya se tendrían que separar. Zayn y Martina estaban travesando esa etapa de la relación en la que la timidez de los primeros días estaba presente, pero también lo estaba el deseo de conocerse más entre ellos, de besarse sin parar y de darse cuenta de si verdaderamente están hechos para estar juntos. Necesitaba tardes con ella, pero era consciente de que no las tendría. Deberían separarse en un par de días y ella aún no lo sabía...

En una de las esquinas de la habitación, Aroa, que dormía con Cocó. Abrió los ojos. Miró a su amiga y se dio cuenta de que, sin sorpresas, Cocó aún no se había despertado. Miró el reloj: las doce de la mañana. Después de haberse dormido a las cuatro de la mañana, ¿qué hacía despierta tan pronto? Intentó dormir, pero fue incapaz. Quizás no pudo porque de repente su mente empezó a recapitular hechos de la noche anterior: el rechazo a Harry, el perdón a Louis, las lámparas de cielo... ¡La confesión de Louis! Ah, y lo más importante... aún no le había contado nada de eso a sus Topis. Cuando les contara todo... Seguramente empezarían a chillar y a decirle que ya era hora, que se veía venir y que pegaban mucho juntos, como siempre... También Martina le diría fijo: <<Ves, ¡te lo dije! Te miraba con ojitos, que ya te decía yo que le hacías tilín, que cuando le miraba, él te observaba de una manera especial... que casi siempre que me fijaba en Louis, él hacía lo mismo contigo...>>. Se le escapó una sonrisa. Por fin, por fin y por fin. Estaba harta de que chicos que no estaban hechos para ella se le acercaran y los que realmente le gustaban no lo hicieran. Ya era hora, al fin le tocaba a ella. Se levantó para mirar a ver si alguien estaba despierto como ella, y allí, en la otra esquina de la habitación, Louis, que a su parecer estaba haciendo lo mismo que ella. Ambos sonrieron. Louis miró hacia un lado y hacia otro para comprobar que nadie les miraba, y al confirmarlo, guiñó un ojo a Aroa, que sonrió y posteriormente leyó los labios del chico, que le soltó un "guapa", ella hizo lo mismo con un "feo". Él le hizo pucheritos y se cubrió los ojos con las palmas de sus manos, al quitarlas, vio que Aroa le miraba con una sonrisa de oreja a oreja y que se mordía el labio inferior, tal y como había hecho la noche anterior antes de besarse por primera vez. Louis le hizo una señal con un dedo para que ella fuera a su cama, pero Aroa negó con la cabeza y después, con los labios, le dijo un "ven tú". El chico miró a Cocó, dando a entender a Aroa que no podía por eso. A continuación, Louis se levantó de la cama y se dirigió a la puerta. La chica leyó de nuevo los labios del de Doncaster: "ven". Aroa se aseguró de que Cocó permanecía todavía dormida y siguió al chico. 

Zayn y Liam fueron testigos de cómo los dos se habían ido juntos. A la vez, y sin saber que había alguien más despierto, se desarroparon y se levantaron. Al ver que habían hecho lo mismo, se miraron y rieron.

-¿Has visto a esos dos?-susurró Liam.

-Sí, cómo se lo monta Louis...

Ambos rieron. 

-¿Vamos a ver qué hacen?-preguntó Zayn.

-Bah, déjalos... Pero, ¿desde cuándo estos dos se traen ese tonteo?

-Ni idea. Habrá que averiguarlo...

-Se lo preguntamos a Eleanor...-bromeó Zayn.

Rieron de nuevo. 

-¿Que cuchicheáis?-dijo de repente Mara, que se levantó.

-Louis y Aroa se han ido juntos de la habitación-dijo Zayn, quizá con un tono demasiado alto.

Eso provocó que los demás también se despertasen. Harry lo escuchó y se levantó.

-¿A dónde han ido?-preguntó.

-No sé...-contestó Liam.

-¿Pero qué más os da a vosotros?-intervino Niall.

-¡Qué marujas estáis hechos!-exclamó Josh.

-Jo, Aroa me ha dejado sola...-murmuró Cocó.

-Oye, no eres la única abandonada por tu compañero de cama...-le contestó el rubio.

-Pues ala, juntaos ahora vosotros...-dijo Martina, intencionadamente.

-Eh, que yo estoy solito y no me he quejado...-se quejó Josh.

-Eso es lo que pasa cuando nadie te quiere...-le contestó Zayn.

-Ay, pobrecitoooo...-soltó la madrileña.

Zayn se quedó mirando a su chica, que se dio cuenta de la mirada celosa de su novio y le dio un beso en la mejilla.

-Oye, si me he arriesgado a pedirte que seas mi novia no es para que me des besos en la mejilla...-le susurró al oído quejándose.

Ella sonrió y le besó, esta vez en los labios. 

-Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooh...-soltó Mara.

-Eh, parejita, que nosotros superamos eso...-dijo Liam, besando profundamente a su chica.

Todos rieron.

-Si me traéis algo de Nandos lo supero, guapos-bromeó Niall.


lunes, 20 de mayo de 2013

Capítulo 67: El fin de la espera.

Algunos ahora bailaban, otros ponían la música, tomaban algo, hablaban, reían, hacían el tonto... Y luego estaba Aroa, que miraba cómo Martina y Cocó bailaban animadas locamente. Después de haber hecho aquel gesto minutos antes con Harry, se sentía mejor, pues con pocas palabras había logrado que el chico captara que quería ser su amiga. Le había hecho sentir especial y la había tratado como nunca un chico lo había hecho. 

Louis ahora la observaba de reojo mientras se tomaba un gin tonic. Estaba muy guapa, pero lo estaría aún más si sonriera como lo hacía siempre. Intuía que algo le pasaba. Decidió acercarse a ella.

-Hey...

Aroa se asustó, ya que estaba en su mundo pensando precisamente en el mismo que le acababa de sorprender por detrás.

-¿Qué bebes?

-Un gin tonic... ¿Quieres?

Aroa tomó un poco del vaso de su amigo.

-¿Vienes fuera?-le preguntó él.

-Vale.

Louis le ayudó a levantarse y ambos se fueron hacia la puerta que daba al exterior. Caminaron un poco y se sentaron en uno de los tres bancos que había a lo largo del camino donde antes habían dejado volar las lámparas. 

-Un segundo, espérame aquí...-le dijo él.

-Vale...

Aroa se quedó con la bebida en la mano de Louis y le obedeció. Minutos después el chico volvió con algo en la mano.

-Había guardado una para que la lanzáramos juntos...-dijo, mientras desplegaba una lámpara de cielo.

La chica se sorprendió y sonrió. Aquello le hizo sentir genial, ya que después de todo Louis volvía a ser el mismo amigo encantador de antes. Eso también provocaba, por otro lado y desgraciadamente, que le gustara aún más...

-Ay, me encanta la idea...-dijo ella.

Louis encendió la lámpara, Aroa puso su mano sobre ésta y luego él la puso sobre la suya. Ella le miró y sonrió al ver que él le dedicaba también una sonrisa. Aroa tragó saliva y respiró profundamente. 

-Antes he pedido un deseo...

-Ah, sí, te he visto... con Harry.

-Sí. 

-¿Quieres otro deseo?

-Sí, pero pídelo tú por los dos.

-Vale.

Aroa se quedó mirando fijamente a los ojos de Louis, que se quedó pensativo. Tras unos largos segundos, se le ocurrió la frase perfecta para su deseo.

-Que dejemos el orgullo, la timidez, que seamos más atrevidos, más valientes y menos cobardes. 

Y dejando a Aroa dudosa, dejaron ir la lámpara de cielo. Después de mirar cómo se perdía por el cielo estrellado, la chica se giró hacia él.

-¿Eso a qué ha venido?

-He decidido que no voy a engañarme más. 

-¿A qué te refieres?

Aroa temblaba, le sudaban un poco las manos y sentía cómo se aceleraba. 

-Últimamente las cosas malas que me pasan me ocurren porque yo las provoco. Y me has hecho ver que tengo que eliminarlas...

-¿Yo? Pero...

-Sí, tú. Esta noche has sido muy valiente y te he envidiado. Quiero ser capaz de enfrentarme a Eleanor y decirle que ya no me gusta y que ella no tiene la culpa de ello, que la culpa es mía por enamorarme de otra chica. 

La joven tragó saliva y trató de tranquilizarse.

-No quiero arrepentirme después ¿sabes? Cuando estos días no hablaba contigo pensaba que ser de nuevo amigos sería imposible, y entonces me di cuenta de que debería haber sido más sincero contigo y decirte las cosas claras, no a medias.

-No te entiendo Louis...

-Aroa, me encantas. Eres genial como amiga, pero creo que como novia lo serías aún más. 

En ese momento la chica se quedó parada. Había una gran diferencia entre imaginarse lo que le podía decir su amigo a que lo hiciera finalmente, y pudo comprobarlo. Louis ahora la miraba con más intensidad, serio y fijando su mirada en los ojos de la chica.

-No quiero volver a Londres de nuevo sin decirte que me gustas. Que me ha costado mucho darme cuenta, o asimilarlo, porque quizás estar con Eleanor era lo más cómodo, pero no me hace feliz eso ¿Sabes? Solo soy yo cuando estoy contigo, y tengo miedo de que empecemos algo y todo lo loco que soy contigo perderlo, pero quiero arriesgarme. 

Louis se calló un instante para pensar en lo siguiente que quería decir a Aroa y agachó la mirada. Ella aún no se había atrevido a decir nada, probablemente porque estaba en shock. Al mirarla de nuevo a los ojos, vio cómo a la chica le brillaban los ojos.

-Y no sé qué más decirte... 

Aroa abrió la boca para decir algo, pero las palabras no le salían. No podía creerse que aquello le estuviera pasando. Era irreal. Antes de que pudiera decir algo, Louis empezó a acercarse a ella. Despacio, poco a poco, cuidadosamente, el joven la cogió de la barbilla y acercó su cara a la suya, hasta que finalmente sus labios coincidieron con los de él. Aroa sintió los labios del chico fríos, pero conforme el beso se prolongaba, los sentía más calientes. Un cosquilleo recorría su cuerpo. Louis notaba cierto calor en la cara. Un beso cálido, deseado. 

Quizá por el hecho de que ambos esperaban ese beso desde hacía tanto tiempo, fue perfecto. Para él, aquel contacto había sido el más sincero que recordaba haber tenido con una chica. Para ella, aquello había sido perfecto. Había soñado muchas veces con aquel momento, pero quizá su imaginación no le había permitido reflejar verdaderamente la perfección que había sentido en ese momento. 

Al separarse, ambos se quedaron mirando fijamente a los ojos. Ella, mostrándose más tímida, agachó la mirada y se mordió el labio inferior. Él se dio cuenta de lo emocionada que estaba su amiga. 

-¿Aroa?

Ella le miró y se tocó el pelo. No sabía qué decirle y sentía que ahora se estaba comportando como una cría. Volvió a morderse el labio inferior.

-Gracias por haber dado el paso, en serio. Yo jamás lo hubiera hecho. Lo hice en su momento y desde entonces me maldigo cada día por haberlo hecho. 

-No digas eso, probablemente no estaríamos así si no lo hubieras hecho...

-Puede...

Ambos se quedaron en silencio. 

-¿No me vas a decir algo bonito?

Ella sonrió. Parecía por fin que estaba asimilando lo que le estaba pasando.

-No soy muy buena en eso cuando se lo tengo que decir a la persona que verdaderamente me gusta.

-Va... Que ya sabes cómo soy yo, y te puedo asegurar que estas cosas no se las he dicho nunca a ninguna chica...

Ella sonrojó y sonrió. Se sintió afortunada. Era la persona más feliz del mundo. 2014 se estaba portando bien con ella.

-Que desde que os empecé a escuchar me gustasteis los cinco, pero cuando os empecé a conocer por videos y eso me fijé en ti. En las tonterías que hacías y en definitiva lo tonto que eras, y por supuesto en lo mono que me resultabas. A veces pensaba que no podías ser real, que quizá te decían las cosas que tenías que hacer, porque me parecía imposible que un chico pudiera ser tan perfecto, al menos desde mi punto de vista, pero luego vino ese día en que afortunadamente Cocó cogió ese bus y se cruzó con Niall, lo que hizo que te conociera. Me acuerdo perfectamente del primer día que nos vimos, de cómo te acercaste a las Topis, de los dos besos, de tu cara de disgusto por quedar con nosotras, y cómo no del día del velero, cuando me acompañaste a mirar el partido, de mi cara al ver que Eleanor te llamó y le mentiste diciendo que estabas con los de la banda en vez de conmigo... esos días los pasé fatal. Y ni te cuento cuando me dio el pronto de confesarte lo que sentía por ti... Pero luego llegó lo de Zayn, que hizo olvidarme por unos días de ti, hasta que nos empezamos a hacer mejores amigos y empezaste a venir a casa. Entonces te presentabas en casa con esos pipos, tu chaqueta morada, el pelo para arriba... a veces incluso pensaba que lo hacías a posta. Te conocía aún más y es que me parecías aún más perfecto... me enamoré de ti hasta las trancas. Y apareció Harry. Me refugié en él pensando que me olvidaría de ti, pero ni enfadada contigo dejaba de pensar en Louis Tomlinson. 

Aroa hizo una pausa.

-Y llega este día...-dijo él.

-Sí. Llega este día y me dices todo esto y me quiero morir porque ni en sueños te idealizaba tanto al confesarte. Y puesto que no me creo que me esté pasando a mi me porto como una niña de trece años con su primer amor...

-Pues menos mal que no se te da bien...

Ella rió.

-Si lo sé vengo con pipo...-bromeó él.

-Bueno, en traje también tienes tu punto.

-Menos mal...

Sonrieron.

-Que guapa eres...

-Ya sabes que de ti opino que eres feo, feo...

-Sí, en tu discurso me lo has dejado bastante claro...

-¿Te he ofendido mucho?

-Muchísimo, pero si me besas quizá pueda perdonarte.

Ella sonrió y le besó.

-Te quiero-concluyó él.






Capítulo 66: Luz para Cocó.

Ya podían decir que era Año Nuevo. 1 de Enero del 2014. Acababa un año perfecto para las Topis, aunque para llegar hasta donde estaban, para lograr lo que algunas tenían ahora, habían tenido también que sufrir bastante. Unas menos que otras, pero todas en algún momento quisieron tirar la toalla, o incluso dos de ellas minutos antes de esa cuenta atrás, pensaron en dejarlo todo. Lo importante es que las cuatro habían logrado pasar esos últimos minutos del año que les había brindado la oportunidad de conocer a One Direction de una manera especial, con ellos y con las Topis. Ahora el objetivo estaba en pasar el 2014 de la mejor manera posible.

Para Martina el año no podría haber empezado mejor tras el beso de Zayn, para Mara más de lo mismo, y luego estaban los otros dos casos tan complicados. 

En el caso de Aroa, estaba confundida no, lo siguiente. Aquella visita de su mejor amigo le había devuelto la sonrisa, pero a la misma vez se sentía triste, la misma tristeza que días antes le invadía al pensar en que lo suyo con Louis era imposible. A eso se sumaba el daño que le había hecho a Harry minutos antes. 

Y luego estaba Cocó, que había conseguido esa noche volver a hablar con total naturalidad con Niall, aunque también estuviera por medio Josh. Ahora no sabía qué hacer. ¿Cómo podía llegar hasta Niall?

En ese momento se deseaban feliz año entre ellos. Algunos besos, abrazos, achuchones, risas, algunas lágrimas de emoción... 

-Bueno chicas, tenemos algo para vosotras...-anunció Liam.

Las Topis se quedaron mirando a los chicos con cara de sorprendidas y de intriga.

-Nos sabía fatal que todo lo pusierais vosotras y hemos querido prepararos una sorpresita...-añadió Niall.

Los chicos invitaron a salir de la casa a las jóvenes y las llevaron hasta el largo camino de la entrada del terreno donde estaban. Antes de ello, encendieron las luces de éste, formando un gran hilo de luz en aquel extenso camino. Josh cogió una bolsa que previamente ellos habían traído. De ella sacó muchas lámparas de cielo y las repartió entre sus amigos.

-Ay, ¡lámparas de luz! ¡Siempre he querido encender una!-exclamó Aroa.

-Jo, que monas, me encantan...-dijo Mara.

-¿Compartimos una?-le preguntó Liam.

-Claro...

Y la joven le sonrió.

Aroa notó que después del comentario de la pareja, Harry se giró hacia ella y la miró. La chica se dirigió hacia donde estaba él mientras intentaba encender su lámpara.

-¿Me ayudas?-le preguntó tímidamente, con miedo a la reacción del chico, que se sorprendió por la cercanía de Aroa.

-Sí...

Ambos sonrieron. Harry encendió la lámpara.

-Ya está.

-¿La lanzamos juntos? 

-Vale.

-¿Hay que pedir un deseo o algo?

-No lo sé, creo que no... Pero podemos hacerlo...-dijo Harry, mientras sonrió.

Ella rió tímidamente. 

-Vale. Pues, si me dejas, quiero que seamos muy muy muy amigos y que lo que ha pasado no nos afecte. ¿Te parece bien que pidamos eso?

-Me parece idóneo... 

Ambos se abrazaron, cogieron la lámpara y la dejaron volar sobre el cielo. Los dos se quedaron mirando como ésta se perdía entre la oscuridad. 

Mara y Liam hicieron lo mismo.

-¡Quiero tirar otra!-exclamaba la joven.

-Josh, ¡pasa otra!-le dijo él.

Cocó cogió una de la bolsa. Buscaba el mechero cuando se dio cuenta de que lo tenían Zayn y Martina, que se lo dieron al acabar de utilizarlo. 

-Uno, dos... y tres...

Y la pareja soltó la luz.

-Que bonito todo...-le dijo Martina a su novio.

Él la besó.

-El brillo que tienes ahora mismo en los ojos es...-le decía ella.

-...no tan bonito como el que tienes tú.

-Debe ser el brillo que se me pone cuando me embobo... 

-Pues me encantas embobada...

Martina no podía creerse que aquellas palabras las estuviera diciendo Zayn y dirigiéndose a ella, su novia. Eran pareja y estaba empezando a creerse lo que le estaba pasando. 

Cocó procedió a encender su lámpara cuando notó que alguien le rozaba el brazo. Era Niall.

-¿Ya has tirado la tuya?-le preguntó ella.

-Sí, voy a por la segunda... me encantan estas tonterías.

-Ya, ya lo sé...

-Que tonto soy a veces... se me olvida que me conoces a la perfección...

-Ya...

-Bueno, y yo a ti.

-No creas...

-Sí... Por ejemplo, ahora te sientes sola porque miras a los demás y ves que cada uno tiene a alguien con quien lanzar su lámpara y tú no. Y te estás recreando en encenderla por si alguien se te acerca y te invita a lanzarla con él o ella.

Cocó se sorprendió.

-Bueno, tal vez tengas razón...

-¿En qué? ¿En que te conozco o en mi predicción?

-En las dos cosas...-admitió ella.

-Bueno, pues después de todo tu recreamiento para encenderla te va a servir... ¿Quieres que la lancemos juntos?

Ella sonrió. Seguía siendo el mismo. Quizá más moreno, algo más alto, más maduro, pero era el mismo irlandés que meses antes estaba con ella.

-Claro que sí.

Ambos agarraron la lámpara, provocando así que sus manos se tocaran. Cocó sintió un escalofrío interno. Se notó incluso un poco nerviosa e intentó disimularlo.

-Harry y Aroa han pedido un deseo al lanzarla...-comentó Niall.

-¿Quieres hacerlo?

-Vale...

Ambos sonrieron.

-¿Quién lo pide?-preguntó el irlandés.

-Hazlo tú.

-No, mejor pídelo tú por mi, que como me conoces tanto sabrás lo que quiero...

Ella rió. Le encantaba.

-Una cosa es que te conozca y otra es que sea adivina Niall...

-Venga, que el fuego me está empezando a quemar la mano...

-Ay, es que no sé qué pedir... ¿Tengo que decirlo en voz alta?

-Pero que solo lo oiga yo...

-Pues...

En realidad se le ocurrían mil y una cosas por pedir: un futuro con él, una cita... 

-Pues que este año estemos tan unidos como el pasado...

Y la soltaron. Ambos levantaron sus cabezas y se quedaron observando como desaparecía poco a poco la luz que acababan de lanzar. Se miraron y sonrieron. Niall la cogió de la mano. A Cocó le dio un vuelco el corazón, hacía muchísimo tiempo que el chico no le agarraba la mano de esa manera.

Las lámparas de cielo se acabaron y decidieron volver a entrar para charlar entre todos. El año había empezado de una manera bonita. El 2014 de momento traía esperanza para Cocó.

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lunes, 13 de mayo de 2013

Capítulo 65: Fuera tradiciones.

-Ahora volvamos a la mesa con los demás, que hoy es Nochevieja y no hay tiempo para llorar...

-Tarde...

-Bueno, a partir de ahora.

Louis la cogió en brazos y la llevó hasta donde estaban los demás, la sentó en su silla, después cogió el asiento y lo puso al lado del suyo.

Harry estaba molesto, ¿Que habría pasado en esa habitación? No podía soportar ver cómo su mejor amigo y la chica del que estaba enamorado estaban en ese plan. ¿Otra vez? Ojalá pudiera vivir siempre en el día anterior, donde disfrutaba de Aroa, de sus besos, de sus caricias, de sus abrazos...

-¿Qué vamos a hacer después de las uvas?-le decía Mara a su chico al oído.

-Lo que me dejes hacer...-le contestaba él con un tono picarón. 

Las 23:45. A penas un cuarto de hora para el año nuevo, el año 2014.

-Chicos, ¡voy poniendo el canal!-dijo Cocó.

La joven se levantó de su silla, se fue hacia la tele, la encendió y empezó a pasar canales hasta llegar a Mtv, donde presentaban las campanadas Alaska, Mario Vaquerizo y Topacio.

-¿Esa es la famosa Topacio?-preguntó Josh.

-¡Sí!-exclamaron Mara y Martina a la vez.

Las Topis sonrieron. 

-Ay, ya empiezo a estar nervioso...-comentaba Liam.

-Venga, ¡a pelar las uvas chicos!-exclamó Martina.

Después se dirigió a su novio, que tenía una uva en la mano e intentaba quitarle la piel.

-¿Te la pelo?

-¿Eh?

-Que si te la pelo...

Martina al fin se dio cuenta de que aquella frase no sonó especialmente bien.

-La uva...

Zayn sonrió.

-Ya, tonta...

Él la besó.

Diez minutos. Todos se sentaron en los sofás. Mara encima de Liam, igual hizo Martina con Zayn, Louis se puso al lado de su amiga Aroa, que también tenía a su costado a Harry, y después en otro sofá estaban Niall, Cocó y Josh.

-Me vengo contigo hooli-le dijo Cocó a Aroa, que le hizo un gesto dándole a entender que le permitía ponerse encima de ella.

-¡Que vivan las solteras!-exclamó la menor.

-¡Que vivan!-exclamaron los demás bromeando.

-Ay, siete minutos...-comentaba Liam.

-Tranquilízate tonto...-le decía Mara.

-¡No puedo! Es mi primera vez con las uvas...

Todos reían. Parecía que finalmente esa noche estaba siendo bonita, para recordar como algo positivo. A pesar de todos los problemas que seguían ahí, habían sabido todos aparcarlos por una noche al final y conseguir disfrutar de la cena. Sonreían, se miraban, bromeaban... parecía de película, de cuento, de noVELA... pero estaba pasando de verdad. 

-UUUUUUUUUUUUUNAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA...

-DOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS...

-TREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES...

-CUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAATRO...

Todos cantaban las campanadas mientras intentaban comerse lo más rápido posible una uva en cada una de ellas. Algunos a la cuarta ya no pudo más y dejó de cantarlas, pues ya tenían bastante faena tratando de masticar y tragar doce uvas continuamente durante doce segundos.

-CINCOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...

-SÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEIS...

Aroa daba arcadas. Las uvas no eran lo suyo. Intentaba esconderse para que los demás no la vieran, pero se dio cuenta de que Louis la miraba de reojo. Al fijarse en él más detalladamente, se percató de que a él también le estaba costando lo suyo comerse las uvas, ¿no le gustaban?

-NUEVEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE...

-DIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEZ...

-Ay, ¡que acabamos! ¡que acabamos!-exlamaba Liam.

-ONCEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE...

-¡¡¡Y DOCEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!

A Martina no le bastó el tiempo para acabar de masticar la última uva cuando Zayn se abalanzó a ella y la besó.

-A mi me da igual que en España no sea tradición, pero no podía evitar besarte...

-Creo que a partir de ahora vamos a pasar el Año Nuevo a tu estilo, es más rico.

Y se volvieron a besar.