domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 87: Generalizando.

8 de Enero. Aroa miraba el reloj, las 20:00. Una hora y empezaba el partido Barça-Manchester United. Recordaba el pasado 24 de Diciembre, la cara de Louis al ver que ella le había regalado una entrada para ver ese partido y que ella estaría a su lado. Estaba triste, pues la noche anterior, lamentándolo mucho, Louis le dijo que no podía ir. Por esa razón, esa noche estaba aún más triste. Sabía que era un poco imposible, pero había mantenido la esperanza de que viajarían juntos a Barcelona y que al menos durante dos horas podrían volver a verse y hacer juntos lo que más les gustaba. Pero no. Para colmo, Louis aún no había hablado con Eleanor. Su novia estaba de exámenes y él no había querido decirle su decisión para que no le afectara. Aroa tenía bastantes razones por las que estar como estaba: mal.

Cocó, por otro lado, estaba cada día mejor. Como ya habían empezado el colegio de nuevo y estaba muy atareada estudiando, tenía poco tiempo para pensar en Niall, y cuando tenía tiempo libre, trataba de hacer algo para no tener tiempo para pensar. Sin darse cuenta, se estaba olvidando de él, aunque fuera muy poco a poco. 

Mara tenía días buenos y días malos, pero lo importante es que pasaba el tiempo y Liam y ella estaban tan bien como siempre. Hablaban todas las noches, se contaban todo lo que les había pasado durante el día, y para finalizar se decían lo mucho que se echaban de menos y lo que se querían. Lo suyo era de cuento de hadas. Pero había días en los que se venía abajo. Su Twitter se inundaba de fotos de Liam pasándolo en grande en los conciertos con los otros, mientras ella estaba en su cama sola. En ocasiones, después de tirarse horas y horas viendo videos de los conciertos que iban teniendo, se preguntaba si Liam la echaba tanto de menos como el le prometía. Se podía decir que por el día se encontraba un poco mal, pero por la noche, cuando hablaba con él, se iba a la cama con una sonrisa de oreja a oreja. 

Y luego estaba Martina. Solo había hablado una noche con Zayn, y la verdad es que tampoco le preocupaba mucho. También estaba ocupada, pues su primer año en bachiller estaba siendo duro. Con Josh no había hablado, y lo único que sabía de él era gracias a su Twitter, a las noticias que veía de cuentas de Directioners, y lo único que obtenía directamente de él era las palabras que intercambiaban todos en el chat en común Topis-One Direction. Poco a poco se estaba alejando del tema chicos. Salía con Zayn pero como si no lo hiciera. Estaba aprendiendo a dejar espacio a su chico, aunque le costara. Además, encontró un gran apoyo en Cocó, ya que vivían una situación amorosa muy diferente, pero que a la misma vez se asemejaba mucho. Las dos se ayudaban entre ellas y el resultado era bueno: Martina debía concentrarse en sacar adelante sus estudios, saliendo con un chico que no le hacía todo el caso que ella quería, y teniendo en cuenta que no tenía que ser muy pesada con él, y Cocó tenía que sacar lo mejor de ella para que Selectividad en Junio le fuera redonda, y sobre todo, olvidarse de Niall. Aunque fuera muy lentamente, sus objetivos se iban cumpliendo.

Josh estaba encantado con la vuelta a Londres. No pensaba en chicas, solamente le importaba la música. Estaba centrado en la batería, en dar lo mejor de él en los conciertos, y el hecho de estar cada semana en una ciudad diferente de Londres le encantaba. Visitaba sitios donde nunca antes había estado y eso le hacía sentirse bien. No tenía tiempo de descansar a penas, y eso significaba que tampoco tenía tiempo para pensar en Martina. 

Liam compaginaba bastante bien su vida profesional con la personal. Tenía tiempo de todo. Por el día, disfrutaba con sus compañeros de banda, por la noche en los conciertos, y después, tenía tiempo para charlar con su chica. De vez en cuando se emocionaba bastante en algunas canciones en los conciertos, pues le recordaban a Mara, pero al llegar al hotel y escuchar su voz, se le pasaba todo. Los días pasaban y sentía que ni la distancia iba a separar lo que tenía con su novia.

Louis a veces tenía ganas de dejar la banda. No se lo había comentado a nadie, pero le pasaba a menudo. Desde que había vuelto a Londres, estaba muy agobiado. No tenía tiempo para él. Los conciertos, las entrevistas y las fans le ahogaban. Llevaba menos de una semana trabajando y ya deseaba estar de nuevo de vacaciones. No sabía cómo decirle a Eleanor que ya no la quería, que una Topi le había enamorado, no tenía la posibilidad de estar ni un rato abrazando a Aroa, solo podía hablar con ella por WhatsApp, y lo único que le animaba era que al menos estaba con Liam, Niall, Harry, Zayn y los músicos. Esa noche tenían otro concierto, y debía estar allí aunque moría por viajar a Barcelona y llevar a cabo el plan que Aroa le había ofrecido un mes antes, como regalo de cumpleaños. Sabía que ella vería las fotos del concierto de esa noche, así que decidió que se pondría el pipo con el número 17 que ella también le regaló por su cumpleaños. Era una manera de demostrarle que pensaba en ella.

Zayn estaba en su mundo. Estaba emocionado con los conciertos y se conformaba con estar con sus amigos. Últimamente se juntaba mucho con Niall y Josh. Eran los tres chicos que no tenían tiempo de pensar en chicas. Martina le importaba, pero no mucho. Estaba ahí, pero era consciente de que pronto lo dejaría con ella. No sabía quien de los dos daría el paso, pero estaba seguro de que aquello tarde o temprano acabaría. No le llenaba lo suficiente y eso de que estuviera tan lejos no le convencía. 

00:00.

-He visto el partido. Desde casa, pero lo he visto.

-Yo ni por la tele, estaba de concierto...

-Ya... Bonito pipo el que llevabas, por cierto.

-¿Lo has visto?

-Claro, pero si me paso el día mirando Twitter a ver si cuelgan fotos vuestras o algo...

-Bueno, yo también me miro vuestros Instagrams y eso...

-¿Really? ¿Tienes tiempo?

-Para lo que quiero sí.

-¿Entonces me quieres?

-Un poquito.

-Me basta ;) 
  Te dejo, mañana me espera un largo Domingo de estudio...

-Suerte para el examen del Lunes :)

-Gracias feo. Buenas noches, xx!

-Buenas noches Aroa <3

Y seguidamente, la chica se hizo una foto y la colgó en Instagram. Muy lejos de allí, Louis la vio. Sonrió al ver que su "amiga" había colgado una foto metida en su cama, con su sudadera burdeos y con el mensaje: <<Así duermo todas las noches. Su olor me hace soñar con él. I love you babe>>.


Capítulo 86: En la distancia.

La noche Topi empezaba para las chicas. Algunas eran una locura, inundadas de risas, de cuatro adolescentes a las que al día siguiente les duele todo de tanto reír. Muchas noches Topis son recordadas con el tiempo por lo buenas que fueron, por lo mucho que duraron, por lo tarde que se fueron a dormir, si es que lo hicieron... La mayoría de ellas eran perfectas, irrepetibles, únicas, pero aquella no sería recordada por factores como esos. Esa noche Topi sería recordada por lo mal que se encontraban, por el vacío que sentían dentro, por la amargura que inundaba sus cuerpos, por los recuerdos que empezaban a pasar por la cabeza de cada Topi. Aquellos cinco chicos se habían ido por mucho tiempo, y no lo llevaban bien.

-¿Os acordáis de que os dije que yo os animaría cuando se fueran vuestros chicos?-preguntó Cocó-pues no tengo fuerzas.

Las cuatro chicas se miraron entre ellas. Cada una pudo comprobar lo echas polvo que estaban.

-Creía que sería la única en estar mal...-comentó Mara.

-Bueno, al menos me siento comprendida y veo que no soy yo que estoy paranoica o algo parecido...-dijo Aroa.

-Vaya mierda todo-concluyó Mara.

El pesimismo estaba bien plantado sobre ellas. Cada una en un colchón, en el salón de la casa de las hermanas, miraba al techo tumbada.

-Y esto el primer día, no sé cómo estaré dentro de un mes...-dijo Mara.

-Martina, ¿tú no dices nada?-preguntó Cocó-estoy yo peor por Niall que no es mi novio, que tú por Zayn, que sí lo es...

-Es que a mi me preocupan otras cosas más...

Mara, Cocó y Aroa se levantaron y se acercaron a Martina, algo le pasaba.

-¿Qué pasa?-preguntó la Topi mayor.

-Creo que Zayn no es para mi.

-¿Cómo? 

-¿Qué?

-¿Qué dices?

-Eso, que no estoy segura de que Zayn sea lo que yo quiera.

-Tía, ¿qué ha pasado?-preguntó Aroa.

-Que no es como yo pensaba.

-¿Por? ¿Qué ha hecho?-insistía la chica.

Martina suspiró y entonces contó a sus amigas su decepción, lo poco atendida por Zayn que se sentía y sus preocupaciones.

-Martina, conmigo no era así...-dijo Aroa.

-Ya, eso es lo que pienso yo. Pero, ¿entonces por qué conmigo es tan... así?

-A lo mejor es que necesita tiempo...-explicó Mara.

-Ya, el que no tenemos, ¿no?

-A ver, Marti, esto creo que deberías decírselo a él-le dijo Cocó.

-No. Parezco una pesada tío, siempre soy yo la que tiene algún problema... Y él nunca me dice nada, parece que está conmigo por estar, que se sentiría igual si no estuviera conmigo. Es que no me trago que le guste, sinceramente. Parece como si estuviera conmigo por entretenerse. Me siento Perrie o algo...

-Habla con él-le aconsejó la menor.

-¿Y qué le digo? Es que los primeros días eran geniales, pero ahora... Ahora no sé... ¡Hasta Josh es más atento conmigo, joder!

-¿Josh?

-Sí... Hoy he salido con él por la tarde y me ha sentado estupendamente. De verdad, me he sentido genial.

-A ver si es que te estás enamorando de Josh...-le dijo Mara.

-No, pero, no sé. Es que no sé ni qué pensar. Estoy liadísima. Hablar del tema me cansa. Quiero ver cómo es Zayn ahora conmigo estando lejos, y si veo que sigue así, lo dejo con él y punto.

-No me creo que esto esté pasando-dijo Aroa.

Las Topis miraron a Aroa.

-Es que tía, es Zayni, tu Zayni, y ahora que lo tienes... No sé. Es que es raro. 

-Yo quiero que sea conmigo como era contigo-explicó Martina-a veces pienso que aún va de ti...

-Tía, ¿cómo va a seguir de mi? Tú misma lo has dicho, al principio era súper mono contigo, con las flores y eso...

-Ya. Pero ya no.

-Haz lo que nos has dicho. Deja que sea él el que te hable y según cómo esté, toma una decisión. Está Josh ahí tía, el pivón de Josh coño, que está muy bueno y que si es tan mono como dices... ¡Pues a por él!-le dijo Mara.

Las chicas rieron. La primera vez en toda la noche. Suspiraron a la vez y volvieron a reír.

-¿Qué tal el helado con Harry? Que al final no nos lo has contado...-dijo cambiando de tema Cocó.

-Bien-contestó Aroa encogiendo los hombros.

-Uy, ahí ha habido tema...-comentaba Martina.

-Algún beso, pero nada más.

-Jo, tía, no pierdes el tiempo...-le dijo Cocó.

Volvieron a reír.

-Quiero que Louis sea así tío.

-Explícate-le pidió Mara.

-A ver, que Louis es mono y eso, pero pasota. Pensaba que eso me gustaba y tal, pero no sé. Hay veces que me cabrea, pero mirad, me ha regalado su sudadera y sus vans, y ahí me mata y muero de amor, pero sé que ahora volverá a su pasotismo y uf...

-Ay tía, pero ¡qué mono!-le dijo Cocó.

-Ya...-le contestó, llevándose las manos a los ojos y sonrojándose.

-¿Entonces? ¡Tú te quejas por quejarte!-exclamó Mara.

-No, porque pienso en Harry. ¿Has visto que pivón me iba hoy? ¡Que se me iban los ojos tías! 

-Se me iban hasta a mi...-comentó Mara.

Rieron. El móvil de Mara sonó. Cocó lo cogió, mostrando a todas que Liam la estaba llamando.

-...y por cosas como estas yo estoy en una nube-concluyó Mara-ahora vuelvo, nenas.

Y la chica atendió a la llamada con una sonrisa de oreja a oreja, marchándose al jardín.

-Esta si que ha tenido suerte...-comentó la hermana.

Era duro volver a las llamadas telefónicas con Liam por la distancia. Pero escuchar su voz hasta por teléfono era reconfortable. 

-Hola Liam.

-Hello cutie.

-¿Ya habéis llegado?

-Sí, ya estamos en Londres. Ahora estoy en la furgoneta y me voy para casa.

Mara empezó a sentirse peor que antes. Sentía algo raro en el pecho, una sensación que antes ya había sentido, cuando Liam también estaba en Londres antes del viaje a Mallorca.

-¿Me echas de menos?-le preguntó él.

-Sí. Todas estamos un poquito mal. Pero creo que yo soy la que mejor está.

-¿Por?

-Todas por alguna razón se sienten un poco mal porque aún no les va muy bien con los chicos, pero a mi me va perfecto y no tengo porque preocuparme, lo que me hace sentir mejor.

-Y eso es todo gracias a mi.

-Venga, no te pases.

Rieron. 

-Yo también te echo de menos. Todos decimos que nuestra cara de desgana es por el viaje, por el cansancio, pero sabemos que en realidad es por habernos despedido de vosotras.

-Jo, que monos.

-Bueno, te dejo, que pronto me quedaré sin... ¿Coverage? 

-Cobertura.

-This... eso.

-Eh, no te olvides ahora de hablar español.

Liam rió.

-Claro que no, tonta. 

-Bueno, adiós guapo.

-Adiós Mara, te quiero mucho.

-Y yo, hablamos mañana.

A ambos les costó colgar. Mara se sentó en un escalón del jardín. Sintió que sus ojos se humedecían y se cubrió el rostro con las manos. Sin que le diera tiempo a darse cuenta, empezó a llorar. Le costaba respirar. Se sentía ahogada. Hace unos días, esa tarde mismo, podía imaginarse que sería duro, pero en ese instante se dio cuenta de que iba a serlo más de lo que pensaba. Suspiró. Miró al cielo, se mordió el labio inferior. Echaba de menos sentir a Liam a su lado a esas horas, o sentir que tan solo estaba a un par de kilómetros de ella, a tan solo un viaje de cinco minutos en taxi, no a dos horas y media en avión. 

<<Ya estoy de camino a Manchester. En unas horas estaré soltero, ¿Aún sigues queriendo ser mi nueva novia?>>. 

Aroa leyó el mensaje sonriendo. Las otras dos Topis también lo leyeron.

-¿Y aún dudas de que te quiera? Joder, si es que además de ser un pivón y un malote es monísimo... Yo no sé qué más quieres-le dijo Martina.

Aroa sonrió. Tenía razón, se estaba comiendo la cabeza por una tontería. Louis era perfecto y ella se empeñaba en buscarle defectos donde no los había.

<<Me lo estoy pensando aún, pero de momento es un sí. Llámame en cuanto estés soltero, guapo>>.

Y le dió a enviar. 

-Pues a mi Zayn no me ha dicho nada...

-Bueno, tú al menos te das el lote con él, yo estoy aquí sin comerme un rosco prendada de Niall.

Las tres rieron, al menos Cocó lo llevaba con buen humor. Mara entró. Las chicas vieron en seguida que había estado llorando, sus ojos rojos lo evidenciaban. Mara se dejó caer sobre su colchón y suspiró.

-Va a ser duro, pero yo puedo.

-Claro que sí, tonta, y nos ayudaremos entre nosotras-dijo Martina.











sábado, 29 de junio de 2013

Capítulo 85: Un adiós amargo.

Llegó el momento. En el restaurante del hotel, en una mesa de diez, todos sentados. Todas las chicas se sentaron en un lado, incluyendo también a Harry, pues había un chico más, y los otros cinco chicos en otro, quedando así las parejas unas en frente de otras, en el caso de Niall y Cocó también, y Josh estaba en frente de Harry. Para Martina la distribución de los asientos no fue muy buena, pues estaba en el extremo derecho, en frente de su chico, pero al lado de él tenía a Josh. Encima al lado suya no tenía a ninguna Topi, sino a Harry, con el que normalmente no hablaba mucho, y en ocasiones se sentía un poco extraña. ¿Por qué le pasaban a ella esas cosas? A Aroa le salió mejor, pues no veía a Harry y no tenía porque pasar por situaciones incómodas. Tenía a su "amigo" en frente suya y por ello se sentía genial. Además, estaba entretenida con Cocó al lado, viendo cómo hablaba con Niall.

El irlandés y la hermana mayor de las Battocchio no habían vuelto a hablar desde que ella se echó a llorar. La chica estaba un poco dolida, pues él no le había vuelto a preguntar. Esa noche era la última en mucho tiempo y eso le alegraba. A partir de mañana empezaba su terapia para olvidar para siempre a ese rubio tan mono que había ocupado su corazón desde 2013. 

Esa cena era diferente, ya que todos sabían que era la que suponía una despedida temporal, y en ella la conversación era general, donde todos participaban y no se formaban pequeñas conversaciones entre parejas y no había grupitos. Se divertían, reían y durante unas horas lograron hablar de temas que hicieron que se olvidaran de que pronto deberían despedirse. 

La cena acabó, y ahora todos se encontraban en un salón que el hotel les había dejado a todos para que estuvieran a solas, más tranquilos y relajados. En el salón solo había sofás y una mesa en el centro. De nuevo, las chicas se pusieron a un lado y los chicos a otro. Seguían hablando de sus cosas, conociéndose mejor. Esta vez Aroa sí que tenía a la vista a Harry, lo que le incomodaba, pues notaba que la miraba mucho. Martina andaba algo más mosqueada, pues miraba bastante a Josh y en ninguna ocasión cruzaron una sola mirada, pues él estaba más pendiente a la conversación que a ella, y comenzó a pensar que tal vez el chico al ver que estaba bien con Zayn, se había rendido. 

De repente, Louis se levantó y le dijo a Aroa que fuera con él. Salieron a otro salón que había, donde otra pareja estaba dándose el lote, y se sentaron en dos butacas. La chica no sabía porque él la había llevado allí, pero no le importaba, pues necesitaba estar con él a solas.

-Quería hablar sobre lo de Eleanor...

-Ah...

-En cuanto llegue allí quedo con ella y lo dejo, de verdad.

-Parece que me estás haciendo un favor o algo parecido Louis... ¿Tú quieres dejarlo con ella sí o no?

-¡Claro que sí! ¿Lo dudas?

-No sé, me lo dices de una manera que...

-Va, no remulgues, que hoy no es día de discutir. 

-Ya, pero...

-Déjalo, en serio...-le interrumpió Louis-que te voy a echar mucho de menos...

Aroa sonrió. Tenía en frente a Louis Tomlinson diciéndole que le echaría de menos, es que aún, a esas alturas, no podía creérselo. El chico le cogió la mano y le invitó a que se pusiera encima de él. Ella lo hizo y empezaron a besarse. Aroa sintió una sensación de melancolía en su pecho, sabía que esos besos tardarían en repetirse, y tenía miedo de que fueran los últimos, pues pensaba que Louis podría volver a enamorarse de Eleanor cuando la viera. No quería decírselo a él, porque no quería darle más importancia al tema, pero realmente aquello le afectaba. No quería perderle ahora.

-¿Volvemos con los demás?-le dijo Louis.

-No quiero...

-Ni yo.

-Pues vamos a quedarnos un ratito más.

-Cinco minutos.

Los dos rieron. Sabían que no serían solo cinco minutos. 

A Martina había algo que le preocupaba por encima de todo, y era que no había hablado con Zayn de lo que pasaría con ellos a partir de entonces, pero empezaba a mosquearse porque siempre tenía que ser ella la que diera el paso y esa noche no lo iba a volver a hacer. Parecía una pesada y no. 

Cocó, aunque estaba un poco triste porque no volvería a estar con Niall en mucho tiempo, quería sentirse mejor, ya que era algo positivo. Hablaba ahora con él, de sus cosas, y se daba cuenta de que su objetivo era difícil de conseguir.

-Aunque no lo creas, te echaré de menos-le dijo él de repente.

-Me lo creo, yo también te echaré de menos Niall...

-Bueno, hablaremos por WhatsApp, y esta vez no será como la otra...

-¿Cómo fue la otra?

-Difícil...

-Ya...

-Pero bueno, ahora somos amigos y todo es distinto.

-Sí, claro.

<<Para ti, porque para mi es totalmente igual>>, pensó Cocó. Ella seguía enamorada de él y le echaría tanto o más de menos que la otra vez. 

Liam y Mara, aunque estaban algo más tristes, eran los únicos que lo habían arreglado todo antes, dejando así a parte las preocupaciones. Lo único que les hacía sentirse mal era la distancia que les separaría varios meses. Sería una prueba dura.

Las Topis, por orden de sus padres, tenían que salir hacia casa a las 00:00, y ya lo eran. Habían quedado en hacer noche Topi en casa de las Battocchio para que la noche no fuera tan dura de superar. Tocaba la despedida definitiva. Se levantaron y empezaron a darse besos y abrazos entre ellos.

Mara y Liam se abrazaron efusivamente, sintiendo que aquello no volvería a repetirse en mucho tiempo. A ella se le saltó alguna que otra lágrima, lo que provocó que a Liam le pasara igual, aunque intentó disimularlo.

-Eh, no llores, tonta.

-Es que... uf...

-No nos pasará como Niall y Cocó.

-¿Qué?

-Eso, que no voy a permitir que nos pase lo mismo y quiero que lo sepas.

Mara empezó a llorar más. Liam era perfecto. Se había guardado la respuesta a su pregunta para el momento ideal, y se sintió mejor.

-Te quiero Liam.

-Y yo, mucho. 

Y siguieron abrazados.

Harry y Aroa, juntos, observaron la escena de la pareja.

-Bueno, hasta pronto Aroa.

Ella abrazó al chico e intentó aguantar el llanto.

-Gracias por todo Harry, me ha encantado conocerte más, eres un chico estupendo, de verdad.

-Igualmente, tú eres increíble. Recuerda lo que te he dicho por la tarde, ¿Vale? 

-Vale.

-Ya hablaremos, guapa.

Los dos se abrazaron durante unos minutos, hasta que Louis interrumpió el momento separándolos.

-Perdona Harry...

Se acercó a Aroa, la cogió de la cara y la besó apasionadamente. Fue la primera vez que lo hizo delante de los demás. Todos los miraron y soltaron un "ooooooooooh". Ese momento para las Topis había sido deseado desde que su amiga le gustaba Louis aún sin conocerle en persona. 

-Toma.

Louis le dio una bolsa bastante grande. Ella la cogió, la abrió y sacó la sudadera. La olió y sonrió. 

-¿Huele lo bastante a mi?

-Sí...

Y sonrieron. Aroa notó que aún había algo más dentro, y lo sacó. Era una caja de Vans. La abrió y allí estaban, las vans burdeos, igual que las de su "amigo", que tanto le gustaban. 

-¿Y esto?

-No creo que te guste mucho como huelan, pero un pajarito me chivó que te encantaban y son para ti.

-¿Son las tuyas?

-Claro...

-Jo, gracias Louis...

Y ahora fue ella quien lo besó. 

-Ya me dirás qué quieres que te de mio...

-Me gusta tu sonrisa, pero creo que eso no me lo puedes regalar, ¿no?

Ella rió. Se volvieron a besar. Esa despedida fue diferente a las otras. No hubo lágrimas, pues ambos, a pesar de algunos detalles como el miedo de ella por lo de Eleanor, estaban felices por lo bien que estaban.

-Bueno, adiós Martina.

-Adiós Zayn.

Y se besaron. Ella tuvo la sensación de que aquel beso se lo dio por dárselo. Quizás era su forma de ser, pero es que una vez más sintió que no encajaban. 

Josh se acercó a ella y le dio dos besos.

-¿Seguiremos hablando?-le preguntó Martina.

-Claro que sí. Si puedo, vengo un día a verte, que yo no lo tengo tan difícil como ellos...

-Pues yo encantada.

-Entonces lo haré. 

Los dos sonrieron y se abrazaron.

-¿Por mi o por mi hermano?-le dijo ella, guiñándole el ojo.

-Había pensado por tu hermano, pero tranquila, conseguiré un hueco para atenderte...-bromeó él.

Cocó y Niall fueron los últimos en despedirse.

-Saludos a tu madre Niall.

-Y tú a la tuya.

-Adiós feo.

-Adiós Cocó.

Se abrazaron, se dieron dos besos y se miraron, sonriendo.

-Te ha quedado una sonrisa muy bonita sin aparatos...

-Gracias.

Por último, todos se abrazaron conjuntamente, y entre lágrimas se miraron todos por última vez. Por encima de todos los enfados que había habido entre ellos, se apreciaban. Gracias a una casualidad de la vida, a un bus que unió a Niall y Cocó, ahora se encontraban allí, y para ambos grupos, había sido una casualidad maravillosa.




Capítulo 84: Un poco de todo.

Martina y Josh ahora tomaban un chocolate con churros en una panadería. Había poca gente y eso hacía que la cosa fuera un poco más íntima. No hablaban mucho, pero para la chica el silencio que había a veces no era tan incómodo como cuando estaba con Zayn.

-Bueno, y cuéntame, ¿Qué tal te va con tu nuevo novio?

Martina no se sorprendió con la pregunta, pues se imaginaba que tarde o temprano le sacaría el tema.

-Bien.

-¿Así? ¿Sin más? ¿Bien?

-Sí, bueno, nos estamos conociendo y eso...

-Pero hace tiempo que os conocéis, y más tú a él...

-Ya, pero una cosa es verle en videos, fotos e imaginarte cómo es, y otra es estar con él, sentirle cerca y eso...

Josh se quedó extrañado con lo que le decía su amiga. Por la manera de explicarse parecía no estar muy satisfecha con su chico, y eso le gustaba.

-Bueno, espero que todo vaya a mejor.

Esa respuesta sí que sorprendió a Martina, pues esperaba que siguiera indagando en el tema hasta sacarle que estaba un poco decepcionada.

-Gracias.

-¿Otro churro?

-Venga...

Josh cogió uno, lo mojó en la taza y se ofreció a la chica metiéndoselo en la boca. Martina lo mordió, y cuando lo estaba masticando el joven mostró su faceta más pícara y le puso prendida de chocolate por la cara.

-Alaaaaaaaaaaaaaaaaaaa... ¡Qué haces!-le dijo ella.

Él solo se rió. 

-¡Te vas a enterar Josh!

Martina cogió un churro, lo mojó e intentó hacerle lo mismo que él a ella, pero Josh rápidamente se levantó de la silla, salió de la panadería y se fue corriendo. Martina lo seguía con el churro en la mano. Los dos reían. El chico de vez en cuando miraba hacia atrás para ver si ella conseguía acercarse a él, pero no lo hacía. Notaba que se metía por calles totalmente desconocidas para él y eso le gustaba. Martina paró, no podía correr más. Él hizo lo mismo.

-Venga, vuelve, que no te voy a hacer nada...-le gritó ella.

-No, no, hasta que no sueltes el churro yo no me acerco a ti...

-Va, venga, en serio...

-Júralo y tira el churro.

-Te lo juro...-le gritó ella, y seguidamente tiró el churro.

Él sonrió, y Martina, a pesar de la distancia, vio sus dientes blancos. Que mono era... Josh se fue hacia ella, riendo. Al estar en frente empezaron a reír. De repente, Martina, que aún seguía con la cara llena de chocolate, pegó su nariz a los mofletes del chico, provocando que éste se manchara de chocolate también. Él se sorprendió y se alejó de ella un poco para que no lo manchara más, pero Martina insistía y ahora se cogía con el dedo el chocolate que tenía en la frente y se lo restregaba por la de Josh. 

-Te estás pasando, eh...-le decía él.

El chico le cogió el dedo a la chica y se lo metió en la boca, saboreando el chocolate.

-Que guarro...-le dijo ella, riendo.

-Mejor que por la cara...

Reían. Por un momento, mientras corrían por las calles, se sintieron como dos niños pequeños. Con él sí lo pasaba bien, y él sentía lo mismo, pero quizás a otro nivel. La quería para él y se veía capaz de conseguirla. Ella, por otro lado, no se daba cuenta de que ese chico tan adorable y sexy a la vez estaba empezando a entrar en su cabeza de una manera bastante intensa.

Harry y Aroa seguían comiendo helado. Ella le contó cómo estaba con Louis con todo detalle, ya que finalmente pensó que con todo lo que había hecho Harry por ella, lo mínimo que se merecía era saber la verdad.

-Pues ya sabes que cuando te des cuenta de que Louis no es para ti, estaré yo.

-Ay, no me digas estas cosas Harry...

-¿Qué pasa? Es verdad... Me gustas, mucho, y creo que te lo he demostrado muchas veces...

-Sí, pero eres Harry Styles y hay miles de chicas tan normales como yo y otras mil que están mejores que yo, no entiendo cómo puedes estar así... y decirme que me vas a esperar y estas cosas...

-¿No me crees?

-Pues no, sinceramente. Puedo creer que te guste y eso, pero no que me vayas a esperar. Nadie hace eso, y menos tú.

-Haz lo que quieras, pero yo nunca me he enamorado. Por suerte o por desgracia tú has sido la primera chica que me ha gustado de verdad, y por mucho que digas que hay chicas como tú y mejores, yo te digo que no. ¿Para ti hay chicos mejores que Louis? Seguro que sí, pero tú le quieres a él, por una razón o por otra, para ti es tu chico ideal, ¿no? Pues entiende que para mi tú lo eres. ¿Tan difícil es comprenderme?

Aroa lo escuchaba atenta, pensando en todo lo que le decía, y conforme iba explicándose le creía.

-Te entiendo, pero encontrarás a otra chica igual o totalmente diferente a mi que te haga sentir lo que yo... 

-Ya, pero como de momento no ha aparecido, yo no me rindo y te digo una vez más que si te cansas de Louis, o si te das cuenta de que no es lo que buscas, estoy yo. Me encantas, y quiero que pienses en los momentos que te he hecho vivir, que han sido pocos, pero creo que te he hecho olvidar de Louis en muchas veces, que estuve ahí cuando discutiste con él y que creo que lo pasaste bien.

-No sé qué decirte.

Harry se acercó a ella y le dio un beso en la comisura de los labios. A Aroa le gustó. Entonces se acordó de la conversación que había tenido hacía un momento con Louis, donde le dijo que solo eran amigos de momento, y decidió sin más dejarse llevar con Harry. Lo besó. 

-Eso ha estado mejor que si me hubieras dicho algo...-le dijo Harry al separarse el uno del otro.

Ella sonrió.

-No sé qué me pasa contigo Harry...

-¿Por?

-No sé. Es que no sé qué decirte porque no sé qué me pasa. Es algo raro... Me atraes mucho porque eres muy guapo, pero no hay nada más...

-Ahora que vas a estar mucho sin vernos ni a Louis ni a mi tendrás tiempo para pensar. Ya sabrás qué hacer. 

-Ya.

-Bueno, mejor me voy y ya nos vemos esta noche en la cena.

-Vale. Gracias por venir, ha estado muy bien.

-De nada, a mi también me ha gustado. 

Los dos se levantaron de la cama y se fueron para la puerta de la entrada. Se despidieron con dos besos, el chico se fue para su hotel a arreglarse para la cena y ella se fue a duchar, pues quedaba una hora y media para el encuentro con todos.

Mara y Liam ahora estaban en la puerta de la habitación del hotel. Habían decidido que era mejor que el chico no se acercara a su casa ni especialmente a esa zona, pues posiblemente hubiera algún que otro fotógrafo. 

-Bueno, hasta aquí. Ponte muy guapo, eh, que quiero que vean el novio que tengo.

Él sonrió. A Mara le encantaba cuando sonreía y se le achinaban los ojos. Pensó en que tardaría muchísimo en volver a verlos en persona y se entristeció un poco. Aquello no era la despedida definitiva, pero había sido el último rato que habían pasado a solas. Liam, que ya la conocía bastante bien, se lo notó. Se acercó a ella, la besó dulcemente y después la abrazó.

-No te pongas triste, tonta.

-Lo siento...

-Venga, vuelve para casa y ponte contenta, que ya tendrás tiempo de ponerte triste por la noche... Ahora no toca.

Estaban abrazados de una manera acaramelada y parecía que no querían separarse. Mara hizo caso a Liam y le sonrió. Se despegaron y volvieron a besarse. 

-Nos vemos esta noche Liam.

-Claro que sí. 

El chico entró en su habitación y ella, de nuevo un poco triste, volvió a casa.

Dentro de algo más de un ahora empezaría la cena de despedida. Algo que todos deseaban que no llegara, pero que no podían evitar que sucediera. 


sábado, 22 de junio de 2013

Capítulo 83: ¿Dos entre dos?

Martina volvía a casa después de comer con Zayn. Se sentía rara y una extraña sensación invadía su cuerpo. No sabía en qué pensar, estaba confusa. Esa comida le supo a poco, pero no quería pensar en ello. No quería reconocer que hubiera sido mejor quedarse en casa que estar con su chico. No sabía si sentirse mal o bien, no tenía ni idea de lo que le estaba sucediendo, y sentía que necesitaba la ayuda de las Topis. Llegó a casa. Abrió la puerta y escuchó, nada más entrar, la risa de Josh. ¿Estaba aún allí? Entró al baño, se miró al espejo para asegurarse de que estaba mona y entró al salón. Allí estaban, su hermano y él, jugando al FIFA.

-Hola-dijo ella.

Su hermano alzó la cabeza y Josh sonrió antes de decirle nada. Soltó el mando en la mesa, se levantó del sofá y se dirigió a ella. 

-Hola Martina-le dijo, mientras le dio dos besos.

-Veo que os lo pasáis bien...

-Sí, ya te puedes ir-le comentó su hermano.

-¿Perdón? Te recuerdo que Josh es más amigo mio que tuyo.

-Pues quédate, pero sin molestar...

-Oye, mejor lo dejamos para otro día-le dijo Josh.

Martina se alegró con la reacción de su amigo.

-¿Quieres tomar algo?-le dijo ella.

Álvaro miraba a la pareja de amigos extrañado. Si no veía mal, parecía incluso que coqueteaban. ¿Pero su hermana no tenía novio? Bah, le daba igual. Cogió el mando y siguió jugando solo.

-Vale, vamos a algún sitio guay e invito yo, ¿te parece?-le preguntó él.

Martina sonrió tímidamente.

-Vale, perfecto. 

Mara y Liam comían cada uno su bocata encima del caballo donde minutos antes paseaban. No hablaban, porque en ese momento no necesitaban hablar, les bastaba mirarse. Sonreían de vez en cuando mientras se miraban. 

-No quiero que te vayas-le dijo ella, rompiendo el silencio.

Mara suspiró.

-¿Cuánto estaremos sin vernos?-insistía.

-No lo sé, pero el Management no creo que me deje viajar pronto aquí...

-Jolín...

-Pero siempre puedes venirme tú a visitar...

La joven sonrió y abrazó a su novio.

-¿Crees que nos pasará como a Niall y mi hermana?

-No pienses en eso ahora, Mara...

-Va, Liam, seguro que tú también lo has pensado.

-Pues no... No he pensado aún en mañana, cuando coja el avión... Solo he pensado en cosas que podía hacer contigo antes de irme. 

-Lo siento, tienes razón. No debería pensar en eso ahora...

-Te quiero.

-Y yo Liam. 

Se besaron.

-¿Volvemos a casa?-le dijo ella.

-Sí, habrá que despedirse de tu cama también, ¿no?-le contestó Liam, sonriendo.

Ella rió.

-Ella también te va a echar de menos.

-Ya, pero al menos estará más tranquila sin tanto revolcón...

-Venga, anda, baja del caballo...-le dijo ella, riendo.

Mara observaba cómo bajaba del animal. Era tan guapo... e iba a pasar tanto sin verle en persona... que no quería ni pensar en lo mal que lo pasaría a partir del día siguiente. No entendía cómo él no pensaba en el futuro, en cómo podía centrarse en el presente sin preocuparse de la que se les venía encima. Tenía miedo, muchísimo, pues no quería pasarlo tan mal como su hermana si pasaba algo malo entre ellos. 

Aroa, tumbada en la cama, con los cascos puestos, escuchaba "Look after you", la de The Fray, pero cantada por Louis. No podía evitar sonreír cuando escuchaba su voz. Miraba al techo, reflexionando sobre todo lo que le estaba pasando, recordando todas las últimas cosas que Louis y ella habían hecho, las cosas que él le decía... Y también pensaba en Harry. ¿Cómo estaría él? Esta noche le vería, y tenía miedo a estar con Louis, juntos, mientras él los mirara... Se sentía mal porque aún no le había contado que estaba con su mejor amigo, pero es que en realidad, ¿eran novios? Porque Louis aún no le había dicho nada sobre eso, es más, él seguía saliendo con Eleanor... Teóricamente eran amigos, a pesar de besuquearse constantemente.

-Louis.

-Aroa.

-No, en serio. 

-¿Qué pasa? ¿Te llamo?

-No, no. Es solo que... he estado pensando en nosotros.

-¿Y?

-¿Qué somos?

-No sé... Ya sabes que es complicado...

-Ya, pero... ¿Amigos? ¿Novios? 

-Ya lo decidiremos cuando hable con Eleanor... ¿vale?

Esa respuesta no le valía. ¿Qué tenía que hablar con ella? Solo tenía que decirle que ya no la quería, ¿no? 

-Entonces solo somos amigos, ¿no?

-Sí... por el momento sí.

-Pues solo tenías que decirme "amigos" no decirme nada de Eleanor.

-Venga, tonta, no te enfades ahora, eh...

-No me enfado.

-Eso espero. 

Aroa no le contestó.

-Te quiero, tonta.

-Y yo, amigo.

-Vale, estás enfadada.

-Te he dicho que no...

-Pues no ha tenido gracia lo de "amigo".

-¿Qué mas da? Es lo que somos...

-Venga, no le des más vueltas.

-Ok.

Aroa se quitó los cascos. No quería seguir escuchando a ese chico cantar. Al hacerlo, otro mensaje. Pensaba que sería Louis aún, pero no. Era Harry.

-Hey baby.

-:)

-¿Qué tal todo?

-Muy bien.

-Me alegro.

-¿Tú?

-Seguro que tan bien como tú no...

-Seguro que sí.

-¿Qué haces? ¿Estás en casa?

-Sí.

-Pues ábreme.

Sonó el telefonillo. Aroa, sorprendida, se levantó de la cama de un salto y fue a abrir.

-¿Si?

-¿Helado para dos?

Era él.

-¿Helado? ¿En Enero? ¿En serio?

-Venga, abre.

La chica obedeció. 

Después de subir tres pisos, allí estaba Harry. Lo vio realmente atractivo. Los vaqueros ajustados que llevaba le quedaban muy bien, y la cazadora que vestía también. Para colmo, el pelo se lo había colocado para arriba y se había puesto las Ray Ban que tan sexys le hacían. Aroa sonrió al verle.

-¿Qué haces aquí?

-Me aburría, y ninguno de los chicos quería compartir helado conmigo y he pensado en ti. Me he parado a comprarlo a tu heladería favorita y todo.

-¿Te han dejado salir del hotel?

-Sí. Bueno, me ha costado lo mio pero sí. A Liam, Josh y Zayn los han dejado, yo no podía ser menos...

Aroa le quitó el helado de las manos y lo abrió. Sonrió.

-Stracciatella y Cookies, ¿cómo sabes que es mi favorito?

-¿Qué más da?

-Pasa, anda...

Harry sonrió sabiendo que su objetivo se había cumplido, pero es que con esa cara ¿qué no podía conseguir ese chico?




martes, 18 de junio de 2013

Capítulo 82: Cómo ser tierno, sexy y flipado.

Mara y Liam llegaron al sitio. Hacía frío y había mucho viento. Estaban rodeados de árboles, y tras pasar por varios caminos, llegaron a unas casetas donde había caballos.

-Ven, mira.

La chica se dirigió hacia una de las puertas de madera y le llevó hasta un caballo. 

-Ay, que mono es-le dijo Liam, que empezó a acariciarle.

-Monto a caballo.

-¿En serio?

-Sí...

-No me lo hubiera imaginado nunca.

Ella rió.

-A mi me gustan mucho los caballos, pero nunca he montado.

-Ya, antes de conocerte vi una foto tuya con un caballo. Imagínate  cómo me puse cuando la vi...

-Me lo imagino, toda emocionada con las Topis... <<Topis, mirad, ¡Mi novio Liam con Hidalgo!>>.

De repente, Mara se sorprendió.

-¿Liam? ¿Cómo sabes que se llama Hidalgo mi caballo?

El chico se dio cuenta de que había metido la pata, y rió.

-Ya sabía que montabas a caballo... Que vienes los Sábados y que se llama Hidalgo-admitió.

Mara no salía de su asombro. Sonrió. ¿Cómo sabía todo aquello?

-¿Y cómo lo sabes?

-Porque no eres tú la única que se informa de mi... A mi también me gustas mucho y cotilleo de vez en cuando tu instagram...

-Pero subí un par de fotos hace mucho ya...

-Ya, pero me las he visto todas...

Mara sonrió. ¡Qué mono! Y a veces se agobiaba porque pensaba que lo suyo ya era obsesión con él... Le hacía mucha ilusión que Liam se interesara en saber cosas de ella.

-Jo, entonces no ha sido muy sorpresa...

-¡Qué va! Me encanta que me traigas a sitios que sean especiales para ti...

Mara se enamoraba aún más cuando su chico se ponía tierno. Le besó.

-Eres tan mono...

Él sonrió. Entonces se puso a pensar en lo mucho que echaría de menos a Mara. Los últimos días estaba acostumbrándose a estar con ella día y noche, a verla sonreír en persona, no en una foto. Le encantaba estar con ella, besarla, abrazarla... Se sentía genial. Le recordó a cuando estaba con Danielle los primeros meses. ¿Danielle? ¿Cómo estaría ella? Esta vez pensó en que al volver tendría que quedar con ella para que la prensa le sacara un par de fotos y evitar que se enteraran de que lo habían dejado y ahora estaba con una fan. Wow, una fan. Nunca se hubiera imaginado que estaría con una Directioner, que una chica de 15 años sería capaz de hacerle más feliz de lo que nadie en el mundo podía.

-Venga, sube al caballo.

-¿Qué?

-Que subas. Yo lo llevo.

-¿En serio?

-Que sí, tonto. Va...

Liam, después de estar a punto de caerse al suelo y provocar alguna risa a su chica, logró subir al caballo. Después lo hizo Mara.

-Voy a tener que aprender a montar yo, que la que tendría que cogerse de la cintura del otro eres tú...

Ella rió y empezaron a pasear en caballo.

Mientras, Zayn y Martina, comían en un Kebab.

-Que malo está... Yo los hago mejor.

Martina rió. Se acordó de las temporadas cuando aún no los conocían y bromeaban sobre lo bien que debía cocinar los kebabs Zayn.

-No sabía que cocinaras bien...

-Ya, es que lo mío no es la cocina, pero mi padre me obligó a que me salieran bien los kebabs. Tradición en la familia...

-Pues a mi no me has hecho aún ninguno, eh...

-Bueno, ya la próxima vez que te venga a ver.

Ella sonrió forzadamente y a continuación, le dio un mordisco a su kebab. Mientras lo masticaba, miró su reloj. Las 15:00. Seguro que Josh ya estaba en casa... Y ella allí... Pasándolo bien, claro.

En ocasiones, algún silencio incomodaba la comida. Martina no sabía de qué hablar con Zayn, además, él tampoco era de mucho hablar. Entonces, fue cuando la chica se dio cuenta de que en realidad no conocía tanto al de Bradford como ella se pensaba. Se preguntaba si a sus Topis le había pasado también con los demás. Se sentía un poco mal, porque a parte, su chico no le preguntaba nada sobre su vida. Parecía que le daba un poco igual. ¿Estaba pidiendo demasiado?

-Bueno, si quieres después de comer vamos a dar una vuelta o algo...-le dijo ella.

-Como quieras.

Zayn seguía comiendo. Ella ya había acabado. Con los nervios, se zampó el kebab rápidamente.

-Bueno, mejor será que ya nos veamos en la cena...-dijo ella finalmente.

-Vale.

En ese momento, Martina recibió un WhatsApp.

<<Pensaba que te pillaría en casa... Como comías sola... Bueno, disfruta con Zayn... xx!>>.

Josh. Pues si que estaba preocupado pensando en ella... ¿Habría aceptado la invitación de su hermano solo para verla¿ ¡Qué va! Este lo único que quería era su atención para calentarla un poco, nada más. Y ella comiéndose el coco por él... Parecía tonta, y más teniendo a ese pivón en frente suya terminándose su kebab. Se levantó un poco de la silla, se acercó a Zayn y lo besó.

-¿Y esto?-le preguntó él, sonriendo.

-No sé.

Ambos sonrieron. Ella se mordió el labio inferior, tentando a Zayn, que la besó dulcemente. Ese chico era tan sexy...

-¿Te brillan los ojos así siempre?

-Siempre que estoy contigo...

Martina sonrojó.

-Que guapo eres...

-Eso siempre. Esté contigo o no.

-¡Qué flipado eres!

Lo era realmente, pero es que, según su punto de vista, motivos tenía para hacerlo. Le encantaba esa faceta de Zayn. Esa mezcla entre tierno, sexy y flipado le enamoraba.