Noche del 3 de Febrero. Aroa se hallaba haciendo la maleta. Andy la pasaba a recoger en media hora y aún estaba eligiendo qué ropa ponerse. Suponía que el chico le había cogido el viaje para dos o tres días como mucho. Se le harían tan cortos... O largos, según cómo se presentaran los acontecimientos... Jamás podría haberse imaginado que algún día estaría haciendo la maleta para darle una sorpresa a Louis Tolinson. Es que todo era tan irreal... Sonrió. Respiró profundamente, y tras poner toda la ropa para el viaje sobre la cama, se fue hacia el baño con su neceser para prepararlo. Se miró al espejo. Con lo normalita que era... ¿Por qué Louis la había medio elegido a ella? ¡Con lo mona y perfecta que parecía ser Eleanor! Es que no lo comprendía... Pero no se quejaba, eso estaba claro.
En casa de las hermanas, Andy recogía sus últimas cosas. Entró en el baño y recogió su cepillo de dientes y la pasta. En ese momento se acordó de Cocó, de cuando se lavaron los dientes... Y para colmo ahora se dirigía a la habitación de Mara, donde fueron a más... Que bueno era, lo había hecho con la hermana de la novia de su mejor amigo sobre el mismo colchón donde su amigo meses atrás desvirgaba a Mara... ¡Qué crack! Cuando se lo contara a Liam... Bueno, era mejor no decirle nada, por si acaso. No quería problemas con Mara. Le caía genial. Era una chica guapa, simpática y la mar de enrollada. Le daba un notable.
-¿Puedo pasar?
Andy comprobó que era Cocó al girarse, que acababa de tocar la puerta y ahora se dirigía hacia él. La chica se sentó en la cama.
-¿Qué quieres? ¿Otro?-le preguntó él, mirando la cama.
Cocó pensó que nunca se podía hablar en serio con ese chico. Esa era la parte que no le convencía de él.
-No, eso es lo que quieres tú.
Tampoco le gustaba hablar de una manera con la que no se sentía muy cómoda. Ella no desafiaba así, ni contestaba de esa manera, no era así en realidad. Con Niall eso no le pasaba. Cerró los ojos con fuerza y los abrió en seguida, no tendría que haber pensado en el irlandés. Aunque ya no estaba enamorada de él, a veces no podía evitar pensar en Niall.
-Bueno, ¿y a qué has venido?
Ella suspiró. Le miró a los ojos. No sabía si estaba segura de que era lo correcto decirle aquello que tenía pensado decirle, pues a lo mejor le hacía crecerse demasiado y no quería que fuera así, pero le gustara o no, ese chico era el único que había hecho que Niall ya no estuviera en su mente día y noche. Y se lo tenía que agradecer, era así y no lo podía evitar. No podía dejar que Andy se fuera sin agradecerle aquello.
-Solo era para darte las gracias.
Por primera vez, a Andy aquello le pilló desprevenido.
-¿Qué?
-Aunque me cueste decírtelo, porque odio lo egocéntrico que eres y seguramente esto hará que te lo creas más, tengo que reconocerte que me has ayudado a que me olvide de Niall, y quería darte las gracias.
-Pensaba que me estabas agradeciendo el polvo de esta mañana...-bromeó él.
Definitivamente ese chico era estúpido. Se levantó de la cama y se fue para la puerta.
-Perdón...-le dijo él, cogiéndola del brazo y llevándola de nuevo a la cama.
Cocó cedió y se volvió a sentar.
-De nada.
Ambos sonrieron. Andy la miró a los ojos. Esa chica era realmente guapa. Para él, la más guapa de las cuatro. Era especial. Le gustaba su pelo. Siempre había sentido una especial debilidad por las chicas de pelo rizado morenas. Además, su sonrisa, aunque con él nunca la mostraba mucho, le encantaba.
-Bueno, ya que me has regalado los oídos tú, quiero que sepas que lo que hice en Sóller con Martina solo fue para ayudarla a ella.
-¿Y eso es regalarme lo oídos?
-No, espera. A ella la besé para que se sintiera mejor, para que viera que hay más chicos que estarían dispuestos a estar con ella, aunque obviamente yo no... Pero...
-Andy, te estás liando...
-Ya, perdona... A ver. Que a ti te hubiera besado igual.
Ante la cara de no entender nada de Cocó, Andy volvió a intentar hablar más claro.
-Que estás buena, no sé...
Cocó rió. Esa era la sonrisa que a él le gustaba.
-Ibas bien hasta que has dicho lo de "estás buena"...
-No estoy acostumbrado a regalar los oídos, ¿Sabes? Esto está siendo difícil...
-Ya veo...
-Bueno, que eso...
-Es que no te entiendo del todo, lo siento.
En ese momento entró Mara. Qué inoportuna, pensaron los dos.
-¿Interrumpo algo?
-No, pasa, pasa-le contestó la hermana.
-Chicos, tengo que hacer un par de cosas, ¿os podéis ir?-preguntó ella, guiñando el ojo a Andy.
-Sí, ya nos vamos-dijo Cocó.
Los dos salieron de la habitación y cerraron la puerta. Cocó esperó a ver a dónde iba Andy y si quería seguir con la conversación, pero vio que él se encerró en el baño y entonces se fue para su dormitorio. Se había quedado con las ganas de saber qué era exactamente lo que quería decirle. ¡Maldita Mara!
Martina, después de una buena ducha relajante, se fue para la cocina. Abrió la nevera y vio una pizza. Sonrió. Ya tenía cena. Mientras se calentaba el horno, se sentó encima de la mesa. Pensó en Andy. ¡Ese chico era la hostia! No entendía muy bien a qué había venido aquel beso, pero lo cierto es que era un buen recuerdo el que se había llevado de la visita de Andy. Besaba bien, para haber sido así, tan rápido... ¿Se lo contaba a las Topis? ¿Para qué? Si el chico lo había hecho para que se olvidara de Zayn... ¡Qué pena! Por dentro sentía la necesidad de comentárselo al menos a Mara y Aroa, para que se murieran de la envidia, aunque ellas seguro que aquello no les afectaría mucho... Estaban enamoradas no, lo siguiente. Menos mal que tenía a Cocó, sino se sentiría fatal si fuera la única fracasando en el amor... Aunque lo que ella no sabía, es que ella ya estaba empezando algo. Ciertamente, hasta ni Cocó lo sabía. Se aburría. Necesitaba algo con lo que entretenerse. Aún le quedaba al horno para calentarse y más aún para que se hiciera la pizza. Miró el reloj. A esas horas no echaban nada por la tele ese día...
-Josh! Qué tal el viaje de vuelta? :)
¿Por qué no hablarle? Después de lo mal que se lo habría hecho pasar al chico...
-Genial, aunque hubiera estado bien volver contigo...
¿Y ahora qué le contestaba? ¡Es que era tonta! Le recordó a las conversaciones que mantenía hacía ya mucho con Zayn. Ojalá algún día se repitieran...
-Andy también se va ahora...
-Ya.
-Bueno, era para eso, para saber si habías llegado bien y eso...
-Gracias por preocuparte, ya sabes que si algún día te animas a venir aquí, tienes casa :)
-Lo sé, gracias!
Se moría por preguntarle por Zayn, pero sabía que no tenía que hacerlo. Quedaría fatal, como una desesperada, y además le haría pasarlo mal al pobre chico. Era tan encantador... Pero eso no le bastaba a ella. De repente un WhatsApp inesperado hizo que se le parara el corazón. La joven no paraba de mover su cabeza negativamente, no podía estarle pasando a ella. Ese <<Hola>> le había animado de una manera increíble, haciéndola tan feliz como en Diciembre. Desde hacía dos meses, esa sensación no la había vuelto a tener. ¿Por qué ahora de repente Zayn quería hablar con ella? ¿Habría hablado Josh con él? Si había sido así, le mataría y se moriría de vergüenza, lo último que quería era que Zayn estuviera al loro de su estado sentimental.
-Hola Zayn.
-Qué tal todo?
-Muy bien, tú?
-También.
-Y eso que me hablas?
-Te extraña?
-No lo hacías ni cuando salíamos...
Martina pensó tarde que no debía haber dicho aquello. Evidenciaba que ella aún tenía su relación con él muy presente. Suspiró y pensó que ya no volvería a mencionar aquello más cuando hablara con él.
-Ya, bueno, no me porté demasiado bien contigo. Lo siento.
-Da igual, está todo olvidado-mintió.
Hablar con Zayn no le ayudaba. Se conocía, y sabía que después de aquella conversación, no pegaría ojo pensando en él. Cerró los ojos y suspiró.
-Te hablaba para decirte que no me gusta que estemos enfadados. Creo que no hicimos bien en dejarlo así de aquella manera, y sin hablar de las cosas.
Era perfecto... ¡¿Por qué?!
-Bueno, yo al menos no estoy enfadada contigo. Significaste mucho para mí, aunque fue muy corto.
-Ya, bueno, yo reconozco que me quedé un poco plof después de eso.
-Algo he escuchado...
-Jajajaja. Bueno, entonces amigos, ¿no?
¡NO! ¡AMIGOS NO! ¡NOVIOS! O al menos como mínimo. Martina se desesperó. No podía soportar aquello. Que el chico del que estaba enamorada le estuviera diciendo aquello le estaba matando. Pero, una vez más, le tocaba guardarse todo lo que sentía y mentir.
-Claro, para lo que quieras.
-Me alegro mucho :)
-:)
No quería seguir hablando con él. Cerró WhatsApp y apagó el móvil. Nunca antes había hecho aquello, pero desconectaría del teléfono al menos esa noche. Metió la pizza en el horno y preparó la mesa. Comenzó a darle vueltas al tema, tal y como sabía que pasaría al comenzar la conversación con su ex.
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