miércoles, 3 de julio de 2013

Capítulo 89: El primero de ochenta.

28 de Enero del 2014. De noche. En la habitación de Cocó, ella, su móvil y una tímida luz encendida. De vez en cuando reía, pues las Topis esa noche iban de graciosas por el chat Topi. Últimamente estaban un poco mal por lo de los chicos, pero decidieron que necesitaban llenarse de positivismo y darse alegrías entre ellas, ya que era la única manera de que el tiempo pasara lo más veloz posible. 

Cocó no había parado de pensar en Niall esos días. No le había vuelto a preguntar por su llanto, y eso evidenciaba que no le importaba. La despedida había sido un tanto fría, y eso le dolió. Estaba confundida. A pesar de todo, ganas de que el tiempo pasara, de que aquello se le fuera de la cabeza, y que con todo eso se fuera de su mente Niall, no le faltaban. 

Medio mes sin su Liam. Medio mes sin tenerle delante, cerca, sin poder sentir su aliento, sin poderle besar, sin poder abrazarle y sentirse la chica más afortunada del mundo. 

Medio mes sin su Mara. Medio mes sin besarla, abrazarla y poder oler su perfume. Sin poder tocarle el pelo, sin poder mirarla a los ojos y sentir que solo necesita estar a su lado para ser feliz.

Juntos estaban llevándolo bien, pero ese 28 de Enero Mara estaba un poco más pesimista de lo normal. Había soñado con él, con que cogía un avión y se presentaba en casa, a pasar unos días con ella. Al despertarse, había maldecido su situación mil veces. Por eso, el resto del día su humor iba de mal en peor. A pesar de todo, lo disimuló bastante bien con sus amigas. Le echaba todos los días de menos, pero ese especialmente. 

-Mara, un año ya juntos...

-Ya :')
 Liam, quiero abrazarte.

-Y yo besarte... y que me des mimitos... 

-Estoy mal. No te veo desde hace casi un mes Liam... 

-Yo tampoco lo llevo mal, lo sabes.

-Pensaba que vendrías a verme por sorpresa y que podríamos festejar nuestro año juntos...

-Lo siento, sabes que si hubiera podido hubiera ido.

-Malditos conciertos.

-Recuerda que si no hubiera sido por ellos nunca hubieras sabido que existo.

-Ya. 

-Venga va, tonta, no estés triste.

-No lo estoy si estás conmigo. Dime que falta poco para vernos y a lo mejor me pongo algo mejor...

-No sé cuánto falta para vernos, ojalá lo pudiera saber...

En ese momento, Mara escuchó que tocaban a la puerta. Sabía que sus padres estaban en casa y no se preocupó en abrir. Siguió hablando con Liam por WhatsApp, hasta que su madre tocó a la puerta de su habitación y pasó.

-Mara, esto creo que es para ti.

Y la madre le dio un ramo de amapolas. Mara, un poco emocionada, lo cogió. Su madre se fue y le pidió que luego se lo enseñara. La joven le hizo una foto al ramo y se la envió a su chico.

-Tú no sabrás nada de esto, ¿no?

-Ni idea, a lo mejor hay alguna notita por ahí que te diga de quién es...

Mara, sonriendo, cogió una nota que estaba escondida entre tanta flor. 

-Voy a leerla. Joder, es larguísimo... 

-Léelo, que seguro que al chico le habrá costado lo suyo escribirlo...

<<Mara, un año juntos. Podría agradecer a Niall y a Cocó por haber coincidido en aquel bus y por presentarnos después, pero no lo hago porque hoy, que puedo decir que te conozco tanto, solo puedo darte las gracias a ti, porque sé que el destino quería que nos juntara y que tú y yo estamos hechos para estar juntos. Si había una posibilidad entre mil de que tú y yo nos conociéramos, esa entre mil se ha cumplido, y de verdad que me alegro muchísimo de que así haya sido. Algunos lo llamarán casualidad, y dirán que eso del destino es una estupidez, como yo lo diría si no me hubiera pasado esto a mi, pero desde que estoy contigo, estoy convencido de que esto no ha sido una casualidad. Siento no poder estar ahí contigo, pero ya me encargaré de que el primer día que nos veamos después de esto, sea tan bueno como para que olvides lo mal que lo pasaste el día en que hicimos un año. Esta noche solo nos queda mirar al cielo, a aquella estrella que probablemente sea la única que conozcas en todo el cielo, y pienses en aquella noche en que fue bautizada como Líbar. Al mirarla, piensa que es nuestra, que estamos mirando al mismo sitio, y que pronto la podremos mirar juntos, abrazaditos. Llámame cursi, pero en un día como este, lo que pega es serlo, y sino, me da igual, yo sé que en el fondo te encanta que lo sea. Te quiero mucho Mara>>.

Eso había sido lo más bonito que nadie nunca le había escrito. La volvió a leer una y otra vez, y cada vez fue más especial. Alguna que otra lágrima se le cayó. Al rato, miró el WhatsApp.

-Jo, Mara no sabía que era tan larga la nota... ¿He sido muy pesado?

Eso se lo había mandado hacía diez minutos, luego, cinco minutos después:

-¿Aún no? Bueno, yo creo que eso ya es porque eres lentilla leyendo, eh...

A los dos minutos...

-¿No te habrás quedado dormido leyéndola? 

Y hacía un minuto...

-Mara, me estás preocupando... >.<

Sonrió. Ella sí que se sentía agradecida de tenerle a él...

-Ni has sido pesado, ni soy lenta leyendo, ni me he quedado dormida. Es que la he leído bastantes veces...

-A vale :) ¿Te ha gustado?

-Mucho Liam. Y sí, me encanta que seas así de cursi. Te quiero mucho, mucho, mucho, mucho. Menos mal que no estás conmigo, porque me sentiría súper tonta si vieras cómo estoy llorando...

-Me alegro de que te haya gustado. Te quiero.

-Y yo. Me siento fatal por no haberte enviado nada...

-¿Cuántos años piensas vivir?

-¿A qué viene esa pregunta?

-Contéstame.

-Pues... ¿80 más? jajajajajaja ay, no sé...

-Pues tienes 80 años para enviarme cositas por nuestro aniversario.

Mara sonrió. Bloqueó el móvil, se tumbó en la cama, y volvió a leer la nota unas cuantas veces más.


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