martes, 13 de agosto de 2013

Capítulo 115: Amanece en Londres.

Aroa no podía creerlo aún. Eran las seis de la mañana de esa misma noche y aún no asimilaba lo que hacía poco menos de dos horas le había ocurrido. Eran novios. Ya está, ya lo había conseguido. Sonreía extremadamente feliz dentro de la cama de la habitación. A su derecha, su novio. Sí, su novio. Qué bien sonaba aquello... Arropado, mirando hacia su lado, sereno, durmiendo. Estaba guapísimo. Esa barbita de dos días le quedaba genial. Y ella sin poder coger el sueño. No era para menos, lo que le estaba pasando era totalmente increíble, y solo era el principio. Estaba al lado de Louis Tomlinson en una cama. Se arropó hasta el cuello y siguió observando cómo el chico dormía. De repente, el joven abrió despacio los ojos. Sonrió al comprobar que Aroa le estaba mirando, a pesar de que ella había hecho todo lo que pudo para que él no se diera cuenta.

-Hola fea.

Aroa se acercó un poco más a su novio y empezó a acariciar su pelo. Louis no para de sonreír mirándola. Aquella cara de dormido que llevaba le encantaba a la chica.

-Sigue durmiendo...-le dijo ella.

-¿Y tú? ¿Qué haces despierta?

-El jetlag...-bromeó ella.

El chico rió. 

-Venga va, duerme un poco que mañana tendré que enseñarte London, ¿no?

-Claro.

Louis se acercó a ella y la besó dulcemente. A continuación, ella se giró hacia el otro lado para tratar de dormir. Al verla, Louis se acercó a ella y la abrazó por la espalda. Le levantó levemente la camiseta del pijama y empezó a hacerle masajitos por la barriga. Allí, acaramelados, se durmieron finalmente. 

Amaneció, pasaron unas cuantas horas más, y Liam decidió levantarse. Antes, miró a su chica, sonrió y le dio un beso en la frente. Se dirigió al baño y cerró la puerta. Hora de una buena ducha. El ruido del agua cayendo despertó a Mara. Al principio no se acordaba de dónde estaba, pero al mirar a su alrededor se dio cuenta de que estaba en casa de Liam. Sonrió feliz. Se estiró ocupando toda la cama. Se levantó y se fue para el baño. Abrió la puerta y lo primero que vio fue el pijama de Liam en el suelo. Se fue para la ducha y abrió la puerta. Al principio, Liam se asustó, pero después sonrió.

-¡Buenos días guapo!

-Nunca mejor dicho... 

El chico sacó la cabeza de debajo del agua y besó a Mara.

-¿Te duchas conmigo?

La joven sonrió y asintió. Se quitó el pijama, la ropa interior y metió un pie en la ducha.

-¡Está helada!

-Venga tonta, métete.

Liam la salpicó, y ante las quejas de su novia, la cogió del brazo y la obligó a meterse con él. Mara gritó.

-¡Suéltame!

Liam la obedeció, cogió un bote de champú y empezó a vaciarlo sobre la cabeza de la joven, que esta vez gritó aún más fuerte.

-¡Yo te mato!

Mara, para vengarse de lo que le había hecho Liam, buscó entre el pequeño estante que había y cogió el gel. Se echó bastante en la mano y mientras su chico salía a secarse tras la ducha, hizo que se girara y puso sus manos llenas de gel en su cara, esparciendo bien el líquido por el rostro de Liam.

-¡Estás loca!

-¿Pensabas que no te la devolvería o qué?

Ambos empezaron a reírse sin parar.

-Seguro que lo has hecho para que me vuelva a la ducha contigo...

-Me has pillado...-ironizó ella, que lo besó.

Liam volvió a la ducha y siguieron haciendo de las suyas.

En la otra habitación de la otra punta de la casa, Louis se despertó a causa de unos gritos que seguramente vendrían de la habitación de Liam. Miró a su izquierda y allí estaba Aroa. Su novia. Sonrió. ¿Cómo había podido dudar entre ella y Eleanor? Tenía ganas de que se despertara y de poder empezar el día juntos, paseando por el centro de Londres. Esa era su intención. Se acercó a ella y empezó a tocarle suavemente el pelo. Después la besó delicadamente, lo que hizo que se despertara. Ella pensó que no había mejor manera de despertarse aquel Martes 11 de Febrero. Lo besó.

-Buenos días-le dijo ella.

-Buenos días-le contestó.

Ambos sonrieron. 

-Vaya espectáculo Mara y Liam...

-¿Por?

-¿No los has escuchado?

-No.

-Ah, bueno...

-¿Hace mucho que estás despierto?

-No, muy poco.

-Louis, ¿te molesta si me ducho?

-¡Qué va! Yo ya lo hice anoche, me gusta ducharme por las noches antes de dormir.

-Por eso olías tan bien...

Louis sonrió.

-Yo siempre huelo bien...

-No lo dudo...

-A partir de ahora podrás comprobarlo-le dijo él, sonriendo. 

Aroa sonrió y se mordió el labio. Poco a poco se hacía a la idea de que era su novio. Ahora no tenía que ocultar que le gustaba, ni contener sus ganas de besarle cuando lo tenía cerca, como en ese momento. Lo besó. 

-Venga, ve a ducharte, yo ahora vengo.

-Vale.

Los dos se levantaron. Aroa se fue a la ducha y él bajó a la cocina. Allí se encontró con Liam y Mara. Vio que ambos tenían el pelo mojado.

-Cómo os lo montáis, ¿no?-bromeó.

-¡Buenos días Louis!-exclamó la chica, que se levantó del banquito donde estaba sentada de la barra americana, y lo abrazó.

-¿Ya has visto tu sorpresa?-preguntó Liam.

-Sí, mi sorpresa y yo hemos dormido juntos...

La pareja se quedó petrificada. ¿Aroa y Louis durmiendo juntos? Se miraron entre ellos, atónitos. 

-Veo que no pierdes el tiempo...-comentó Liam.

-Habló...

Los tres rieron, y Mara también sonrojó. 

Fuera de Reino Unido, en España, las clases se hacían más pesadas que nunca para Cocó, que ese día se sentía especialmente sola. Echaba de menos a su lado a su amiga, y más en esa hora de Filosofía. Miró el reloj. A esa hora seguramente estaría desayunando con Louis, Liam y su hermana. ¿Cómo estaría con él? ¿Se habrían liado? ¿Se lo habría tomado bien el chico? Tenía ganas de que llegara el patio y de poder hablar con ella. Vio pasar por la ventana a Martina. Ambas cruzaron miradas y sonrieron. Al menos estaba con ella la Topi cinco. 

En el piso de arriba de la casa de Liam, Aroa salía de la ducha. Se enrolló en una de las toallas que había en un estante, y se colocó otra en el pelo. Abrió la puerta del baño para salir y se encontró con que Louis estaba allí, sentado en la cama esperándola. Rápidamente, se quitó la toalla de la cabeza.

-Menos mal, te quedaba espantosa...-le dijo él, sonriendo.

-Eres cruel... 

Louis se giró y cogió algo que tenía escondido sobre la cama a sus espaldas. Una bandeja bastante grande con el desayuno. 

-Solo a veces...

Aroa sonrió y se sentó al lado de la cama con él.

-¿Y esto? 

En la bandeja había dos vasos con zumo y varios dulces en un plato.

-Tengo que portarme bien contigo, no es plan de que te arrepientas de lo de anoche...

Ella sonrió. No hacía falta que hiciera todo aquello, ya estaba totalmente loca por él sin que le hiciera nada.

-Bueno, de momento vas bien...

Louis no pudo resistirse y la besó. 

-Vas mejorando...

Ambos sonrieron mirándose a los ojos. 

-Bueno, ¿y qué haremos hoy?-le preguntó ella.

-La intención es enseñarte Londres, pero no sé si puede ser una buena idea...

-¿Por qué?

-Las fans y eso...

A veces se olvidaba de quién era realmente Louis. 

-Ah, sí...

-Bueno, quizás puedo llevarte a otro sitio que es parecido a lo que quería enseñarte...

-¿A dónde?

-Ya lo verás...

Sonrieron. Aroa cogió uno de los dulces del plato y se lo llevó a la boca. Tenía hambre. No había cenado y su estómago le pedía algo. Louis hizo lo mismo y seguidamente bebió del vaso. Su primera mañana como novios.

-Louis.

-¿Qué?

-Me encanta estar contigo. 

Louis sonrió. No sabía qué contestarle.

-Tenía que decírtelo...

-A mi me pasa igual. Gracias por haber venido. 

-Me alegro de haberlo hecho...

Louis retiró la bandeja de en medio y abrazó fuertemente a su chica.

-Louis...

-¿Qué?

-Me estás apretujando... 

-Ay, lo siento...

El chico se apartó.

-No he dicho que no me gustara...-dijo ella, sonriendo. 

Louis sonrió y la besó. 



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