Aroa llegó la habitación, encontrándose a Louis de la misma manera que la noche anterior al llegar por primera vez a ese cuarto. No se lo pensó dos veces y le dio un leve beso en los labios. Eran tantas las ganas que tenía de verle que no pudo evitar mostrarse cariñosa a pesar de que no se había preocupado de ella en toda la tarde. Tras el beso, Louis se despertó. Aquella cara de dormido hizo que Aroa riera.
-Hola dormilón... Veo que no te has dignado a esperar a que viniera...
-Pensaba que te irías a casa de Harry a dormir...
-¡Qué tonto eres! ¿Cómo voy a hacer eso?
-Con los antecedentes que tienes con él... Y con Zayn...
-Estaba soltera, yo hacía lo que me daba la gana porque podía, tú te liaste conmigo estando con Eleanor, aquí el que tiene antecedentes eres tú...
-Bueno, yo al menos lo hice porque sabía que acabaría contigo...
Aroa, a pesar de estar en medio de uno de aquellos piques bastante usuales con Louis, no pudo evitar que se le escapara una sonrisa.
-Ahora que estoy ocupada, solo tengo tiempo para ti, listillo.
Louis sonrió, se levantó un poco de la cama, se inclinó un poco y la besó dulcemente cogiéndola de la nuca.
-Te has puesto muy guapa tú para ir con Harry...
-Y tú muy celoso.
-Porque me gustas.
-Menos mal, estás saliendo conmigo...
Louis sonrió, ella lo hizo también y volvieron a besarse. Después, se quedaron mirando un rato a los ojos.
-¿Dónde has ido con él?
-Me ha llevado a merendar a una cafetería, después a un museo donde me ha enseñado Londres en maquetas y hemos ido a cenar.
-Ya veo, todo muy romántico...
-Si hubiera sido contigo sí, pero es Harry...
-¿Se te ha lanzado en algún momento?
-No. Soy la novia de su mejor amigo y no iba a hacer nada conmigo. No te enfades con él porque no tienes motivos, solo quería quedar conmigo para que supiera que no volverá a intentar nada conmigo.
Louis entonces se dio cuenta de que había malgastado mucho tiempo pensando en lo idiota que era su amigo al quedar con ella. ¿Cómmo había dudado de él?
-¿De verdad piensas que me liaría con tu mejor amigo?
-De hecho lo hiciste...
-Pero aún no estaba contigo, tonto.
-Vale, soy un completo idiota y un celoso...
-No entiendo cómo dudas de mi...
-¿Por?
-Porque tengo al mejor novio del mundo. Sería tonta...
-Sí, lo serías...
-¡Idiota!
-¿Sabes qué? Es tu última noche y mañana te vas, y eso hay que aprovecharlo.
Aroa sonrió.
-¿Qué vamos a hacer?
-Me visto y nos vamos. Te voy a enseñar Londres en condiciones... no en una mierda de maquetas...
Aroa volvió a sonreír, de hecho, no había parado de hacerlo durante el tiempo que había estado en esa habitación. Louis, la razón.
-Pero son las tres de la mañana...
-Por eso, o ahora o nunca...
Louis se desarropó y se levantó, besó a su chica y se fue al armario a buscar algo de ropa. Aroa fue detrás de él, y mientras él estaba de pie delante del armario quieto, tratando de elegir algo, ella lo rodeó por la espalda.
-¿Puedo elegir yo?-le susurró en el oído.
-Claro...-le contestó, y la besó.
Mientras, Liam, pensativo, miraba su WhatsApp. La última vez que Mara había entrado era hacía una hora. ¿Dormiría?
-¿Qué tal el viaje?-le escribió, atrevido.
Mara no se conectaba. Dormiría, seguramente... Se lamentó. No debería haberle hablado... Suspiró. Bloqueó el móvil y lo dejó en la mesita. Después, trató de dormirse. Quince minutos, veinte... No podía. Su móvil vibró y la pantalla se iluminó. Mara.
-Bien, como todos.
-Me alegro. Aunque hubiera preferido que no te hubieras ido...
-Pues ya ves.
-¿Por qué lo has hecho?
-Ay, Liam, ya te lo habrá contado Andy.
-Pero quiero que me lo digas tú.
-Porque yo allí ya no pinto nada.
-Tienes al novio aquí, ¿te parece poco?
-No, tenía. Ya no.
-¿Perdón?
-¿Te lo repito?
-Mara, ¿en serio?
-Sí.
-No seas así, Mara, te precipitas.
-No, no lo hago, solo estoy haciendo lo que siento ahora mismo. No me ha gustado nada de lo que has hecho y ya está.
Liam salió de la aplicación, entró en sus contactos, después pensó que se sabía el número de su chica, lo tecleó y la llamó.
-¿Qué quieres Liam?
-Te quiero Mara, no me hagas esto. Sé que tú en realidad no quieres hacerlo, lo sé.
-Es lo que quiero ahora Liam.
-Ahora, pero mañana me echarás de menos, espero, igual que yo a ti, de hecho yo ya lo hago...
-Liam, ya está, ¿Vale?
-¿En serio me estás dejando?
-Sí, yo también pensaba que si algún día lo dejábamos serías tú el que tomaría la decisión, pero no.
-No digas estupideces.
-Liam, tengo sueño y mañana tengo clase. Adiós.
-No, Mara, joder, no cuelgues. Tenemos que hablar de lo que ha pasado, por favor.
-No, lo que ha pasado es que no parece que sea importante para ti lo nuestro porque no se lo habías dicho a tus padres hasta hoy, después de que lleváramos un año y seguramente se lo hayas dicho porque yo estaba allí. Eso es lo que ha pasado, me ha jodido mucho y me he dado cuenta de que a lo mejor yo estoy más enamorada de ti que tú de mi, y siempre será así. Por eso lo dejamos, y ya está.
-Lo dejas, porque yo no te dejaría nunca. Y te recuerdo que el que te está echando de menos ahora mismo soy yo y no tú. Mara, vale, ahora piensa lo que quieras, pero recapacita sobre esto, piensa en todo lo que hemos vivido, y luego dime que no te quiero, porque creo que siempre me he portado bien contigo, igual que tú conmigo.
-Tú recapacita y piensa en lo que me has hecho. Solo te digo eso.
-Te quiero Mara.
-Adiós.
Mara colgó. Después de eso, se puso a llorar. Todo aquello le estaba superando, pero es que se sentía muy inferior a Liam. No era una chica para él. Definitivamente, aunque en ese momento se estuviera arrepintiendo de aquello, con el tiempo se alegraría. Demasiadas complicaciones. Ella necesitaba a alguien con el que no fuera tan difícil llevar una relación. Demasiados baches, demasiados obstáculos. Ya había bastante con los problemas que venían solos como para que Liam también le llevara más. Le quería, le amaba, pero con el tiempo se alegraría de lo que acababa de hacer.
Louis y Aroa viajaban en coche por el Big Ben. Louis había conseguido llevarla hasta los sitios más importantes en coche. Harry tenía razón, aquello en persona era aún más bonito. Aparcaron y bajaron del coche. Abrazados, recorrían las calles de Londres.
-Me encanta.
-¿Te ves viviendo aquí?
-¡Pues claro!
Louis sonrió. Estaba feliz. Aroa le hacía feliz. Aroa también estaba feliz. Louis le hacía feliz. Todo estaba oscuro, a penas algunas farolas hacían que la pareja pudiera ver el encanto londinense.
-Ven, anda.
Louis cogió a Aroa y la llevó a caballito un par de calles más. Aroa molestaba al chico poniéndole la capucha.
-Eh, quietecita...
Aroa rió.
-Encima de que he accedido a ponerme el jersey de rayas te portas así conmigo...
-He sido buena contigo... Te queda genial.
-Pues a mi ya no me gusta...
-Si te vieran ahora las fans... Les harías felices...
-No lo creo.
Louis la bajó.
-Estás guapísimo-le dijo ella, mientras le acariciaba el jersey por el abdomen.
Se besaron de nuevo. Esa vez fue especial. Allí, en mitad de una calle de Londres, los dos. Aroa besando a aquel chico con aquel jersey con el que lo vio por primera vez en aquel video de What Makes You Beautiful. Y todo eso le estaba pasando a una chica normal y corriente.
Martina dormía. Lo había conseguido tras concluir que no volvería a caer en la tentación de hablar a Zayn. Él ya le había rechazado demasiado, en sueños y en la realidad. Tenía orgullo y una reputación. Era Topi, y no se dejaría arrastrar por nadie, ni por Malik.
Cocó también dormía. Ella estaba feliz de la vida. Hacía a penas una hora que había empezado algo con alguien. Febrero le sonreía.
-Aroa, tengo que contarte algo Ü Ü Ü
El mensaje que había dejado a su amiga antes de dormirse. Al día siguiente, le contaría a las Topis lo que le estaba pasando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario