sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 63: Rechazando Manhattan.

-La lasaña estaba riquísima, felicita a tu padre Aroa...-dijo Niall.

Ella rió. Le gustó que se lo dijera.

-Gracias, se lo diré.

-Bueno, no te fíes mucho que a Niall todo lo que sea comida le gusta...-bromeó Josh.

Todos rieron. Niall sonrojó. Con la excusa de que el joven ahora se había convertido en el protagonista de la conversación de la mesa, Cocó se atrevió a mirarle de arriba a bajo por primera vez en toda la noche. Al saludarle solo le había dado tiempo a fijarse unos segundos en sus ojos, tan bonitos como siempre, y ahora que le había hecho un buen escáner pudo darse cuenta de lo especialmente mono que estaba esa noche. El traje le sentaba de maravilla y le hacía muy sexy. Realmente pocas veces le había visto vestido formal. 

-¿Más coca cola?-le preguntó de repente él.

Ella, que había empezado a recordar viejos tiempos compartidos con él, intentó disimular su distracción. 

-Vale, gracias...

Niall le puso más bebida en su baso y después hizo lo mismo con el suyo.

-Por cierto, mi madre no para de preguntarme por la tuya...

Cocó intentó mantener una conversación con el joven. Cuando estaban juntos, decidieron formalizar su relación presentando a sus familias, y sus madres especialmente se cogieron mucho cariño. Al dejarlo, ambas se entristecieron por ello.

-Me lo imaginaba, la mía igual...

Los dos rieron tímidamente.

-¿Te estás dejando tu color natural en el pelo?

-¿Eh? Ah, no...-Niall se pasó la mano por su cabello-sé que tengo que teñírmelo ya... pero es que prefiero hacerlo cuando lleguemos a Londres y que me lo tiña Lou...

Ella sonrió. 

-¿Cómo te gusta más?-continuó el joven.

-¿A mi? Ya lo sabes... rubio.

-Aunque no me lo preguntes, tú me gustas más con el pelo rizado...

-Ya, me acuerdo. Siempre me lo decías. Pero me gusta cambiar...

Esa conversación le encantaba a Cocó. 

-Oye, ¿por qué no me contestaste al mensaje el otro día?-cambió de tema ella.

Niall ya ni se acordaba de aquello.

-Ah, no sé. Iba a hacerlo pero se me olvidó...

A Cocó no le gustó la respuesta, pero intentó disimularlo fingiendo una sonrisa. El dialogo pareció terminar con la interrupción de Mara.

-Bueno chicos, a por el postre. Lo ha hecho mi madre...

Niall se puso contentísimo. Se acordó de cuando la madre de Cocó le hacía mil postres cada vez que se veían. Estaban buenísimos y los echaba de menos. 

-Uy Niall...-comentó Louis.

-Voy yo a por los alfajores, no te preocupes-dijo Aroa.

Se levantó de la silla y se dirigió a la cocina. Eran las 22:00 y Harry tenía poco tiempo para explicarle su sorpresa a la chica, así que rápidamente la siguió. Era el momento.

-Oye, ¿te acuerdas de que te tenía una sorpresa?

-¿Qué? Ah, sí. 

-Dentro de media hora cogemos un avión. ¿Te arriesgas?

Aroa no entendió nada.

-¿Cómo?

-Eso, que nos vamos de viaje. Por eso he ido esta mañana a tu casa, para pedirle permiso a tu madre...

La chica empezó a enlazarlo todo y empezó a comprender.

-¿Pero a dónde vamos?

-¿Eso quiere decir que aceptas?

-Pero Harry, ¿y los demás? ¿Y las uvas? 

-Déjate de uvas. El sitio donde vamos no se comen uvas precisamente...

Aroa estaba confusa. ¿No pasaría año nuevo con Louis? Era tonta pensando en su mejor amigo en esos momentos. Tenía en frente a un chico muy atractivo pidiéndole ir a no sé dónde a pasar la nochevieja juntos y ella no hacía otra cosa más que lamentarse...

-Es que... no te ofendas... pero... no sé. Me gustaba la idea de pasar esta noche todos juntos...

-Te entiendo. Quizá mi idea ha sido demasiado precipitada.

-Dios lo siento Harry, soy estúpida.

-No, no digas eso... El estúpido soy yo pensando en que aceptarías venir conmigo a Times Square conmigo...

Aroa se quedó perpleja. Ese chico era increíble... ¡Había organizado un viaje a Times Square con ella! Nunca antes un chico había hecho cosas como esas por ella. Aquello parecía irreal, de cuento, pero quizá el príncipe no era el deseado...

-¿Aroa?

-Joder Harry... Es que te lo has currado tanto y yo aquí fastidiando el plan... Me siento fatal.

-No te lamentes, no pasa nada. El año que viene...

En ese mismo instante Aroa no supo qué decirle. No quería pasar la nochevieja a solas con él ese año y probablemente el que viene tampoco querría. ¿Qué estaba haciendo?

-Oye, Harry...

Aroa miró a los ojos al chico, que empezó a intuir lo que a continuación la chica a la que amaba le iba a decir.

-No quiero mentirte más, de verdad. Estos últimos días me has hecho sentir especial y has hecho cosas por mí que nunca nadie antes había hecho y... bueno, no sé, que me ha encantado. Pero no quiero engañarte... eres genial, increíble, guapo, sexy... bueno, eso creo que ya lo sabes. Pero no eres para mí. He estado confundida estos días, todo ha pasado muy rápido y no sabía qué hacer realmente... pero después de que me hayas dicho la sorpresa tan increíble que me habías preparado, me he dado cuenta de que por muy perfecta que era, no quería hacerla contigo...

Harry tragó saliva. Aquello le estaba afectando realmente. Se dio cuenta de que aquello ya intuía que iba a pasar tarde o temprano, pero en las últimas horas había tratado de hacer todo lo posible por llevarse a esa chica y hacerla suya. Se había engañado a sí mismo, pero le sirvió de poco.

-...te quiero Harry.

Aquellas últimas palabras emocionaron al chico. Se abrazaron.

-Oye, estos están tardando mucho...-comentaba en la mesa Martina.

-¿Le habrá dicho ya la sorpresa?-preguntó Zayn.

-Voy a ver qué hacen...-dijo Louis de repente.

-Será mejor que les dejes solos...-le aconsejó Liam.

-Oye, que vaya, que yo tengo ganas de postre-mencionó Niall.

Louis se dirigió hacia la cocina. Abrió la puerta y se encontró a sus dos amigos abrazados. 

-Perdón...-dijo Louis.

Los dos jóvenes se separaron rápidamente al ver que el de Doncaster estaba allí.

-No, tranquilo...-le dijo el chico.

Harry le dio un beso en la mejilla a Aroa y se fue de la cocina.

-Venga va, que pierdes el vuelo...-advirtió Louis a Aroa.

Ella agachó la mirada. 

-¿Qué ocurre?

-Le he dicho que no me apetece ir...

Louis se quedó sorprendido, pero realmente eso le puso contento. Intentó interiorizar su felicidad.

-¿Por qué?

-Bueno, es que... da igual. 

-No, dímelo.

-Louis, están esperando el poste. Luego que te lo cuente Harry mejor.

El chico asintió, pero en realidad estaba muy intrigado por saber porque su amiga había rechazado pasar la nochevieja con su ligue en Times Square.


Capítulo 62: Nos volvemos a ver.

Las chicas salieron de la casa a recibir a los jóvenes. Habían venido en dos taxis. En el primero, al lado del conductor, estaba Liam, y atrás Zayn y Louis. En el otro, delante se sentaba Niall, y atrás Josh y Harry. Quizá la manera en la que habían decidido distribuirse los taxis y los asientos evidenciaban cómo estaban entre ellos. Esa misma tarde Harry les había contado a todos lo que había preparado para sorprender a Aroa y sus intenciones con ella. Louis intentó mostrar indiferencia, pero sin darse cuenta su cara al escuchar todo lo que decía su amigo era bastante significativa... Zayn contó a los demás también lo que había hecho con su novia por la mañana, provocando que los de la banda se rieran de él cariñosamente por su faceta romanticona que estaba sacando con Martina. Josh y Niall no contaron nada, pues no tenían nada que contar. Ambos asistían a la cena porque aquellas chicas les caían bastante bien, eran diferentes. Quizá Josh tenía alguna que otra intención con alguna de ellas, pero no le preocupaba lo más mínimo. Solo quería pasarlo bien, igual que el irlandés. Liam estaba nervioso. Aunque ya llevaba algunos meses con Mara, no podía evitar ponerse así. 

Prácticamente salieron todos a la vez. Las cuatro Topis estaban de pie en las escaleras. Se colocaron el pelo bien antes de que bajaran los chicos y esperaron a que fueran hacia ellas.

Liam se quedó sorprendido al ver a su novia. Era muy guapa, pero es que nunca le había visto tan bella como esa noche. Tenía un aire juvenil que le encantaba. Se notaba que era mucho más pequeña que él, tenía una cara de niña que a él le enamoraba. Estaba preciosa. Sus ojos brillaban y la sonrisa que lucía era especial. Ella se sorprendió igual al verle a él. Pensó que era el chico más guapo que podía existir. Estaba tan mono en traje... En ese momento, si no hubiera sido porque los demás estaban con ellos, le hubiera achuchado como a un peluche. Encima esa sonrisa que le dedicó al bajar del coche había sido demasiado cuqui. Se moría por besarle... Liam llegó lo más rápido que pudo a ella y la besó.

-Estás más guapa que nunca-le susurró al oído.

-Tu también.

-No compares... 

Se abrazaron. Ella le acarició el pelo.

-Me gusta tu pelo. Deberías ponértelo así siempre...

-Si me lo pides así lo haré.

Se volvieron a besar.

Cerca de ellos, Zayn y Martina. No se atrevieron a decirse lo guapos que estaban, quizá porque llevaban a penas saliendo muy pocas horas. Aún se avergonzaban al besarse. Sobretodo ella. Todo lo simpática y extrovertida que se mostraba con los amigos y no tan amigos, no lo sacaba cuando estaba con Zayn. Ambos se besaron tímidamente, estaban cohibidos. No podían pararse de mirar, ya que estaban sorprendidos con la belleza de cada uno.

-Me...me gusta tu...tu traje-dijo ella.

Zayn sonrió. Esa sonrisa tan atractiva, sexy y mona a la vez hizo que Martina se pusiera aún más nerviosa. Él, que interiorizó su nerviosismo, poco a poco se soltaba más.

-Gracias. Tu estás preciosa-le contestó.

Ambos volvieron a besarse, esta vez más sueltos.

Louis había sido al primer chico al que había mirado Aroa. Estaba realmente guapo, como nunca le había visto, probablemente. Tragó saliva, esa noche intuía que iba a ser intensa. Sabía que no debía mirarle tanto, pero no podía evitarlo. Hasta que Louis se fijó en ella. Aroa apartó la vista y buscó con la mirada a Harry, que estaba más cerca de ella de lo que pensaba y ahora se acercaba a saludarla. La chica notaba que su mejor amigo estaba mirándolos. Harry tenía la intención de besarla, pero ella apartó la cara de manera que solo se dieron un beso en la mejilla. Se abrazaron también.

-Estás...increíble-le dijo él.

Harry tenía una mirada realmente sexy esa noche cuando miraba a Aroa y ella lo notó. Quizá se sintió un poco incómoda con aquella situación.

-Tú estás muy sexy.

-Bonita pajarita...

-¿Te gusta?

Sonrieron. Él la besó. 

-Harry...

-¿Qué?

Ella no le respondió nada, pero él la comprendió.

-Perdona...es que no puedo evitarlo, y más esta noche...


Aroa sonrió. Louis, testigo de todo, se quedó embobado con la sonrisa de su amiga. Era más bonita que nunca, pues el blanco de sus dientes resaltaban con ese rojo que llevaba en los labios. Estaba tan guapa...

Harry se fue a saludar a los demás. Louis aprovechó para ir hacia Aroa, que también saludaba a los otros chicos. Esperó a que diera dos besos a Josh, y finalmente fue hacia ella. Dos besos. Algo de tensión. Era la primera vez que se encontraban desde la disputa por teléfono. Se quedaron mirando el uno al otro. Él sonrió tímidamente, ella en cambio no. Quería que Louis notara que estaba enfadada aún, aunque por dentro moría por un beso suyo.

-Siento mucho lo del otro día. Fui un estúpido...

-Da igual, esta noche no es la ocasión para hablar de ello...

-Tienes razón. Aún así, te pudo disculpas. 

Ella agachó la mirada. Él no sabía qué hacer.

-Déjame decirte que estás preciosa. 

-Gracias. 

"¿Debo decirle que está precioso él también?", pensó. 

-Tú... tú también lo estás.

-No hace falta que lo digas por cumplir...

-No, realmente lo estás.

-¿Más que ninguno?

Todos empezaron a entrar a la casa y ella hizo lo mismo, dejando a Louis con la duda. Él, inteligentemente, la cogió del brazo para detenerla.

-Perdón, no debía haberte preguntado eso...

-Exacto.

-¿Entramos o qué?-le dijo ella.

Cada vez que Aroa le decía algo lo hacía utilizando un tono bastante borde.

-Sí...


viernes, 26 de abril de 2013

Capítulo 61: Make up.

19:30. Apenas dos horas para la cena que los once jóvenes habían planeado en la casa de campo de Aroa. La chica finalmente había convencido a sus padres para que les dejaran la casa para esa noche solamente, con la condición de que al día siguiente a medio día las cosas estuvieran donde debían estar. Allí se habían citado las Topis para arreglarse todas juntas. Todas, menos Darsy. A sus padres no le pareció bien el plan establecido y habían obligado a la chica a quedarse en casa. 

-...y tías me ha regalado un ramo de plumerias blancas y amarillas. 

-¡Qué moooooooooooono!-exclamaron todas a la vez.

-Me encanta. Solo llevamos dos días y me tiene enamorada. 

-Normal, con esa carita...-comentó Cocó.

-¿Habéis visto a mi Liam escribiéndome indirectas por Twitter?

-Ay sí, ¡Qué mono!-dijo Aroa.

-Bueno, ¿y Harry no te ha hecho nada?

-No, a parte de esta cosa rara de por la mañana con mi madre que ya os he contado, nada...

-Jo, que raro, ¿No te tenía una sorpresa?-preguntó Martina.

-Sí, pero aún no me ha hecho nada...

-Este seguro que ha querido planear algo y esta mañana se ha presentado en casa para pedirle permiso a tu madre...-comentó Cocó.

-De estos chicos me espero cualquier cosa...-le contestó Aroa.

-¿Y Louis?-preguntó Mara-¿Nada? ¿Ya te has olvidado de él?

-Ese "Yo Louis forever, eh" lo veo peligrar...-comentó Mara.

-Pf...

Las chicas notaron que a su amiga le cambió la cara.

-Topis, no quiero que llegue el momento de verle...

-Está deseando verte, te lo aseguro. Ya te dije que cuando hablé con él estaba celoso...

-Aroa, ¿Vas a seguir con Harry?-preguntó Cocó.

-¿Seguir? ¡Pero si no estamos saliendo!

-Pues lo parece...

-Ya, pero es que... no sé. Estoy hecha un lío.

-Eh, que Harry es muy buen chico. No le hagas daño... está coladito por ti, lo sabes-le advirtió Martina.

-Dios no me lo recuerdes. Es que no sé qué hacer, en serio. Harry es súper mono, sexy, está muy bueno, pero nada más... Liarme con él es exageradamente genial, pero es que Louis...

-Louis pase lo que pase estará siempre ahí...-concluyó Cocó.

La mayor le dió un beso a Aroa, que la abrazó.

-Escúchame, esta noche es ideal para decirle todo lo que te pasa a Harry, y depende de lo que pase, para dejarte de ese royo "mejores amigos" con Louis, plantarle un buen morreo y no haceros más los tontos. 

-Estoy con Cocó-dijo Martina.

-¡Y yo!

-Gracias chicas, pero no sé lo que haré... Creo que me dejaré llevar...

-Entonces ya no digas nada más. Darás plantón a Harry y te irás con Louis. Se ve de lejos...-dijo Mara.

Para no darle más vueltas al tema, Aroa abrió el armario de su habitación. Ahí estaban los cuatro vestidos. El suyo, color salmón, el de Mara, celeste, el de Cocó, blanco, y el de Martina, negro con detalles en dorado. En el suelo, los tacones. Destacaban los Loubutin de Martina. Ventajas de tener un chico detallista y romántico. Las chicas empezaron a enloquecerse con "One Way or Another" y comenzaron a arreglarse. Tenían que estar listas antes de hora para ultimar los detalles de la comida y las mesas para la cena. 

Los séis chicos se arreglaban en las habitaciones del hotel. Harry, llevaba un traje negro con camisa blanca y pajarita color salmón, como Aroa. Se había colocado el pelo hacia arriba, ya que sabía que a la chica le gustaba más así. Zayn se había puesto también un traje negro, camisa blanca y corbata. Había ido a la peluquería y, aunque estaba claro que como cuando Lou le peinaba no iba a quedarle el pelo, se sentía especialmente guapo. Le habían puesto el pelo hacia arriba y los costados los llevaba algo rapados. Niall se había colocado el pelo hacia arriba también. Ahora lo tenía algo más de su color y el rubio le estaba desapareciendo poco a poco. Estaba monísimo con el traje negro y camisa blanca que se había comprado recientemente. Él no llevaba ni corbata, ni pajarita, ni nada por el estilo. Josh, que era el que menos se había puesto de gala en su vida de los séis, había optado por no llevar chaqueta. Simplemente se había puesto unos pantalones de traje y una camisa azul. Estaba realmente atractivo. Louis llevaba un look bastante parecido al de Niall. Se había colocado el pelo hacia arriba también, pensando en que a Aroa era como más le gustaba. Y por último, Liam, que sustituyó la chaqueta por un chaleco, muy de su estilo. El pelo lo llevaba muy a lo "One Thing". Estaban guapísimos, elegantes y listos para irse a la cena. 

Las chicas ya estaban a la espera de la llegada de los chicos. Estaban elegantes, preciosas. Nunca se habían arreglado tanto, pero la ocasión y la compañía lo requerían. A Mara le quedaba genial el vestido celeste que había elegido para esa noche. Era corto, un poco más arriba de las rodillas. Liso, sencillo, pero ideal. Era perfecto y le quedaba estupendo. Las manoletinas en color nude que había elegido le daban un toque más juvenil. No se había maquillado mucho, tan solo algo de rimmel, un poco de sombra azul y brillo en los labios. En el pelo se había hecho una trenza hacia un lado. Cocó iba muy elegante con su vestido blanco. Era igual de largo que el de su hermana, pero el suyo llevaba algunos detalles en negro, igual que sus tacones. Eran altos y le hacían más sexy. El pelo se lo había ondulado y estaba realmente impresionante. Se había puesto algo de rimmel y pintado la raya de abajo de los ojos en negro. Martina iba preciosa también. Su vestido negro y blanco le sentaba de maravilla, y los Loubutin le lucían espléndidos. Estaba muy elegante. El pelo había decidido dejarlo al natural, tan solo se lo había secado con el secador, lo que hizo que lo tuviera algo más liso. Se había pintado la raya de arriba de los ojos, rimmel y por último se había pintado los labios rosas. Finalmente, Aroa. Tal y como le dijo a Harry, llevaba un vestido de color salmón. Los mocasines en negro que llevaba también le daban a ella un toque más juvenil. Se había puesto rimmel, la raya de abajo del ojo y por último, pensando en Louis, se había pintado los labios de un rojo bastante llamativo. Estaba muy atractiva y esa noche se sentía muy bien con su look. El pelo se lo había dejado suelto, ondulado, a petición de Martina. Listas para arrasar. 

El timbre sonó. Las chicas, nerviosas, fueron a abrir. Eran ellos. No pudieron verlos por la cámara del interfono de la casa, porque estaban subidos al coche. Deberían esperar a que cruzaran el largo camino hasta llegar donde estaba la casa para velos. 





Capítulo 60: Plumerias.

Zayn bajó del taxi. Con un ramo de flores y una bolsa con comida en la mano, tocó el timbre de casa de Martina. Abrió su hermano. 

-Hey, mi hermana está durmiendo...

-Da igual, la despierto. Le prometí que desayunaría con ella...

-Ah, vale. Sube... Segunda habitación a la izquierda.

-Gracias Álvaro.

-De nada. Ah, y bonitas flores... Le gustarán.

Zayn le sonrió.

-A ver cuando traes a los mantas de tus amigos otra vez...

-Ya me han contado que la derrota te dolió...

-¡Qué va! Solo les dejé ganar para que no se asustaran y volvieran...

Zayn rió.

-Ya, ya... 

Subió las escaleras despacio, para no despertar a su chica. Entró en su habitación. Estaba algo desordenada. No se la imaginaba así, pero le encantó haberla visto sin que ella tuviera tiempo de ordenarla. Realmente si lo pensaba, le pegaba mucho. "¡Qué mona!", pensó. Marina dormía profundamente haciendo algún que otro ruido. Aquello de verla tan natural le gustó. Se acercó a ella y la besó, provocando que ésta se asustara y se despertara. Normalmente, se despertaba cabreada, pero esa mañana era imposible no despertarse con una sonrisa en la cara al ver a ese chico tan atractivo tan cerca.

-Buenos días dormilona.

Ella se estiró un poco.

-Ay, que vergüenza, con estas pintas... me vas a dejar seguro. 

-¡Qué va! Pero después de oírte roncar igual me lo pienso...

Martina sonrojó. 

-Ay...

Antes de que pudiera quejarse, él la besó de nuevo.

-¿Y esas flores?

-Para ti...

-¿Qué son?

-En Pakistán se llaman Plumerias. Son muy típicas, me ha costado encontrarlas... Son mis preferidas.

-Me gustan mucho. Gracias Zayn.

Y le besó. Ambos se tumbaron en la cama. Ella se apoyó en el pecho del chico. Olía genial.

-¡Qué bien hueles! 

-Gracias. 

-Oye, ¿y el desayuno?

-Aquí lo tengo...

Zayn se levantó, cogió la bolsa y sacó dos tabletas de milka con oreo y dos zumos de piña.

-Qué tonto eres...

-Venga, abre la tableta que sé que estás deseando comértela...

-¿Cuál? ¿La tuya natural o la que me has traído?

Zayn rió. Era la primera vez que Martina le soltaba algo más pícaro. Esa chica era una caja de sorpresas que estaba deseando descubrir.


El olor a comida despertó a Mara. Su madre estaba ya preparando los últimos detalles para la Nochevieja. En el fondo le daba un poco de pena no comer con sus padres, pero tenía muchas ganas de pasar aquella noche con sus amigos y sobretodo con Liam. Nunca antes se había sentido así. Jamás se había levantado tan alegre (o atontada, como decía Cocó) tantas semanas seguidas, día tras día. El culpable era su novio. Ese chico tan guapo y tan perfecto. Antes de levantarse cogió su móvil de la mesita de noche. Miró Twitter. Liam había escrito. <<Today is gonna be funnyyyyyyy.>> <<Directionerrrrs enjoy tonigggggght!!>> <<I'm in looove with yooou, and all yourr little thinggggsss, babe.>> <<Can't wait to see you tonight.>> Realmente se había levantado contento y activo. Ella no iba a ser menos. Mara al menos podía permitirse el lujo de poder mencionar a su chico, pero él, que se suponía que estaba con Danielle, no podía hacerlo. <<Tonight is gonna be a night to remember, I promise>>. Con eso bastaba. 

-Me encantan tus tweets. Buenos días :)-le escribió por WhatsApp.

-Buenos días amor, ¿preparada para esta noche?

-¡Preparadísima!

-Tengo que ir a comer con los chicos, hablamos después. Love u.

-Love u too. 

Cocó escuchó que su hermana había ido al baño. Miró la hora, 14:30. Ya podía levantarse. Ningún WhastApp más allá de las pesadas de sus amigas. Cada mañana se había levantado con la esperanza de que a Niall le hubiera pegado el venazo y le hubiera escrito algo, pero quizá podría pasarse la vida así y no recibir ese deseado mensaje nunca. Tenía que asumir definitivamente que su ex novio había pasado página. Ojalá a ella le fuera tan fácil... Recordó lo que prometió a sus amigas y sobretodo a ella misma: ser feliz y olvidarse de Niall, un chico no podía amargarle la vida. Decidió cambiar de cara, encender la radio, y hacer la cama y ordenar su habitación al ritmo de "This Kiss" de Carly Rae Jepsen. Ojalá a ella le apareciera en la fiesta de esta noche un chico guapo tal y como le pasaba a la cantante en el videoclip... Realmente lo necesitaba.


Capítulo 59: Josh, su pesadilla.

Mañana del 31 de Diciembre. Último día del 2013. Ese día habían de pasarlo genial, tanto como para no poderlo olvidar nunca. Había cierto nerviosismo. Esa noche debía ser especial, aunque para las Topis ya lo era solo porque One Direction estaría con ellas.

Harry había ido de buena mañana a casa de Aroa, antes de que ella despertara. Tenía una conversación pendiente con su madre. 

-Gracias por confiar en mí, de verdad, nadie cuidará de su hija como yo...

-¡No me trates de usted!

-Ay perdona...

-Bueno, solo te pido que no hagáis tonterías, y que es joven. Ten en cuenta que es mucho menor que tú y que quizá tú estés ya más adelantado y...

Aroa se despertó. Acostada, podía escuchar cómo su madre estaba conversando con alguien. No sabía muy bien si era por teléfono o en persona. Su padre no era, ya que ese día no estaba en casa, y su hermana probablemente estaba durmiendo. Solo eran las 7:00 de la mañana. ¿Quién era? Su madre paró de hablar por un instante y empezó a hablar otra persona. Aquella voz era fácilmente reconocible, ese tono solo podía ser de un chico: Harry. ¿Qué hacía él a esas horas en su casa y hablando con su madre? Se levantó, se miró al espejo. Su aspecto era horroroso: ojeras más notables de lo normal, pelo estropajo y una cara de dormida increíble. No le importó, o bueno... sí, pero aún así quería averiguar qué hacía el joven allí.

-...no tienes que preocuparte de nada. Solo será una noche...

Harry escuchó que alguien abría la puerta de la cocina. Se giró, pues estaba de espaldas a ésta. Sorprendentemente, la chica de la que estaban hablando apareció. Notó por su cara que se acababa de levantar. Aún así, la encontró guapísima. Su naturalidad le enamoraba. Hasta él mismo notó que su cara cambió cuando la chica apareció. Le gustaba tanto...

-Buenos días...-dijo ella.

-Hola cariño...-contestó la madre.

-Buenos días Aroa-dijo él, acercándose a ella y dándole un beso en la mejilla.

-¿Qué haces tú aquí? ¿Y por qué hablas con mi madre?

-Me enteré de que trabajaba en una panadería y quería que me explicara cómo hacen en Londres el pan...-se inventó rápidamente ella.

-Sí...-asintió Harry.

Aroa no se lo podía creer... Aquello le extrañaba y al mismo tiempo no le gustaba. Harry era suyo, o algo así... aún no estaba definido... y no le convencía aquello de que él conversara con su madre y tuvieran ya tanta confianza.

-Bueno, pero ya me iba...-dijo él.

-Ah...

-Bueno, me voy a tender ropa. Ya os dejo solos...

La madre salió de la cocina y los dos chicos se quedaron solos.

-¿De verdad has venido para ver a mi madre?

-Sí, pero tranquila que a mi la que me gusta de la familia eres tú...-le dijo él.

Se acercó a ella, le cogió de la cintura y pegó su cuerpo al suyo. Sus caras prácticamente chocaron. 

-Bueno, no sé si creerte después de la fama que tienes con las mujeres mayores...-bromeó ella.

Harry rió. Sus hoyitos aparecieron. Se besaron. 

-Ahora sí son buenos días...-concluyó él, besándola de nuevo.

-¿No te ibas?

-Ya que me echas...

Ella rió. Los dos se dirigieron hacia la puerta de la casa para despedirse. Él salió de la casa y ella se quedó dentro, apontocando su cabeza en la puerta.

-Nos vemos esta noche-le dijo él.

Aroa sonrió.

-Claro. 

-¿De qué color irás?

A la chica le sorprendió la pregunta. 

-De color salmón, ¿por qué?

-Tendré que llevar mi pajarita del mismo color, ¿o no?

-Venga va, míster cursi, hasta esta noche...

Cerró la puerta. Aquella despedida le recordó a la última con Louis. Estuvo a punto de decirle un "hasta luego", pero pensó que aquello solo debía decirlo con su mejor amigo. Después de aquel recuerdo, pensó en si él pensaba en ella tanto como ella en él. Gracias a Harry había momentos del día en que se olvidaba del joven, pero en cuanto estaba sola, volvía a recordar a su amigo. Realmente no sabía qué estaba haciendo con Harry. No sabía si realmente él le gustaba, pero le hacía sentir bien y especial. Lo suyo era un triángulo amoroso en toda regla. Entonces pensó en que esa noche vería a Louis de nuevo. Tras un día sin saber nada de él volvería a verle. Por una parte no quería que llegara el momento, pues no sabía cómo debía actuar con él, y también porque temía que sus sentimientos volvieran, pero por otra parte deseaba verle. Con él si que no tenía dudas: le gustaba mucho. 

Aroa se dirigió a su habitación y volvió a dormirse. Debía descansar para poder alargar aquella noche de fiesta que le esperaba todo lo que pudiera. 

Martina bajaba unas largas escaleras de aquel palacio increíble. Llevaba un vestido larguísimo rosa palo, un ligero maquillaje y un recogido que le hacía aún más elegante. Al bajar cada escalón, dejaba ver unos tacones negros. Eran los Loubutin que él le había regalado hacía poco. Aquella escalera no parecía acabar nunca. Él estaba abajo, en traje, esperando a su chica. Hacía muy poco que salían, pero le gustaba mucho. Estaba preciosa. Finalmente, llegó abajo del todo. Llevándose una sorpresa, justo cuando iba a cogerle de la mano, se adelantó otro chico que iba de traje también. Era bajito, con pelo corto. La cogía de la cintura y se la llevaba besándola. Era Josh. ¡Le había robado a su novia! ¿Y ella qué hacía con él? Había sido como si no hubiera visto a Zayn... Ambos cogían un taxi y se subían. Ella sonreía, parecía feliz. De repente abrió los ojos. Zayn respiró profundamente al comprobar que todo había sido un sueño. Hacía tiempo que no lo pasaba tan mal durmiendo. Se levantó, se dirigió hacia el baño, se lavó un poco la cara y volvió a dormirse, sin poder evitar sentir un poco de miedo por si el sueño continuaba.



martes, 9 de abril de 2013

Capítulo 58: QUIEROQUESEAMAÑANAPARAIRMEABARCELONACONLASTOPIS.

Harry no podía dormir tras haberse intercambiado algunas palabras por WhatsApp con Aroa. Ella no se había mostrado tan contenta como él pensaba que estaría al contarle que mañana le tenía preparada una sorpresa. Tenía miedo a que la chica rechazara su propuesta, pero quería arriesgarse, ya que si conseguía que ella cediera, podían pasarlo muy bien y significaría un paso adelante en lo suyo, si es que había algo. Era consciente de que Louis seguía en la cabeza de Aroa, pero estaba dispuesto a darlo todo por ella. También pensaba en su amigo. A él, ni a nadie, le había contado lo que sentía por la Aroa, aunque probablemente ya podían imaginar que entre ellos pasaba algo después de saber que aquel mismo día habían quedado a solas, o incluso las Topis podían estar ya enteradas por la misma Aroa, que era lo más normal. Entonces pensó en Darsy: ¿Aún estará enamorada de él? No hacía mucho que ella le había vuelto a decir que sentía por él.

-¿Qué tal todo hoy en la fiesta en Manchester?-le preguntaba ella.

-Muy bien. He conocido a una chica muy mona.

-¿Ha pasado algo entre vosotros?

-Nos hemos liado y eso pero ya está. Era un poco boba...

-Jajajajaja.

-Oye, ¿y tú?

-¿Yo qué?

-Tema chicos y eso...

-Pues como siempre...

-¿Como siempre? 

-Estoy enamorada de mi ídolo desde hace mucho tiempo, pero ya he asimilado que es imposible, porque él va a su bola y solo me quiere para contarme sus ligues semanales.

-No sé qué decirte Darsy...

-Ya me lo imaginaba...

-Solo que si te afecta esto es mejor que desde ahora no hablemos tanto... Yo solo quiero tenerte como amiga, y lo sabes. Cada vez que me insinúas que te utilizo me siento culpable, aunque esa no sea tu intención. Tienes que olvidarte de mí.

Desde aquella conversación que tuvieron por Octubre de ese mismo año, no habían vuelto a hablar tanto. Harry no lo hacía porque no quería volver a la misma historia, a que ella se le insinuara de nuevo y tuviera que rechazarla otra vez, y ella por miedo a parecer una histérica y una pesada. Darsy sabía que aunque no hablara con él, no se olvidaría nunca y seguiría enamorada de Harry. Eran demasiadas fotos por Twitter, Facebook, Tumblr... demasiadas cosas de su vida diaria en las que aparecían One Direction, y como consecuencia, Harry. Era imposible para ella.

Ahora esa tarde de Diciembre había vuelto a pensar en ella. Se preguntaba su aquella decisión tomada meses atrás le había servido para algo a su amiga. Esperaba que sí, porque si al final lograba enamorar a Aroa, lo que no quería era provocar una disputa entre Topis. No quería que pasara igual que con Zayn y su triángulo amoroso.

-Hola Darsy. ¿Es muy tarde para hablar?

A Darsy le sorprendió que Harry le hablara a esas altas horas de la noche, y mosqueada, le contestó. Se olía la intención que tenía el joven, y lo que le había dicho Aroa horas atrás le había ayudado a intuirlo. 

-No. ¿Qué quieres?

-Me siento mal por algo que estoy haciendo y quería hablar contigo para sentirme mejor.

-Aroa, ¿no?

Harry no se sorprendió, que que esperaba que Aroa ya hubiera habñado con ella del tema. Lo que le producía mucha curiosidad era saber qué sentía Aroa por él y de qué manera había contado a las Topis lo que estaba pasando entre los dos. Sin intención ninguna, sonrió tímidamente. ¡Quería a esa chica tanto...!

-Solo quería decirte que si aún te gusto, pues que siento todo esto...

-No tienes que sentir nada Harry. Es tu vida, no la mía.

-Lo único que te pido es que no te enfades al menos con Aroa, porque he sido yo el que ha dado el paso...

-¿Te gusta tanto?

-Mucho más de lo que te imaginas. Me encanta, pero no quiero hablar de ello. No sé lo que te habrá dicho ella acerca de sus sentimientos, porque por lo que me ha contado no sabe lo que siente ni ella, pero quiero que sepas que tengo la intención de intentarlo con tu amiga si ella me deja.

Darsy no podía sentirse peor, se le veía tan enamorado...

-No te preocupes, estaré bien.

-Vale. Un beso.

-Hasta mañana Harry, te quiero.

Aunque le dejó un malestar general, al menos se quedó tranquilo. 



lunes, 8 de abril de 2013

Capítulo 59: Buenas noches.

Josh se animó al final a jugar contra el hermano de Martina. De esta manera, ahora el acompañante de la chica era Louis. Como el resto de Topis, ella sabía lo de la discusión que habían tenido él y Aroa, e iba a aprovechar ese momento para hablar con el chico del tema para contarlo después al resto de chicas.

-Oye, ¿Qué haces tú aquí? 

-¿Por qué me lo preguntas?-le respondió él.

-No sé, pensaba que habrías quedado con Aroa...

-Ah, no... ¿No has visto que ha quedado con Harry?

-¿Ha pasado algo entre vosotros?

Louis dejó de mirar a Martina y se puso a mirar cómo jugaban los otros dos chicos.

-Supongo que eso es un sí...

El joven volvió a hacer caso a la chica.

-Va, Martina, que seguro que ya estás informada de todo...

-Pues sí, y que sepas que me parece fatal lo que has hecho.

Louis empezaba a mosquearse y ella lo notaba.

-Mira, lo que haga yo o lo que deje de hacer es asunto mío. Yo no me meto en lo que haces tú.

-Si no fuera porque esto afecta a mi amiga me daría igual, pero le has ofendido y ahora está mal. Si ya te lo imaginarás... la conoces...

-Sí, se le ve realmente afectada, tanto que se lo pasa genial con Harry...

-¿Y a ti qué más te da?

-Me jode que me estés recriminando que he ofendido a tu amiga cuando ella está bien al lado de Harry. Me encuentra un sustituto muy fácilmente, por lo que veo...

-Sabes que como tú no hay nadie para ella. No te hagas el tonto y deja tu orgullo aparcadito un rato por una vez en tu vida. Eráis monísimos juntos y lo sabes, cualquiera daría lo que fuera por una amistad como la vuestra. Solo te aconsejo que no eches a perderla, porque son difíciles de encontrar...

-¿Has acabado ya tu sermón?

-En estos momentos eres la persona más odiosa del mundo...

Martina acabó así su conversación con Louis. Se levantó, se despidió de ellos y se fue para su habitación a contar a las chicas lo que había hablado con el de Doncaster.

Eran las 20:00 cuanto las hermanas Topis paseaban por la playa con un helado en la mano cada una. Cocó ya le había contado su decisión más profundamente a su hermana, llegando incluso a emocionarse en ciertos momentos, y ahora hablaban de la relación que tenía la menor con Liam.

-¿Al final pasó algo anoche? Va, dímelo...

-Sí. Y por la mañana...

Cocó no pudo evitar emocionarse internamente y a la vez sentir un poco de miedo. Era extraño, pues se trataba de su hermana pequeña. 

-¿Y qué tal?

-Ay, pues bien... no sé...

-Hombre, muy mal no habrá ido cuando repetisteis nada más despertaros...

Mara sonrojó.

-Es tan mono... 

-Ya me imagino...

-Es que me cuida de una manera especial y no sé... es que me lo imaginaba mono ya, pero al conocerlo... es que aún no me lo creo.

-¡Qué monos! Pero ten cuidado, eh... No quiero que Leo nazca antes de tiempo.

-¡Ay Cocó! 

-Solo te aviso...

-Ya sé lo que tengo que hacer, soy mayorcita y mi novio también.

-Si fuera otro chico me preocuparía más, pero es Liam...

Mara no podía evitar sonreír. Cocó notaba con esa sonrisa lo enamorada que estaba su hermana. Se alegraba por ella. Verla tan contenta y embobada le hacía sentir bien y le animaba a venirse arriba.

Darsy había estado pensando en lo que Martina le había dicho por el chat de las Topis. Realmente necesitaba saber las intenciones de Aroa con Harry. Ella aún estaba enamorada de él y estaba muy molesta con el comentario de éste en el chat de las Topis con One Direction. En la foto salían tan monos y contentos... No entendía cómo se habían hecho tan amigos de repente...

-Joder, no sé cómo decírtelo, pero no se si siento algo por él, pero lo que sí puedo decirte es que Harry me ha dicho que le gusto...

A Darsy de repente se le paró el corazón, empezó a temblar y las lágrimas empezaron a aparecer.

-Tía, pensaba decírtelo cuando yo me aclarara, te lo juro. Sé que es duro para ti pero las cosas han pasado así. Te entendería si no quisieras hablarme...

-Joder... Si no te culpo a ti... 

-Lo siento Darsy, de verdad... Te quiero.

-Y yo a ti...

No volvieron a escribirse más. La menor tiró el móvil al suelo y se dejó caer sobre la cama. Se puso la almohada en la cara y empezó a llorar desolada. Aquello le superaba. 

Aroa sentía que se había quitado un buen peso de encima, a pesar de que por dentro se sentía fatal por su amiga. 

Eran las 22:00. Había llegado ese momento del día en que los adolescentes se ponen sentimentales, o al menos era el caso de muchos de ellos. Era tiempo de coger el móvil y hablar con esa persona especial. La noche provocaba que se pusieran románticos y  lo expresaran a sus ligues, parejas o lo que fueran. 

Ese era el caso de Liam.

-Mañana es nuestra primera nochevieja juntos. 

-Sí... La primera de todas las que vivamos.

-Exacto. ¿Te pondrás guapa para mi?

-Claro, ¿y tú para mi?

-Ya lo hago todos los días, pero mañana lo haré un poquito más.

-¿Tenemos que regalarnos algo?

-No, a mi me basta con estar a tu lado.

-Y a mi. 

-I love you.

-Y yo a ti, feo.

-Me voy a la cama a descansar soñando contigo.

-Buenas noches Liam. Descansa <3

-Buenas noches tonta, sueña conmigo eh.

-Soñaré con nosotros.

Zayn y Martina también hablaban.

-¿Qué tal hoy con Josh y eso?

-Nada especial. Te he echado de menos.

-Y yo a ti. No pensaba que pensaría tanto en ti...

-¿Mañana desayunarás otra vez conmigo?

-Si tú quieres...

-Sí. Pero esta vez en vez de unos Loubutin quiero un buen desayuno, eh...

-Hecho.

Y por último, Harry y Aroa.

-Te tengo una sorpresa...

-Ay Harry, miedo me das...

-Te sorprenderé.

-:)

-Me voy a dormir, buenas noches Aroa. Hasta mañana.

-Buenas noches Harold, que descanses.





Capítulo 56: Gracias por los recuerdos. Gracias por el presente.

-Quiero que sepas que voy a estar con vosotros y que solo te voy a pedir que no les insultes y que antes les conozcas. Ah, y que no te pongas tonto conmigo ni me chinches ni nada por el estilo. Son geniales y son mis amigos.

Martina se quedó a gusto después de soltarle el sermón previamente ensayado a su hermano, que le miraba con cara extraña. Finalmente aceptó. Sus amigos estaban de viaje y necesitaba entretenerse con alguien jugando a la play, y si aquellos maricas se habían presentado voluntarios, no tenía ningún problema, siempre que aceptaran que él no era homosexual, claro... No quería malentendidos...

La chica había preparado algunos bocadillos y unos zumos para merendar. Quería que estuvieran a gusto. Respecto a lo de Josh... ella ahora era una chica con novio, nada más que pareja de Zayn, y no pensaba en el batería, o al menos no tanto como antes... Tenía asumido que aquel chico solo había querido un par de besos y nada más, y ella ya estaba harta de eso. Estaba centrada en su novio, que por cierto ahora le había enviado un WhatsApp.

-Hola amor, solo decirte que te echo de menos. Nos vemos mañana.

-Sí, mañana, el día en que estrenaré mis Loubutin. Me han encantado, por si no lo has notado... ¡Guapo!

-Sí, justo cuando has empezado a ponerte roja, a sonreír y a gritar un poquitín... en ese momento me he dado cuenta de que te habían gustado.

-Jo, pensaba que lo había disimulado perfectamente...

-Pues no. Además, te conozco ya un poco...

-Te dejo, tus coleguis acaban de llegar. 

-Pásalo bien y pórtate bien, eh...

-AAAAAAh, me encanta tu faceta celosa :DDDD

-No estoy celoso...

Aroa no se aclaraba. Subía la cuesta de la calle donde vivía y no paraba de pensar en todo lo que le estaba pasando últimamente. Cuando pensaba en Harry, no podía evitar sonreír tímidamente, recordar los besos con él, la manera con la que el chico le acariciaba, sus hoyitos, su pelo, sus manos cuando rozaban las suyas, su olor a esa colonia tan masculina... Pero después pensaba en Louis. En el enfado con él. Ahí es cuando se ponía de nuevo trise, melancólica e incluso cabreada. Triste y melancólica porque en el fondo echaba de menos sus bromas con él, las tardes viendo maratones de películas comiendo pizza, sus regalos pequeños pero con un significado especial, mirarle a los ojos y sentirse especial, y sobre todo ese momento de silencio en el que no sabe si abalanzarse sobre él, o por el contrario esperarse aún más... Pero cabreada porque no podía creerse la manera en la que le había hablado Louis. No se imaginaba nunca que discutirían de esa manera y mucho menos que su mejor amigo le insultaría. Sabía del carácter del de Doncaster, pero no pensaba que lo sacaría con ella...

Al llegar a casa, decidió darse una buena ducha de agua fría como método para olvidarse de todo aquello por un tiempo limitado. Cuando cerraba los ojos volvía a recordar a Harry, pero en el fondo también volvía al pasado y se acordaba de la última tarde con Louis, en su casa, cuando le regaló el one piece... cuando estuvieron a punto de besarse si no hubiera sido por la llamada de Eleanor... Cada vez tenía más claro que debía olvidarse de su mejor amigo por un tiempo y que si alguien tenía que disculparse, ese era Louis. Pensaba aguantarse y esperar a que él reaccionara, y si no lo hacía, significaba que Aroa no era tan importante como él le decía. 

Otra que tampoco andaba muy bien desde hacía tiempo era Cocó. Niall le ignoraba y ella no estaba por la labor de seguir persiguiéndole para conseguir algo de él. Sus esperanzas eran nulas y a menos que el rubio hiciera algo significante, ella ya lo daba todo por perdido. Pensó en olvidarse por un tiempo de los chicos. Se iba a centrar en pasarlo bien con las Topis y con One Direction cuando fuera posible. A Niall lo dejaría totalmente aparcado. Quería demostrarse a ella misma que podía olvidarse de él y que podía vivir sin él también. No porque Niall pasara de ella debía quedarse en su habitación con una depresión enorme, no, porque esa etapa ya la había pasado. Ya había estado mucho tiempo bajo las sábanas, sin peinar, en pijama, sin sus uñas de los pies y de las manos sin pintar, sin comer a penas y sin disfrutar de la vida. Ese chico no iba a amargarle la vida porque ya lo había hecho bastante. Ahora se vestiría, se maquillaría un poco e invitaría a su hermana a un helado. 

Mara estaba feliz. Enamorada hasta las trancas. Estaba viviendo el mejor momento de su vida y era todo gracias a Liam, su chico. Cada día que pasaba le quería más y no se imaginaba sin él en un futuro. Eso sí, también era consciente que era 30 de Diciembre y que debería separarse de su chico el 3 de Enero. No podía imaginarse como sería ese momento en el aeropuerto despidiéndose de él. Empezarían esos días eternos sin su novio, esas largas conversaciones por WhatsApp insuficientes para ella, esas fotos obligadas de Danielle y Liam rulando por Twitter... Sería duro, pero por ese chico que le hacía feliz, sería capaz de soportarlo, o esa era su intención.

Al llegar al salón, Martina se encontró a Louis con un mando de la play concentrado jugando a la play con su hermano. Josh estaba sobre el sofá. La chica se dirigió al mismo sitio donde estaba sentado él y empezó a hablarle.

-Eh, ¿Tú no juegas?

-Que va, no soy mucho de FIFA. Prefiero otras cosas...

-Ah, claro... tú eres más de gym, fanta, chicas...

-Entre otras cosas...-le contestó él guiñándole el ojo.

-¿Entonces por qué has venido?

-Para acompañar a mi amigo y para verte. 

A Martina le sorprendió ese "para verte", pero trató de disimular su asombro.

-¿Has visto a Zayn hoy?-le preguntó ella.

Quería mostrar a ese chico el poco interés que tenía por él y lo mucho que le interesaba su nuevo novio.

-Solo unos minutos. Me alegro de que salgáis, hacéis buena pareja...

-Gracias.

-Ves como yo sabía que aún estabas enamorada de él...

-Bueno, sí... Un chico como Zayn es difícil de olvidar...

Josh ya no sabía qué más decirle. Ella tampoco. Ambos se dieron cuenta que solamente eran compatibles cuando se besaban. 

-¡Hola Martina! ¿Cómo estás?-le dijo de repente Louis.

-¡Hola Louis!

-Siento no haberte saludado antes, estaba concentrado aplastando a tu hermano...

-Eh, que solo me has ganado por un gol... ¡y de penalti!-se quejó Álvaro.

-Llevo al Barça, ¿Qué esperas? ¿Que pierda?

-Oye, ¿Tú no te ibas a ir con Aroa a ver al Barça al Camp Nou?-preguntó Martina, con segundas intenciones.

-Sí, esa era la intención...

-Bueno, ¿Unos bocadillos?-inerrumpió el hermano.

Martina podría haberle aniquilado si las miradas mataran. 

Después de ducharse, Aroa se puso el pijama, ya que no tenía intención de salir de casa. Cogió el móvil y vio que tenía un WhatsApp. Era de Cocó, explicándole sus intenciones de olvidarse de su ex novio y vivir la vida. Estaba contenta por ella, pero en el fondo le hubiera gustado recibir un mensaje de otro chico, como Louis... o Harry... ¿Por qué no enviarle ella uno?

-Gracias por lo de hoy de nuevo, eres genial. Nunca me hubiera imaginado que algún día Harry Styles me secaría las lágrimas y me animara. De verdad, eres perfecto. Algún día espero podértelo devolver. 

-¿Y que te besarías con él? Te entiendo, yo nunca hubiera pensado que una chica tan simple como tú me haría sentir lo que siento cuando estoy cerca suya. Gracias por haber hecho todo lo posible por cruzarte conmigo. 

Eso era lo más bonito que un chico le había escrito nunca. No pensaba que algún día recibiría un mensaje tan perfecto como aquel. Harry sabía qué decir en el momento oportuno y de la manera más adecuada. Esas palabras la animaron. Él animaba su vida.