martes, 26 de marzo de 2013

Capítulo 49: Son Verí.

La cena fue bien, hubo risas y conversaciones largas colectivas. Había sido diferente porque no se habían dividido y todos fueron partícipes de ésta. Quizá no hubo división de grupos porque éstos no pasaban por un buen momento. 

A eso de las 23:30 después de tomar el postre y recoger la mesa, los chicos decidieron volver a su hotel. Excepto Liam, que se había dejado convencer por Mara para quedarse en la casa de las hermanas. 

-Oye, ¿y si te vas a dormir a casa de alguna Topi?-le propuso Mara a su hermana.

-¿Cómo? Mamá y papá están en Barcelona y sabes que si se enterasen de que te dejo sola en casa por la noche con Liam me matarían...

-Ya, pero no se enterarán... Va... Por favor, por favor...

-¡Mara no!-le interrumpió Cocó-no pienso dejarte con él sola... a saber lo que hacéis...

-Pues tal vez lo que tu harías si Niall y tu os quedarais solos también...

Cocó se dio cuenta de que su hermana había crecido. Nunca se le había ocurrido preguntarle hasta dónde había llegado con Liam, y ahora tampoco lo iba a hacer. Lo que estaba claro era que si le había pedido que se fuera esa noche fuera era porque pensaba hacer algo con su novio que con su presencia no podría hacer. ¿Lo iría a hacer con Liam? Por una parte, era normal porque el chico era mayor y suponía que tenía ganas (si es que aún no lo habían hecho), pero por otra, pensaba en lo pequeña que era su hermana...

-No he... con Liam, que te conozco...-le dijo de repente.

-¿Eh? Ah, no, si no me importa...

-Ya...

-Bueno, que no...

-Pero, ¿por qué? Es que no lo entiendo... Yo cuando estabas con Niall lo hice varias veces, va... Incluso te dejé mi cama.

-¿Cómo? Espera, ¿vas a dar el paso con Liam?

-Pues a lo mejor me apetece... no sé...

-No hagas algo que no quieras.

-¿Perdón? A mi Liam nunca me ha obligado a nada, es más, nunca me ha mencionado de hacerlo y soy yo la que quiero dar el paso, y si es que lo doy... tan solo quiero intimidad... y hoy tengo la oportunidad de tenerla.

La entendía perfectamente, ese era su problema. Pero aunque nunca se metía en lo que hacía su hermana, no podía evitar que saliera su parte protectora. Aunque, ¿quién mejor que Liam?

-Está bien...

-¿En serio? Ay, gracias Cocó, ¡eres la mejor!

Y la abrazó.

Finalmente, todos menos Mara y Liam, fueron a acompañar a Cocó, Martina y Aroa a sus casas.

Por el camino, Aroa hablaba con Louis. Esa noche no lo habían hecho mucho. Ella porque había estado ocupada en el baño... y él porque no pudo evitar estar un poco borde con ella, pero siempre teniendo cuidado de que no sospechara de su comportamiento arisco. 

-¿Qué hacemos mañana?-le preguntaba él.

-No sé... ya planearemos algo todos.

-Eh, ¿te pasa algo?

-¿A mi? No... solo que estoy cansado...

-¿Que tal tu tema... ya sabes?

-Bien, genial. 

-¿Ya te has decidido?

-Sí.

Aroa se dio cuenta de que tenía que sacarle las palabras con sacacorchos.

-Bueno, no me digas lo que has decidido...

-¿Qué más te da?

-¿Hola? Eres mi mejor amigo y me has estado hablando de esto durante las últimas horas... creo que lo normal es que me preocupe... pero bueno, da igual.

Louis no le contestó y ella paró de andar, cogió del brazo al chico y lo paró también, mientras los demás seguían hacia delante.

-¿Qué?-le dijo él.

-¿Qué te pasa? Estás raro...

-No me pasa nada, ya te lo he dicho...

-No soy tonta.

-Tengo ganas de llegar al hotel y llamar a Eleanor y decirle que le quiero mucho. Eso es todo.

Ella se quedó extrañada. Aquellas palabras bordes le dolieron y aún más cuando le habían dado a entender que iba a seguir con su novia. 

-¿Alguna pregunta más?

-Vete a la mierda. La próxima vez le cuentas tus problemas a otra...

Y con esa contestación Aroa volvió a incorporarse al grupo. Louis hizo lo mismo pero alejado de ella. Los dos se sentían culpables después de aquello. Él por haber mentido a Aroa, ya que no tenía claros sus sentimientos, ella por haberle hablado de esa manera.

Al llegar a la puerta de la casa de Aroa, donde también dormía esa noche Cocó, se despidieron. Louis y ella se limitaron a darse dos besos, provocando que los demás se dieran cuenta de que algo pasaba entre ellos dos. A Harry le preocupó aquello. ¿Le habría contado Aroa lo del baño? 

Ahora se dirigían hacia la casa de Martina. 

-Oye chicos, agradezco que me queráis acompañar, pero está bastante lejos... Mejor me cojo un taxi.

-Vale, pero deja que te acompañe alguno...-insistió Niall.

-Te acompaño yo, si no te importa...-le dijo Zayn.

Ella se quedó sorprendida. Si lo del solo en casa de las hermanas Topis le había sido extraño, aquello ya lo superaba.

-Va..vale...-le contestó.

-Te esperamos en el hotel Zayn-le dijo Josh.

-Vale.

Unos besos de Martina a Harry, Josh, Louis y Niall, y Zayn y ella se fueron a coger un taxi.

-Oye, encuentro una tontería ahora coger un taxi... por aquí hay un paseo muy bonito... podríamos ir po ahí-le dijo Martina.

Él le sonrió.

-Vale.

Ambos se encontraban ahora por un restaurante llamado "Las Sirenas", cerca del paseo por donde irían. Observaban las vistas tan bonitas que la playa les ofrecía. Las barcas sobre el mar, que estaba en calma, las olas que chocaban fuertemente contra las rocas, los veleros iluminados en medio del mar... Aquello era precioso.

-Me encanta Mallorca-le dijo él.

-Es muy bonita...

-Mucho.

-¿Qué es lo que más te gusta? Porque la playa tu... como no sea con manguitos...-bromeó.

Zayn rió.

-Bueno, aprender a nadar es algo pendiente... pero no sé, es bonita en sí. 

Martina le escuchaba mirándole a los ojos. Se le hacía difícil mirarle y escucharle a la vez. Era muy guapo, y con esas vistas aún más.

-Además las españolas sois muy simpáticas.

-No si al final vas a ser ñoño y todo...

-¡Oye! Tu no eres nada ñoña eh...

-Sí, cuando estoy con alguien especial sí...

-Entonces yo no soy especial, ¿no? Gracias... Seguro que con Josh eres ñoña...

Martina no daba crédito. ¿Ese era el Zayn que ella conocía? ¿Estaba celoso?

-Es que contigo me cuesta más... me lo pones muy difícil.

Llegaron al paseo y cambiaron de tema. Ahora comentaban las vistas aún más espectaculares que antes. Al llegar a una zona donde había bancos, Zayn la invitó a sentarse.

-Wow...-comentó él.

Ella le miró. Él también. Sonrieron tímidamente al mismo tiempo. Zayn se acercaba a ella, que notaba cómo le miraba los labios. Cosquilleo en los dos estómagos, mariposas tal vez... Ella, que no podía resistirse más, se saltó la lentitud con la que Zayn se estaba acercando a ella y le besó. Un beso simplemente
mágico.

lunes, 25 de marzo de 2013

Capítulo 48: Líos.

Mientras sonaba el solo de Niall en el salón, Harry y Aroa seguían besándose en el baño. Ella se sentía deseada por él y viceversa. Era una pasión mutua. Ambos sentían el deseo que tenían el uno por el otro. Harry la besaba con ganas, sintiendo a Aroa profundamente. A ella le pasaba igual. Era algo extraño. Minutos antes, emocionada, bailaba románticamente con Louis, sintiendo que nadie podía hacerle sentir lo que él, y ahora, sin embargo, se encontraba besándose apasionadamente con su mejor amigo. Quizá no era lo mejor que podría haber hecho, pero lo sintió así y se dejó llevar sin pensar en las consecuencias.

Niall, que cantaba el solo sin nadie arriba de la mesa, miraba hacia el techo. Verdaderamente no sabía a dónde mirar. Pero, aunque él no hizo subir a ninguna, Cocó lo hizo por su cuenta. Se colocó sobre la mesa y obligó a Niall a bailar con ella mientras vocalizaba su solo. Fue algo frío, pero ella fue decidida y se arriesgó. La verdad era que el irlandés estaba bastante bipolar últimamente, pero aún así ella insistía en recuperar a su ex novio.

-...I'm here for you... maybe you'll love yourself like i love you...Ooooooooooooooooooooooooooooooooooh-cantaba acabando así su solo.

Cocó hubiera esperado algún gesto cariñoso de él, pero no lo obtuvo. No lo entendía. Ella se había esforzado. Nunca se  había entregado tanto a un chico, excepto con él. Ella había sido la típica chica tímida en cuanto a chicos se refería, hasta que apareció aquel rubio en el bus. Hasta que sus ojos azules la enamoraron e hicieron que nunca pudiera olvidarse de la mirada pícara y traviesa de Niall James Horan. Esa noche había dejado de lado aquel lado tímido y se había subido a la mesa de su casa para que él le cantara. Él se lo cantó tal y como ella había deseado, pero quizá no de la manera con la que ella soñaba, ya que esperaba un beso final, ¿a lo mejor? Sí, definitivamente esperaba un buen morreo en los labios, lo que hubiera significado un paso hacia delante que ella necesitaba ansiosamente. 

Niall se había sentido un poco incómodo. Ella prácticamente le había obligado a que le dedicara su solo. Si algo le había enamorado de Cocó, era su timidez, que ahora parecía haber perdido. Aquella escena que acababa de vivir le había servido para darse cuenta de que poco a poco se estaba olvidando de ella, tal y como él se lo había propuesto. Si antes sospechaba de que Cocó no se había olvidado de él, aquello lo confirmó. Tenía claro que debía olvidarse del todo de su ex novia, pero en el fondo le gustaba que ella aún sintiera por él y se esforzara. Por eso, tal vez, le había soltado aquel "ricitos", porque necesitaba aquella sensación de tener a su ex novia cerca.

Al acabar "Little Things" Louis buscó con la mirada a Aroa, pero no la encontró por el salón. Se dirigió al baño, de donde salía luz. Alguien estaba dentro y no solo... sino acompañado. Miró de nuevo hacia el salón y se dio cuenta de que Harry no estaba. Sin querer, o queriendo, puso la oreja en la puerta del baño. Probablemente era la primera vez que Louis mostraba su lado maruja. 

Dentro, Harry y Aroa habían decidido parar su pasión.

-Dios Harry... no sé qué me ha pasado...

Él no sabía qué contestarle. Tenía miedo a la respuesta de ella.

-¿Harry?

-Perdón... es que... quizá no debería haberte traído hasta aquí y lanzarme tan...

-Eh, hemos sido los dos-le interrumpió ella.

-Ya, pero no quiero ser tu calentón.

-¿Lo soy yo para ti?

Louis no daba crédito a lo que estaba escuchando. No podía creerse lo que ambos estaban insinuando que había pasado entre ellos. De repente, sintió cómo su cuerpo sufría un bajón tremendo. Incluso alguna lágrima podría haber caído por su rostro sino fuera porque era un chico al que le costaba llorar por amor, o en este caso por desamor. No pensaba que su mejor amiga sentía algo por su mejor amigo... Y él que pensaba que ella seguía enamorada de él... Inocente... Mientras volvía al salón, pensaba en cómo debía tratar a Aroa después de aquello. Llegó a la conclusión de que solo eran amigos, y de que a pesar de que él pensaba que había algo especial entre ellos, la cosa estaba entre Harry y Aroa. ¿Desde cuándo? ¿Cuánto tiempo llevaban gustándose sus amigos? En el baño estaban hablando de un calentón... ¿Qué significaba Harry para Aroa y viceversa?

-¿Te pasa algo?-le preguntó Mara.

-¿Eh? No, no...

-¿Seguro? Que ahora cenaremos...

-Sí, sí...-dijo Louis sonriendo para fingir lo que sentía por dentro.

-Va, vente a bailar con los demás "C'mon C'mon" y dedícanos tu paso estrella...

Louis no estaba precisamente para ponerse a bailar, pero tenía que disimularlo.

-Aroa, mejor deberíamos volver con los demás antes de que se den cuenta de que faltamos...-le dijo Harry.

-No me has contestado...-le recriminaba ella.

A él le temblaba todo el cuerpo. Jamás le había costado tanto confesar a una chica que le gustaba...

-Mejor lo hablamos más tarde...

-Vale, tienes razón... ¿a nadie, eh?

-No, tranquila...

Ella le sonrió, y él, que no se pudo resistir, la besó tímidamente.

-Harry...-se quejó Aroa.

-Perdón...

Realmente ella no sabía por qué se había quejado de que el joven la volviera a besar, pues por dentro lo deseaba. En ese momento estaba realmente en un mar de dudas y lo que mejor le podía pasar es poder acurrucarse en la cama y reflexionar sobre lo que estaba sintiendo últimamente hasta dormirse.

-¿Te he dicho que hoy estás preciosa?-le decía Liam a su novia.

Ella se sonrojó. Él le acarició la barbilla y la besó mientras ella le rodeaba el cuello con sus brazos.

-Guapo-le decía ella.

Y posteriormente le dio un pico.

-Guapo-continuaba.

Y volvió a darle otro pico.

-Guapo.

Y otro.

-Y guapo.

Y esta vez le dio un beso más largo y romántico.

-Me encantas-concluyó Liam.


domingo, 24 de marzo de 2013

Capítulo 47: Déjate llevar.


18:00 en la casa de las Battocchio: Topis, Liam, Louis, Harry, Niall, Zayn y Josh. Todos menos Darsy, que tenía cena familiar. Cocó también presente. A pesar de que ella había decidido no ir para no ver a Niall después de que él no le contestara su WhatsApp coqueto <<Hoy ha sido genial, nos vemos mañana, teñido>> del día anterior, Mara había decidido que un Twistter y una cena en casa sin padres y con One Direction y Josh más las Topis, era el plan perfecto. 

Cocó optó por ponerse unos shorts con medias negras, una camiseta de manga corta de los Beatles con una chaqueta negra fina y sus vans negras. El pelo se lo había secado con secador, así que lo llevaba algo más liso de lo habitual. Se sentía guapa a pesar de no tener ganas de realizar el plan. Pero ya que las Topis la habían obligado a estar presente, no iba a ser menos y decidió ponerse sexy, de manera que Niall se arrepintiera de no haberle contestado al mensaje. 

Una hora antes Aroa y ella habían hablado por WhatsApp:

-Tía, S.O.S! A ver, el último jersey que me compré en Pull and Bear o el rosa palo?

-Aroa el nuevo! Es muy tú.

-Emmmmmmmmmm oke. Thank you, thank you so much, hooli.

Finalmente Aroa le contó el panorma Louis-Eleanor. Era su mejor amiga y sentía la necesidad de contárselo. 

-WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW, now or never. ATACA HOY TIA!

-Pffffffffffffff no sé... Ya veré. Ataca tu a Niall...

-Sí, sobretodo después de lo de anoche...

Cocó también decidió contarle lo que el irlandés le había hecho.

-Jopetis. Pasa de él. Harry está ahí solterín rín rín... A por él!

-Y Darsy?

-Que espabile... últimamente está más en el médico que con sus Topis. Además, Harry está muy pivón eh...

-Aroaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Tu no eras Louis forever?

-Hooli, tengo ojos en la cara y ese chico ejem ejem...

-Tengo ganas de ponerme pivón.

-Y yo. Antes de que se nos haga más tarde... A arreglarnos!

-Bye bye neniiiiiiiiiiiiiii.

-Au revoir Cocó <3

Aroa también se arregló con la intención de seguir animando a Louis, pero al mismo tiempo quería que se fijara más en ella como algo más. Se puso sus leggins negros, su jersey nuevo blanco con hombreras negras y unos mocasines negros. El pelo se lo dejó al natural: ondulado. Se puso máscara de pestañas y los labios de nuevo se los pintó rojos. Louis le había dicho que le quedaban muy bien y no dudó en pintárselos de nuevo.

Martina estaba decidida a ir a por todas con Zayn esa tarde. Después del ridículo con Josh tenía aún más claro que había hecho bien, a pesar de haber quedado mal con él, ya que las cosas se dejaron claras y ahora ella había abierto los ojos: seguía igual de enamorada por el de Bradford. Se puso una camisa verde militar transparente, dejando así que se viera el sujetador negro que llevaba, unos pitillos negros y unas manoletinas negras. El pelo lo llevaría como siempre. Se puso algo de maquillaje, brillo de labios, máscara de pestañas y la raya de abajo de los ojos. Se miró al espejo una última vez antes de salir y se dijo así misma: hoy es tu día, pivón. Llena de positivismo y esperanza empezó a caminar hacia la casa de las hermanas Topis.

Por último estaba Mara. Era la única que no necesitaba conquistar al chico que amaba, pues ya lo había conseguido y lo tenía para ella sola. Se puso sus vans negras, unos vaqueros y su jersey azul marino, blanco y verde pistacho. Optó por hacerse una trenza, pues ese día se sentía guapa con ella. Aunque tuviera a Liam a sus pies, quería sentirse cómoda con ella y que él se diera cuenta de que su novia era muy mona. 

-Oye, ¿y si jugamos por parejas?-preguntó Martina. 

-Guay, ¿cuáles?-contestó Niall.

Rápidamente Liam y Mara se pusieron juntos, sin sorpresa alguna. Los siguientes fueron Louis y Aroa, que pusieron la escusa de que eran muy buenos amigos. Tampoco fue una sorpresa. Mientras se iban poniendo de acuerdo el resto de acuerdo para formar las parejas, Louis observaba de reojo a su amiga. Estaba realmente guapa esa tarde... Esos labios rojos le impulsaban a besarlos. Además estaba más sonriente que nunca y se le veía feliz, lo que le hacía aún más guapa. Aroa, por otra parte, intentaba no mirar mucho a Louis. Quería hacerlo todo bien y no quería fastidiarlo todo, así que cuidaba hasta el último detalle.

-¿Todo bien?-le dijo a la oreja al chico guiñándole un ojo.

-Mejor... lo veo cada vez más claro...-le contestó él dedicándole una sonrisa.

Eso podía tener varias interpretaciones para Aroa: o ella le había convencido para que se olvidara de dejar a Eleanor y que siguiera adelante con lo suyo, o él estaba convencido de que lo mejor era dejarlo con su novia porque la había dejado de querer. Ella prefería la segunda, claramente. 

Desde una esquina del salón de la casa, Harry observaba cómo Aroa y Louis se hablaban al oído. Había venido animado, pero cada minuto que pasaba le servía para darse cuenta de que entre aquellos dos había mucha química y que no tardarían mucho en dejarse llevar. Intentaría luchar por hablar algo más de lo normal con ella, pero le resultaba bastante imposible.

Finalmente las parejas fueron las siguientes: Liam con Mara, Louis y Aroa, Josh y Zayn, Martina y Cocó, y Niall y Harry. 

Para algunos las parejas fueron una decepción, pero las cosas no tardarían en cambiar a lo largo del juego...Justamente cuando fue el turno de Josh, Zayn y él empezaron a picarse y a hacer posturas imposibles, lo que provocó que el batería se hiciera daño en el brazo y decidiera no jugar más.

-Eso os pasa por hacer el tonto...-comentó Martina.

-Juega tu por Josh...-dijo con segundas intenciones Aroa.

Nueva pareja: Zayn y Martina. Al principio estaban separados en el tablero, pero poco a poco se fueron acercando aún más. En ese instante estaba la chica boca arriba y Zayn sobre ella. 

-Vaya postura...-comentó el joven.

Martina rió. 

-Madre mía... Quién me mandó a mi a ponerme de pareja contigo...

-Es un twistter, ¿qué esperabas?-le contestó Zayn.

-Algo más light...

En ese momento Zayn aprovechó para tocarle con su rodilla en la barriga, provocando así que Martina tuviera cosquillas y cayera.

-¡Zayn ganas! Siguienteeeeeeeeeeeeeeee-anunció Harry.

-¡Oye! Si me ha hecho cosquillas... eso es trampa...-se quejó ella.

-¿Alguien lo ha visto?-preguntó él.

Todos contestaron que no.

-Martina... no seas mentirosa, va...-dijo Zayn.

Ella puso cara de enfadada. Como Martina ya había jugado, los demás decidieron que Cocó debería jugar con otro chico: Niall o Harry. <<Justamente...>> pensó ella. Le había dicho a Aroa que iría a por Harry para intentar olvidarse de Niall y lo iba a cumplir.

-Va Harry, a jugar...-le dijo ella.

Harry aceptó, aunque hubiera preferido hacerlo con Aroa. No entendía por qué pudiendo elegir a Niall, que estaba claro que aún sentía por él, le había elegido a él. Pero no podía negárselo, le caía muy bien.

Cocó deseaba adoptar alguna postura embarazosa para tener la oportunidad de bromear con Harry, pero la suerte no estuvo de su parte y el chico no tardó en desequilibrarse, caer y finalizar así la partida de la pareja. 

Podría haber sido el turno de Louis y Aroa, pero todos vieron cómo los dos amigos estaban tumbados en el sofá ajenos al juego. Parecían aislados del resto y hablaban sobre sus cosas, siempre alerta de que ninguno de los demás les escucharan.

-¿Qué harás al final?-le preguntó ella.

Antes de que Louis pudiera contestarle, se acercó Harry y se arrodilló al lado del sofá.

-Hey chicos, ¿todo bien?

-Hola Harry, si...-contestó Aroa.

El trío empezó a entablar conversación y Louis y Aroa tuvieron que dejar de hablar de Eleanor.

Mientras aquellos tres hablaban, los demás seguían entretenidos jugando. Ahora estaban sobre el tablón Zayn y Martina.

-Pie derecho rojo...-anunció Cocó.

-¿Y cómo lo hago?-preguntó sorprendida Martina.

-Tendrás que ponerte encima de Zayn...-comentó Niall.

Zayn y Martina rieron. Ella obedeció y se colocó encima de él, que sintió cómo algo le subía por el estómago. Le gustaba aquella postura... Josh se sorprendió porque se estaba dando cuenta de que su compañero disfrutaba de aquella situación. ¿Le gustaba Martina a Zayn?

En la siguiente ronda, a Martina le tocó una postura aún más difícil, y finalmente calló sobre Zayn. Ahora pocos milímetros separaban unos labios de otros. Martina nunca había visto de tan cerca los ojos del chico, y si antes le enamoraban, desde aquella perspectiva le gustaban aún más. Él nunca se había fijado en los ojos tan bonitos que ella tenía. Era un color como miel y tenían algo que les hacía especiales. Zayn se sorprendió porque no pensaba que le iba a gustar estar tan pegado de ella.

-Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu-gritó Niall.

Cocó le dedicó una mirada fría. Se acercó a él.

-¿Eres tonto? Déjalos...-le susurró al oído.

-Perdón...-le contestó él.

Había sido la primera vez en aquella noche que se habían dirigido la palabra.

-...ricitos-continuó diciendo el joven.

Cocó, que se había girado para volver a donde estaba, se volvió a girar hacia él. No podía creerse que Niall le había vuelto a decir eso... En ese momento, al mirarle tan fíjamente a los ojos azules del rubio, recordó el primer momento cuando él le dijo "ricitos".

Estaban en la playa. Él la miraba desde la toalla, mientras ella salía del agua después de haber nadado un rato. Tenía el bikini azul que él le había regalado semanas antes. Su cuerpo era perfecto para él y sabía que le pertenecía. Estaba guapísima. El moreno que había cogido ese Agosto era increíble y perfecto. Le hacía sexy. 

-¿Qué miras?-le preguntó ella al llegar a la toalla.

-Lo sexy que es mi novia...-le contestó él.

Cocó iba a sentarse al lado de Niall, cuando él la cogió de la cintura y la sentó encima suyo. 

-Que guapa eres...

-Y tu... aunque estés tan blanquito... y parezcas un ligue mío extranjero. 

-Soy tu alemán.

-No, eres mi irlandés. No me gustan los alemanes... Siempre borrachos...

-Pero beben cerveza, como yo...

-Y son rubios, no morenos como tu...

-Vale, ganas...

Los dos se rieron y se besaron. Niall sintió lo salados que estaban los labios de su novia, le encantó. Por eso la volvió a besar. Y otra vez, y otra... y otra...

-Oye cuando me dices blanquito me ofende... Yo no me quejo de ti.

-¿Y de qué te puedes quejar?

Niall se quedó pensando.

-Pues ahora no tienes tus ricitos de siempre... por ejemplo...

-No sabía que te gustaran...

-Pues me encantan... Eres mi ricitos.

-¿Tu ricitos? 

-Sí, yo soy tu teñido y tu mi ricitos.

Ella sonrió y le besó. El sol de verano no era lo único que provocaba en ese momento el calor interior que sentían ambos.

Después de volver de su recuerdo, Cocó rápidamente sonrió a Niall tras ese "ricitos" y volvió a su sitio. Se olvidó de que no le había contestado al WhatsApp, de ir a por Harry esa noche y no pudo olvidarse en toda la velada de las palabras de su ex novio. Cosas como esas hacía que no consiguiera olvidarse de él...

-Eh chicos, ¡a bailar!-gritó Martina, que puso el cd de One Direction y puso "Live While We Are Young".

Rápidamente todos se juntaron y empezaron a cantarla y a saltar con los brazos abiertos. Cada chico cantó su solo y las Topis hicieron de coro. Después, con "Kiss You" estuvieron imitando el video y acabaron la canción bailando la Macarena. Niall la cantó y mientras los demás la bailaban, Cocó se subió a la mesa y la bailó motivadísima. Llegó el momento "Little Things". Como Liam era el primero en cantar, hizo bajar de la mesa a Cocó, y subió junto a Mara. Mirándola a los ojos, empezó a dedicarle su solo. Al llegar el turno de Zayn, subió con Martina, que no se creía lo que le estaba sucediendo. Al acabar su solo, cogió de la mano a la chica y bajaron juntos de la mesa. Mientras cantaban todos emocionados el estribillo, Martina se acercó a Zayn.

-¿Y eso?

-¿El qué?

-Tu solo... 

-Quería dedicártelo... ¿no te ha gustado?

-No no... Me ha encantado.

Zayn le dedicó una de sus sonrisas sexys, típicas de chico encantador.

-Me alegro.

Y le dio un beso en la mejilla.

Louis prescindió de cantar a Aroa fuerte, pero la subió a la mesa, como habían hecho Liam y Zayn, y empezó a bailar con ella. Pegados, sintieron ambos el momento romántico que estaban viviendo. Él le cantaba al oído su solo. Los demás los observaban.

-¡Pivones!-gritó Martina.

Harry los observaba mosqueado. Tenía que hacer algo y debía aprovechar que el siguiente en cantar era él. Todos se preguntaban a quién subiría el joven a la mesa. Cuando Louis y Aroa iban a bajar, Harry hizo un gesto, dando a entender a la joven que se quedara sobre la mesa. Todos se quedaron tan sorprendidos como ella con el gesto del chico, que cogió de la mano a Aroa y empezó a cantarle su solo. Ella le miraba embobada, era un chico guapísimo y por el que siempre había sentido cierta atracción. Además era la voz que más le gustaba de los cinco. Al acabar su solo y empezar el estribillo, Harry se acercó a ella.

-Hoy estás preciosa...

Ella sonrió tímidamente. 

-Gracias, tu hueles muy bien.

Él sonrió, dejando ver así sus hoyitos. Ella se fijó en ellos. Eran adorables, y su sonrisa también. Y sus labios... 

-¿Te ha molestado que te lo haya dedicado?

-¿Cómo? ¡No! Me ha encantado, no me lo esperaba y supongo que por eso ha sido especial...

De nuevo esos hoyitos...

-Me alegro... 

-¿Debo devolverte el gesto?

Harry notó que Aroa le miró los labios.

-Que va...

-Ah, entonces nada...

-¿Ibas a hacer algo?

Ella se quedó callada.

-No... bueno... sí.

-Pues si no lo vas a hacer tu... lo hago yo.

Harry la cogió de la mano y la condujo al baño. Cerró la puerta. Le acarició el rostro, le sonrió y dejó ver de nuevo sus hoyitos. Ella los tocó con sus dedos.

-Me encantan tus hoyitos.

-¿Y mis labios?

-También...

-¿No crees que estarían mejor con los tuyos?

En ese momento Harry se lanzó y la besó salvajemente. Se notaba el deseo entre los dos. Fue un beso intenso, caliente, pero al mismo tiempo sentido y precioso. Era el mejor beso que le habían dado a Aroa. Simplemente... se dejó llevar.










jueves, 21 de marzo de 2013

Capítulo 46: ¿Nuevos frentes abiertos?

Mara y Liam seguían en el restaurante. Eran las 15:00 y aún faltaban un par de horas para reunirse todos de nuevo. 

-Quiero quedarme contigo aquí y no volver con los demás...-le confesaba Liam.

Mara no podía evitar ponerse roja y sonreír. Aunque llevaban varios meses saliendo, aún se avergonzaba cuando Liam le alagaba o le insinuaba lo enamorado que estaba de ella. Seguía siendo aquel Liam James Payne que hacía menos de un año miraba por videos. A veces no se creía que aquello le estuviera pasando. En otros momentos, le hacía feliz cuando se daba cuenta de que incluso él estaba más enamorado de ella que ella de él. Eso le gustaba. Le hacía sentir segura y asegurarse de que aquello sería para siempre.

-¿Crees que lo nuestro durará siempre?-le preguntó de repente Mara.

Liam la miró con cara extraña.

-Yo quiero que lo sea, ¿y tu?

-También.

Los dos se besaron y decidieron llamar al camarero para pagar la comida. Como siempre, invitaba el chico, a pesar de que Mara siempre insistía en invitar a su novio.

-Tengo miedo a que te desenamores de mi...

-¿Cómo? Eres tonta. No te preocupes por el futuro...

-No, piénsalo. Eres un chico famoso, con un montón de fans locas como yo esperando a que les toques la mano, y que estarían dispuestas a todo por vivir lo que yo, y tu justamente me eliges a mi... Seguro que te hartarás algún día y cogerás a una chica más guapa... Que hable inglés...

Liam, mientras escuchaba a su chica, dejó un billete de 500 euros en la mesa, aunque sabía que la comida no le había costado ni 100, pero tenía ganas de irse. Acto seguido, se levantó de la silla y antes de que Mara pudiera seguir hablando, la cogió en brazos como un bebé y salieron del local. 

-¿Qué haces?

-No quiero que sigas hablando de que me voy a ir con una chica más guapa como tu que hable inglés. Me encanta tu acento argentino cuando hablas con tu familia y el acento castellano cuando hablas con los demás. Me encantan tus ojitos pequeñitos marrones y lo rojos que los tienes a veces. También tu pelo rubio y tu aparato dental. Y lo demás también. Me gustas como eres y nunca te haré daño. Tienes cinco años menos que yo y puede parecer que salgo con una niña para aprovecharme de ti, pero no, voy a cuidarte como nunca lo he hecho con nadie, porque eres mi novia y es mi deber si quiero que lo sigas siendo para el resto de mi vida. Sé que tengo miles de chicas detrás mío, pero yo me conformaría con que solo una lo estuviera: tu. Para de decir estupideces, tonta.

Mara se emocionó. Era su primer novio formal y quería que fuera el último. Quizá los demás podían pensar que con quince años no puedes enamorarte de una persona, o que no sabes realmente qué es el amor... Y que si sales con un chico de veinte años, éste se aprovecha de ti, pero ella siempre suele repetirse: "They don't know about the things we do, they don't know about the "I love you"s". Quién le iba a decir a ella que se sentiría identificada algún día son esa canción... Y mucho menos con Liam.

Una que desgraciadamente para ella no podía sentirse de la misma manera que la Topi 3 era la 1. Su mejor amigo se había marchado a la cocina para hablar con su novia. Se preguntaba si Louis le habría dicho a Eleanor que estaba con ella o que, como el primer día que se vieron en persona por primera vez, estaba con los chicos. Eso sí, el momento que acababa de vivir con Louis no se lo quitaba nadie. ¡Casi la besó! Aún tenía la duda de si se lo había imaginado y le daba muchas vueltas, pero siempre recordaba la escena y se sentía casi segura de que casi se besaron. Cuando regresara Louis... ¿Cómo debía reaccionar? 

-Lo siento Aroa... Era Eleanor...-dijo el joven al entrar de nuevo en la habitación.

-Ah, no... No seas tonto, no pasa nada...

Se produjo un silencio un poco incómodo.

-¿La echas de menos? Hará mucho que no la ves...

Después de haber mencionado esas palabras, Aroa pensó en lo tonta que era. Estaba tratando de pasar más allá con ese chico y le saca el tema de su novia... Definitivamente en aquello no era una experta.

-Si, mucho... pero me lo paso muy bien con vosotras... y contigo.

¿Significaban las palabras de Louis que prefería estar con ella antes que con Eleanor? Quizá no había sido tan mala idea preguntarle aquello... 

-Gracias, supongo...

Louis rió, pero inmediatamente se puso serio. Ella lo notó.

-¿Pasa algo?

-Pf...

-Eh, ¿qué ocurre?

-Me siento culpable Aroa...

-¿De qué? 

-No sé si decírtelo... No lo sabe nadie... Y no soy un chico que lo suelte todo como si nada sin estar seguro antes de que lo que le pasa no es algo pasajero...

Aroa no pudo evitar reírse. Louis lo notó y se mostró mosqueado por ello.

-Lo siento, es que nunca habías hablado conmigo así...ya sabes, tan profundo...

-Mejor dejamos el tema...

-¡Que no! Los mejores amigos están para esto. Te escucho. No volveré a bromear, te lo juro.

Louis la miró, ella sonrió e hizo que él también lo hiciera. Aquella chica era una de las pocas personas que podían hacer eso con él y Louis se había dado cuenta de ello.

-A veces me siento culpable porque siento que Eleanor me echa mucho de menos mientras yo me lo paso bien por ahí...

Aroa no esperaba que Louis le hablara de Eleanor, y mucho menos para decirle aquello. Estuvo a punto de sonreír, pero pudo contenerse. Tenía que disimular que aquello era un paso adelante. 

-No sé qué decirte... Pero supongo que ella también lo pasará bien. Seguro que tu no la echas de menos cuando estás con amigos y eso pero luego cuando estás solo sí que lo haces... ¿O no?

Louis se quedó pensativo. Sabía la respuesta. Lo cierto era que cuando se quedaba solo después de haber quedado con los chicos de la banda y las Topis, a quien echaba de menos era a Aroa. Pero aquello no se lo iba a soltar, era su mejor amiga y no quería perderla, aunque a veces notara que quizá ella pudiera seguir sintiendo algo por él aún. 

-Bueno... no sé. Cuando estoy con ella me siento bien, pero las cosas se han enfriado, al menos por mi parte, y creo que ella lo está empezando a notar. Incluso me llega a agobiar que tenga que hablar todos los días con ella. Antes no podía separarme de Eleanor, la echaba mucho de menos... 

-Jolín Louis... hacéis muy buena pareja. Ella es muy mona y se ve buena chica. 

-Eso es lo peor...

-Pero me hablas como si tuvieras que cortar con ella... Seguro que si lo haces la echarías de menos.

-No estoy seguro... No sé qué hacer. ¿Consejo?

-Sinceramente creo que deberías pensarlo mejor, ahora a lo mejor lo pasas bien porque llevas pocos días y nos vemos poco y es normal que no la eches de menos porque la ves más, pero seguro que si estás en Doncaster y ella cerca de ti y no estáis juntos, la echarías en falta. Son muchos meses juntos y no puedes decidir así de repente romper eso. Tenéis algo muy bonito y no lo estropees por un impulso...

-¡Qué bien hablas! Podrías ser mi psicóloga...

-Sé dar consejos a los demás, luego cuando me pasa algo a mi soy como tu...

-No sé qué hacer joder... Que mierda todo...

-No digas eso. Cuando vuelvas a Londres seguro que te das cuenta de que casi cometes uno de los mayores errores de tu vida...

-Pero es que ahora mismo... es lo que te he dicho... me agobia. Incluso siento que ella es demasiado... No quiero decirlo...

-¿Lapa?

-Pues sí... ¿Debería preocuparme?

-Jolín... Es que... No sé... Tampoco quiero meterme... Ya te he dicho lo que yo haría...

En ese momento sonó de nuevo el móvil de Louis. Los chicos. Tenía que volver al hotel.

-Me tengo que ir... Los chicos me esperan en el hotel...

-Vale, ¿nos vemos esta tarde?

-Sí.

Ambos se dirigieron hacia la puerta de la casa de Aroa.

-No te precipites y medita bien antes-le dijo ella dedicándole una sonrisa.

Él la abrazó durante un buen rato.

-Gracias Aroa, hasta luego.

Le dio un beso largo en la mejilla y mientras le acariciaba su rostro, le miraba fíjamente a los ojos. Sonreía. Momentos como aquellos eran la causa de que Louis se cuestionara si verdaderamente quería seguir adelante con Eleanor. Él seguía acariciando su cara, cuando Aroa le pellizcó la nariz al chico.

-¡Au!

Rieron. 

-Venga, que seguro que llegas el último...-le advirtió ella.

-Seguro que Liam se atrasa más...

-Seguro... 

Se dedicaron una sonrisa ambos y Aroa cerró la puerta. Inmediatamente puso su ojo en la mirilla de ésta para observar como Louis bajaba las escaleras. Ni lento ni rápido y con un movimiento sexy, o así lo veía ella. Era su chico perfecto, y después de la confesión del chico, veía menos imposible estar algún día con él como algo más que mejores amigos. Cuando ya no tenía vistas de cómo Louis bajaba las escaleras, sintió el impulso de escribir todo lo que había pasado a las Topis, pero estaría traicionando a su amigo y era arriesgarse a estropearlo todo. Mejor esperaría.

<<Al fin Louis acaba el encuentro con Aroa...>> pensaba el joven, que descansaba en su habitación. Josh había llegado después de comer con Martina, Liam estaba por venir, y Louis por fin también debería estar al llegar. Que celoso llegaba a estar... Algo que evidenciaba que cada día estaba más enamorado de Aroa. Aunque estaba algo desganado, tenía ganas de verla por la tarde. Quizá sería un buen día para hablar con ella algo más, ya que cuando se veían todos no lo hacían mucho. Iba a por ella, o por lo menos tenía la intención. ¿Se atrevería a hacerlo?



lunes, 18 de marzo de 2013

Capítulo 45: Hacer el ridículo.

Mientras él estaba en su habitación de hotel. Sumergido en sus sábanas, sin afeitar. Desganado. Nunca le había pasado algo igual, ni parecido. ¿Estaba enamorado? No podía llamarse flechazo porque ya la había visto antes y la había visto solo como una amiga. No sabía qué había cambiado en ella para que desde que habían quedado las últimas veces se quedara pillado. Quizá era porque últimamente estaba más guapa, más feliz. Pero esa felicidad también podía ser porque las cosas con el chico que le gustaba le estaban saliendo bien... y eso él lo notaba. De ahí su enfado consigo mismo y con el mundo. Encima esa misma tarde la volvería a ver, volvería a perder el tiempo observando su rostro, su sonrisa, mientras ella estuviera ocupada mirando a Louis con los mismo ojos que él la miraba a ella. 

Mientras él estaba triste, la chica del que estaba aparentemente enamorado disfrutaba con el chico al que amaba. Estaban sentados sobre la cama de la chica. Él apontocado sobre la almohada, y ella, entre sus piernas, de manera que las piernas de cada uno estaban juntas, y ella sobre el pecho de su amigo y de espaldas a él.

-¿Puedo comerme el último trozo?-le preguntó ella girándose hacia él.

-Claro... 

Aroa notó que Louis se había quedado con las ganas de haber comido otro trozo.

-Mejor cómelo tu...

-Que no, tu...

Ella se levantó del sitio donde estaba sentada y se sentó en el otro extremo de la cama, estando ahora en frente. Le alcanzó el trozo de pizza para que él mordiera un cacho, pero Louis negó con la cabeza y cerró la boca muy fuerte.

-Va, que sé que lo quieres...

-¡Que te he dicho que no!

Ella le puso cara de enfadada.

-Pero, claro, si te vas a enfadar... No te lo negaré...-bromeó él.

Ella sonrió y le volvió a alcanzar el trozo de pizza. Louis mordió un cacho, le cogió el trozo de pizza restante de la mano e hizo que ella comiera un poco también.

-No debería haberme pintado los labios...-dijo riendo Aroa.

-¿Qué dices? Te hacen aún más guapa.

-Te creería si no fueras mi mejor amigo...

-Te lo juro. Voy en serio. Hoy estás muy guapa.

-Gracias...

-Además, te hacen un buen conjunto con tus mejillas coloradas...4

-Ay...-protestó Aroa.

Él sonrió. 

-Bueno, ya que me regalas hoy piropos te voy a admitir que hoy tu también vas muy guapo. Me gusta tu pipo.

-Oye, que ya me has robado mi chaqueta... El pipo no, eh-bromeó Louis.

-Serás tonto... ¡No lo decía por eso!

-Ya lo sé tonta...

-Pero si me regalaras tus vans no te las rechazaría, eh...

-¡Cabrona!

Louis empezó a tirarle las servilletas usadas a su amiga, que hizo lo mismo. 

-Somos unos guarros...-dijo Louis riendo.

-Pues si...

Se callaron. Se miraron fijamente el uno al otro. Los dos con una tímida sonrisa. Ella no podía evitar mirar los labios a Louis y después morderse los suyos. Sintió un cosquilleo en su interior. Tenía la sensación de que él se acercaba cada vez más a ella, pero no sabía si estaba confundiendo la realidad con los sueños. De repente, sonó el móvil de Louis. Los dos se asustaron y Louis rápidamente cogió su móvil del bolsillo de su pantalón. Aroa se dio cuenta de que cuando sentía que él se estaba acercando a ella no lo estaba soñando.

-Yes?-contestó Louis-Oh my love, how are you?

Esas palabras bastaron para que Aroa supiera que era probablemente Eleanor la que había interrumpido aquel mágico momento.

Martina miraba a Josh después de haberle preguntado aquella cuestión, quizá, un poco incómoda.

-Bueno, creo que los dos nos divertimos...

-¿Divertirnos?-preguntó ella un poco molesta.

Esperaba una respuesta más bonita, quizá más romántica, aunque aquello estuviera pasando en un McDonalds. 

-Si, ya sabes, mola nuestro rollo. Somos colegas y nos gustamos físicamente. 

-¿Cómo? ¿Me estás diciendo que para ti soy como un juguete?

-A ver, no es eso, me has interpretado mal...

-No... Me lo has dicho bien claro y ahora mismo estoy flipando...

-¿Flipando? Lo siento no lo entiendo...

-Flipping tío, flipeixon, flipando joder, ¡yo que sé! 

Josh le miraba con cara extraña.

-Que me parece fatal lo que me estás diciendo...

-¿Y qué esperabas?

-Pues un si joder, sino no te hubiera dicho nada, está claro...

-Lo siento... Pensaba que tu sentías lo mismo. 

-¿Y por qué?-le preguntó ella.

-Porque si, porque no nos conocemos a penas, ¿Cómo quieres gustarme en todos los sentidos? Me gustas porque eres guapa y eso, y por eso me lío contigo... Pero ya está.

Martina no supo cómo reaccionar ante las palabras de Josh. Se había ilusionado demasiado pronto con aquel fichaje. Lo peor es que ella sabía que él tenía razón. ¿Cómo no se había dado cuenta? Solo la picaba, se liaba con ella cuando le venía en gana, incluso quiso llegar a más sin antes haberle dicho nada bonito, nada más conocerla, nunca le había hecho nada romántico y ella pretendía gustarle... ¿En qué estaba pensando? ¿En salir con él? Definitivamente no sabía dónde meterse en ese mismo instante.

-Será mejor que me vaya... Estoy avergonzada.

-Tranquila, a lo mejor es mi culpa...

-No, la culpa es mía por pensar que podía gustarte...

-No digas eso Martina, la culpa, te repito, es mía. Debería haber hablado de mis intenciones antes...

-¡Que no! La culpa es solamente mía. Pensé que podría olvidarme de Zayn besándote, y ahora estoy aún más liada. Esta tarde si eso hablamos... No tengo ganas de seguir con la...

Martina iba a decir "cita", pero después de las palabras de Josh no estaba muy segura de lo que aquello había sido.

-...de seguir con lo que haya sido esto-concluyó finalmente.

-Hasta luego Martina...

Ella salió del establecimiento totalmente desganada, abatida y avergonzada. Nada le salía bien, y para algo que le estaba saliendo medianamente en condiciones, resultaba que no, que se había equivocado. Lo peor era que se había refugiado en Josh durante esos días, pero que después del rechazo de éste, seguía sintiendo por Zayn. En vez de comerse la cabeza pensando en el ridículo que acababa de hacer con Josh, no podía parar de pensar en Zayn. Lo único que le preocupaba de lo que acababa de ocurrir, era que el de Bradford se enterara. No quería que pensara que se había olvidado de él y mucho menos que se enterara de lo tonta que a veces era. Pensar que Josh era un buen candidato para sustituir el sitio que había ocupado Zayn en su corazón había sido una absoluta estupidez sin pies ni cabeza.