jueves, 31 de enero de 2013

Capítulo 5: Hasta pronto.

Noche. Louis aún seguía en la casa de Aroa.

-¿Cuando vuelves a Londres?-le preguntó ella.

-Esta noche...

Aroa le miró con cara de decepción.

-¿Por qué tan pronto?

-Tenemos ensayos...-se lamentó Louis-además, tu tienes colegio...

-Bueno, pero me puedo saltar las clases...

Los dos rieron. 

-Gracias por haber venido, de verdad, lo necesitaba, y la sorpresa...Increíble, eres genial Louis, de verdad cada día me alegro más de haberos conocido, sobretodo a ti.

-¿Y por qué sobretodo a mi?

-Porque siempre te preocupas por mi...

-Normal, eres como mi hermana pequeña...-le confesó él.

Aroa le sonrió y le abrazó. Quizás a ella le hubiera gustado más que él le contestara un "porque eres especial", pero no...

-Y porque eres especial...-le susurró al oído Louis.

Por un momento el corazón de Aroa dejó de latir. Ya estabilizada, logró contestarle.

-¿A qué te refieres?-le preguntó.

-Me refiero a que eres una hermana especial. A veces pienso que estábamos destinados a conocernos porque somos como almas gemelas. Sinceramente, te echo muchísimo de menos cuando estoy en Londres, y cada vez que acabo de hablar contigo por whatsapp o por teléfono siento un vacío y ganas de coger un avión y venirte a abrazar. Eres increíble, y ya te lo dije...

-¿Cuando?-le interrumpió Aroa.

-Cuando me confesaste que te gustaba, fue lo que te contesté, te dije que buscaras al Louis que te correspondía, que eras increíble y que...

-Bueno, ese tema déjalo, es mejor...

-Tienes razón...

Los dos amigos se quedaron mirándose el uno al otro durante unos minutos. Aroa tuvo la sensación de que Louis se acercaría y la besaría, pero probablemente eran imaginaciones suyas. Él, por otra parte, no quería regresar a casa, quería quedarse con ella, no le apetecía despedirse y tener que soltar alguna lágrima delante de ella.

-Bueno, pues supongo que...

-Si, tenemos que despedirnos...-le interrumpió Louis.

Aroa se mordió el labio inferior, sus ojos empezaron a brillar, y no sabía a donde mirar, quería desaparecer, encerrarse en el baño y llorar a solas. No podía soportar esa situación.

-Eh, no llores que sino me contagias...-le dijo el chico.

-A veces pienso que es mejor no vernos, que la despedida va a estropear la tarde tan bonita que hemos pasado...-le confesó ella.

-Eh, Aroa, mírame.

Ella obedeció.

-A mi a veces, aunque se me hace duro, pienso que vivir tan lejos y no podernos ver cuando queremos es positivo. Me doy cuenta de lo importante que es esa chica que conocí el año pasado, esa chica con la que al principio, viendo aquel partido de fútbol, me porté fatal. Pensaba que eras una Directioner desesperada como las demás, pero me equivoqué. ¿Y sabes como lo sé? Porque cada noche pienso en ti, en lo que estarás haciendo...En si me echas tanto de menos como yo a ti, en si, como yo, estás deseando de verme y abrazarme y, aunque nos tengamos que despedir, piensa en que nos volveremos a ver pronto, en que volveremos a abrazarnos y a hablar de tus problemas, de los míos, de fútbol, de música...De lo que queramos. Piensa en ese cosquilleo que te entra cada vez que ves a una persona especial después de tanto tiempo. Por eso, merece la pena esperar tanto tiempo, incluso tener que despedirnos después. Porque es un "hasta pronto", no un "adiós".

Aroa le miraba a los ojos, atenta, emocionada, pensando en lo maravilloso que era Louis y en lo afortunada que era Eleanor, porque si a una amiga le decía todas esas palabras bonitas, no podía imaginarse lo que le llegaría a decir a su novia.

-Va, abrázame...-le dijo Louis.

Los dos se volvieron a abrazar. Sería probablemente el abrazo número 144 que se habían dado en menos de un día, pero por eso no dejaba de ser único. Cada uno era diferente, a cual más especial. Ese sabía a despedida, pero no por eso peor que los demás. 

Aroa le acompañó a la puerta, se volvieron a abrazar, y esta vez fue Louis el que tuvo que secarse las lágrimas. 

-Al final me has contagiado...

Aroa rió y empezó de nuevo a llorar. 

-Prométeme que me darás una sorpresa aún más bonita que la de hoy y me visitarás...

-No, ahora te toca a ti...

-Bueno, me lo pienso...-le contestó ella.

Los dos notaron que era el momento de despedirse definitivamente, Aroa dio el paso.

-Adiós Louis, cuídate...-le dijo, mientras se secaba las lágrimas.

-Y tu también, hablamos por whatsapp, ¿Vale?

-Claro...

-Adiós Aroa...

-Adiós no, hasta pronto.

Louis abrazó por última vez a la chica, le cogió las manos, se quedó mirándola a los ojos y le dio un beso en la mejilla. Aroa sintió un escalofrío. Cerró la puerta y se derrumbó mirando por la virilla como Louis bajaba las escaleras. Se puso de espaldas a la puerta y se sentó contra ella. Dentro de unas horas, no sería solo una puerta la que les separaba, sino miles y miles de kilómetros. 



miércoles, 30 de enero de 2013

Capítulo 4: I love you.

Mara bajó al salón, cogió su chaqueta y se dirigió hacia la puerta de su casa para ir a la heladería. Mientras, no dejaba de pensar en el mensaje que mandaría más tarde a Liam, diciéndole todo lo que pensaba. Al abrir la puerta que separaba el jardín de su casa y la calle, vio que en la farola que había en la calle, justo en frente de su casa, había un pósit.

<<Go for some stracciatella ice-cream, but maybe you find anything more sweet>>.

Mara se quedó extrañada. Parecía la letra de Liam, pero no estaba segura. Todas las veces que su novio le había escrito algo había sido mediante un teclado, penoso, pero era así. Había visto muchas veces fotos de dedicatorias con el autógrafo de su chico a Directioners, y la letra que había en ese pósit era parecida. La chica entró de nuevo a casa y fue a contárselo a su hermana.

-¿De verdad no sabes de quien es la nota?-le preguntó Cocó.

-Ay, no sé...Es que no quería llevarme una desilusión...

Cocó vio como el rostro de su hermana había cambiado por completo. Le hacía mucha ilusión la sorpresa que Liam le estaba preparando, o al menos lo parecía.

-¡Vamoooooooooos! ¿A qué estás esperando? Que vayas a la heladería...¿A ti hay que dártelo todo hecho o qué?

Mara reaccionó en seguida y se fue al baño a mirarse al espejo. Cocó la siguió, y apontocada en la puerta observando como su hermana encendía la plancha para arreglarse el pelo, le dijo:

-Danielle tenía el pelo rizado...

-Calla, por eso no funcionó, Liam necesitaba una chica con el pelo liso...

Cocó rió.

-Que te vayas ya, ¡Le vas a estropear el plan!-exclamó la hermana mayor.

Mara miró con un cierto cabreo a su hermana, pero le hizo caso y se dirigió hacia la heladería. Una vez allí, miró cada rincón del establecimiento disimuladamente. Esperaba a Liam sentado en una mesa para dos, con un helado en cada mano, pero no.

-Perdona, ¿Quieres algo?-le preguntó la chica de detrás del mostrador.

-Oh...Emmmm...Si, dos tarrinas grandes para llevar de stracciatella, por favor...

-Muy bien...

Mara seguía mirando por toda la heladería. De vez en cuando se giraba a mirar la puerta por si aparecía su chico, de repente. Pero tampoco, ni rastro. Cuando se giró para ver si la chica ya había terminado de servirle el helado en las tarrinas, pronto se dio cuenta de que a la chica no se le daba bien aquello.

-Te veo con dificultades...-le dijo.

-Ay perdón...Mira, mejor llamo al otro encargado que se le da mejor, discúlpame, es que soy novata en esto...

-No pasa nada, de verdad...

La chica le sonrió, se despidió y a los pocos minutos salió el otro encargado. A Mara le dio un vuelco el corazón. Vestido con converse bajas blancas, pantalones vaqueros por debajo del culo, calzoncillos negros, y camiseta blanca con las mangas rojas, salía su chico. Por fin. Cogió una bata blanca, el uniforme de la heladería, cogió la tarrina de helado y empezó a llenarla. Todo eso sin mirarla a los ojos. Cuando levantó el rostro serio, le cambió totalmente la cara y mostró la mejor de sus sonrisas. Mara hizo lo mismo. El chico salió del mostrador y se dirigió hacia ella. Se abrazaron, se besaron, por fin, y soltaron alguna que otra lágrima.

-¿Me he metido bien en el papel de dependiente?-le preguntó él.

-Te ha fallado el final...-le contestó ella.

-La culpa la tienes tu...

Y la besó de nuevo. Se sentaron en una mesa, la dependienta de antes salió y les sirvió unos helados.

-Como te cuida...Se nota que te quiere...-le dijo la chica a Mara.

Ella no supo que decirle, se puso roja y finalmente pudo hablar.

-Gracias...Es genial...

Liam la miró, cogió una cucharada de helado de stracciatella y se lo dio. Ella abrió la boca para comerse el helado, pero Liam le puso el helado en la nariz.

-¡Tonto!-exclamó ella.

-Ooooops...

-¿No vas a comer helado?-le preguntó la chica.

-No con cuchara...Quiero un tenedor.

-¿Hablas en serio?

-¿Piensas que era broma lo de que me dan pánico las cucharas?-dijo seriamente.

-Eres un rarito...

-Oye...

-Pero me sigues gustando...

Mara pidió un tenedor para él, y siguieron comiendo helado.

-Sabes, te has librado de una buena, pensaba que no me ibas a venir a ver...-le dijo Mara.

-¿De verdad no te imaginabas que te habría preparado una sorpresa? 

-No...Yo que sé...No sabía que eras tan romántico...

-Bueno, la próxima vez me presentaré en la puerta de tu casa con un cutre y simple ramo de flores.

-Te quiero

Liam se quedó serio. Callado. Mara pensó que había fastidiado el momento con su confesión, hasta que él la besó.

-I love you-le dijo él tambien.

-Me encanta que me hables en inglés.

-Contigo solo lo hago cuando tengo que decirte cosas importantes...-confesó el chico.

Mara sonrió. 









Capítulo 3: Helado para dos.

-Salgo demasiado feo...¿A qué estás esperando para borrarla?-dijo Louis.

-Que va, si sales muy mono...-le contestó Aroa.

-Ahora me toca a mi, ya verás como la borras...

Aroa se quedó parada. ¿De verdad Louis iba a colgar una foto suya en su Twitter? Tenía novia, casi nueve millones de seguidores, la mayoría Directioners desesperadas porque twitteara algo, ¿Y él iba a subir una foto de ella? ¿En serio?

-¿Qué pasa?-le preguntó él.

-No, nada...Es que...Parece que te has olvidado por un momento de que eres famoso...

-No...Bueno, eres mi mejor amiga, Aroa...-le contestó Louis.

-Ya...Pero yo no quiero que nadie sepa que lo soy.

Louis se quedó mirándola. Aroa por un momento pensó que el chico se iba a enfadar con ella por lo que había dicho, pero finalmente vio que sonrió. 

-Lo siento...Debería haberte preguntado antes, tienes razón-dijo Louis.

-No pasa nada...

Silencio incómodo. 

-Pero me puedes hacer una foto para guardarla en el móvil y mirarla cuando estés en Londres, así no me echarás tanto de menos...

-¿Crees que un famoso como yo tiene tiempo para echar de menos a una niña de 16 años?

-No tiene gracia...

Louis se rió, pero vio que Aroa no le siguió, la abrazó, y mientras estaban abrazados, ella sintió que su amigo estiraba el brazo con el móvil en la mano, y posteriormente escuchó un clic que salía del móvil. Aroa se apartó del cuerpo de Louis y se le quedó mirando.

-¿Qué?-le dijo él.

-¿Has hecho una foto a nuestro abrazo?

-Si, es que no es a ti a la que echo de menos cuando estoy tan lejos, es a nosotros...-le contestó.

Mara no podía creer que Liam no se dignara a visitarla, además de que no le había avisado de que iban a estar en Mallorca. Señal de que no tenía mucho interés en verla. En cambio ella ansiaba verle. Echaba de menos su risa, sus carcajadas, acariciarle el pelo, oler su colonia, mirarle a los ojos y sentir que no necesitaba nada más. Nunca se habían besado estando de novios. Nunca se habían podido decir lo mucho que se gustaban en persona. Siempre había un teléfono entre ellos, y miles de kilómetros. 

Miró de nuevo el móvil, esta vez whatsapp, por si de alguna extraña manera alguien, Liam, le había mandado un mensaje y no le había salido en la pantalla que tenía un nuevo whatsapp. Estaba equivocada. Desde la noche anterior no había nuevos mensajes en la conversación con Liam. La leyó toda. Él le dedicaba unas palabras tan bonitas...Pero no había hechos. Nada de nada. No se habían visto en persona desde el último día en el camping, y todo por la agenda apretada del chico. Pero en cambio, él si que podía venir a Mallorca para acompañar a Louis a ver a Aroa, y eso que solo eran amigos...¿Cómo podía estar haciéndole algo semejante? ¿No se daba cuenta de que ella le quería de verdad? ¿Y que esperaba de un chico que la besó por venganza a su novia? ¿Cómo podía haber estado confiando en él todo este tiempo? Definitivamente tenía que abrir los ojos.

-Mara, ¿Tienes hambre?-le preguntó Cocó, entrando en su habitación.

-Si, me apetece helado...

-Espera un segundo...¿Helado? ¿Cual chica enamorada desesperada porque una de dos: o el chico que le gusta no siente lo mismo o su novio la ha dejado?

-No...Cual chica enamorada de un chico que le mintió, y que a pesar de todo le ha dado una segunda oportunidad y desde hace mil meses ya, aún no le ha vuelto a ver en persona...

-Ah, es verdad...Que no te ha dicho que venía a Mallorca ¿No?

-Sin comentarios...-le contestó Mara.

-Va, ves a comprar helado, te invito a cambio de unas cuantas cucharadas.

-¿Y tu por qué vas a comer helado? ¿También por depresión?

-Bueno, a mi también me hubiera gustado que Niall me dijera que iba a venir, se supone que somos amigos...-confesó Cocó.

-¡Marchando dos tarrinas de helado de stracciatella! Me parece que lo tuyo no se podrá curar con unas cucharaditas...




martes, 29 de enero de 2013

Capítulo 2: Sospechas.

Louis y Aroa, dentro de la habitación de ella, conversaban sobre el asunto de las Topis, entre otras cosas.

-Y por cierto...¿Los demás chicos?-preguntó de repente ella.

-Supongo que ya te contarán las demás...-le contestó él, y después le dedicó una sonrisa cómplice.

Martina se encontraba en casa, después de haber salido del colegio. Esa tarde estaba especialmente aburrida. Sola en casa, nada interesante en la tele, móvil sin internet a causa de un problema en su compañía de teléfono, ordenador estropeado. Parecía que todo a su alrededor se había puesto de acuerdo para que pasara un mal día. Para colmo en el colegio lo único bueno que le había pasado es que se había dirigido unas palabras con Aroa. Ahora la echaba más de menos. Antes y después de cada patio recibía tres abrazos, en vez de cuatro, tres besos, en vez de cuatro. Para colmo Mara se había distanciado un poco de ella y parecía que estaba en el lado de Aroa. Se tumbó en su cama y empezó a reflexionar. Había tenido el valor de haberse plantado en casa de su amiga para que le contara toda la verdad, porque a ella nunca le gustaban las mentiras, pero ahora era ella la que mentía a Aroa haciendo como si, aunque no la tuviera al lado, estuviera feliz, cuando no era así. Esa tarde especialmente tenía la necesidad de ir nuevamente a por su amiga, darle un abrazo, hablar y reconciliarse. Le daba igual que quedara mal o no, le importaba su amiga más que su orgullo.

Mcdonalds de la playa del Arenal, el mismo que cada viernes era invadido por las Topis. Allí se encontraban Niall, Zayn, y Harry, esperando a que los demás chicos acabaran de visitar a las diferentes componentes de las Topis.

-Eh, ¿Qué creéis que hay entre Louis y Aroa?-preguntó Zayn.

Silencio en la mesa donde estaban sentados mientras se tomaban un café.

-¿Hola?-dijo nuevamente.

-Em...Pues ni idea, Louis nunca me ha hablado de ello, así que supongo que serán amigos, nada más-contestó Harry.

-¿Tu sabes algo Niall?

-No, a lo mejor Liam sabe algo, a veces hablan sobre Mara y eso...

-¿Por qué estás tan interesado?-se atrevió a preguntar Harry.

-No sé...Curiosidad...

-Ya, ¿No tendrá nada que ver con la noche aquella en la que Aroa y tu estabais casi desnudos?-preguntó Niall.

-¡Es verdad! Se me había olvidado...Tu estuviste de rollo con ella en el camping ¿No?-dijo Harry.

-¿Qué decís? No...No pasó nada...

-Vale, pensaba que confiabas en nosotros...-comentó el rubio.

-Os estoy diciendo que no pasó nada ¿Vale? Me parece que los que no confiáis en mi sois vosotros...-dijo Zayn, mostrando su enfado.

Los chicos inmediatamente cambiaron de tema. A Harry no le importaba mucho, pero no quería perderse ningún detalle sobre lo que pasaba entre los miembros de su banda y las Topis. A Niall, en cambio, le despertaba curiosidad, y no se iba a quedar con las ganas de saber si aquella noche había pasado algo o no.

Por otra parte, Mara estaba con su hermana haciendo deberes. Después de un intenso día de colegio, lleno de distracciones absurdas que llevaban a la joven a que las explicaciones de los profesores le resultaran indescifrables. Los deberes ese día no le importaban lo más mínimo, cogió el móvil y miró Twitter. A medida que iba bajando su cronología, los tweets le aburrían más, hasta que vio uno de su amiga Aroa. Era una foto. Una imagen que tras un tiempo largo estuvo analizando. La madera del fondo que había detrás de Louis era la misma que la del armario de su amiga. ¿Los chicos habían venido a Mallorca para acompañar a Louis para que viera a Aroa? ¿Y Liam no se había pasado a verla a ella? 


lunes, 28 de enero de 2013

Capítulo 1: "Open, hug me and enjoy with me".

Un 20 de Diciembre los chicos de One Direction cogieron un vuelo. Twitter se revolucionó. 

<<The boys are travelling right now to Mallorca, Spain!>>.

<<¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Se dice que los chicos han cogido un avión y se dirigen hacia Mallorca!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!>>.

Las Directioners de todo el mundo sabían que los chicos habían cogido un vuelo hacia la isla y, estropeando la sorpresa a éstos, las Topis no iban a ser menos, y también se enteraron. No tardaron en comentarlo vía whatsapp.

-Dios, no me lo puedo creer...¡Que vienen a Mallorca!-tecleó Martina.

-Si, pero a nosotras no nos han dicho nada...-dijo Darsy.

-Mara, ¿A ti te ha dicho algo Liam?-preguntó su hermana.

-No...nada de nada...-contestó ella.

Aroa, que leía los mensajes pero nunca participando en el chat, inmediatamente mandó un mensaje a Louis.

<<¿Qué hacéis en Mallorca Louis? Como hayas montado algo te juro que te mato, eh. Que te conozco...No quiero más líos de los que tengo ya, así que espero que hayáis venido a vernos y no a meteros en nuestros asuntos>>.

Una hora después, la contestación de Louis, lo que confirmó que los chicos ya habían llegado a Mallorca.

-Sorry, pensé que podría hacer algo... ¿Me vas a odiar por haberlo intentado?

-Ahora solo pienso en que te presentes en la puerta de mi casa, me toques al timbre y te pueda achuchar... La bronca ya llegará 
después, tranquilo... jeje.

-Bueno, pues entonces, ábreme...

Aroa escuchó desde su cama el timbre de su casa. No podía creerlo. Sin pensarlo abrió la puerta y se encontró con una caja enorme en la que ponía: "Open, hug me and enjoy with me".

Aroa, en un gesto involuntario, se puso la mano en la boca, sorprendida, y sin pensarlo abrió la caja y se encontró con esa carita que tanto le gustaba, con esa sonrisa con la que tantas noches soñaba, con esos ojos que tantas veces había mirado en fotos, y que por otro lado había podido disfrutar pocas veces en persona. Pero estaba feliz, muy feliz. Ahí estaba Louis. 

Él salió de la caja, y al ver la cara sorprendida y emocionada de Aroa, le dijo:

-¿Qué? ¿No piensas hacer el segundo paso?

Aroa sonrió y abrazó a Louis como nunca había abrazado a otra persona. Un abrazo largo, intenso y lleno de emociones. Perfecto, como él.

-Aún no me has dicho nada...-le dijo él mientras se abrazaban.

-Lo siento...es que no sé qué decir, jamás me han hecho algo parecido...-contestó ella.

-Bueno, pues entonces sigue abrazándome...


TERCERA TEMPORADA.

Harry había confesado a Darsy que le gustaba una chica famosa, que estaba un poco enamorado, y eso después de haberle dicho meses atrás que no sabía si le gustaban las chicas o los chicos. Pero detrás de esta historia existe una mentira del joven. Por otra parte, Darsy iba a pasar las Navidades en Londres, y al decírselo a Harry para verse algún día, éste le explica que por esas fechas estará en París.

Zayn, después de besarse con Aroa en aquella playa y de jurarse mutuamente que olvidarían sus besos y no decir nada a nadie, sigue prendado de la chica, a pesar de que ella le traicionara contándole a Martina lo que había pasado entre ellos. 

Aroa seguía sumergida en su mundo viendo cómo su vida se iba destrozando. Por un lado, las Topis continuaban ignorándola, Martina especialmente, aunque Mara últimamente parecía que la comprendía. Aunque algo bueno había: su amistad con Louis cada día estaba mejor. Él, a pesar de tener la agenda apretada a causa de su fama compartida con el resto de los integrantes de la banda, siempre tenía un hueco para animarla y sacarle una sonrisa, aunque estuviera a miles de kilómetros de distancia. Incluso, a escondidas de las Topis, y con la ayuda de sus amigos, había ideado un plan para hacer que las cosas entre las chicas anduvieran mejor.

Martina. Enamorada aún de Zayn, a pesar de todo, y enfadada con Aroa. Ahora lo único que le importaba era estar bien con el chico, lo demás le daba igual.

Cocó al parecer se había olvidado ya de Niall, hacía muchísimo tiempo que no se hablaban, pero él no podía olvidarse de ella. Pensaba que ya lo había conseguido, pero el hecho de que Louis mencionara a las Topis especialmente esa última semana, había provocado que volviera a tener en mente a su ex novia. 

Y por último, Mara y Liam. Estaban genial. Después de que el joven le confesara que se había liado con ella porque Danielle lo había hecho el día anterior, pero que lo había dejado con su novia por ella, porque le gustaba de verdad y la quería, ambos no paraban de hablar por las noches y de pesar en los mil y un planes que tenían en mente cuando se vieran.

¿Qué pasará ahora?