Mara llegó a casa. Agotada, se fue para la cocina dispuesta a
acabarse una lata de coca cola. Se sentó en el sofá, extrañada por ver la tele
encendida sin nadie ahí abajo.
-¿Cocó?-gritó.
-¿Ya has venido?-le preguntó ella, desde arriba.
-Sí.
La hermana mayor bajó las escaleras, aún un poco excitada por lo
que minutos antes estaba haciendo con Andy.
-Menudos pelos… ¿te has echado la siesta?-le preguntó la
pequeña.
-¿Eh? Ah… No.
Mara no le prestó más atención y siguió mirando la tele. Cocó se
sentó a su lado e hizo lo mismo.
-¿Qué hacemos hoy?-preguntó la menor.
-No sé. Ahora hablo con las chicas.
Aroa estaba en casa, durmiendo. Había llegado de clase agotada y
después de comer se tiró en el sofá, quedándose dormida a los pocos minutos. La
penosa programación de la tele la ayudó. La despertó el móvil. Desde Skype el
usuario “LTomlison17” le pedía una videollamada. Recién despertada y con los
ojos bastante cerrados aún, respondió. Trató de peinarse lo más rápido que pudo
antes de que Louis la pudiera ver.
-Uy, ¿Te he despertado?
Que guapo estaba. Hacía un mes que no lo veía, aunque sí que
había echado más de un vistazo a todas las fotos que subían las cuentas
dedicadas a One Direction. Pero no era lo mismo. Louis lucía una sonrisa
encantadora. Se había dejado crecer la barba bastante y estaba realmente
atractivo. Aroa sonrió al verle por la pantalla del móvil.
-Estás más guapo incluso que hace un mes.
-No puedo decir lo mismo…-bromeó.
Ella tapó la cámara de su móvil.
-Es porque te acabas de levantar, tonta. La próxima vez me espero a que te arregles.
-Eres idiota…
-Venga, quita el dedo de la pantalla, que estás muy guapa.
-Mientes mal.
-Venga, Aroa…
Ella finalmente obedeció. Vio cómo Louis sonrió al verla de
nuevo.
-Sí, estás muy guapa.
-Espera, ahora vengo, que estoy horrible.
La chica dejó el móvil sobre el sofá, se fue al baño, se cepilló
el pelo, se miró al espejo y al comprobar que estaba mucho mejor, volvió al
salón.
-Ya-indicó al joven.
Louis se quedó mirando a la chica. Qué guapa era… Sonrió.
-Es que no podía presentarme así frente a Louis Tomlinson…
Él rió, mientras seguía observándola. Se humedeció los labios y
tragó saliva.
-Me he esforzado en ponerme el pelo hacia arriba como a ti te
gusta y no me has dicho nada…
Aroa sonrió y se mordió la lengua.
-Es que no quiero que te lo creas mucho… Pero estás muy muy muy
muy guapo.
Louis le sonrió.
-¿Qué haces hoy?
-No lo sé, ahora miraré WhatsApp para ver qué hacemos. Andy se
va hoy…
-True.
A Aroa le encantaba cuando Louis se expresaba en inglés. Sonrió.
Le recordó a la canción que se pasó escuchando toda la noche cantada por él.
-¿Y tú?
-Por la tarde tenemos una sesión de fotos para Marie Claire.
-Entonces por eso tienes el pelito para arriba…
-No es verdad. Me pondrán el tupé repeinado con gomina que tanto
te encanta, tranquila…
Ella rió.
-Pero aun así, estás guapo.
-Como tú recién levantada.
Se quedaron callados, mirándose entre ellos. Louis se dio cuenta
de que Aroa llevaba su sudadera.
-Bonita sudadera.
Aroa se miró. Ya no se acordaba que la llevaba. Siempre lo hacía
para dormir.
-Ya vuelve a oler a mí.
-Dásela a Andy y luego te la devuelvo cuando nos veamos.
-Ni hablar, no puedo dormir sin ella.
Sonrieron.
-Bueno, tú sabrás-le dijo él.
Entonces a Aroa se le encendió la bombilla. Sonrió. Solo le
faltaba convencer a sus padres, tarea extremadamente difícil.
Quería conseguir
lo que se le acababa de ocurrir.
-Louis, te tengo que dejar. Esta noche hablamos.
-Vale.
-¿Me llamas tú?
-Claro, no haré un Aroa, tranquila.
Rieron.
-Sal guapito en las fotos, e insiste en que te dejen el pelo
como lo tienes ahora. Estás perfecto.
Louis sonrió.
-No colará, pero se intentará.
Aroa besó la cámara. Louis sonrió. Él colgó y finalizó la
videollamada.
Al cabo del rato, las Topis, mediante el chat de WhatsApp,
decidieron que llevarían a Andy a montar en el tren de Sóller, antes de que se
fuera al aeropuerto.
-Será divertido-comentó Mara.
-¡Nos vemos dentro de una hora!-escribió Martina.
-¿Quién se encarga de la comida?-preguntó Aroa.
-Yo misma, ¿os valen unos bocatas?
-Of course Cocó-le contestó Martina.
-Sorpréndenos, chef Cocó J-bromeó Aroa.
Andy salió de la ducha. Se secó un poco el cuerpo, se pasó la
toalla por el pelo, haciendo que se le revoloteara, y salió desnudo hacia la
habitación de Mara.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAh! ¡Pero tápate!-gritó
asustada Mara, que acababa de subir.
Andy hizo como si no pasara nada, algo que extrañó a la chica.
Cocó, desde el sofá, escuchó el grito de su hermana, podía imaginarse el porqué
de ese chillido.
-Tranquila… Ni que nunca hubieras visto una así…-le contestó él,
señalando su pene y sonriendo.
Mara se tapó los ojos y se fue para abajo.
-Claro que, una tan grande supongo que no…-le dijo él, alzando
el tono de voz al ver a la chica bajar las escaleras.
-¡Estás fatal!-exclamó ella, que al final decidió tomarse
aquello a broma.
Martina se preparaba para la salida con las demás y con Andy. Se
acababa de duchar y en ese momento se cepillaba el pelo. Tenía que ir a la
peluquería, aquello parecía más una fregona que una melena… Los enredos
exagerados que tenía ese día le estaban poniendo enferma. Zayn tenía el pelo
muy suave… ¿Por qué todo le tenía que recordar a él? Pensó entonces en lo que
le había dicho Cocó. ¿A quién podía buscar para olvidarse de él? ¡Si solo tenía
tiempo para Zayn! Es que no le cabía en la cabeza que otro chico le empezara a
gustar… Suspiró. Ojalá nunca hubiera salido con Zayn… A lo mejor si eso nunca
hubiera pasado ahora podría estar feliz con Josh. Qué pena le dio despedirse de
él… Sabía lo que era que le rechazaran, y seguramente ahora el batería estaría
fatal… Se preguntaba cuando narices le iría bien.
Zayn estaba sentado. Lou, la peluquera, le secaba el pelo. Se
miraba al espejo que tenía en frente. Estaba muy serio. Cuando la chica le
peinaba no sabía si mirarse al espejo, si mirar al suelo… Era una situación
incómoda, pero siempre acababa mirándose al espejo.
-Eh, que te vas a gastar, tanto admirarte…-bromeó Niall, que
rió.
Zayn se giró a su derecha, mirando a Niall. Después a la
izquierda, al escuchar a Louis que reía por lo que acababa de decir el rubio. A
ellos dos ya les habían peinado y ahora descansaban con sus móviles en la mano,
en la misma silla donde Lou les había atendido.
-Yo al menos no me escondo, seguro que vosotros luego ponéis
caritas en el espejo del baño o algo…-dijo Zayn.
Liam se acercó. Él aún estaba en chándal y sin arreglar.
-¿Chuches?
Niall sonrió y cogió una de las cinco bolsas de chuches que
tenía su amigo en la mano. Louis lo llamó y le cogió otra. Liam se sentó junto
a él. Niall y Zayn seguían con las bromas.
-¿Qué? ¿Todo bien?-le preguntó Liam a Louis.
-Sí.
-¿Y con Aroa?
-Acabo de hablar con ella hace un rato.
-¿Y?
-Pues nada, que todo bien.
-¿Y con El no has hablado?
-No, me da miedo llamarla…
-Seguro que ya se le ha medio pasado. Yo creo que deberías
hablar con ella.
-Me gustaría quedar con ella.
-¿Por?
-Porque sí. No sé.
-¿Le vas a contar lo de tus dudas?
-No sé. ¿Tú qué harías?
-Yo no quedaría con Eleanor hasta que no me viera con Aroa.
Igual estás con ella y no te hace falta nada más para estar seguro.
Louis asintió.
-¿Te he convencido de nuevo?
El de Doncaster sonrió.
-Voy a tomar un poco el aire.
Liam se sentó en la silla donde estaba su amigo y se incorporó a
la conversación que estaban teniendo Niall y Zayn.
Al salir del estudio donde estaban, Louis se encontró con Harry.
Lo notó un poco cabizbajo y decidió dirigirse a él y preguntarle. Se sentó a su
lado, en un bordillo.
-¿Te pasa algo?
Harry lo miró y suspiró.
-Mejor no hablamos de eso.
-Quiero que lo hagas, ahora que ya nos llevamos bien, como
antes…
-Es sobre Aroa, así que mejor lo dejamos.
-No, quiero que me lo digas.
Harry miró al suelo y acto seguido hacia el lado opuesto a donde
estaba Louis. Luego dirigió la mirada a su amigo. Se pensó durante unos segundos
lo que le iba a decir.
-Pienso en ella.
-Bueno, eso ya lo suponía…
-Encima no le puedo hablar porque sé que le molestaré y que
tengo que respetar lo vuestro…
-Entre nosotros aún no hay nada.
-Pero lo habrá… Estoy convencido.
Louis le puso la mano en el hombro a su amigo.
-No sé qué decirte. Si fuera mi novia te diría que te olvidaras
de ella y que te fijaras en otra, pero como no lo es no tengo el derecho de
decírtelo, pero como sé que tú no eres lo que ella busca, igualmente te sugiero
que te fijes en otra chica.
Harry sabía que eso era lo que tenía que hacer, pero no sabía
cómo. No tenía ganas de estar con otra chica que no fuera Aroa y no se veía con
una joven distinta a ella.
-No es tan fácil-le dijo.
-Ya lo sé.
-Lo tuyo sí lo es. Hagas lo que hagas tendrás a una chica que
sabes que te quiere y tú también, pero a mí nadie me quiere.
-¿Hola? ¿Harry? ¿Qué coño dices? Dime cuántos seguidores tienes
y te diré cuántas chicas te quieren.
El menor sonrió tímidamente.
-Ya, pero yo de esas solo quiero a Aroa.
Sin poder evitarlo, a Louis le fastidió aquella frase. Intentó
disimularlo, pero Harry le conocía lo suficiente como para darse cuenta de
ello.
-Lo siento Louis, a veces se me olvida…
-No, da igual.
En ese momento salió uno de los fotógrafos que dirigirían la
sesión.
-¿Harry y Louis?
-Sí-dijeron a la vez.
-Entrad, que en breve empezamos.
-Vale, gracias-dijo el mayor.
El fotógrafo volvió a entrar y los dos amigos se levantaron,
dirigiéndose a la puerta para entrar al estudio.
-Hay cinco Topis y dos de ellas están libres-le dijo Louis,
guiñándole el ojo.
Harry sonrió. No tenía el cuerpo como para bromas… Él solo
quería a una de las tres que estaban pilladas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario