jueves, 1 de agosto de 2013

Capítulo 109: Más que un batido.

Mara llegó a casa. Agotada, se fue para la cocina dispuesta a acabarse una lata de coca cola. Se sentó en el sofá, extrañada por ver la tele encendida sin nadie ahí abajo.


-¿Cocó?-gritó.

-¿Ya has venido?-le preguntó ella, desde arriba.

-Sí.

La hermana mayor bajó las escaleras, aún un poco excitada por lo que minutos antes estaba haciendo con Andy.

-Menudos pelos… ¿te has echado la siesta?-le preguntó la pequeña.

-¿Eh? Ah… No.

Mara no le prestó más atención y siguió mirando la tele. Cocó se 
sentó a su lado e hizo lo mismo.

-¿Qué hacemos hoy?-preguntó la menor.

-No sé. Ahora hablo con las chicas.

Aroa estaba en casa, durmiendo. Había llegado de clase agotada y después de comer se tiró en el sofá, quedándose dormida a los pocos minutos. La penosa programación de la tele la ayudó. La despertó el móvil. Desde Skype el usuario “LTomlison17” le pedía una videollamada. Recién despertada y con los ojos bastante cerrados aún, respondió. Trató de peinarse lo más rápido que pudo antes de que Louis la pudiera ver.

-Uy, ¿Te he despertado?

Que guapo estaba. Hacía un mes que no lo veía, aunque sí que había echado más de un vistazo a todas las fotos que subían las cuentas dedicadas a One Direction. Pero no era lo mismo. Louis lucía una sonrisa encantadora. Se había dejado crecer la barba bastante y estaba realmente atractivo. Aroa sonrió al verle por la pantalla del móvil.

-Estás más guapo incluso que hace un mes.

-No puedo decir lo mismo…-bromeó.

Ella tapó la cámara de su móvil.

-Es porque te acabas de levantar, tonta. La próxima vez me espero a que te arregles.

-Eres idiota…

-Venga, quita el dedo de la pantalla, que estás muy guapa.

-Mientes mal.

-Venga, Aroa…

Ella finalmente obedeció. Vio cómo Louis sonrió al verla de nuevo.

-Sí, estás muy guapa.

-Espera, ahora vengo, que estoy horrible.

La chica dejó el móvil sobre el sofá, se fue al baño, se cepilló el pelo, se miró al espejo y al comprobar que estaba mucho mejor, volvió al salón.

-Ya-indicó al joven.

Louis se quedó mirando a la chica. Qué guapa era… Sonrió.

-Es que no podía presentarme así frente a Louis Tomlinson…

Él rió, mientras seguía observándola. Se humedeció los labios y tragó saliva.

-Me he esforzado en ponerme el pelo hacia arriba como a ti te gusta y no me has dicho nada…

Aroa sonrió y se mordió la lengua.

-Es que no quiero que te lo creas mucho… Pero estás muy muy muy muy guapo.

Louis le sonrió.

-¿Qué haces hoy?

-No lo sé, ahora miraré WhatsApp para ver qué hacemos. Andy se va hoy…

-True.

A Aroa le encantaba cuando Louis se expresaba en inglés. Sonrió. Le recordó a la canción que se pasó escuchando toda la noche cantada por él.

-¿Y tú?

-Por la tarde tenemos una sesión de fotos para Marie Claire.

-Entonces por eso tienes el pelito para arriba…

-No es verdad. Me pondrán el tupé repeinado con gomina que tanto te encanta, tranquila…

Ella rió.

-Pero aun así, estás guapo.

-Como tú recién levantada.

Se quedaron callados, mirándose entre ellos. Louis se dio cuenta de que Aroa llevaba su sudadera.

-Bonita sudadera.

Aroa se miró. Ya no se acordaba que la llevaba. Siempre lo hacía para dormir.

-Ya vuelve a oler a mí.

-Dásela a Andy y luego te la devuelvo cuando nos veamos.

-Ni hablar, no puedo dormir sin ella.

Sonrieron.

-Bueno, tú sabrás-le dijo él.

Entonces a Aroa se le encendió la bombilla. Sonrió. Solo le faltaba convencer a sus padres, tarea extremadamente difícil. 
Quería conseguir lo que se le acababa de ocurrir.

-Louis, te tengo que dejar. Esta noche hablamos.

-Vale.

-¿Me llamas tú?

-Claro, no haré un Aroa, tranquila.

Rieron.

-Sal guapito en las fotos, e insiste en que te dejen el pelo como lo tienes ahora. Estás perfecto.

Louis sonrió.

-No colará, pero se intentará.

Aroa besó la cámara. Louis sonrió. Él colgó y finalizó la videollamada.

Al cabo del rato, las Topis, mediante el chat de WhatsApp, decidieron que llevarían a Andy a montar en el tren de Sóller, antes de que se fuera al aeropuerto.

-Será divertido-comentó Mara.

-¡Nos vemos dentro de una hora!-escribió Martina.

-¿Quién se encarga de la comida?-preguntó Aroa.

-Yo misma, ¿os valen unos bocatas?

-Of course Cocó-le contestó Martina.

-Sorpréndenos, chef Cocó J-bromeó Aroa.

Andy salió de la ducha. Se secó un poco el cuerpo, se pasó la toalla por el pelo, haciendo que se le revoloteara, y salió desnudo hacia la habitación de Mara.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAh! ¡Pero tápate!-gritó asustada Mara, que acababa de subir.

Andy hizo como si no pasara nada, algo que extrañó a la chica. Cocó, desde el sofá, escuchó el grito de su hermana, podía imaginarse el porqué de ese chillido.

-Tranquila… Ni que nunca hubieras visto una así…-le contestó él, señalando su pene y sonriendo.

Mara se tapó los ojos y se fue para abajo.

-Claro que, una tan grande supongo que no…-le dijo él, alzando el tono de voz al ver a la chica bajar las escaleras.

-¡Estás fatal!-exclamó ella, que al final decidió tomarse aquello a broma.

Martina se preparaba para la salida con las demás y con Andy. Se acababa de duchar y en ese momento se cepillaba el pelo. Tenía que ir a la peluquería, aquello parecía más una fregona que una melena… Los enredos exagerados que tenía ese día le estaban poniendo enferma. Zayn tenía el pelo muy suave… ¿Por qué todo le tenía que recordar a él? Pensó entonces en lo que le había dicho Cocó. ¿A quién podía buscar para olvidarse de él? ¡Si solo tenía tiempo para Zayn! Es que no le cabía en la cabeza que otro chico le empezara a gustar… Suspiró. Ojalá nunca hubiera salido con Zayn… A lo mejor si eso nunca hubiera pasado ahora podría estar feliz con Josh. Qué pena le dio despedirse de él… Sabía lo que era que le rechazaran, y seguramente ahora el batería estaría fatal… Se preguntaba cuando narices le iría bien.
Zayn estaba sentado. Lou, la peluquera, le secaba el pelo. Se miraba al espejo que tenía en frente. Estaba muy serio. Cuando la chica le peinaba no sabía si mirarse al espejo, si mirar al suelo… Era una situación incómoda, pero siempre acababa mirándose al espejo.

-Eh, que te vas a gastar, tanto admirarte…-bromeó Niall, que rió.

Zayn se giró a su derecha, mirando a Niall. Después a la izquierda, al escuchar a Louis que reía por lo que acababa de decir el rubio. A ellos dos ya les habían peinado y ahora descansaban con sus móviles en la mano, en la misma silla donde Lou les había atendido.

-Yo al menos no me escondo, seguro que vosotros luego ponéis caritas en el espejo del baño o algo…-dijo Zayn.
Liam se acercó. Él aún estaba en chándal y sin arreglar.

-¿Chuches?

Niall sonrió y cogió una de las cinco bolsas de chuches que tenía su amigo en la mano. Louis lo llamó y le cogió otra. Liam se sentó junto a él. Niall y Zayn seguían con las bromas.

-¿Qué? ¿Todo bien?-le preguntó Liam a Louis.

-Sí.

-¿Y con Aroa?

-Acabo de hablar con ella hace un rato.

-¿Y?

-Pues nada, que todo bien.

-¿Y con El no has hablado?

-No, me da miedo llamarla…

-Seguro que ya se le ha medio pasado. Yo creo que deberías hablar con ella.

-Me gustaría quedar con ella.

-¿Por?

-Porque sí. No sé.

-¿Le vas a contar lo de tus dudas?

-No sé. ¿Tú qué harías?

-Yo no quedaría con Eleanor hasta que no me viera con Aroa. Igual estás con ella y no te hace falta nada más para estar seguro.
Louis asintió.

-¿Te he convencido de nuevo?

El de Doncaster sonrió.

-Voy a tomar un poco el aire.

Liam se sentó en la silla donde estaba su amigo y se incorporó a la conversación que estaban teniendo Niall y Zayn.
Al salir del estudio donde estaban, Louis se encontró con Harry. Lo notó un poco cabizbajo y decidió dirigirse a él y preguntarle. Se sentó a su lado, en un bordillo.

-¿Te pasa algo?

Harry lo miró y suspiró.

-Mejor no hablamos de eso.

-Quiero que lo hagas, ahora que ya nos llevamos bien, como antes…

-Es sobre Aroa, así que mejor lo dejamos.

-No, quiero que me lo digas.

Harry miró al suelo y acto seguido hacia el lado opuesto a donde estaba Louis. Luego dirigió la mirada a su amigo. Se pensó durante unos segundos lo que le iba a decir.

-Pienso en ella.

-Bueno, eso ya lo suponía…

-Encima no le puedo hablar porque sé que le molestaré y que tengo que respetar lo vuestro…

-Entre nosotros aún no hay nada.

-Pero lo habrá… Estoy convencido.

Louis le puso la mano en el hombro a su amigo.

-No sé qué decirte. Si fuera mi novia te diría que te olvidaras de ella y que te fijaras en otra, pero como no lo es no tengo el derecho de decírtelo, pero como sé que tú no eres lo que ella busca, igualmente te sugiero que te fijes en otra chica.
Harry sabía que eso era lo que tenía que hacer, pero no sabía cómo. No tenía ganas de estar con otra chica que no fuera Aroa y no se veía con una joven distinta a ella.

-No es tan fácil-le dijo.

-Ya lo sé.

-Lo tuyo sí lo es. Hagas lo que hagas tendrás a una chica que sabes que te quiere y tú también, pero a mí nadie me quiere.

-¿Hola? ¿Harry? ¿Qué coño dices? Dime cuántos seguidores tienes y te diré cuántas chicas te quieren.

El menor sonrió tímidamente.

-Ya, pero yo de esas solo quiero a Aroa.

Sin poder evitarlo, a Louis le fastidió aquella frase. Intentó disimularlo, pero Harry le conocía lo suficiente como para darse cuenta de ello.

-Lo siento Louis, a veces se me olvida…

-No, da igual.

En ese momento salió uno de los fotógrafos que dirigirían la sesión.

-¿Harry y Louis?

-Sí-dijeron a la vez.

-Entrad, que en breve empezamos.

-Vale, gracias-dijo el mayor.

El fotógrafo volvió a entrar y los dos amigos se levantaron, dirigiéndose a la puerta para entrar al estudio.

-Hay cinco Topis y dos de ellas están libres-le dijo Louis, guiñándole el ojo.

Harry sonrió. No tenía el cuerpo como para bromas… Él solo quería a una de las tres que estaban pilladas.



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