miércoles, 31 de julio de 2013

Capítulo 107: Un clavo saca otro clavo.

08:00. La hora temida para las Topis entre semana, y para los estudiantes como ellas también. Las tres que iban a bachiller empezaban las clases, Mara tenía que dejar el tremendo sueño que tenía, desarroparse, dejar su cama calentita y levantarse, unas horrorosas siete horas de clase le esperaban.

-¿Qué tal ayer con Andy?-preguntaba Martina, en la puerta del colegio tras encontrarse con Cocó y Aroa.

-Genial, aunque me ha costado un montón levantarme…-confesó la mayor.

-Sí, aunque seguro que no tan bien como tú…-comentó Aroa, sonriendo.

-Oye, tú no estabas tan feliz ayer, eh… ¿qué ha pasado?-preguntó Cocó a su compañera de clase.

-Que cuente lo suyo Martina primero…

Sonó el timbre.

-Mejor lo dejamos para cuando esté Mara en el patio-dijo Cocó.

Las tres chicas se fueron para las aulas de bachiller. Martina, despistada, en otro mundo, pensando más en Zayn que en otra cosa. Cocó feliz, algo grande le estaba pasando a ella en los últimos días. Aroa, sin duda, mejor que nunca. Había habido momentos en los que había visto posible que pasara algo con Louis, pero nunca había estado más convencida. Ni un Lunes intenso, incluyendo dos horas de filosofía, podían amargarle el día. Solo pensaba en acabar cuanto antes la mañana y poder hablar con el joven al llegar a casa.

Los chicos de One Direction se levantaban, cada uno en su casa, excepto Louis, que aún seguía en casa de Liam. Precisamente, el de Doncaster se encontró con su amigo en la cocina, preparándose un batido.

-Buenos días…-le dijo, acercándose a la batidora para mirar lo que estaba preparando-. ¿Plátano y fresa?

-Buenos días. Sí.

-Hazme a mí también.

-Louis, menudas ojeras…

-Ya. A penas he dormido.

-¿Y eso? Por cierto, ¿qué coño hacías tú anoche cantando una canción de Cody?

Louis sonrojó.

-¿Yo?

-Sí, no importa que disimules, te escuché desde mi habitación.

-Nada, me gusta la canción.

-Ya…

Louis se dirigió hacia la despensa y cogió un par de bollos. Abrió uno y se lo zampó entero. Mientras, Liam le observaba.

-¿Y desde cuando escuchas tú a Simpson?-insistía.

-Me enseñó la canción Aroa.

-Ah, no importa que digas nada más…

Louis se giró y lo miró.

-¿Qué insinúas?

-Te he convencido, ¿Verdad?

-¿De qué?

-Aroa.

-Ah.

-¿Sí o no?

-Puede, no lo sé aún.

-Pues yo creo que sí.

Liam acabó de preparar el batido, cogió dos vasos y vertió el líquido en ellos. Louis se sentó en la barra americana que su amigo tenía en la cocina y Liam le pasó su vaso, sentándose al lado suyo.

-¿Qué te ha dicho el management sobre viajar a Mallorca?-le preguntó Louis.

-Que no, que tengo que esperar. ¿Y a ti qué te ha dado ahora? ¿Quieres ir?

-Aroa me ha pedido que vaya.

Liam sonrió.

-Pregúntalo tú también, igual si les metemos presión…

-Qué asco da todo esto a veces…

-Ya.

Los dos se acabaron el batido y empezaron a comer bollos.

-Y Josh puede ir… Flipante…-comentaba Louis.

-Bueno, hay que tener paciencia…

-Creo que todos sabéis la poca que tengo yo.

-No la líes.

-¿Eh?

-Louis, te conozco. No hagas una tontería ahora de la que te puedas arrepentir. Espera a que nos dejen ir y haz las cosas bien…

Louis lo miró. No entendía cómo estaba tan tranquilo, sin hacer nada salido de lo normal por ver a Mara. Suspiró.

-Está claro que no nos parecemos en nada-concluyó, levantándose de la silla. Dejó el vaso en el fregadero y se fue a vestir.

Liam se quedó pensativo.

Aroa miró su reloj. Las doce menos veinte. ¡Qué rápido se le había pasado la hora de Castellano! Tenía ganas de patio, más que nunca. Por fin podría compartir con las tres locas lo feliz que estaba tras lo de Louis. Respiró hondo, tenía que tranquilizarse, pero es que no podía remediarlo. El timbre sonó. Los alumnos fueron saliendo rápidamente de la clase. Cocó y ella fueron las últimas. Se quedaron en la puerta del aula, a la espera de que Martina saliera de la suya. Lo hizo. Entonces avanzaron hasta su puerta y seguidamente se dirigieron hacia la escalera, el punto de encuentro Topi en cada recreo. Allí estaba Mara. Las cuatro se saludaron y se sentaron cada una en su escalón de siempre.

-Bueno, empieza a contar tú Martina-dijo Aroa.

Ella suspiró. Las otras tres se miraron entre sí, extrañadas. Imaginaban con aquel suspiro que algo no había ido bien. ¿Otra vez habían jugado con su Topi?

-Venga… Cuenta-dijo Mara.

-A ver-suspiró de nuevo.-Todo muy bien, Josh monísimo conmigo… Pero yo no…

-¿Tú no qué?-preguntaba Cocó, expectante.

-No me he olvidado de Zayn.

Las chicas resoplaron. Cocó la entendía. Retorció la boca. Pensó que ahora a su amiga le quedaba mucho por pasar, como ella. Suspiró. La veía afectada, y se sintió identificada. Ella estaba así hasta hace unos días. Internamente, estaba contenta y orgullosa de sí misma, había logrado superar lo de Niall.

-Te entiendo.

-Pf…-manifestó Aroa.

-¿Y qué le has dicho a Josh?-preguntó Mara.

-Nada, él se lo ha imaginado…

-Jo, pobrecito…-comentaba Aroa.

-Ya, dímelo a mí… Me siento fatal por él.

Martina apontocó su cabeza en sus rodillas y se llevó las manos a la cara. Sus ojos enrojecieron. No quería llorar y trataba de evitarlo. Las Topis se abalanzaron a ella y la a abrazaron por la espalda.

-No te preocupes, tonti-le dijo Cocó.

-Bueno, cuenta lo tuyo Aroa, quiero olvidarme de lo mío…-le pidió Martina, que recuperó la postura inicial.

Aroa sonrió de oreja a oreja, aunque se sentía mal en ese momento por su amiga, ella estaba feliz. Le brillaban los ojos y su sonrisa era más bonita ese día.

-Uy, que cara…-comentó la mayor.

-Pues yo… 

La Topi les explicó todo lo que le pasó por la noche, desde el audio hasta la última vez que recordaba haber escuchado el trozo de canción cantada por Louis. Las demás la escuchaban sonriendo, felices por lo que le estaba pasando a su amiga.

-Joder, que mono…-comentó Martina.

-No me imaginaba que fuera así…-admitió Mara.

-Ni yo-le contestó Aroa.

-Ay tía…-y tras decirle eso, Cocó la abrazó.

Al separarse, Aroa vio cómo a su amiga se le caía una lágrima del ojo. Sonrió.

-Ay, no me hagas esto…-le dijo, y sin poder evitarlo, rompió a llorar, mientras las otras dos se reían de la situación.

Aroa y Cocó lloraban y reían a la vez. Era una sensación que pocas veces habían sentido, pero era increíble.

-Me alegro muchísimo Aroa…-le dijo finalmente la mayor, mientras se secaba las lágrimas y seguía sonriendo.

-Bueno, aún no está todo hecho…

-Pero es un gran paso, tía, que mono, que no podía dormir…-le decía Martina.

-Ya, pero…

-Ay, no seas tiquismiquis, este chico se va a olvidar de Eleanor, si no se ha olvidado ya…-opinó Mara.

El timbre sonó. El patio llegó a su fin. Todas se fueron, aunque Martina paró a Cocó.

-¿Me acompañas al baño?

-Claro…

Mara se fue para su clase y Aroa también.

Al llegar al baño, Martina no entró a ningún váter. Se quedó en la puerta. Cocó entendió que quería hablar.

-Tía, ¿cómo lo has hecho tú?

La mayor de las Topis suspiró. La abrazó fuerte.

-Marti, no hay una receta. No te voy a decir que si lo intentas puedes porque no. A mí esos consejos no me han funcionado, y dudo de que a alguien le hayan servido de algo. Tienes que mantenerte ocupada y buscar a alguien que te llene tanto o más. Yo solo me he olvidado de Niall cuando ha aparecido alguien en mi vida que me ha hecho ver que perder el tiempo pensando en cómo volver con él no es nada productivo.

Martina se extrañó. No sabía que ahora alguien había aparecido en su vida. No entendía qué quería decir con eso exactamente.

-¿Quién te lo ha hecho ver?-le preguntó.
Cocó sonrió tímidamente.

-No quiero deciros nada hasta saber si va a salir bien. Quiero ir despacio y saber si me estoy equivocando o no. Ahora no quiero prisas. Ya lo hice y mira cómo acabé…

-Bueno, pues sea quien sea, me alegro mucho…

-Seguro que te encanta.

Las dos sonrieron y volvieron a abrazarse.

-No digas nada de esto a las demás, por favor-le pidió Cocó.

-Tranquila, soy una tumba.
Sonrieron.

-Bueno, volvamos a clase…-propuso la más pequeña.

-Vale.

Antes de llegar al aula de Martina, Cocó la paró.

-Recuerda, búscate a un chico que te haga olvidar a Zayn, si él no ha sabido valorarte, es porque es tonto.


Martina sonrió. Se sentía realmente afortunada de contar con Cocó en esos momentos. Le guiñó un ojo y le agradeció su consejo.




lunes, 29 de julio de 2013

Capítulo 106: Awake all night.

Cocó, Mara, Aroa y Andy volvían en taxi del restaurante. Había sido un día estupendo. Estaban agotados. El paintball les había machacado, pero los paseos por Palma provocaron que acabaran sin ganas de nada. Aún así, la cena fue divertida. ¿Cómo no lo iba a ser con aquel personaje? Andy podía ser prepotente, egocéntrico, chulo... Pero ante todo era divertido, hacía reír hasta a la más amargada del mundo, y siempre era agradable pasar un rato con él. Esa era la sensación que les dejó el chico después del fin de semana vivido. Aunque no lo imaginaran, echarían de menos a aquel atractivo joven. Aunque aún quedaba el Lunes. Andy se iba por la noche, y aún quedaban varias sorpresas. 

El taxi aparcó cerca de casa de Aroa, que tras despedirse de los demás, salió del coche. 

-Nos vemos mañana, después de que salgas del cole, enana-le dijo él desde dentro, guiñándole un ojo y sonriendo.

Ella miró hacia arriba y finalmente sonrió.

-¡Adiós chicos!-exclamó.

Mara cerró la puerta desde dentro y el taxi se fue hacia la casa de las hermanas Topis. 

Aroa subía las escaleras confundida. Miraba su móvil mientras llegaba a casa. Louis no la había llamado. Llegó al tercer piso, abrió la puerta, saludó a sus padres y se fue para su habitación. Miró WhatsApp y tampoco tenía ningún mensaje del chico. Suspiró. Seguramente él no habría pensado en ella en todo el día, y no por falta de tiempo... ¿Lo llamaba? No quería ser pesada. Quería vencer a sus ganas de hablar con él y no llamarle, a pesar de haberle dicho que lo haría. Quería saber si Louis se acordaría, si le diría algo por no hacerlo... Solo pedía un poco de atención... Empezaba a estar algo molesta de que siempre tuviera que ser ella la que tenía que demostrar todo. Era hora de que él también demostrara algo, si es que había algo...

Los otros tres bajaron del taxi. Andy se fue para el baño y las hermanas para la habitación de Cocó.

-Yo ya me voy a la cama...-le dijo la menor.

-Yo me lavo los dientes y vengo a dormir, no puedo más...

-Me duermo, eh...

-Es que hemos hecho cosas, eh...

-Ha molado.

-Sí.

-Ves, Andy mola.

Cocó la miró y sonrió finalmente. A ella su visita le había beneficiado enormemente, más de lo que ella imaginaba. No se daba cuenta ahora, pero en un futuro lo haría...

-Al final no ha sido tan mala idea...-confesó Cocó.

Mara sonrió, mostrándose satisfecha. Su hermana salió de la habitación. Cogió su móvil, el cual no había mirado a penas en todo el día. Liam no le había mostrado señales de vida. Lo haría ella. A esas horas era cuando más le apetecía saber de él. 

<<¿Qué tal tu día? El mio genial, pero siempre se puede mejorar... Ya sabes, me faltas tú.>>

Sonrió y le dio a enviar. Liam no tardó en mostrarse en linea. 

-El mio un poco aburrido, me he ido de compras, ¿no lo has visto en Twitter? ;)

-No he entrado en todo el día, acabo de llegar a casa...

-Que ocupada te tiene Andy...

-Jajajajaja es genial, mola mucho...

-Me gusta que te mole :)

-¿Entonces me das permiso para ligármelo?

-Que graciosa estás esta noche, ¿no? 

-Y tú que tonto.

-Te quiero.

-Y yo, pero conmigo.

En esos momentos, en el baño de esa misma casa, Cocó y Andy coinciden. El chico se encontraba cepillándose los dientes, como por la mañana, y la joven le interrumpió abriendo la puerta.

-Ups, lo siento...-le dijo ella, al ver que Andy estaba dentro.

-Tranquila, puedes pasar, estoy cepillándome los dientes-le contestó.

Cocó volvió a abrir la puerta, después de cerrarla tras verlo dentro, y se acercó al lavabo, donde estaba Andy. Cogió su cepillo de dientes, lo mojó, se puso pasta de dientes, lo mojó de nuevo y se cepilló los dientes. Ambos se miraban en el espejo mientras lo hacían. De repente, Andy la miró a ella, que cuando se dio cuenta hizo lo mismo. Sonrieron. A ella se le escapó algo de espuma. Sonrojó. Se lavó la cara y siguió con el cepillado. Él se acercó a ella y le quitó de la camiseta algo de pasta de dientes que le había caído. Sonrieron. Él acabó. Se enjuagó la boca y después el cepillo. Lo metió en el neceser y lo colocó en la estantería de la derecha. Mientras, Cocó también terminaba. Primero salió él del baño y después ella. 

-Buenas noches, Cocó.

-¿Hoy no sales?

-No.

-Ah.

-¿Qué? ¿Querías que me volviera a olvidar las llaves, correr detrás mía y que te vuelva a besar?

Ella intentó poner cara de asco, consiguiéndolo a medias.

-No cuela-dijo él, sonriendo. 

Cocó se puso tensa. No soportaba que se creyera que era mejor que ella, o que pensara que la tenía a sus pies, o algo parecido. Por eso, se acercó a él y lo besó. Intensamente, estuvieron unos segundos largos besándose. Fue ella la que se apartó de Andy.

-Y ahora ya te puedes ir a dormir tranquilo, sé que te hubieras quedado con las ganas de beso. Buenas noches.

Y, por primera vez, una chica conseguía impresionar a Andy. Cocó entró en la habitación y cerró la puerta. Satisfecha y con una sonrisa de oreja a oreja, subió a su cama, se arropó y cayó rendida. Mara, seguía hablando con Liam. 

Martina también consiguió dormir, a pesar de que estuvo pensando en Zayn muchísimo. Al día siguiente tenía colegio y no sabía cómo conseguiría levantarse. Al menos, se mantendría ocupada por la mañana...

Una que no dormía era Aroa. Tumbada en su cama, pensaba en Louis. Aún se planteaba llamarlo, pero no debía. Tenía que aguantar. Cerraba los ojos, y a los cinco minutos, al ver que no conseguía dormirse, los volvía a abrir. Repitió el proceso unas diez veces. Sentía que esa noche no podría dormirse jamás. Encendió la luz de la habitación, miró la hora: Las dos de la mañana. Cinco horas tenía para dormir. Al día siguiente se presentaría con unas buenas ojeras al colegio... Aunque eso era lo que menos le importaba. Volvió a cerrar los ojos, pero le pasó lo mismo y los volvió a abrir. Le entró la sed. Se levantó de la cama, se fue a la cocina, bebió agua y volvió a acostarse. Miró su móvil. Twitter. Louis no twitteó nada. Que raro... Se quedó en la aplicación unos minutos y dejó el móvil de nuevo. Suspiró. Su iPhone vibró. Tenía un WhatsApp. Louis. Un audio. Solo eso. A las 2:15. Curiosa y nerviosa al mismo tiempo, lo abrió tras descargárselo. 

"It’s 2:15 in the morning, and I’m still thinking about you baby 
I’m so frequently yawning, but I’m still thinking about you baby 
Heaven up above did so well on every bit of you baby 
I think that I’m in love with every single bit of you baby 

I don’t know if I’ll fall asleep tonight 
When you won’t, just won’t get off my mind 

Instead of counting sheep, I count the stars within your eyes 
I wish that I could sleep, but those stars are way too bright 
It’s all about you, with or without you, if it wasn’t I’d be fine 
But the thing is, everything is, and I’ll be awake all night."

Y una risa final. Sonrió, aunque no dejó de hacerlo mientras escuchaba cómo, mediante un audio, Louis le cantaba "Awake all Night" de Cody Simpson. Se había pasado la semana publicando frases de esa canción, el video, el audio... Había estado contagiada de esa canción esos siete días, y Louis ahora se la acababa de cantar. No podía creerlo. Sonrió. Saltó en la cama de la alegría mientras volvía a escuchar el audio. Su voz... Cantando esa canción... Con esa letra... Se mordió el labio inferior unas veinte veces, y cuando consiguió estabilizarse, volvió a coger el móvil.

-Yo también estoy despierta por ti. 

-¿Te ha gustado?

-Mucho, creo que después de este audio, dormiré aún menos.

-¿Por?

-Porque me voy a tirar toda la noche escuchándote cantarla.

-¿Por qué no me has llamado?

-No sabía si te apetecería hablar conmigo...

-Claro que sí. Por eso estoy "awake all night" :)

-Que tierno eres...

-En realidad no lo soy, me lo has hecho ser...

Aroa sonrió. Respiró hondo, cerró los ojos y sonrió de nuevo mientras se mordía los labios. Ojalá todo saliera bien con él.

-Mejor hablamos mañana, que tienes clases...-le escribió él finalmente.

-Vale. Gracias, me ha encantado. No sabía que mirabas tanto mi Twitter...

-Pues ya ves... Hasta mañana Aroa, descansa y no me escuches mucho cantar ;)

-Buenas noches :)

Pero Aroa no pudo dormirse. Tal y como le dijo a él, se pasó toda la madrugada escuchándole cantar. Cada vez era mejor. Le hacía sentir esas maripositas en el estómago, como cuando estaban cerca, a punto de besarse. Antes de darle al play, cerraba los ojos, se ponía el móvil en la oreja y al empezar el audio, sentía que Louis estaba ahí, cantándole al oído que no podía dormir porque pensaba en ella.



Capítulo 105: Tan solo amigos.

-Dios, estoy reventada-comentaba Cocó.

-Tengo moratones por todo, gracias a alguien...-se quejaba Aroa, dirigiéndose a Andy.

-Deberías haberte puesto conmigo, no contra mi...-le contestó él.

-Sí, hubiera sido mejor, sino no te hubieras llevado la paliza que te has llevado...-bromeaba Cocó.

Habían estado una hora jugando al paintball. Como ellos solo eran cuatro, se juntaron con otros seis. Cinco contra cinco. En un equipo, Andy y Cocó, junto a otros tres desconocidos, y en otro, Mara y Aroa con otros tres que no conocían. 

-¿Y ahora?-preguntaba Andy.

-¿Qué pasa? ¿No has tenido suficiente?-le preguntó Cocó.

-No, soy un chico duro... Podría haberme pasado otra hora jugando...

Las chicas se miraron entre sí y rieron.

-¿Qué? ¿Impresionadas?

-Nos has machacado porque en nuestro equipo solo había chicas, si hubiera estado Liam...-le decía Mara.

-Hemos ganado porque estaba yo, los demás no han hecho nada...

Cocó lo miró de reojo y resopló. Suficiente había tenido ya con haberse tenido que poner con él en equipo como para que ahora alardeara todo el rato de la victoria. Le hubiera encantado perder, ciertamente. Andy se quitó todas las protecciones. Se quedó en calzoncillos, como el día anterior. Lo volvió a mirar de reojo. Escuchó cómo su hermana y su mejor amiga comentaban el cuerpazo de Andy. Aroa era la primera vez que lo veía así, tan descubierto y deseaba que no fuera la última. Cocó seguía mirándolo... La verdad es que estaba bastante bien, pero ya está. Su prepotencia hacía que todo aquello no tuviera valor para ella. Si supieran aquellas dos lo de la noche anterior... Prefería no contarlo... De lo contrario, empezarían a especular que le gustaba y no le apetecía que eso ocurriera.

Lo cierto es que de alguna manera u otra, en esos dos días no había tenido tiempo suficiente para pensar en Niall. La visita de Andy le estaba beneficiando, aunque ella no se diera cuenta. 

-¿Merendamos en alguna cafetería?-propuso Mara.

-Sí, me muero de hambre-contestó el chico.

-Por mi sí-dijo Cocó.

-¿Te apetece o no, Aroa?

-Sí.

Mara notó que la chica no estaba muy convencida, pero no le dio mucha importancia.

-¿Can Joan de s'aigo?-propuso la menor.

-¡Perfecto!-contestó la hermana.

El chico sonrió y Aroa se fue a cambiarse. Andy intuía que la Topi no estaba muy bien desde que la vio antes de empezar a jugar, y que después del paintball seguía igual. 

Mientras, Martina y Josh paseaban por el paseo de Son Verí, donde semanas atrás se besaron por primera vez Zayn y ella. Se acordó de ello cuando se pararon en la zona de los bancos, donde exactamente pasó aquello con el de Bradford. Encima, Josh le invitó a sentarse en el mismo banco.

-Mejor nos vamos a aquel...-le dijo ella.

-¿Por? A mi me gusta este...

-Bueno, vale...

-No, no. Da igual, mejor al que a ti te gusta.

Se levantaron y se fueron al que Martina había dicho. Sonrieron. El chico la invitó a que se sentara encima de él y ella aceptó. Martina después se apoyó en su pecho y le cogió de la mano.

-Hueles muy bien-le dijo él.

-Tú también.

-¿Dónde me vas a llevar a cenar esta noche?-le preguntó el chico.

-Oye, ¿no se supone que el chico es el que lleva a la chica?

-Cuando te vengas a Londres podré hacerlo...

Ella rió. De repente, la imagen de Zayn se le vino a la cabeza. Sus labios tan cerca de los suyos... El contacto... El beso... Retiró su cabeza del pecho de Josh. ¿Por qué en ese momento tenía que acordarse de Zayn? Zayn era pasado, o tenía que serlo.

-¿Te pasa algo?-le preguntó él.

-No, no...

Él sonrió y la besó. Ella se sintió rara. Inevitablemente, comparó el beso que le acababa de dar Josh con el de Zayn, y ese no tenía ni punto de comparación con el de hacía unas semanas. Trató de disimular ante el joven y volvió a apontocarse en su pecho. Suspiró y miró hacia el mar. Con lo bonito que podía ser estar ahí con Zayn... Pero no, estaba con Josh, y se sentía fatal por no sentirse bien a su lado. 

-Me encantas-le dijo él.

Ella sonrió y miró a los ojos al joven, que la volvió a besar. Aquellos gestos le estaban empezando a parecer un tanto molestos. No estaba cómoda, pero quería tratar de estarlo.

Anochecía y ellos dos seguían allí, mirando la preciosa puesta de sol que aquel paseo le brindaba. Acaramelados, observaban cómo el sol se escondía. 

-Nunca he visto una puesta de sol tan bonita...-admitió Josh.

-Es preciosa...

-Como tú...

La miró a los ojos y volvió a besarla. Martina se sentía fatal. Trataba de seguirle, pero sentía que si él seguía así tendría que pararle. No podía sentirse más mal. Aquel chico era encantador, la valoraba, se esforzaba... Pero ella no era capaz de hacer lo mismo con él. Tenía la mente y el corazón en Londres, con Zayn.

-¿Vamos a cenar?-le propuso ella.

-Okey. 

Louis miraba su reloj. Ya eran las nueve de la noche y Aroa no le había llamado. Pensaba en la llamada de por la mañana, en lo tonto que había sido y en lo que podría decirle cuando hablaran esa noche. Cual tonto, había esperado todo el día a que anocheciera. Tenía la televisión encendida, pero en realidad solo miraba la tele por mirar, no la escuchaba, no le prestaba atención a American Dad. Pensaba en Aroa. Desde hacía unos días era ella la que ocupaba su mente, dejando atrás a Eleanor. No sabía por qué, pero su ex novia había dejado de aparecer en su vida. Quizá Harry y Liam habían ayudado. Cabía la posibilidad de que Aroa, tal y como ellos le habían dicho, era su presente y su futuro, no Eleanor. Si pensaba que ya no debía estar con ella desde que empezó a imaginarse a Aroa como algo más que una amiga, debía ser porque ya no estaba enamorado de Eleanor y podría empezar a estarlo de la Topi. 

Mientras él pensaba en Aroa, después de haber pasado la tarde en Palma tras la cafetería, ella cenaba con Andy, Mara y Cocó en un restaurante del centro. Observaba su plato de comida, sin tener ganas de comerlo. El chico, que estaba en frente suya sentado, devorando su plato de espaguetis, la observaba. Seguía pensando que le pasaba algo. 

-Tengo que ir al baño, sorry-dijo Mara.

-¿Te acompaño?-bromeó Andy, sonriendo.

-Eres tan tonto...-le contestó ella.

-Venga, que te acompañe Cocó...-comentó él.

-Vale, yo también tengo que ir.

Las dos hermanas se levantaron, dejando a medias su plato, y se dirigieron al baño, dejando solos a Aroa y Andy, tal y como el joven apuesto quería.

-No creo que tarden mucho, así que tienes cinco minutos para explicarme qué te pasa-le dijo él, hablando un tanto rápido y dejando ver su fluidez hablando en español.

Aroa levantó la vista de su plato y miró a Andy. ¿Cómo sabía que le pasaba algo? ¡Si a penas la conocía!

-Nada...

-No quiero repetirme mucho, pero tenemos poco tiempo y quiero saber porque desde esta tarde estás así...

-¿Y por qué te interesa?

-Soy un cotilla...

-Ya veo.

-¿Me lo vas a decir o no?

Aroa volvió la vista al plato y finalmente, cogió una patata frita y se la llevó a la boca. Repitió un par de veces el gesto y después empezó su hamburguesa. Mientras, Andy la observaba sonriendo. Cuando lo notó, ella dejó de comer.

-¿Puedes parar?

-¿Qué pasa?

-Me pone nerviosa que me miren mientras como...

Andy pensó que aquella Topi era realmente interesante. Esa noche la notó aún más guapa.

-Y a mi que no me digas qué te pasa.

-Es que no quiero darle importancia a lo que me pasa.

-Bueno, déjalo, igualmente sé lo que te pasa...

-Ya, claro, y por eso preguntas, ¿no?

-Es que será algo de Louis, y quiero saber qué es exactamente... 

Aroa dejó el tenedor sobre la mesa, sorprendida. Lo miró. ¿Cómo sabía que lo que le pasaba tenía relación con Louis? Ese chico era tan misterioso... Sabía reconocer que le encantaba que Andy le estuviera insistiendo, interesándose en ella. Un chico tan guapo, sexy y atractivo no se interesaba por ella todos lo días...

-¿Vas a seguir sin decírmelo?

-No, solo estoy haciendo tiempo para que vengan estas dos y nos interrumpan. ¿Lo hago bien?

Una chica que le plantaba cara... Una chica con tanto carácter, guapa e interesante no se enfrentaba a él todos los días...

-Bastante bien. Pero cuidado, que las mando a pagar y se te acaban las excusas... 

Ella sonrió. Por fin sonreía, pensó él. Tenía una sonrisa bastante bonita.

-Bueno, pues como eres tan listo, adivina tú solito lo que me pasa y no me preguntes más-le contestó ella, sonriendo intencionadamente.

-Que mal te sientan las derrotas al paintball...-le dijo él, sonriendo y guiñándole un ojo.

Mara y Cocó volvieron del baño. Los cuatro siguieron cenando y Andy se quedó con las ganas de saber qué le ocurría a la Topi.

¿La llamaba él? No, seguro que estaría a punto de llamar ella. ¿Qué le pasaba? Se estaba volviendo loco por una tontería... Eso nunca le había pasado... Hasta que llegó una chica normal y corriente y lo cambió. Louis estaba realmente impaciente. Quería escuchar su voz, que ella insistiera en que quería verlo... Necesitaba hablar con Aroa. Eran las diez de la noche y aún no le había llamado. ¿Estaría esperando a que él la llamara? Esa noche se estaba volviendo loco... Entonces pensó en una canción que últimamente Aroa ponía mucho en Twitter y que tantas veces él había escuchado solo porque ella la publicaba. "Awake all Night" de Cody Simpson. No eran las 2:15 de la madrugada, como en la canción, pero le estaba pasando algo parecido a lo que cantaba Cody. 

Josh y Martina llegaron a casa de la chica después de cenar. El chico cogía el avión en dos horas, y debía irse si no quería tener problemas en el aeropuerto por falta de tiempo. Se detuvieron en la puerta, sin abrirla

-Bueno... Me ha encantado estar contigo Josh...

-Y a mi, ha merecido la pena el viaje, ¿no crees?

-Sí.

Josh notó que no ella no estaba muy segura con su respuesta. De hecho, no la había notado receptiva en ningún momento del día, tan solo quizás un poco cuando abrió la puerta y se encontró con que había ido a verla desde Londres. 

-¿Me darás alguna sorpresa tú?-le preguntó él.

Martina no quería mentir más y no sabía qué contestarle para no tener que hacerlo más.

-Claro, algún día las Topis iremos a veros.

Josh miró al suelo. Supiró. No insistió. La miró y le sonrió. Ella le devolvió el gesto. Ambos notaron que el otro sabía lo que pensaba del otro. Las palabras sobraron. Se fundieron en un fuerte abrazo. 

-Lo siento, no debería haber venido a forzar algo que...

Martina le tapó la boca.

-No digas eso, me ha encantado. Nadie ha hecho algo así por mi y necesitaba sentirme querida. Tú lo has logrado y te lo agradezco. 

Él sonrió.

-Tienes un amigo para lo que quieras.

-Y tú una amiga. Te quiero Josh.

-Y yo a ti.

Y la amaba, pero no tenía ninguna opción. Se abrazaron, hasta que vieron que el taxi que llevaría a Josh al aeropuerto llegó.

-Gracias otra vez, de verdad. 

-A ti por acogerme así. Dale un beso a todas las Topis de mi parte y diles que si hubiera podido, hubiera ido a verlas.

-Tranquilo, se lo diré.

Sonrieron y volvieron a abrazarse. Él sentía el impulso de besarla, pero sabía que no debía hacerlo.

-Adiós guapa.

-Adiós Josh.

El chico se subió al taxi, saludó a Martina desde dentro del vehículo y se fue. Inmediatamente, a la chica se le vino a la mente Zayn. Tenía que olvidarse de él, aquello ya no era sano.




Capítulo 104: Mejor que una contestación.

Domingo 2 de Febrero. Cocó se levantó rara. Había estado toda la noche entre sueños un tanto extraños. Al despertarse, vio que su hermana aún seguía durmiendo en la cama de abajo y se fue para el baño, necesitaba lavarse la cara y aclararse un poco las ideas. Al entrar, se encontró a Andy, lavándose los dientes.

-Perdona...-dijo Cocó.

-Ya salgo...-le dijo él, mostrando su boca llena de pasta.

Hasta así estaba atractivo. 

-Da igual, ya voy al otro.

Cocó salió del baño y se dirigió al otro.

-Por cierto, buenos días...-le gritó él.

-Igualmente.

Era una situación incomodísima, encima ese chico hacía como si nada hubiera pasado... Aunque ya imaginaba que sería así, le empezaba a conocer... ¿Le contaba a las chicas lo de anoche? 

Aroa se despertaba a esas horas. Miró su móvil. Algunos mensajes del chat Topi y nada más. Louis no le había dicho nada. Se dijo a sí misma que seguramente habría estado ocupado con la celebración del cumpleaños de Harry. Pero ese día tenían libre, y esperaba al menos algo de él, si es que realmente estaba interesado en ella.

Se fue para la cocina y se preparó un zumo, cogió unas galletas, y se lo llevó a su habitación. Ese día estaba especialmente vaga y odiaba sentir que no tenía ganas de nada.

Martina tardaba algo más en despertarse. Lo hizo a las 11:00. Después de desayunar, se fue para el salón y encendió la tele. Puso el canas de los 40 principales y, justamente, habían puesto el video de Kiss You. Suspiró. Inconscientemente, la mirada se le iba hacia aquel chico con manguitos. Cerró los ojos y volvió a suspirar. Empezó a pensar en aquel primer beso en el paseo de Son Verí, en los zapatos que le regaló, en el ramo... Sintió un escalofrío. Odiaba saber que no tenía ya nada que hacer con él. Fue todo tan rápido, tan relámpago... Tenía la sensación de que no había podido disfrutar de ser la novia de Zayn Malik, de que no le dio tiempo a ser ella misma, porque estaba segura de que si él la conociera realmente, podría volver a llegarle. Pero, ¿le había gustado en algún momento? Ella quería pensar que sí. Todos los besos que se daban parecían sinceros... Realmente Zayn el primer día había estado genial con ella, pero después... No parecía él. 

Cogió su móvil para intentar olvidarse de aquello, que solo le hacía pasarlo mal. Josh aún no le había contestado... ¡Otro que pasaba de ella! Ya empezaba a acostumbrarse... ¡Qué estúpida diciéndole que viniera! Aunque a ella no dejaba de resultarle mono su mensaje... 

Mara se despertó a la hora de comer.

-Buenos días, dormilona...-le dijo Andy, mientras ella bajaba las escaleras, aún con una cara de dormida importante.

-Buenos días, fiestero...-le contestó ella, con voz de recién levantada.

Bostezó y se sentó en la mesa. Su hermana había pedido unas pizzas. 

-¿Y esto?-preguntó la más pequeña.

-Tu hermana ha querido comprar comida ya hecha...

-Mejor, así tenemos que limpiar menos.

-Estás bastante dormida aún, si que hablasteis anoche Liam y tú...

-¿Y tú? Me extraña que estés así... Yo me dormí sobre las tres y aún no llegaste...

-Ya, bueno... Me recogí bastante tarde-le dijo, guiñándole el ojo-. Deberíais venir conmigo las Topis...

-Ya, bueno...-dijo Cocó, que vino de la planta de arriba.

Él la miró hasta que se sentó en la silla. A Mara le pareció que entre aquellos dos pasaba algo. Su hermana estaba rara, pero pensó que probablemente era tan tonta que aún seguía con la tontería de la cocina del día anterior. 

Empezaron a comer. Durante la comida estuvieron bastante callados. Cocó de vez en cuando miraba al chico para ver si él lo hacía también, pero no. Él estaba centrado en la pizza que tenía en su plato. La chica no sabía cómo comportarse ante esa situación.

-Bueno, ¿y hoy qué hacemos?-preguntó Andy.

-Yo tengo ganas de ir a jugar a Paintball...-propuso Mara.

-Aroa también decía que quería hacerlo...-comentó Cocó.

-Podría ser divertido...-dijo el chico.

-Decidido. Ahora se lo comento a las Topis.

Mara se levantó de la silla y se fue para arriba.

-Hoy recogéis vosotros, esta noche ya me tocará a mi...-dijo.

Si llegaba a saber Cocó que su hermana se iba, se hubiera adelantado ella antes. Los dejó solos, ahí, y después de lo de anoche... 

-Bueno...-dijo ella.

Se sintió realmente estúpida después de soltar eso. Hablar de esa forma tan inútil solo le había hecho mostrar a Andy que estaba nerviosa.

-¿Qué tal anoche?-le preguntó, para tratar de resolver su metedura de pata.

-De puta madre, menuda fiesta...

-Ya, me imagino...

-¿Y tú?

-Yo bien... Bueno, durmiendo...-dijo ella, riendo un poco.

-Después de las buenas noches que te di, eh... Como para no dormir bien.

Cocó no esperaba ese comentario. Le pilló totalmente desprevenida. ¿Qué debía decirle?

-No entiendo porque lo hiciste.

-Joder, no te negaste...

-¿Y qué iba a hacer sino?

-Tranquila, era para que te relajaras un poco y tuvieras más confianza conmigo, que te veía bastante tensa...

-Ah, no sabía de ese método para conseguir confianza con alguien...

-Bueno, siéntete especial, es con la primera que lo pruebo. 

A Cocó se le escapó una risa irónica.

-Ah, entonces me quedo más tranquila...-ironizó.

Andy se levantó, llevó algunos platos a la cocina y después volvió a la mesa. Se detuvo de pie detrás de la chica, se miró en el espejo enorme que había en frente suya, y se inclinó un poco.

-Pero vamos, que sufrir, lo que se dice sufrir, no sufriste mucho...-le susurró al oído. 

Y después de dejar así a la chica se fue para la habitación de Mara, que ahora era suya temporalmente. Cocó se levantó de la silla y empezó a recoger la mesa enfurecida. Ese carácter tan chulo y tan egocéntrico no le gustaba nada. ¿Se creía superior a ella o algo? ¡Ese tío era imbécil! ¿Por qué dejó que la besara? Es que no hacía nada bien... Ahora se creería que le gustaba o algo, y no. Solo le gustó el beso y punto. Nada más. Además, ella nunca podría engancharse a un tío tan idiota. A ella le gustaban más del estilo Niall, y Andy era la cara totalmente opuesta. 

-Estamos a punto de aterrizar sobre el aeropuerto de Mallorca, abróchense los cinturones y mantengan sus aparatos electrónicos apagados... 

Josh sonrió. Miraba feliz por la ventanilla el paisaje. No faltaba nada para ver a Martina y eso le hacía sentirse bien. Iba allí con la intención de volver a Londres diciendo que estaba empezando algo con ella. 

Al cabo de unos minutos y tras el aterrizaje, Josh se levantó de su asiento, cogió su mochila y se la colgó. Mientras avanzaba lentamente, a causa de la cola, por el pasillo del avión para salir, alguien le tocó la espalda. Se giró y vio a una chica, bastante mona, rubia y joven, que le sonreía.

-Eres Josh, ¿verdad?

-Sí...

-¡No me lo puedo creer! ¿Qué haces por aquí?

El chico no sabía qué inventarse. Entonces se dio cuenta de que debía haberse pensado antes una buena excusa.

-Em... Bueno, tengo aquí que recoger unas piezas de mi batería...

-Ay, que guay. ¿Cuántos días vienes?

El joven miró hacia el principio de la cola y deseó que avanzara más deprisa. Esa chica preguntaba demasiado.

-Vengo solo hoy, vuelvo a Londres por la noche-mintió.

-Yo vengo de allí. Me ha encantado. Aún no me creo que te haya visto en Mallorca y no allí...

Él rió, tratando de ser simpático.

-¿Puedes hacerte una foto conmigo?

-¡Claro!

La chica sacó rápidamente del bolsillo trasero de su pantalon, mostrando signos de estar nerviosísima. Los dos se juntaron y se hicieron una foto.

-Gracias, en serio. Ah, por favor, dile a los chicos que les amo y que son mi vida... Y sobretodo a Zayn, que me encanta... Dile que me encanta...

Todas las fans eran así, o al menos la mayoría. Le pedían una foto, y después empezaban a decirle que le transmitieran a los chicos que tal y que cual... Le sentaba fatal, aunque lo entendía. Pero se sentía algo inferior cuando las fans se aprovechaban de él haciéndose una foto y rogándole que le dijeran cosas a los chicos. Era poco habitual que le dijeran que tocaba bien, o que les gustaba... Nada de eso.

Al fin la cola avanzó y Josh pudo deshacerse de esa chica. Le saludó con la mano y le sonrió. La chica le devolvió el gesto y le recordó que le dijera aquello a los cinco y sobretodo a Zayn.

Aroa acabó de fregar los platos y se tumbó en la cama. No le apetecía nada ir a lo del paintball, aunque sabía que se reiría seguro. Pensó que eso la mantendría alejada de sus problemas y que la ayudaría a olvidarse de Louis hasta que él le hablara o algo. Además, estaba Andy y con él se divertiría mucho. Abrió su armario y empezó a mirar entre su ropa, sin tener nada claro qué diablos se pondría. Suspiró. Necesitaba ir de compras... Su móvil sonó. Seguramente eran las chicas... De encima de la cama, lo cogió. Era Louis. Sonrió, respondió la llamada, y tras un <<hola Aroa>> de lo más dulce, se dejó caer en la cama. 

-Hola Louis.

-¿Cómo va todo?

-Bien, ahora me estaba vistiendo, vamos a ir a jugar al Paintball con Andy.

-¿Tú sola?

-Que va, con las Topis...

-Ah, vale.

-¿Tú que harás hoy?

-Tenemos el día libre.

-¿Otro?

-Sí.

-¿Y tienes planes?

-Supongo que me quedaré en casa descansando, estoy cansadísimo.

-¿Qué tal anoche?

-Genial, lo pasamos realmente bien. Por cierto, las cosas con Harry van a mejor.

-¿En serio?

-Sí, estoy genial con él.

-¡Me alegro mucho!

Aquello le hizo feliz. Siempre sentía cierto agobio cuando notaba que entre ellos se desafiaban, cuando estaban todos juntos y ellos dos nunca se atrevían a mirarse a la cara, o incluso la rivalidad que se había formado por ella. Y siempre después de presenciar algo de eso, se echaba toda la culpa a ella. Ahora que Louis le decía eso, se sentía menos culpable.

-Bueno, ¿y por qué me has llamado?

-No sé, ¿tiene que haber algún motivo?

-No... Supongo, no sé...

Ninguno sabía qué decir. A Louis no se le ocurría nada, a ella más de lo mismo. No estaban cómodos hablando el uno con el otro, y eso lo notaban ambos.

-Louis, no sé qué decirte...

-Ni yo a ti.

Aroa estaba nerviosa. ¿Se estaban enfriando?

-Necesito que vengas. Seguramente soy una cansina y estarás harto de que te lo diga, pero es que quiero que te vengas.

-No me harto, tonta-le decía él, ahora con un tono más cariñoso-. Pero es que no sé cómo hacerlo. Yo también quiero, pero es que ya Liam está insistiendo mucho en ir, y tampoco le dejan... Conmigo harán lo mismo...

Louis escuchó cómo al otro lado del teléfono la chica suspiró. Seguía sin reaccionar, no sabía qué decirle, cómo tranquilizarla. Se sentía estúpido. Había estado todo el día anterior pensando en ella, soñando con ella toda la noche, y en ese momento, cuando tenía la oportunidad de hablar con ella, se bloqueaba. 

-Bueno, mejor te dejo que tendrás que irte...-le dijo, finalmente.

-Vale. Si puedes, esta noche te llamo.

-Claro que puedo.

-Bueno, pues eso. Adiós, Louis.

-Adiós Aroa, disfruta hoy.

-Que descanses.

-Te quiero.

Pero Aroa colgó antes de que Louis mencionara la última frase.

Mientras, Josh llegaba a casa de Martina. Estaba nervioso. Ya empezaba a ver calles que le resultaban familiares. Aquel camino de árboles, tras una rotonda... Le sonaban. Después, tras ver un pequeño parque a la derecha, le vino a la memoria el día que se fue a tomar algo con Martina, tras jugar con su hermano al FIFA. Y después, empezó a ver la casa de la chica. El número 6. El taxi paró, pagó al conductor, cogió su mochila y se bajó del vehículo. Suspiró. No podía esperar más y tocó el timbre. Se miró en el espejo de un mini verde que había al lado, vio que más o menos estaba presentable, y volvió a mirar hacia la puerta, que se abrió. 

Para Martina, Josh no solo estaba más o menos presentable, estaba guapísimo. Esa pequeña barbita que se había dejado crecer le hacía más atractivo. Sonrió al verlo. No podía creer que aquel chico se presentara por sorpresa en su casa. 

-Pero, ¿tú qué haces aquí?-le dijo, sonriendo extremadamente. 

-Estaba invitado, ¿me equivoco?

Y ella, sin poder aguantarse más, se abalanzó y lo abrazó. Él la achuchó. 

-Que ganas tenía de verte...-le dijo él, y sin pensarlo, la besó. 

A Martina aquel gesto le vino por sorpresa, pero le gustó. Se dejó llevar. 

-Estás guapísimo...

-Y tú...

-Que va, pero si aún estoy en pijama... Si lo sé...

-Venga, arréglate que nos vamos a algún sitio.

-Es que...

-¿Qué? 

-Bueno, pasa y lo hablamos...

Josh pasó dentro del jardín, Martina cerró la puerta y se fueron para dentro. El chico atrevió a coger de la mano a Martina mientras caminaban, y ella le correspondió. Estaba feliz, alguien, por fin, se interesaba en ella y la valoraba. 

-Chiquis, salimos en cinco minutos de casa. Nos vemos allí!-escribió Mara en el chat de las Topis.

-Perfecto, yo ya estoy y salgo también-contestó Aroa.

-Nenas, lo siento. No puedo ir, ahora no puedo hablar, pero ya os contaré porque :)

-Tía, porfa, vente-insistió Cocó.

-Lo siento...

-¿Tan importante es? Lo pasaremos genial...-decía Mara.

-Sí. Josh ha venido a verme!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Aroa se alegró por su amiga, pero pensó en Louis. Ojalá le hiciera eso a ella... Lo mismo le pasó a Mara. Las chicas le escribieron lo contentas que estaban por ella, y le insistieron diciendo que se olvidara de todo y que disfrutara de Josh. Acto seguido, salieron de casa. Un paintball divertido y movidito les esperaba.