Las cinco de la tarde de ese 3 de Enero. Mara, con su mochila a
cuestas, volvió andando a casa. Eso era lo único malo de que su madre estuviera
de vacaciones con su padre. Aun así, un Lunes menos de clase, un Lunes menos
para las vacaciones de Pascua. Quedaba tanto para que llegaran… Ahora Andy la
esperaba en casa. Le daba pena que dentro de pocas horas se volviera a Londres.
Lo había pasado genial, a pesar de las insinuaciones constantes del mejor amigo
de su novio. Se lo esperaba parecido, pero no así. Encendió su móvil, conectó
los auriculares y puso su lista de música a reproducir. “Try Hard” de 5 Seconds
of Summer. Sonrió. Liam le prometió anoche que algún día se los presentaría.
Aún pensaba que todo lo que le estaba pasando era totalmente surrealista. No se
podía creer que todo aquello tan increíblemente inimaginable le estuviera
pasando a ella, una chica tan normal. Había logrado enamorar a Liam. Eso era lo
más flipante de todo aquello. Le daba igual haber conocido a One Direction,
aunque también estaba encantada con eso, pero es que lo de Liam era… Ni en su
mejor sueño. En su caso, todo lo que le estaba pasando superaba la barrera de
lo que podía imaginarse. Sonrió. Sin darse cuenta, ya se encontraba en el paseo
de Son Verí. En ese momento sonaba “Everything has changed” de Taylor Swift.
Para ella sí que había cambiado todo… Caminaba animada. El viento era bastante
frío. Se abrochó su chaqueta. Miró el mar. Una fila de velas rompía con la
tranquilidad de este. Se acordó entonces del día en el velero con los chicos,
de aquel primer contacto con ellos. Ojalá pudieran repetir aquel día… A lo
lejos, una persona conocida. Álvaro, el hermano de Martina. Mara se paró a
saludarle.
-¿Qué tal, Álvarito?
-Genial.
-¿De dónde vienes?
-De bajo. ¿Te vienes a echar un FIFA?
-Igual más tarde bajo, tengo ganas de llegar a casa…
-Bueno, pues otro día.
Los dos hicieron su saludo particular y se despidieron. Volvió a
colocarse sus auriculares y escuchando “Get Lucky” siguió caminando.
En casa de las hermanas, Andy acababa de llegar. Se encontró con
Cocó en el sofá.
-Hola.
-Hey-le contestó él.
-¿Qué tal las cuevas?
-Me han encantado.
-Hombre, por fin te impresiona algo… Pensaba que a ti ya nada te
sorprendía.
Andy sonrió.
-Voy a hacer mi bolso. ¿Qué haremos esta tarde?
-Ni idea. Ahora cuando venga Mara lo decidimos.
-Vale.
-¿Sabes algo del viaje de vuelta de Josh?
-Liam me ha dicho que ya está en casa y eso…
-Ah, vale.
Andy se dejó caer en el sofá y miraba a la chica mientras ella
miraba la tele.
-¿Qué?-le dijo ella, al darse cuenta.
-Nada.
-¿No ibas a hacer tu bolso?
-Mejor luego, aquí se está bien…
Ella sonrió.
-¿Qué pasa?-le preguntó él.
-Nada.
-Mira, una cosa que me sorprendió también fue lo de anoche.
-¿El beso?
-Sí.
-Ah, pues deberían darme un diploma.
-Te veo mejor, creo que al final te he ayudado y todo a
olvidarte de Niall.
Ella lo miró, dejando de ver la tele. Sí, lo había hecho.
Realmente, si no hubiera sido por él, aún seguiría llorando por Niall. Pero no
le iba a dar el gusto de reconocerle que sí.
-Si te interesa, ahora es Martina la que no está muy bien.
No sabía porque le había dicho eso. ¡Era Andy! Seguramente no le
importaría lo más mínimo… Pero le salió decírselo.
-¿Por?
¿Se lo decía?
-Bueno, ya sé porque. Liam me lo cuenta todo, incluso sé cosas
que tú no sabes.
-¿Ah, sí? ¿Y por qué ella está mal?
-Porque no se ha olvidado de Zayn. Josh se lo ha contado a
todos. Tranquila…
Ella lo miró cabreada. ¿Había algo que Andy no supiera? ¡Qué
rabia!
-Hablar contigo es una pérdida de tiempo.
-Has malgastado más tiempo pensando en Niall que hablando
conmigo. Así que no creo que te importe mucho hablar conmigo. Te lo pasas bien,
no importa que lo disimules.
Ella sonrió irónicamente. Si pudiera le mataba. Giró la cabeza y
volvió a mirar la tele.
-Bueno, pues sigue disimulándolo…
El chico se levantó, se la quedó mirando, se acercó a ella y la
besó dulcemente.
-Buenos días-le dijo después de hacerlo.
Ella se quedó parada. ¿Quién se creía él?
-¿Qué? Yo creo que un beso de buenos días tampoco te viene mal
de vez en cuando…
Cocó se levantó del sillón y lo besó a él.
-Ni a ti tampoco…
Una vez más quiso demostrar a Andy que a ella no la dominaba
nadie, y que si quería, podía dominarle a él.
-¿Qué pasa? ¿Aquí gana quien más provoque?-le preguntó él.
La cogió en brazos y la subió a la habitación de Mara. La tumbó
bocarriba sobre la cama, y la colocó entre sus piernas. Él estaba sentado de
rodillas. Ella lo miraba. Desde esa perspectiva le resultaba mucho más sexy.
Andy se inclinó y la besó salvajemente, mientras le cogía con las dos manos la
cara. Ella se dejaba llevar.
-Sí, aquí gana quien más provoque-le dijo ella.
Se levantó, mientras Andy la observaba, y se quitó la camiseta,
dejando ver al chico su sujetador negro. Andy le siguió el juego y se quitó
toda la ropa, quedándose en calzoncillos.
-Nada que no haya visto antes…-comentó ella.
-¿Me estás diciendo que quieres ver cosas nuevas?
-Aquí gana quien más provoque, ¿no?-y le guiñó un ojo.
Los dos, a la misma vez, se quedaron totalmente desnudos.
Besándose, se dejaron caer sobre la cama. Dejaron rienda suelta a su atracción
sexual. Pero Andy no estaba dispuesto a que ella lo dominara, la tumbó y se
colocó sobre ella. La volvió a besar agresivamente, dejando ver lo excitado que
estaba. Todo estaba siendo realmente rápido. Ambos, disfrutaban de lo que
estaban haciendo. Un juego divertido, en el que a partir de entonces, Andy no
dejó indiferente a la Topi.
Al acabar, Cocó se vistió rápidamente.
-Creo que he ganado yo, ¿no?-le dijo él, que seguía tumbado en
la cama, viendo como la chica se colocaba las bragas.
-Yo lo dejaría en empate.
Él rió.
-No te lo crees ni tú. ¿Repetimos?
-Mara debe estar a punto de llegar.
-Me van las aventuras.
Andy se levantó, le quitó la ropa interior que acababa de
colocarse y la besó. Volvieron a repetir el juego, esta vez disfrutando más de
hacer el amor juntos.
-Para, creo que he escuchado la puerta-le decía ella, mientras
Andy seguía encima de ella.
-No, ahora no.
-Para, por favor.
Pero Andy no la obedeció. Él tenía ganas de seguir, y sabía que
en el fondo ella también. Al cabo de unos minutos, se levantó. Ella sonrió.
Nunca había disfrutado de aquella manera y veía difícil que se volviera a
repetir algo parecido.
-¿Me dejas ya?
-Sí. Y creo que con esta vez queda más que claro que te he
ganado.
Ella sonrió y se vistió.
-¿No me vas a decir nada sobre lo bueno que soy en la cama?-le
preguntó, mientras seguía tumbado totalmente desnudo.
-Ha estado bien.
Y salió de la habitación. Andy no perdió detalle de la salida de
la chica. Tenía un buen culo. En cuanto a Cocó, por mucho que no se lo quisiera
decir, nunca antes había gozado tanto con un chico en la cama. Se miró a sí
mismo y sonrió.
-Qué bueno estás, Andy-se dijo.
Se levantó de la cama, cogió lo necesario para ducharse y se fue
para el baño.

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