lunes, 17 de junio de 2013

Capítulo 81: ¿J o Z?

-Hoy nos vemos en la cena, ¿no?-escribió Martina a Zayn.

Estaba harta de esperar algo de su chico y decidió ser ella quien mostrara interés. Zayn siempre tardaba en contestar a los mensajes de WhatsApp, algo que le cabreaba un poquito, pero formaba parte de la personalidad del joven y estaba empezando a habituarse a que lo hiciera siempre, aunque en momentos como ese le gustaría que mirara el móvil lo más rápido posible, ya que su impaciencia era insoportable. Eso con Josh no le pasaba... Bueno, no había hablado mucho con él por WhatsApp, pero las pocas veces que lo había hecho, siempre contestaba rápido. ¿Por qué pensaba ahora en el batería? A veces Martina se iba un poco por las ramas pensando... Pero, podría haber pensado en Harry, por ejemplo, en vez de pensar justamente en Josh... ¿No? Volvió a mirar el móvil. Nada. Zayn no se conectaba. ¿Dormiría aún? Ya eran las 13:00...

En ese instante, mientras miraba fijamente la última conexión de Zayn, Josh le habló. Casualidades de la vida, pues a Martina eso del destino no le convencía mucho.

-Nos vemos esta noche, ¿no?

¿Por qué le preguntaba a ella? ¿Por qué no lo decía por el chat en el que estaban todos? Sin saber por qué, Martina empezó a sentir que se ponía nerviosa. 

-Claro! 

-Geniaaaaaaaaaaaaaaaaaaal :).

-Jo, no quiero que llegue la despedida...

-Ya, imagino que debe ser duro despedirte de tu novio...

-Bueno, no solo lo decía por Zayn...

-Ya, pero seguro que lo que peor llevas es tener que separarte ahora de él...

¿Por qué insistía tanto? Parecía celoso... ¿Qué le importaba a él si echaba de menos a Zayn o no? Bueno, ¿Y qué hacía ella preocupándose por esto ahora? ¿Qué más le dará lo que piense Josh?

-Y de mis amigos...

-¿Me consideras amigo?

-Claro...

¿Y esas preguntas ahora? Empezaba a agobiarse.

-Jajajaja :). ¿Dónde comes?

¿Era una indirecta para invitarle a comer juntos? ¿Quería enterarse de si comía con Zayn o no? 

-En casa, con mi hermano...

-¿Álvaro? ¿El perdedor en el FIFA?

En ese momento, justamente, Álvaro entró en la habitación de su hermana. La vio contenta tecleando la pantalla de su móvil. Ya estaba hablando con su nuevo novio, fijo. 

-Uy que sonrisita... ¿Ya estás hablando con...? Em... Con...

-Zayn-le ayudó ella.

-Sí, eso.

-No me puedo creer que aún no te acuerdes del nombre de tu cuñado...

-No digas esa palabra, me da grima... Es que debería tener un nombre más común...

-Ok. Y no, no estoy hablando con mi novio...

-Ya, claro...

Álvaro le cogió el móvil y empezó a leer la conversación que estaba manteniendo con Josh.

-¡Devuélveme mi móvil!-gritaba Martina, mientras trataba de recuperarlo.

-¿Josh? ¿Cómo? ¿Me ha llamado perdedor del FIFA? Verás...

La chica vio cómo su hermano empezaba a escribir a su amigo.

-¿Qué haces? ¡Dame el móvil te he dicho!

Álvaro acabó de escribir y le devolvió el móvil.

-Toma.

El hermano mayor salió de la habitación riendo. Martina miró lo que había escrito a Josh.

<<Hey, soy el hermano, hoy en casa después de comer, que te voy a enseñar cómo juego en verdad al FIFA, listo...>>.

No podía ser. ¿Josh en su casa de nuevo? Ya le bastó la primera vez que vino con Louis a estar con su hermano... En el fondo, verdaderamente, le gustaba la idea de verle. Inconscientemente, sonrió. Se fue a la conversación con Zayn y nada, sin noticias de su chico. 

Mara cogió su mochila y se asomó al baño, donde estaba Liam afeitándose después de darse una ducha rápida.

-Liam, ahora vengo, voy a comprar unos bocatas en un chiringuito de aquí cerca, ahora vuelvo.

-Vale, ¿pero dónde comemos?

-En el sitio donde te quiero llevar, don't worry.

Liam dejó la cuchilla, y a pesar de tener aún crema de afeitar, salió del baño y besó a su chica.

-Ay, que asquerosín eres...

-Y tú qué agradecida... 

Ella sonrió y le guiñó un ojo.

-No tardo, eh...

-Vaaaaaaaaaaaaaaaaale.

Liam entró de nuevo al baño para acabar con lo suyo y Mara se fue a comprar la comida. 

Caminaba contenta, por fin había preparado una sorpresa a Liam. Nunca antes había llevado a ningún chico donde llevaría ese día al joven. Era un sitio especial para ella, y quería compartirlo con esa persona especial también.

Por fin. Zayn hizo sonreír a Martina cuando le contestó. 

-Hola nena, ¿lo dudas?

-Por fin... Hace tiempo que no sé de ti...

-Bueno, un día... ¿no?

Genial, no sabía ni cuánto hacía que no hablaban... Martina se quedó algo decepcionada.

-Sí.

-¿Te has enfadado?

-No, pero parezco una novia obsesa o algo... 

-¿Qué dices? 

-Nada, da igual...

-¿Quieres que comamos juntos? 

A Martina, de repente, se le olvidó el enfado. 

-Si te apetece realmente, sí.

-¿Cómo no me va a apetecer? Eres muy tonta, en serio. Venga, ¿llevo algo a tu casa?

La joven se acordó entonces de que después de comer Josh se acercaría a su casa. 

-No, mejor comemos fuera.

-Vale, invito yo. 

-Okey.

Martina pensaba ahora en que se perdería la visita de Josh. Le hacía ilusión verle... pero Zayn estaba por delante... Eso sí, la cosita de no poder saludarle, como mínimo, se le quedó...












Capítulo 80: Rico amanecer.

Amanece en el segundo día del año. Lo hace con un sol que encandila.

A una Topi no es el sol precisamente lo que le encandila al despertarse en una cama donde nunca antes había amanecido. Mara miraba la habitación del hotel desde el colchón, mientras Liam dormía aún. Miró la hora, las doce de la mañana. Le extrañó abrir los ojos antes que su chico. Se dio cuenta de que su madre le advirtió que antes de comer tenía que estar en casa, por eso se levantó rápido, se quitó la camiseta que Liam le dejó para dormir, y se vistió con su ropa. Se fue para el baño, y mientras se arreglaba un poco el pelo como podía, miraba al jacuzzi. Aún estaba la botella de champagne que la pareja se bebió por la noche. Cómo olvidar lo borracha que acabó... incluso no se acordaba de algunas cosas... Sí que recordaba lo borracho que estaba Liam también. Fue la primera vez que lo vio así. En conclusión, los dos estaban hechos un cuadro la noche anterior. Mara reía mientras lo recordaba, y volvía a sentir que era la chica más feliz del mundo. Cerró los ojos y suspiró. Un abrazo de Liam por detrás la sorprendió. 

-Buenos días, guapa.

La chica se giró, se miraron durante unos segundos, juntaron sus narices, y se besaron intensamente. Sonrieron.

-Ahora sí son buenos días...-le contestó ella.

-Si llego a saber que te levantas así de guapa y sonriente todas las mañanas te propongo que te vengas a Londres conmigo...

Ella sonrió. 

-Si sé que eres así de mono con tus novias me lanzo antes y no espero tanto tiempo para decirte que me encantas...

La pareja se volvió a besar.

-Oye, ¿te vas?

-Sí... Tengo que estar en casa antes de comer...

-No, me niego.

Liam la cogió en brazos y la soltó en la cama. Se puso sobre ella, sintiendo ambos el aliento del otro, y la besó dulcemente. 

-Mi madre...

-Me da igual. Yo quiero estar contigo mi último día.

-Ya, y yo...

-¿Entonces?

-Es mi madre que...

-Déjame tu móvil que lo soluciono.

Liam se despegó de su chica y cogió el teléfono de Mara de la mesita de noche. Llamó a la madre de la joven y, tras mantener una conversación larga con ella, colgó.

-¿Y...?-le dijo ella.

-¿Tú que crees? Me tengo a la suegra ganada...

Ella sonrió y lo abrazó. Le acarició el pelo y lo besó. 

-Venga, vístete que te voy a llevar a un sitio que quiero enseñarte-le anunció ella.

-¿A dónde?

-Sorpresa...

Él sonrió. Le encantaban las sorpresas.

Aroa no tuvo la misma suerte que su amiga y no se despertó al lado de Louis, pero se conformó con el WhatsApp que éste le había dejado cuando se levantó.

<<Goooooooood Morning, my love. Ayer fue precioso. Cada día me gustas más. Nos vemos esta noche en la cena con todos. No me eches mucho de menos, xx!>>.

Sonrió. Efectivamente, no tuvo el lujo de verle nada más despertarse, pero lo cierto era que ese mensaje le bastó para estar feliz todo el día. 

<<Acuérdate de traerme la sudadera, feo <3>>.

<<Of course. Después de echarle de mi colonia he dormido con ella>>.

<<¡Qué tonto eres! No hacía falta, con tu colonia bastaba...>>.

<<No, no, si no era por ti, era por mi... Aún olía a ti y era lo más parecido a dormir contigo que he encontrado...>>.

Aroa sonrió enormemente al leer el mensaje. Aaaaaaaaaaaw, ¡era tan tierno! Parecía de mentira de lo perfecto que le resultaba Louis... Reunía todas las cualidades que le volvían loca en un chico.

Cocó se levantó. Anoche fue lo peor. Al final, se fue sin decirle a Niall la verdad, una vez más. Se sintió por unos minutos capaz de soltárselo todo, pero no pudo, de nuevo, el miedo le hizo callarse. Eran tantas veces ya... No sabía qué hacer. ¿Tenía que hacer caso a Aroa y olvidarse de él para siempre? Era tan fácil decirlo... Lo había intentado ya tantas veces... Ahora venía un largo tiempo en el que no le vería, al menos en persona. Era una nueva oportunidad que la vida le daba para que Niall se fuera definitivamente de su mente. Estaba dispuesta a intentarlo. ¿Que podía perder? Nada. ¿Y ganar? Todo: volver a ser feliz, lo más importante. Solo le quedaba la cena de esa noche y bye bye Niall por un tiempo. Ciertamente le daba un poco de cosa tenerse que despedir de él, porque le amaba y le encantaba poder verle y hablar con él, aunque tuviera que esconder sus sentimientos, pero no volver a hacerlo en mucho tiempo significaba la posibilidad de  olvidarle.

-Chicas, me he levantado de muy buen rollo y espero que nada esta noche me lo quite. Operación olvidarse de Niall ON!-escribió en el chat.

-Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Nada te quitará ese buen rollo, es más, esta noche te lo aumentamos Topi!-le contestó Martina.

-Creo que esta noche la que va a tener que animaros voy a ser yo,  sorprendentemente...-dijo Cocó.

-Pues sí...-admitió Aroa.

-La que no lo está pasando nada mal es mi hermana...

-¿Y eso?-preguntó Martina.

-Pasa el día con Liam, la lista...

-Jo, esa no malgasta el tiempo...-bromeó Aroa.

-Chicas, yo iría comprando los vestidos que de aquí a poco nos veo de damas de honor...-añadió Martina.

-Que envidia daaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan-dijo Aroa.

-Te quejarás...-comentó la Topi mayor.

-No, no, no me quejo ;)

-Pues yo sí... No sé nada de Zayn desde hace algo más de un día...

-Uf, qué fuerte, ¿no? ¡Tía! No sé cómo lo vas a hacer cuando se vayan tanto tiempo allí, cari...-le dijo Aroa.

-Me gustará verte cómo estás tú también, guapita.

-Chicaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas, ¿otro pique?-dijo Cocó.

-¿Habéis nombrado a Liam? ¡Aquí estoy yo! (Tarde, pero estoy) jeje-escribió Mara.

-Hombreeeeeeeeeeeeeeeeeeee, así me gusta, que no se pierdan las costumbres Topis, pase lo que pase...-explicó Martina.

-Jejejejejeje

-Uy, que contentilla estás tú...-dijo Aroa.

-Contentilla iba anoche... ya os contaré. Mi primera vez, y no me refiero al sexo...

-No si ya, tu virgen no eres ni mucho menos...-comentó su hermana.

-Bueno, ya hablamos esta noche en la cena, os quierooooooo Topis!!!!

-Disfruta de tu Liam, nena!-le dijo Aroa.

-Y siempre con protección!!!!-bromeó Martina.

-Alaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, burra!-dijo Mara.


jueves, 13 de junio de 2013

Capítulo 79: Quedan más lágrimas.

Mara y Liam, ahora más relajados, yacían tumbados uno sobre el otro dentro del jacuzzi.

-¿Ha estado bien?-le preguntaba él.

-Perfecto, como siempre.

-Te quiero pequeñaja.

-¿Y eso que me lo has dicho en castellano?

-No sé. Creo que ya soy más español que inglés.

-No eh, que me gusta poder decir que tengo un novio británico, queda muy cool.

-Pues me estás españolizando...

La pareja empezó a besarse tiernamente. Juntos formaban algo perfecto. Sus brazos y sus piernas se entrelazaban de una manera delicada pero sexy a la vez, sus besos eran una mezcla perfecta de pasión, de deseo y de amor.

-Te quiero Liam.

-Que guapa eres...

-¿Repetimos?

Liam no le dijo nada y se puso sobre ella con cuidado. La empezó a besar, dejando rienda suelta a sus deseos. Los dos disfrutaban el uno del otro. 

-¿Sabes qué es lo mejor de todo?-le dijo Mara, interrumpiendo a su novio en un momento un poco inapropiado. 

-¿Qué?

-Que pareces inocente o aburrido, que todo el mundo dice de ti que eres calladito, tímido, pero a mi no me pareces así. 

-¿Y cómo soy?

-Perfecto. El mejor novio del mundo. 

-¿Entonces no quieres un novio tan valiente como Louis?

-No, prefiero a mi friki de los superheroes.

Y continuaron a lo suyo. 


Cocó llegó por fin a su hogar. Abrió la puerta del jardín con desgana. Abrió la de casa con más desgana aún. Subió las escaleras abatida. Uno de los peores días de su vida, si no era el peor. Miró en la habitación de Mara y vio que no estaba. Seguramente estaría gozando de lo lindo con su chico... cosa que le hizo sentirse peor. Todas las Topis disfrutando de estar pilladas y ella levando su soltería de lo peor. Empezó a llorar de nuevo, a pesar de que pensaba que no le quedaban más lágrimas por derramar. Cuando consiguió parar, cogió el móvil y explicó a las chicas lo ocurrido, sin mencionar lo que verdaderamente Niall le había pedido. Solo les dijo que no era para lo que todas pensaban.

-Jo tía...-le dijo Aroa-no llores más, no merece la pena. Tienes que olvidarte ya, es la milésima vez que te lo digo, pero es que tienes que hacerlo ya. No te sirve de nada pensar en él y tener la esperanza de que volverá algún día. Pasa página, que eres muy guapa y seguro que hay miles de chicos esperándote.

-No tengo ganas de chicos, solo de Niall...

-Venga va, anímate, tonti. Que dejes ya a Niall. Mira, ahora empieza lo bueno, porque se irán a Londres y no sabrás nada de él, tu estarás en el cole y él a miles de kilómetros de ti. Aprovéchalo. 

-Ya lo he intentado muchas veces y no...

-Pues ahora sí. 

-Además, no pararán de subir fotos de él y vídeos y yo los miraré...

-Pues no. Ya nos ocuparemos las Topis de mantenerte ocupada. Don't worry, nosotras te ayudaremos. Ahora vete a dormir, que mañana te despedirás de Niall para siempre.

-Pf... Buenas noches...

-Bona nit cari, te quiero.

-Y yo a vosotras...

A Aroa se le quedó el cuerpo fatal. Pensaba en lo mal que lo estaría pasando su amiga. Encima Mara no estaba ahí para apoyarla porque estaba con Liam... Pobrecita. Estaba tan enamorada de Niall...


Capítulo 78: Hasta que el corazón se encoge.

Durante la cena, Cocó no podía estar más impaciente, tanto, que incluso comió rápido, cosa que nunca hacía. Otra que hacía de todo por amor... Niall, en cambio, se mostraba calmado, a pesar de que le había dicho a ella que estaba aún más nervioso que Cocó. O le había mentido, o disimulaba de diez. 

Habían hablado básicamente de cómo les había ido. La chica le contó más cosas, porque de la vida del rubio casi lo sabía todo gracias a las revistas.

-¿Postre?-les preguntó el camarero.

Niall pidió que trajeran la carta para elegir.

-Bueno, no quiero ser pesada, pero, ¿cuándo me dirás eso...?

-Ah, claro. Es que... verás... no sé cómo decírtelo.

Ella sonrió.

-Venga, que me va a dar algo...

-Lo he estado pensando desde hace varias semanas... No sé, estoy incómodo porque creo que puedo mejorar una situación que... pues... no sé. Y creo que tú eres la mejor para ayudarme en esto. Bueno, es que de hecho tú eres la única que puedes hacer mejorar...

Cocó empezaba a extrañarse. Aquellas palabras mezcladas y a veces sin sentido, eran fruto de un chico nervioso, con dudas. Su actitud encajaba perfectamente con lo que la joven deseaba que le dijera.

-Venga, no te enrolles más Niall...

-A ver. 

Cocó era consciente de que era su momento.

-¿Si...?

-Pues que debes ayudarme a que Josh de el paso con Martina...

Cocó se quedó de piedra. Aquello le dolió en lo más profundo de su corazón. No fue capaz de reaccionar. Sin querer movió la cabeza negativamente. No podía creerlo. Sus ojos empezaron a ponerse rojos y llorosos. No pudo más, y sin pensarlo, al ver que el camarero traía la carta, le dijo:

-Basta con una carta, yo ya estoy llena por hoy. 

Y seguidamente, sin despedirse del chico, se marchó. No quería que viera cómo lloraba por él. Si la veía, sería evidente por qué lo hacía. Se sentía fatal, incomprendida, hundida. Él se veía genial, alegre, contento, feliz... pero, ¿ella? Ella no había sido capaz de fijarse en otro chico desde que lo había dejado con él, y ganas no le habían faltado. Sentía que desperdiciaba su tiempo esperando a tener una segunda oportunidad con él, pero es que no podía evitarlo. Mientras lloraba intensamente, suspiraba. Se sentó en un banco, mirando a la playa. No pudo evitar que se le encogiera el corazón. ¿Por qué no podía sentir de nuevo algo por ella? ¿Por qué no un segundo intento? En ese momento el corazón le palpita a una velocidad extrema y la angustia que experimenta es tan intensa que no logra controlar lo que le pasa por la cabeza. Entonces es cuando empiezan los recuerdos a pasar uno por uno por su mente. Momentos con Niall olvidados que resucitan ese día, después de aquella desilusión. ¿Era obsesión? Se le amontonan muchos sentimientos de golpe. Experimenta una mezcla de añoranza, de miedo y de odio a sí misma y a Niall. 

De repente, ve cómo ese rubio que inunda sus pensamientos, se está acercando a ella. Niall, por su parte, no sabe qué le pasa a su amiga. Se ha marchado, de repente, y parecía comenzar a llorar, ¿le gustaba Josh? No podía ser... Se sentó a su derecha, le empezó a secar las lágrimas, y cuando vio que comenzaba a calmarse, le preguntó qué le pasaba. 

Cocó no supo que contestarle. Estaba agotada. Había llorado tanto en tan poco tiempo que se sentía hundida. En la vida había llorado tanto... Incluso más que en las semanas siguientes a la ruptura con ese chico.

-Nada. 

-¿Es por mi culpa? ¿Por lo que te he dicho?

Niall se mostraba realmente preocupado. Nunca había visto así a Cocó, y no era precisamente por falta de pasar tiempo con ella... De repente, vio cómo empezó de nuevo a llorar. La joven le asustaba cada vez más. 

-Ay, Cocó. Estás fatal... ¿Qué te pasa? Va, cuéntamelo, confía en mi. No puedo verte así... Encima seguro que es por mi culpa, me siento mal...

Ella le miraba, pero se sentía avergonzada por lo que estaba haciendo y agachaba la mirada de nuevo. No podía evitar llorar y eso le hacía sentirse impotente.

-Es que...-le decía Cocó, que intentaba hablar, pero no podía, pues las palabras no le salían.

-Ven, tranquilízate y después cuéntamelo...

Niall le volvió a secar las lágrimas con sus manos. Después la cogió, la sentó encima suya y le miró fijamente a los ojos. 

-Con lo guapa que es tu sonrisa... y lo fea que te pones cuando lloras...

Cocó empezó a tranquilizarse de nuevo, aunque le costaba estar en esa situación y que Niall la viera así.

-¿Te gusta Josh?

Ella, por fin, rió.

-Creo que no, pero al menos te he hecho reír... Ya es algo...

Volvió a sonreír tímidamente. 

-¿Entonces?

La joven estaba ya más calmada y empezaba a sentirse mejor, dentro de lo mal que estaba.

-Son tonterías... Nada importante...

-A ver, nunca te he visto así, y eso que hemos compartido tiempo juntos, eh...

Esa frase terminó de matarla. Ahora Niall comprendió su actitud mejor. ¿Era por él? No podía ser... No, imposible... 

-Hey, no, Cocó no llores otra vez, por favor...

-Lo siento, es que no puedo más...

-¿Por qué? ¿Qué te pasa? No me dejes así más tiempo... Que al final voy a llorar yo y todo...

Niall la miraba con preocupación e insistía en que le contara qué le pasaba. Cocó no se sentía capaz de decirle la verdad, pero por otro lado tenía ganas de soltarlo todo y quedarse a gusto, sin tener que esconder nada más. ¿Qué debía hacer? Una Topi, con una le bastaba, sería de muy buena ayuda en ese momento... Pero estaba sola, sola delante del chico por el que lloraba porque sabía que no sentía ni un poco de lo que sentía ella por él. 

Aroa estaba tumbada en su cama. Con el móvil en la mano, ojeaba Twitter. Louis era tan mono, tan cuqui... tan... tan el chico que ella necesitaba en su vida y que ahora podía decir que había conseguido... Pero, inconscientemente, también Harry se colaba de vez en cuando en su mente. No sabía por qué, pero lo cierto es que le pasaba. Y eso después de la tarde con el de Doncaster...

<<Le acabo de poner colonia a mi/tú sudadera, crees que ha sido buena idea?>>. Ese WhatsApp hizo sonreír a Aroa. ¿Cómo un chico como él podía estarle hablando a ella? Muy irreal todo, pero le estaba pasando. Qué raro que Harry no le hubiera dicho nada a esas horas... 

-Me parece una idea estupenda. 

-¿Te vas a dormir ya?

-Según.

-¿Según qué?

-Depende de si me vas a pedir que me quede o no.

-Quédate hablando conmigo toda la noche.

-Entonces no me voy a dormir. 







miércoles, 12 de junio de 2013

Capítlo 77: Sin nada a por todo.

A Cocó de repente se le paralizó el corazón. Notó que las manos le empezaron a sudar de los nervios e intentó tranquilizarse. Mara vio su cara y en seguida dedujo de dónde podía proceder esa cara. Cocó leía una y otra vez el mensaje mientras comprobaba que efectivamente Niall seguía en línea, esperando, posiblemente, a que le contestara.

-¿Niall?

-¡¡¡Sí!!!

La hermana mayo le mostró el chat y la otra sonrió.

-Ataca.

-Voy. Jo, hacía mucho tiempo que no me hablaba...

-Ya veo... 

Mara le deseó suerte con el rubio y después Cocó se marchó para su habitación a contestar al mensaje.

<<Claro, me apetece mucho. Dime hora y sitio. Un beso!>>.

<<En el Varadero dentro de una hora, si te va bien>>.

<<Perfecto, hasta entonces, feo>>.

Se quedó un poco tristona al ver que Niall no le contestó a lo último, pero se le quitó en seguida cuando se dio cuenta de que tenía una hora para prepararse. Tenía claro que iría discreta pero dentro de eso, guapa. Se le hacía raro tener que elegir modelito para salir con Niall, pero volver a sentir esa sensación le alegró. Al fin y al cabo iba a salir con él, de noche, a solas... ¿Qué le tendría que decir? Importante era, porque sino se lo diría por chat... Se puso de nuevo nerviosa. Puso la radio, "We can't stop" de Miley Cyrus a tope, su hermana desde la otra habitación tarareándola de fondo. Definitivamente, Niall con tan poco la hacía muy feliz. Esa idea de olvidarse y no depender de él, esa noche se esfumó. 

Después de que acabara la canción de Cyrus, Mara le puso los auriculares a su móvil, se los puso en las orejas y le dio a aleatorio. "Little Things". Genial... justo en ese momento. ¿Casualidad? ¿El destino? Consideró que podría ser cosa de los segundo. Por eso, se levantó de la cama, después de que fuera su mejor amiga por un día, abrió el armario y empezó a ojear un poco qué podía ponerse. Decidió arreglar el pequeño roce con Liam.

Martina dormía. Después de reflexionar tanto y de ponerse tan negativa esa tarde, cayó rendida sobre la cama. Ese primer día del año no había sido especialmente como ella lo hubiera querido. 

Las 22:00. Vestida, bien peinada y perfumada, Cocó salió de casa y se dirigió hacia el Varadero para encontrarse con Niall. Al llegar, empezó a recordar aquel día cuando quedaron todos, el día de "Little Things" en directo. Ahí estaba su rubito. Sentado solo, en una mesa un poco apartada del resto. Al verla, sonrió. Ella sonrojó. Lo veía guapísimo, y conforme se iba acercando a la mesa, más. 

-¡Hola! Estás muy guapa...

-Gracias, tú también lo estás...

Cocó se sentó después de darse dos besos con Niall. 

-Estoy un poco impaciente...-le confesó ella.

-¿Por?

-Por lo que me tienes que decir...

-Ah, bueno. Tranquila, creo que yo estoy más nervioso que tú...

Esas palabras hicieron que Cocó tuviera aún más esperanza. No sabía si debía estar tan impaciente, si esos nervios eran normales, pero no podía evitar estar así. En el fondo, le gustaba, aunque también era consciente de que podría llevarse un chasco. 

Mara salía de casa, cogía un taxi e iba hacia el hotel donde estaban los chicos. No tendría mucha intimidad con Liam, pero le daba igual. Estaba orgullosa de sí misma porque era una de las pocas veces que estaba dispuesta a hablar después de tener una pelea con alguien, pero es que Liam le había hecho cambiar tanto...Quizás más de lo que ella se pensaba. 

Al fin, delante de la puerta de su habitación. Esperaba no haberse desplazado hasta allí para que luego Liam no estuviera en el hotel y hubiera salido a cualquier parte con los chicos... Tocó a la puerta y sintió que alguien se acercaba despacio a abrir. Por el ruido intuyó que era él. El ruido de las Nike de su chico era especial y muy Liam.

-¿Si?

-Soy Mara.

Se abrió la puerta. Liam sonrió, lo que hizo que también ella lo hiciera y abrazara a su chico.

-¿Qué haces aquí, tonta?

-Como no podías venir tú he decidido venir yo...

De nuevo sonrieron compenetrados. Esta vez, el abrazo no bastó y lo acompañaron con un beso.

-Lo siento, a veces soy un poco tonta...

-No digas eso... Venga, pasa...

-¿Estás solo?

-Sí.

Mara y Liam entraron a la habitación. Ella se sorprendió al ver el lujo que tenía. 

-Jo, menudo hotel, ¿no?

-Y hay jacuzzi... 

Mara rió al ver cómo Liam utilizó un tono picarón al decírselo.

-Es un buen sitio para celebrar la reconciliación, ¿no?-insistía el chico.

Ella sonrojó.

-No tengo bikini...

-¿Y? Desnuda... no es comunitario, eh...

-Ay, Liam...

-¿Qué? ¿Me vas a decir que te da vergüenza ahora de repente?

-No, pero... no sé.

-Va, que solo nos hemos enfadado una tarde, no un año...

Ella rió. Liam la cogió en brazos y la llevó hasta el baño. La colocó dentro del enorme jacuzzi y se empezó a desnudar. Después de quedarse desnudo, volvió a coger a su chica y la empezó a desnudar, hasta dejarla en ropa interior. Seguidamente, se metió con ella en el jacuzzi y lo encendió. 

-Venga, que me basta que te quedes en ropa interior...

Ella le besó.

-Venga, quítamelo...-le dijo ella, señalándole el sujetador. 

-Si van a ser así todas las reconciliaciones, estoy dispuesto a firmar donde sea para enfadarnos cada día...



lunes, 10 de junio de 2013

Capítulo 76: ¿Segura?

21:00. El primer día de 2014 parecía acabarse. 

Cocó, tras cenar, decidió entrar en la habitación de su hermana, que seguía encerrada en su habitación. Llevaba allí horas después de haber pegado el portazo tras tirar el móvil al suelo. Intuía que su enfado giraba entorno a Liam, pues otra razón no encontraba. Tocó la puerta y seguidamente la abrió con cautela.

-¿Mara?

Entró en la habitación y volvió a cerrar la puerta con cuidado. Al avanzar, vio que su hermana estaba tumbada en la cama, mirando hacia la ventana.

-¿Qué te pasa? ¿Por qué no has bajado a cenar?

-No sé.

Cocó notó en la voz de Mara que había llorado. Se puso en lo peor, llegando a pensar que quizás lo habían dejado Liam y ella.

-¿Has llorado?

-Sí.

La mayor decidió tumbarse al otro lado de la cama, abrazando a su hermana.

-Cuéntamelo, va. 

-No quiero.

-Venga, no me seas muy Mara y suéltalo. 

-Que no, que no me apetece hablar.

-Bueno pues haz lo que quieras. 

Cocó se levantó de la cama y se dirigió hacia la puerta.

-He discutido con Liam-dijo finalmente, antes de que a la morena le diera tiempo a salir del cuarto.

-¿Qué ha pasado?

La mayor volvió a acercarse a su hermana, pero esta vez se sentó delante de ella, en el suelo, para mirarle a la cara mientras ésta le explicaba lo ocurrido.

-Menuda tontería...

-Ya. Pero es que no sé.

Cocó no la entendía y se lo hizo saber con su cara.

-Me he tumbado mirando a la ventana y he empezado a pensar en cuando vino por la noche, se coló por ella y dormimos juntos, cuando me hizo lo de las notitas y nos fuimos a la heladería...

-¿Y...?

-Pues que ya no me hace nada de eso.

-Ay, Mara, que tiquismiquis eres... Pobrecito. 

-Es que puede parecer una tontería pero últimamente todo con él es un poco monótono.

-¿Por?

-Por lo que te he dicho. Parece que ya no hacemos algo distinto ni me prepara sorpresas porque ya sabe que me tiene ganada, que como somos novios no tiene que hacerme nada para conquistarme...

Cocó rió.

-¿Qué pasa?

-Perdón, es que no sabía que tuvieras un lado tan romanticón... Luego me decías a mi con Niall...

-Ya, bueno...

-No seas tonta y llámale. Sabes que te quiere mucho y que a lo mejor no te prepara sorpresas de esas que tu necesitas porque no quiere ser pesado. Tú siempre has defendido que no quieres a alguien lapa en tu vida y ahora me estás diciendo que necesitas más de Liam, ¡pues decídete! 

-Ya.

-Venga, que ya haces drama de todo...

-Gracias Cocó.

-De nada, tonta...

Mara se levantó, Cocó también y se abrazaron. Hacía tiempo que no lo hacían de una manera tan efusiva. A veces, entre hermanas, esas charlas vienen bien. 

Aroa y Louis tenían que despedirse hasta el día siguiente. Ahora estaban en la puerta de la entrada del piso de la chica.

-Mi última noche aquí...-le dijo él.

-Ya...

-No quiero irme ahora...

-Ni yo que te vayas. 

-Algo bueno hay en que me vaya...

-¿El qué?

-Podré hablar con Eleanor...

Aroa no pudo evitar sonreír. Él se acercó a ella y le dio un beso en la comisura de los labios. A ella le supo a poco y le besó intensamente. 

-Hasta mañana, Louis.

-Hasta mañana, guapa.

Ella se apoyó en la puerta, y él fuera de la casa ya, le cogió de la mano a la chica y se la quedó mirando dulcemente.

-Que guapa eres y que bien te queda mi sudadera.

-Llévatela.

-No, te la regalo.

-Pero es que ya no huele a ti, y era lo más guay de ella...

Louis sonrió.

-Bueno, me la llevo hoy y te la doy mañana, ¿Vale?

-Vale. ¿Me das otro besín?

-Todos los que quieras...

La pareja se besó durante unos minutos. A continuación, Aroa se quitó la chaqueta y se la dio al chico, que se fue, dejando a la joven, una vez más, mirando por la mirilla como bajaba su chico las escaleras.

-¿Y tú qué tal con Niall?-le preguntaba Mara, prolongando la conversación con su hermana.

-Mal, osea, bien. Pero como amigos. 

-¿Y eso es bueno o malo?

-Malo, pero bueno.

-Cocó, decídete tú también...

-A ver. He decido que si no estamos juntos es por algo, que quizás cometimos un error al empezar a salir tan rápido, sin planear las cosas y sin pensar en que llevar una relación a distancia sería muy difícil, y que probablemente ahora sería más fácil que antes. Pero yo creo en el destino y no quiero seguir empeñándome en forzar las cosas. Si tiene que pasar algo más entre nosotros de nuevo, ya pasará, y sino, será porque no estamos hechos para estar juntos.

-Pedazo reflexión.

Las hermanas rieron.

-Mientras estés bien...-le dijo la menor.

-Lo estoy. Aunque dais envidia cada uno con su chico...

-Bueno, ahora nos toca a nosotras...

-Ya... Aún así...

La vibración del móvil de Cocó interrumpió la conversación entre hermanas. Un mensaje.

<<Hola Cocó, ¿Te apetece tomar algo esta noche? Tenemos que hablar. Un abrazo, Niall.>>


Capítulo 75: Y tras la espera...

15:00. Martina se daba una ducha. Solía hacerlo por la mañana, pero realmente estaba cansada horas antes y decidió posponerlo para la noche. ¿Y por qué se estaba duchando ahora? Uno de esos bajones que suelen inundar muchos días en los adolescentes había decidido quedarse con ella. Por eso, Martina había decidido ponerse bajo la alcachofa de la ducha, dejar que el agua corriese por su cuerpo y dejar que esa sensación le hiciera olvidarse de ese bajón temporal. Quizás estaba así porque la regla le vendría dentro de un par de días, pero lo cierto era que después de salir de la ducha, de secarse y de ponerse algo cómodo, aún seguía un poco pesimista. ¿La razón? Zayn. Ella pensaba que era una chica liberal y de esas novias que se agobian si su pareja está mucho tiempo pendiente de ella, pero no. Él era su primer novio y ese día se estaba dando cuenta de que necesitaba más atención de la que pensaba. Llevaba desde por la mañana al despedirse sin saber de él. Sus amigas hablaban por WhatsApp contando los planes que tenían con sus novios, excepto Cocó, y tal vez también Aroa, que pretendía convencerlas de que Louis y ella no eran novios aún, pero ella no podía hacerlo porque su chico no le había mandado ni un mensaje. Trataba de decirse a sí misma que parecía una estúpida teniendo un bajón por eso, pero quisiera o no, estaba un pelín deprimida. ¿Pensaría Zayn tanto en su chica como ella en él?

En ese mismo instante, Mara hablaba por teléfono con Liam. La de cosas que se hacen por amor... Ella detestaba hablar por teléfono, pero lo cierto era que si al otro lado de éste estaba esa voz tan agradable para ella, le daba igual tener que tirarse las horas muertas con un aparato electrónico en la oreja.

-A mi también me gustaría ir a verte... pero no puedo. Nos lo han prohibido...

-Pues Louis ha ido a ver a Aroa...

-¿Qué? 

-Sí...

-Pues se va a meter en un lío si se enteran los managers.

Mara estaba empezándose a cabrear.

-Joder Liam... Podrías arriesgarte un poco, ¿no?

-No puedo, lo sabes.

-Sí, lo sé. Pero hace tiempo que no haces nada por mi.

-¿Te parece poco estar en Mallorca? No lo hago precisamente por otra razón que no sea estar contigo...

-Ya, claro... Pues si no vas a venir a verme, ¿qué haces en la isla aún?

-Parece que te encanta que discutamos, joder.

La joven se sorprendió cuando escuchó que Liam estaba empezando a hablar mal. No lo hacía a menudo.

-No, no me gusta. Pero es que ellos ni siquiera salen y mira...

-Louis es de una manera y yo de otra. Si quieres que tu novio haga ese tipo de cosas sal con él, no conmigo.

Y al acabar de decir eso, Liam colgó. Ni un "adiós", "nos vemos" o el típico "i love you" con el que siempre el joven acababa las conversaciones que tenía con su novia. Mara tiró el móvil al suelo.

-¿Qué haces? ¿Eres estúpida?-le decía Cocó desde su habitación, después de escuchar el ruido del teléfono al caer.

A Mara no le salió otra cosa que levantarse de la cama y cerrar la puerta de un portazo. Estaba cabreada. Lo peor es que no sabía si con Liam o con ella misma. Probablemente con él. No le gustaba nada esa pasividad típica del chico. Era demasiado tranquilo, muy ordenado en todos los aspectos. A ella le gustaba improvisar, él necesitaba tener estructurado su día a día, y en muchas ocasiones eso a ella le ponía nerviosa. ¿Y ahora qué? ¿Debía llamarle? ¿Debía esperar a que él lo hiciera? Sí, eso es, el que tenía que disculparse era él.

Lejos de todas esa atmósfera negativa, Aroa esperando a que Louis acabara de subir los tres pisos y pudiera darle ese "postre".

Ahí estaba. Tras un "riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing", el postre. El chico, antes de saludar, sonrió al verla, le apartó el pelo, se inclinó sobre Aroa para acercar los labios a los suyos, y convertió ese beso en un saludo. Ese beso resultó para la chica, que se dejó llevar, una mezcla entre lo dulce y lo intenso.

-Guau-dice ella al apartarse, tras más de un minuto.

-¿Qué?

-Que besas muy bien.

-Tú también.

Ella se sonrojó. Esa vez era ella quien llevaba la iniciativa, se acercó a él y lo besó dulcemente, mientras Louis la envolvía entre sus brazos. 

-Bueno, ¿qué pasa? ¿que desde que hemos dado el paso no te inspiro tanta confianza y me dejas en la puerta de tu casa?´

Aroa a veces ni si quiera se enteraba de lo que él le decía después de besarse. Era como si la hipnotizara. 

-Anda, pasa-dice finalmente.

Louis la cogió de la cintura y se fueron para la habitación de la joven. Se sentaron en la cama y empezaron a ponerse mimosos. La complicidad que había entre ellos era brutal. 

-No me reconozco-le dijo él de repente.

-¿Eh?

-Eso, que no me reconozco.

-¿Por?

-Porque no he sido nunca tan cursi ni tan ñoño con una chica.

Ella sonrió. Ese comentario hizo que se sintiera especial. Los dos se miraron y sonrieron.

-Seguro que tú lo eres con todos...

-¿Cómo?

-Sí. Fijo que con Zayn y Harry eres igual de mona.

La chica estaba encantada con esa situación. A pesar de considerarse inferior a él, ese momento le gustaba, pues le hacía olvidar de lo pequeña que se sentía cuando estaba con Louis.

-¿Qué? ¿No me dices nada?

-Disfruto viéndote así...-le dijo ella, sacando la lengua.

-¿Eso significa que me afirmas que eres igual con ellos que conmigo?-insistía Louis, que empezaba a mostrarse un poco cabreado.

-¿Tú que crees, tonto? 

Aroa se mordió el labio inferior y sonrió. A Louis le encantaba cuando hacía eso y no pudo resistirse a cogerla de los cordones que colgaban de su sudadera, a acercarla a él y a besarla de nuevo. 

-Oye, mi sudadera...

-¿Ahora te das cuenta?

-Es que solo me ha dado tiempo a mirarte los labios...

La chica rió.

-Que bien sales de ciertas situaciones...

-¿No me ha quedado romántico?

-No, te ha faltado que fuera creíble.

-Eh, no cambies de tema, ¿qué haces que aún no me la has devuelto?

-Ay, perdona. ¿Te la doy a ti o se la mando para Manchester a Eleanor a que te la lave?

Esos piques eran típicos en ellos. Ambos disfrutaban con ellos, y se estaban convirtiendo en algo necesario. Louis, al sentir las palabras de la chica, cambió la cara y se puso serio.

-Eso no ha tenido gracia...

Aroa dejó de reír.

-Lo siento...

Louis volvió a reír.

-Tonta.

-¡Imbécil!

Los dos sonríen. Se sienten felices. Ha tenido que pasar mucho tiempo para que pudiesen disfrutar de ambos de esa manera. En eso mismo piensa ella en ese momento.

-Ha merecido la pena esperar.

-¿Para qué?

-Para qué no, por ti. 

-Por fin sacas tu lado ñoño, ya comenzaba a pensar que la habías gastado toda con los otros dos...

-¡Qué fácil estropeas los pocos momentos cursis que te regalo!

Ambos sonríen. Se vuelven a besar. No es el último beso de la tarde, pues se quedan juntos durante todo el día, hasta que anochece. Los dos, independientemente, piensan en lo bien que se sienten al lado del otro. Inconscientemente, abrazados, piensan en qué será de ellos de ahora en adelante.