lunes, 22 de julio de 2013

Capítulo 97: Enamorados.

-Oye, ¿y eso que has contestado a un tweet de Cocó?-le preguntaba Liam.

Los chicos volvían a estar en el estudio, pero decidieron tomarse un rato libre para comer algo.

-Hey, aquí traigo patatillas, ¿alguien quiere?

Josh acercó la bolsa a Niall primero, el chico cogió un buen puñado y después las pasó a Liam, que cogió la bolsa directamente.

-¡Me las quedo!

-Eh...-protestaba Josh.

-¡Comparte!-gritaba Harry, que ese día se encontraba más alegre.

Empezaron a coger locamente patatillas, a robarle la bolsa a Liam, y todo eso provocó una pelea de comida. Louis no participó, sorprendentemente. Liam de vez en cuando lo miraba de reojo. Aunque ya todos sabían el lío amoroso que tenía en la cabeza, él era el que sabía más a fondo cómo se encontraba. Después miraba a Harry. Era la cara opuesta. Nunca lo había visto así, aunque le recordaba a cuando estuvieron la última vez en Mallorca. ¿Estaría contento porque probablemente Louis no saldría con Aroa? Si era así, le parecía un poco mal. De repente decidió no darle más vueltas al asunto, al fin y al cabo esas cosas no le afectaban a él. Pero sí a la banda... Entonces se acordó de la pregunta que al final Niall no le había contestado, pues Josh les interrumpió. Aprovechó que los demás estaban hablando sobre no sabía qué, menos Niall, que al final había conseguido la bolsa de patatillas. Liam se acercó a él.

-Oye, no te voy a dar.

Liam sonrió. 

-Que no, que no quiero. No me has respondido a la pregunta de antes.

-¿Cuál?

-La de Cocó.

-¿Eh?

-Que por qué le has contestado el tweet.

-¿Y a qué viene la pregunta?

-No sé, curiosidad.

-Estaba mirando su Twitter y vi que me había twitteado y dije: uy, vamos a contestarle...

-Que simpático. Siempre me he dicho que si algún día lo dejo con Mara quiero seguir llevándome tan bien como ellos dos.

-Tú nunca lo dejarás con Mara...

-Eso espero. ¿Por qué lo dejasteis vosotros?

Niall nunca hablaba mucho del tema. No le gustaba hablar de temas que le entristecían, y ese era uno de ellos. Liam intuyó que no quería hablar de eso.

-Da igual... No importa que me lo cuentes.

-Por la distancia.

-Bueno, eso me lo imaginaba... Voy a por algo de beber, estas patatillas me dan sed.

Niall observó cómo su amigo se levantó y se fue para una máquina de bebidas cercana a ellos. Agachó la cabeza. Vio una piedra en el suelo, la cogió y empezó a juguetear con ella con la mano en el suelo. 

Por fin se encontraban. El jardín de la casa de Cocó era el testigo, una vez más, de otro reencuentro entre la pareja. La chica se agarró muy fuerte a Niall. No quería soltarlo nunca. Se hubiera quedado allí, así, toda su vida. Olía como siempre. Si algo le encantaba de él era que nunca había cambiado de perfume, al menos desde que ellos salían. Niall, por su parte, la sintió como nunca. Sabía lo que tenía que decirle, pero no sabía cómo. Acariciaba su pelo rizado, jugaba con él mientras se abrazaban efusivamente.

-Te quiero Niall.

-Y yo...

Cocó se despegó de él y le miró a la cara. Que ojos... Que lunares... Que pecas... Y su sonrisa... Entonces se detuvo. ¿No sonreía forzadamente?

-¿Te pasa algo?

Niall dejó de sonreír. ¿Era ese el momento de lanzarse, de soltarlo todo? No quería. Se quedaría así, mirando a su chica a los ojos toda la vida. Incluso se conformaría con hacerlo el fin de semana que había decidido acercarse a Mallorca a estar con ella, y a hablar seriamente. 

-Sí, pero ya hablaremos de eso... Ahora quiero disfrutar el fin de semana contigo.

Cocó conocía ese tono. 

-¿Subimos a mi habitación?

-Ya te subo yo.

Niall la cogió en brazos y entraron a la casa.

-¿Viviana? ¿No estás? Bien, ¡porque voy a hacer con tu hija lo que llevo queriendo hacer desde la última vez que visité esta casa!

Cocó le tapó la boca a su novio antes de que soltara algo más. De repente, se escuchó un ruido en la cocina. Seguidamente, la madre de la joven salió de la cocina.

-Hola Niall, veo que estás muy bien, que el viaje no te ha afectado ni nada...

Niall se quedó de piedra. Soltó rápidamente a su novia y se puso exageradamente colorado. Se llevó la mano a la boca y empezó a morderse las uñas y a sonreír. Cocó lo miraba. Le encantaba cuando se ponía así de nervioso...

-Mamá, no le hagas caso...

Entonces Cocó cogió de la mano a Niall y lo llevó para arriba. Llegaron a su habitación y se sentaron en la cama.

-Dios, que vergüenza Cocó...

Niall seguía mordiéndose las uñas.

-Tranquilo, seguro que no lo ha escuchado...

-Ya, claro...

-Venga, tonto. ¿Qué estabas deseando hacer conmigo?

-Algo que ahora no haré...

-Aún no me has dado ningún beso...

Niall se acercó a ella, se quedó mirándola unos segundos a los ojos, sonrió, ella hizo lo mismo, rozaron sus narices, y la besó. No hubo lengua. Fue corto. Niall la acercó más a él, y entonces la besó más efusivamente. Con lengua. Fue largo. Sabía que quedaban pocos besos de esos entre ellos.

-Niall, me preocupas...

-¿Eh?

-Que te has puesto otra vez como en el jardín...

-Da igual, no me hagas caso.

-¿Lo hacemos? Tengo ganas.

Niall sonrió. Esa si que no era forzada... Esa vez fue ella quien lo besó. Sin duda, un beso muy cálido. Niall le levantó un poco la camiseta y le empezó a tocar suavemente la barriga. Ella se quitó la camiseta. Mientras, los besos no paraban. Niall seguía acariciando su barriga. Entonces decidió que era el momento de subir más arriba. Sabía que ese sujetador, probablemente, lo desabrocharía por última vez, por siempre. 

-Hey, ¿quieres?

Niall se dio cuenta entonces de que estaba en el estudio, y de que había estado sumergido en amargos recuerdos mientras Liam cogía la bebida.

-Sí.

-¿Te pasa algo?

-¿A mi? No...

Liam no le dio mayor importancia.

-Voy a ver si estos quieren...

Se volvió a levantar, dejando de nuevo a Niall solo.

-Cocó... No quiero que te enfades por lo que voy a decirte, ¿me lo prometes?

La pareja, tumbada en una hamaca del jardín de la casa de la Topi, comía un helado. Era una preciosa noche de verano. Cielo estrellado, sin luna, oscura, con una fina brisa, un olor delicado a Jazmín... 

-Depende, si me dices que no te ha gustado la pizza que he hecho, entonces me enfadaré...

Cocó se dio cuenta de que su chico hablaba en serio. En ese momento se acordó de todos esos momentos durante el fin de semana cuando veía a Niall mal, le preguntaba qué le ocurría y él le decía que ese no era el momento...

-Ha llegado el momento, ¿no?

Era la última noche que Niall pasaba allí. La mañana siguiente cogía un avión. Ese avión recorrería esa maldita distancia, la única culpable de que Niall tuviera que decirle aquello a su novia.

-Creo que tenemos que dejarlo...

Cocó sonrió.

-Niall, va...

-Voy en serio Cocó.

-¿Qué dices? Va Niall, ya sabes que no me gusta que bromees con eso...

Niall cogió su mano. A Cocó se le encogió el corazón y se le hizo un nudo en la garganta. Notó como su respiración se ralentizaba.

-Lo siento, de verdad.

Cocó tragó saliva. No sabía cómo actuar. ¿Tenía que enfadarse? ¿Tenía que cabrearse con él? Nunca le habían dejado, nunca había tenido novio antes...

-No lo entiendo Niall.

Niall la miró a los ojos. Notó cómo le brillaban.

-No sé llevar una relación a distancia. No me gusta. Es que no sé qué más decirte Cocó, de verdad. Esto me está costando mucho...

-A ver, ¿hablas en serio? Pero si todo iba bien... Es decir, el Viernes lo hicimos, estos días hemos estado mejor que nunca, yo he disfrutado mucho, y tú... Yo creo que tú también.

-Porque estoy enamorado de ti, ya lo sabes.

-¿Entonces? Es que no me cabe en la cabeza Niall...

Niall suspiró.

-Cocó, estos días han sido geniales, igual que siempre, pero no me basta.

Los ojos de la joven empezaron a enrojecerse. No podía creer lo que le estaba pasando. No entendía a Niall. Nunca se hubiera imaginado que aquello que le tenía que decir fuera que la dejaba. 

-¿Cómo que no te basta?

-Lo paso mal allí. Cuando hablo contigo me pongo fatal, es como si me faltara algo y siento que es mejor que no estemos juntos. 

-¡Pero si me acabas de decir que estás enamorado de mi!

-Y es verdad, pero es que a veces pienso que soy capaz de olvidarte y así no pasarlo mal. Porque estoy con los chicos y no soy el Niall de siempre... Me gustaba cuando me reía con los demás, de las tonterías de Louis, cuando disfrutaba estando en Irlanda... Pero no lo hago porque estoy demasiado ocupado echándote de menos.

-¿Y te crees que yo no me pongo mal? Pero yo siento que luego cuando nos vemos de nuevo merece la pena. Me conformo con pasar un fin de semana contigo cada dos meses, porque yo realmente estoy enamorada de ti. 

-¿Crees que no lo estoy yo?

-No lo sé. 

-¿En serio? ¿Con todo lo que he hecho por ti?

Cocó se limpiaba las lágrimas mientras recriminaba cosas a Niall. Suspiró. Trató de tranquilizarse. Intentaba comprender al chico, pero en ese momento no podía. Sentía que su vida ahora mismo no tenía sentido sin él. 

-Cocó, no quiero que discutamos. Te quiero mucho, de verdad, y sé ahora mismo lo mal que estarás y todo por mi culpa, pero es que quiero que sepas que yo estoy igual. Aunque pienses que tú estás peor porque he sido yo el que ha tomado la decisión, yo estoy tan mal como tú. Estoy haciendo daño a la chica a la que amo, nunca lo había hecho, pero es mejor para los dos, estoy seguro, y si no estuviera seguro de ello, no estaría hoy destrozándote a ti y también a mi. 

Niall dejó de jugar con la piedra. Miraba al suelo. De repente, vio como una lágrima cayó al suelo. Hacía tiempo que no recordaba cosas como aquellas.


 

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