Y para acabar el colegio aquel Jueves,
Filosofía. Cocó y Aroa se miraron con desgana.
-No puedo, te juro que me voy a
dormir...-le decía Aroa.
-Va, una hora, solo una hora más...-le
contestó-.Bueno, vale, yo tampoco me siento con fuerzas como para soportarlo,
pero...
En ese momento entró el profesor. Las
dos amigas volvieron a mirarse.
-Joder, es que no se retrasa ni un
minuto-se quejaba Aroa, mirando su reloj.
-¿Has trabajado el texto?
-¿Qué texto? ¿Había algún texto?
-Sí... Uno de... Bueno, yo tampoco lo he
trabajado y no sé de qué va...
Las dos Topis rieron a la vez. Poco les
duraría la risa, la clase que les esperaba iba a ser intensa.
El profesor hablaba, explicaba, pero
pocos en la clase escuchaban. Aroa se esforzaba, pero se veía incapaz. Miraba a
su amiga y veía que ella sí parecía atender. La envidiaba. Ella solo podía
tratar de abrir los ojos lo máximo posible para que no se le cerraran. El sueño
que tenía era insoportable, y sentía que de un momento para otro se dormiría.
Ojalá pudiera ir al baño a mojarse un poco la cara... Entonces vio como Cocó la
miró y se rió. Ella la miró también.
-¿Qué pasa?-le susurró.
-Nada, que estás muy graciosa. Para de
abrir exageradamente los ojos que se te nota aún más...
Aroa sonrió. Media hora más, solo media
hora más. Suspiró.
-Por cierto, ya te vale, no me has dicho
que anoche estuviste hablando con Harry...
Aroa la miró de reojo. ¿De qué estaba
hablando?
-¿Eh?
-Eso.
-No sé de qué me hablas tía...
-Da igual. Si no quieres decírmelo...
-Que no, que te lo diría, pero hace
mucho que no hablo con Harry.
En ese momento, Cocó se acordó de que el
último mensaje que el chico le había enviado no lo había visto.
-Bueno, yo solo he visto que te había
mandado un mensaje y que aún no lo habías leído, pero supuse que era porque
estabais hablando...
-¿Me ha mandado un WhatsApp?
-¡Sí!
Aroa, sin pretenderlo, sonrió.
-Pues no lo he visto...
-Claro, estás tan ocupada releyendo la
conversación con Louis y machacándote...
-Chicas, por favor, separadas-interrumpió
el profesor.
Ambas se miraron y sonrieron
tímidamente. Cocó cogió un lápiz de su estuche y le escribió un mensaje en la
mesa: "Dale una oportunidad, la merece."
Aroa suspiró y con un gesto le dio a
entender que se lo pensaría. En realidad, no podía ocuparse de otra cosa que no
fuera pensar en Louis. Se quedó dormida y no pudo seguir hablando con él,
aunque, mirándolo bien, hizo bien, seguro que Louis se quedó con las ganas de
tratar más el tema.
"Solo quiero llegar a casa y hablar
con Louis."
"Eso no quita que no puedas hablar
con Harry."
"Creo que ahora es más importante
lo otro."
"Como siempre..."
"RRRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIING",
el timbre de la felicidad.
Mara, antes de ponerse a comer y a pesar
de que solo disponía de media hora para hacerlo, cogió el móvil y escribió a su
chico.
<<Me ha salido genial! Tengo
muchas ganas de hablar contigo. Te quiero.>>
Sabía que Liam no vería el mensaje en
ese momento, pues estaría liado de nuevo en el estudio. Cocó le sirvió el plato
de pastel de carne.
-Ánimo, tú puedes...-le dijo, después de
ver la cara de asco de su hermana al servirle la comida.
-Que asco.
-Hay cosas peores...
-Y tú tan pesimista como siempre, a ver
cuando cambias.
Las dos hermanas empezaron a comer.
Mara, a un ritmo más lento y siempre con un gesto de disgusto al comer el
pastel.
-Creo que te vendría bien que Andy
viniera a casa, así verías que hay tíos más allá de Niall...
Cocó la miró de reojo, pero no le
contestó.
-Oye, pues hacéis buena pareja...
La mayor siguió sin contestar. Mara
decidió no insistir, odiaba la actitud de su hermana. Estaba impaciente por
hablar esa noche con su madre para tratar el tema de Andy. Al principio la idea
no le convencía, pero poco a poco estaba convencida de que estaría bien
conocerle y tenerlo en casa una semana. Estaría entretenida con ese loco, eso
sin duda. Y, por qué no, su hermana podría despejarse un poco.
Desde que Cocó le dijo lo del mensaje de
Harry, Aroa no podía esperar más para llegar a casa y poder echarle un vistazo
a WhatsApp. Al leer el mensaje, se quedó extrañada. Aquellas palabras de Harry
no le cuadraban del todo. ¿A qué venía aquello ahora? Además, aquellas palabras
no parecían salir de aquel chico tan mono, tan caballero y educado...
<<Hello sexy girl. Me he enterado
de lo de Louis... Déjalo, no sabe apreciar a una chica como tú. Yo sí sabría
hacer las cosas bien, no como ese inútil. No malgastes el tiempo con él y vente
conmigo. Me tienes loco y lo sabes. Tú y yo nena. Piénsalo>>.
-¿Harry?
El chico tardó un par de minutos en
contestar.
-Hola Aroa... Antes de que digas nada,
estoy avergonzado... Anoche me bebí un par de cervezas y esta mañana me he
encontrado con esto... Ni siquiera me acuerdo de cuando te lo mandé... Sorry...
-Es que no pareces ni tú...
-Ya, lo siento.
-Da igual.
-¿Todo bien por allí?
-Sí, muy bien.
-Me alegro por ti.
-Bueno, ya sabes lo de Louis...
-Sí. Louis se lo contó a Liam, Liam a
Niall, y luego Niall nos lo ha contado a todos...
-Joder, veo que las noticias vuelan por
allí...
-Somos una familia...
Aroa dudaba de ello, y más después de
que Harry le hablara de esa manera de Louis en aquel mensaje.
-Otro día hablamos, me reclaman en el estudio,
xx!
-Adiós Harold!
-Me encanta cuando me llamas así...
-:)
-Guapa.
-Guapo.
Aroa sonrió. Ese chico seguía teniendo
algo que le gustaba. A parte de ser un pivón indiscutible, le gustaba la manera
como la trataba. ¿Por qué ahora estaba pensado en él? No podía recaer ahora...
-Tía, le he hablado...
Aroa se llevó las manos a la frente.
-Cocó, no, ahora no...
-Joder, es que ya no podía más...
-¡Cuéntamelo todo!
-Sí, lo contaré por el de las Topis.
-Vale... Pero sigo pensando que no
deberías haber hecho eso...
A pesar de todo lo que su amiga le
decía, ella estaba feliz, había vuelto a hablar con Niall.
-Me gustó mucho que me contestaras...
-Es que lo vi y dije: ¿Cocó? No puede
ser...
-¿En serio lo viste? ¡Pero si había
miles de chicas twitteándote!
-Ya... Pero justamente vi el tuyo.
-Que casualidad...
-Jjajajajaja sí... Oye, me encantaría
seguir hablando contigo, pero ahora estoy ocupado.
-Don't worry, debería habérmelo
imaginado.
-No te preocupes, siempre me alegra que
me hables. ¡Un beso a tu madre!
¿Y para ella no había beso?
-Otro para la tuya :]
¡Pues para él tampoco! Aunque para lo
que le iba a afectar a él...

No hay comentarios:
Publicar un comentario