Reventada acabó Aroa después de acabar varios trabajos que tenía atrasados del colegio. Pero por fin acabó. Ahora solo quería hablar con Louis y saber de él. Seguramente estaría con los chicos, siguiendo con la celebración del cumpleaños de Harry. Se levantó de su silla, cerró los libros, su estuche y se dejó caer en la cama. Suspiró. Que difícil le estaba siendo todo aquello... Justo cuando parecía que iban a empezar algo bonito, después de tener que esperar tanto tiempo en gustar a Louis, aparecen las dudas de él. Pero si al final todo salía bien, merecía esperar. No le importaba si tenía que sufrir algo más, porque ya bastante mal lo había pasado anteriormente. Pensó en Zayn, en aquella noche en la playa. En lo bien que lo pasaba meses después con Louis, siendo mejores amigos. En el lío que tuvo con Harry. Quizás lo mejor de esas cosas fue que aprendió. Siempre, después de que pasara algo de eso, sacaba la conclusión de que el que realmente le hacía sentir esas mariposas en el estómago era Louis. Todos los errores que había cometido le habían servido para darse cuenta de que ningún chico le hacía sentir lo que ese joven de Doncaster.
Las dos hermanas habían llegado de comprar. Abrieron la puerta del jardín, avanzaron, y abrieron después la de la casa.
-Bien, por lo menos no nos ha montado una fiesta-dijo Cocó.
-Ahora es cuando entramos y empieza la música a sonar y nos reciben los nenes con un: ¡SORPRESAAAAAAAAAA!
Cocó la miró de arriba a bajo. Mara sonrió.
Entraron en casa.
-¡Ya hemos llegado!-gritó la pequeña.
Y a continuación, Andy salió de la cocina. No llevaba el pipo morado, ni la camiseta de tirantes, ni los vaqueros. No llevaba nada, excepto unos boxers bastante ajustados azul marino. Las chicas se miraron entre ellas de reojo, con sorpresa. Fue una cara con la que se daban a entender que aquello no podía estar pasando, y menos a ellas.
-Lo siento chicas, he cogido unas patatillas, me moría de hambre...
-No...No...Tra...Tranquilo, como si estuvieras en casa-le dijo Cocó.
-Creo que lo de "como si estuvieras en casa" lo tiene bastante en cuenta...-le susurró al oído.
Andy se volvió a sentar en el sofá y siguió mirando la tele. Al ver que las hermanas seguían delante de la puerta, petrificadas, se giró hacia ellas y les dedicó una sonrisa conquistadora. Lo peor es que, aunque en ese momento querían matarlo, esa sonrisa las conquistó.
-Bueno, vamos a ir preparando la cena-dijo Cocó, ahora más tranquila y sin tartamudear.
-¿Qué cenamos?
-Hamburguesas-le contestó la mayor.
-Genial, yo la quiero con queso, cebolla, huevo y si puede ser con un palito de estos que se pinchan y ponen una aceituna, es que me encantan...-explicó, sonriendo.
Aquello no podía estarle pasando a ellas. No era posible... Las dos hermanas le devolvieron la sonrisa y al girarse, resoplaron. Se fueron para la cocina a preparar la cena.
-Genial...-comentó Cocó.
-Oye, yo no sabía que este tío era así...
-¡Es que no le conoces de nada! Y nos lo metes en casa...
-Oye, que tú hasta hace unos minutos estabas encantada...
-Normal, el chico está digno de admirar, pero vamos, que si llego yo a saber que es así... Te puedo asegurar que este no pisa la casa.
Las chicas escucharon un ruido. Andy estaba detrás de ellas.
-Tranquilas, era una broma. Sentaos vosotras que hago yo la cena, es lo menos que puedo hacer estando aquí de ocupa...
¿En serio? ¡Ese chico era tan raro! ¿Había estado escuchando lo que habían hablado? ¿Había escuchado a Cocó decir que estaba digno de admirar? La mayor se sonrojó y fue la primera en irse de la cocina, avergonzada. Algo le decía que efectivamente ese chico las había escuchado. Mara se quedó.
-No lo vas a hacer tú solo...
-Que sí, ya me las arreglaré...
-Que no, además, no sabes ni donde están las cosas...
-Tú tranquila, ya lo averiguaré. Tú hazme un favor: coge el móvil y contesta a Liam, que está muy pesado preguntándome que si estás ocupada, porque no le has contestado...
Mara sonrió y se sonrojó. No le gustaba hablar sobre Liam con Andy. No tenía la suficiente confianza con él, y además él era siempre tan lanzado que la incomodaba.
-Va...Vale.
Andy le sonrió. La misma sonrisa del sofá. Mara estaba dispuesta a rogarle que no le sonriera de esa manera porque le ponía nerviosa. Le intimidaba. Andy cogió un delantal que había y se lo colocó. Mara se lo quedó mirando. Era realmente cómico ver a un chico en calzoncillos y con delantal. Pero, sorprendentemente, le hacía muy sexy. El chico empujó delicadamente a la Topi, echándola de la cocina y cerró la puerta. Después la abrió un poco y vio que Mara seguía ahí.
-Venga va, guapa, confía en mis dotes culinarias.
Y volvió a sonreirle.
Martina cenaba sola en casa. Sus padres estaban en una cena con unos amigos y su hermano no sabía dónde se había metido. Se había hecho un plato de arroz a la cubana. Estaba sentada en la cocina, un poco de bajón. Zayn no le había vuelto a hablar, y Josh tampoco. Que suerte tienen algunas... Mara enamorada de Liam y viceversa, Aroa a punto de empezar con Louis, o al menos lo parecía, y Cocó... Bueno, al menos tenía al pivón de Andy en casa. Y, además, por lo que le había contado, ¡en calzoncillos! Joder, si es que tendría que haber convencido a las hermanas Topis de quedarse en su casa a dormir... Pero no, su plan se basaba en cenar sola en casa y comerse el coco pensando en todos los problemas que tiene. Al menos, a primera vista, parecía que no le vendría ninguno más... Pero estaba realmente equivocada... Su móvil vibró. Las Topis, fijo. Lo cogió, miró la pantalla, y vio el nombre de Josh. Sonrió. Trató de esperar unos minutos más, para no parecer una desesperada, pero no lo consiguió, sus ganas la vencieron.
-Heeeeello!
-Hola!
-Cómo va?
-Muuuy bien-mintió Martina.
-Me alegro.
-Y tú?
-Genial, aquí con todos.
-Qué hacéis?
-Nos hemos venido a casa de Niall y ahora Louis y Liam juegan a la Play, llevan así toda la tarde...
-Y no te aburres?
-Un poco, pero me he acordado de ti, de cuando fui a jugar con tu hermano y al final acabamos corriendo por aquellas calles a ensuciarnos la cara de chocolate...
-Ay, sí, fue muy bueno... Al final me ganaste haciendo trampas...
-Llamas trampas a hacerte cosquillas?
-Sí, tengo muchas...
-Ya, lo pude comprobar...
-Bueno, ya te pillaré yo a ti algún día para ver si tienes cosquillas...
-Cuando quieras.
-Cuando puedas tú.
-Yo siempre puedo. Tengo la agenda algo llena, pero no estoy tan "encarcelado" como los otros cinco. Los músicos tenemos mucha más libertad...
-No lo sabía.
-Pues ya lo sabes ;)
-Lo tendré en cuenta!
-¿No me vas a pedir que vaya contigo a Mallorca?
-Estás invitado, claro que sí :)
-Me lo pensaré ;)
-Estás deseándolo.
-Y tú.
-Nah, eres tú el que has propuesto el plan.
-Y tú la que me has invitado a ir...
-Pura presión tuya...
-Entonces ya no voy...
-Pues vale! Me da igual...
Mara podía oler desde su cama la comida que estaba preparando aquel pivón en calzoncillos y delantal. Olía realmente bien. Su estómago rugió con fuerza. Tenía hambre. Pero no le importaba comer, estaba hablando con su chico.
-Y qué tal Andy?
-Genial, lo tengo abajo esclavizado haciéndonos la cena en calzoncillos...
-Ay, es verdad! Se me olvidó decirte que es bastante caluroso...
-Ahora entiendo porque se ha venido en Febrero... Llega a venir en Agosto...
-No le hubiera dejado ;)
-Y eso? Crees que podría enamorarme o qué?
-No, solo por seguridad ;)
-Seguro que si tú vienes con él no hay de qué preocuparse...
-Te echo de menos babe.
-Y yo a ti...
-Bueno, te dejo que cenes tranquila con el chico calzoncillos, yo me voy a tomar algo con estos...
-Disfrutad mucho y pórtate bien!
-Tranquila... Tú también.
-Puedes estar tranquilo :) Por cierto, dile a Harry que le he felicitado por Twitter, pero como seguro que no lo habrá visto, felicítale de mi parte!
-Okey. Te quiero guapa!
-Y yo, hablamos mañana!
Cocó entró en la habitación de su hermana.
-¿Crees que nos ha escuchado cuando hablábamos en la cocina?
-Seguramente.
-No... ¡Que yo he dicho que estaba bueno!
-No lo has dicho así exactamente...
-Ya, pero no es tonto...
-Bueno, con un poco de suerte, igual no se sabe el significado de "digno de ver" en castellano-le dijo, sonriendo, y salió de la habitación para ir a ver qué tal iba todo por la cocina.
Los chicos ahora estaban disfrutando de la noche en un pub, en el mismo donde Harry cogió aquel pedo días antes. Si de algo estaba seguro él, es de que no bebería tanto, o al menos apagaría el móvil antes de hacerlo. Niall había decidido soltarse y ya llevaba una buena encima. Las cervezas que estaba bebiendo allí, se sumaban a las de su casa, y eso le había hecho estar un tanto ebrio. Todos observaban cómo se liaba a una morenaza de ojos azules que llevaba bastante tiempo coqueteando con él.
-Este no pierde el tiempo...-comentó Josh.
Todos rieron.
-Menudo pedo lleva encima... Mañana ni se acordará-comentó entre risas Louis.
Josh recibió un mensaje.
<<Vale, lo admito, no me da igual. Por mi puedes sacar un billete de ida a Mallorca, sin vuelta, y venirte mañana mismo a casa ;)>>.
Sonrió. Cada día veía que la cosa mejoraba con Martina y eso le hacía feliz.
Louis estaba en ese momento sentado en un banco. Pensaba en sus cosas, ajeno a lo que ahora estaban comentando los demás. Reflexionaba sobre lo que le había dicho Harry. ¿Y si de verdad necesitaba un viaje a Mallorca para darse cuenta de que a la que quería era a Aroa? Ella misma se lo dijo. Y, además, a todo eso se sumaba la frase de Johnny Depp que le dijo Liam. Pero sabía que ahora no podía hacerlo, no se lo permitían. El problema es que él mismo notaba que sus ganas aumentaban, y que de cada vez echaba más de menos a Aroa.
-Chicos, mañana me voy a Mallorca, ¿alguno se viene?-anunció Josh.
-Que suerte, ojalá pudiéramos, cabrón...-le dijo Liam.
-¿Y por qué vas?-le preguntó Zayn.
-Me voy a ver a Andy...-ironizó.
Todos podían imaginarse a lo que iba...
Mientras, en casa de Mara y Cocó, acababan de cenar.
-Estaba buenísima...-le dijo Mara.
La mayor prácticamente no había hablado en toda la cena. Estaba algo avergonzaba y aún se preguntaba si Andy había escuchado aquello. Estaba totalmente cohibida. Cada hora que pasaba ese individuo en su casa, le servía a ella para darse cuenta de que tenerlo allí una semana no era una buena idea. Debería haberlo pensado antes...
-Bueno, chicas, me vais a tener que perdonar, pero voy a arreglarme... Las cosas las podéis dejar así, que yo mañana por la mañana las recojo...
-Ah, no, tranquilo, esto lo arreglamos las dos, demasiado has hecho ya...-le dijo Mara.
-Bueno, pero mañana hago yo también la comida.
El chico se levantó de su silla, sonrió y subió las escaleras.
-Menos mal que no sale de fiesta en calzoncillos...-murmuró Cocó.
-¿Quieres ser más amable con él? ¡No te ha hecho nada!
-Me pone nerviosa esa sonrisita que nos pone siempre.
-Ya, es un poco intimidante...
-Encima sabes que va en calzoncillos y es como... ¿De qué vas?
-Y porque no le has visto cuando se ha puesto el delantal...
Cocó abrió los ojos como platos.
-¿En serio?
-Te lo juro.
-¡Menuda estampa!
-Me hubiera encantado que hubieran estado aquí Aroa y Martina...
-Menudo show...
Las hermanas rieron. Parecía que por un momento a Cocó se le había olvidado lo de la cocina y dejó atrás su vergüenza. Al rato, bajó Andy. El perfume que llevaba inundó la casa. Cualquier chica con dos dedos de frente, si por al lado suya pasara un chico así y con ese perfume, se lanzaba a su cuello. Al menos así pensaban Cocó y Mara. Además, llevaba un modelito casual muy mono. Unas nike, que en un principio a Mara le recordaron a Liam, vaqueros largos, un jersey azul marino muy mono, y su pelo hacia arriba. Bastante atractivo y con un sex apil bastante importante.
-Bueno, vendré tarde, pero no borracho, podéis dormir tranquilas...-bromeó.
-Disfruta-le comentó Cocó.
-Lo haré-le contestó él, guiñándole un ojo.
-¡Pásalo bien!
-Gracias Mara.
El chico se dirigió a la puerta y la cerró. Cocó y Mara se miraron entre ellas.
-Joder, que bien huele...-dijo la mayor.
-Y qué bueno está el cabrón...
-Qué modelito...
-¿Y su pelo?
-Por cierto, ¿se ha llevado llaves?
-Oooooops...
Cocó se levantó rápidamente de su silla, se fue hacia la puerta, cogió las llaves y salió corriendo de casa. Casi alcanzando la esquina de la calle, vio a Andy.
-¡Andy!-gritó.
Él se giró. En un primer momento no sabía quién era, pero luego se dio cuenta, conforme Cocó se fue acercando a él, de que era ella.
-Toma, las llaves, que nosotras estaremos durmiendo cuando llegues...-le explicó algo fatigada.
-Ah, gracias...-le dijo él, y volvió a sonreír.
Inexplicablemente, Andy rodeó por la cintura a Cocó, acercó sus labios a los de la chica, sonrió de una manera extremadamente sexy, sacando un poco la lengua, y la besó con ganas.
-Olvídate de ese Niall, estás muy buena como para tener que perder el tiempo pensando en él, créeme, estás muy digna de ver, como a ti te gusta decir-le dijo, mirándola de arriba a bajo y deteniéndose en sus pechos.
Y así, dejando allí a Cocó, dobló la esquina.

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