viernes, 19 de julio de 2013

Capítulo 94: Solo es el principio.

Tras hablar un poco de cómo les había ido el día, Mara le recordó que tenía que decirle algo.

-Es verdad, se me había olvidado.

Entones ella pensó que tampoco sería tan importante, o al menos para él.

-Verás, Andy te ha empezado a seguir para que le conozcas un poco mejor, porque quiere pedirte un favor. Bueno, él y yo...

-No entiendo...

-Tú le conoces un poco, ¿no?

-Bueno, sí, ya sabes... Sus keeks y eso...

-Ya. Bueno, pues que tenía pensado irse a Mallorca una semana, y me lo dijo. Me propuso ir juntos, pero le dije que no podía. Además, este se va a ir cada noche de fiesta y ya sabes que yo unos días vale, pero ya... Y entonces yo le dije que a lo mejor a ti no te importaba que se fuera a tu casa, en vez de tener que pagar para dormir en un hotel. 

Mara no daba crédito a lo que su chico le estaba pidiendo. ¿El loco de Andy una semana en casa? Ay cuando le contara a Aroa todo...

-¿Qué me dices? Entendería que no quisieras... Tienes a tus padres y tendrás que pedirle permiso y eso... 

-Bueno, lo preguntaré, pero no sé si es buena idea...

-Solo quiero que sepas que si fuera a tu casa no es de esos que se presentan a las tantas bebidos ni nada. Cuando sale no bebe, y se sabe comportar, de verdad. Sabe lo que tiene que hacer en todo momento.

-Ya, pero... No sé... Bueno, ya te diré cosas. ¿Cuando vendría?

-Este fin de semana.

¿Bromeaba? ¿Dentro de dos días?

-Bueno, yo lo consulto.

-Pero, cariño, si no te apetece, solo me lo tienes que decir. Te entendería perfectamente.

-No, a mi no me importa. Entiendo que teniendo aquí a la novia de su mejor amigo...

-Bueno, tú piénsalo y pregunta...

-Hombre, facilitaría las cosas si tú también vinieras...

-Sabes que no puedo... Si no iría.

-Jo. Bueno, mantengo la esperanza de que me quieras dar una sorpresa...

-Ojalá pudiera, aunque creo que tengo tantas ganas de verte que no podría aguantar y te lo diría...

Mara suspiró. Liam la escuchó.

-Ya queda menos.

-Esto de no saber cuando será la próxima vez que nos veamos es horrible...

-Ya lo sé, pero hay que tener paciencia.

-Es que a veces pienso que no nos veremos nunca...

-No digas eso, claro que sí.

-Ya, pero tengo esa sensación...

-Ya hemos pasado casi un mes separados, no es poco, eh.

-Pero nos queda mucho más, ¿verdad?

-Ni yo lo sé.

-Liam, te tengo que dejar, tengo que ducharme y aún no he estudiado para el examen...

-Tranquila. Te quiero.

-Y yo, mucho.

Ninguno de los dos quería colgar, pero Mara fue la que procedió. Suspiró. Casi un mes ya... Realmente le estaba costando, pero si se ponía a pensar, un mes era mucho. No podía soportar no saber cuando volvería a ver a Liam. Tenía ganas de besarle, de abrazarle, tenía mono de champán. 

Liam se quedó pensativo nada más bloquear el móvil. Añoraba a su chica, a su rubia. Suspiró. Ojalá pudiera irse con Andy... Pero no podía y lo sabía, lo que le hacía sentirse impotente. Tenía tantas ganas de tenerla en frente...

<<Me voy a duchar, aunque recuerda que es una bañera. El champán tendrías que ponerlo tú... ¿Qué me dices?>>.

Liam sonrió. Louis, que le miraba desde una butaca, en frente suya, notó cómo le brillaban los ojos a su amigo. ¡Qué cara de embobado! Seguro que estaba hablando con Mara... No soportaba lo tonto que se ponía...

-Eh, tú, cambia la cara, panoli. 

-Y tú de forma de ser. Así te va, más solo que la una, queriendo a Aroa como la quieres...

-¿Y tú qué sabrás?

-Déjalo, es inútil hablar contigo cuando estás así.

<<Oferta tentadora, pero tendrá que esperar. Valdrá la pena, ya verás, xx>>.

Louis entonces se acordó de Aroa. Había estado tan liado con la banda ese día que se había olvidado por completo de ella. Aunque, para Eleanor sí que había tenido tiempo... No había parado de pensar en la escena de la noche anterior. Se sentía aún fatal. 

-Hola Aroa :)

Por fin. Aleluya. La Topi cerró los ojos y sonrió. Se dijo a sí misma que debía calmarse. Esa noche se resolvería todo, o eso esperaba.

-Por fin Louis!

-Lo siento.

-Da igual, yo también podría haberte hablado, pero no quería molestarte.

-Nunca me molestas ;)

-No me digas estas cosas, que me lo creo.

-Tendríamos que hablar...

-Ya...

-¿Tú qué quieres hacer?

-Louis, ¿en serio me estás preguntando esto?

-No sé... No hemos hablado de eso...

-Sí, dijimos que en cuanto lo dejaras con Eleanor que empezaríamos nosotros a salir...

-Ya, pero no es tan fácil.

Aroa no entendía porque ahora de repente Louis le dijo eso. ¿Tenía dudas? Empezó a ponerse algo nerviosa. El corazón le latía bastante más deprisa de lo normal. 

-¿El qué?

-No sé. Empezar algo sin estar cara a cara...

-Pero yo creo que debemos intentarlo, no quiero quedarme con las ganas de saber si habría funcionado o no...

-Ya.

-¿Entonces?

Aroa sentía que Louis no era el mismo. 

-Louis, pasa algo más, te conozco.

-No, no pasa nada más.

-Dímelo.

-En serio, es eso.

-Pues no te creo.

-Créeme, de verdad.

-Louis, me estoy empezando a mosquear. No me digas que no hay nada más porque no, te conozco más de lo que crees.

-No quiero hablar de esto ahora...

-¡Pues no me hubieras hablado! 

-Pero si no te hubiera hablado te hubieras enfadado.

-¿Me estás diciendo que me estás hablando por obligación? 

-No, no es eso.

-Louis, no te apetece hablar, ¿no? Pues ya está. Háblame cuando verdaderamente te apetezca saber de mi.

-Hola Aroa :)

-¿Qué haces?

-Me apetece saber de ti.

-Louis, te contradices.

-No. No quiero hablar del tema Eleanor, pero quiero hablar contigo.

-¿Entonces lo que te pasa tiene que ver con Eleanor?

-Aroa... Otro día hablamos de eso.

-Vale. A ti no te apetece hablar de Eleanor, pero a mi no me interesa hablar de algo que no sea eso. Hasta otro día.

-Vamos, Aroa, no te enfades ahora...

-¿Que no me enfade? ¡Eres un imbécil!

-Aroa, estás dramatizando demasiado.

-¿Que dramatizo? A ver, Louis. Ufff...

-Ponte tranquila. No quiero que nos enfademos, te lo juro. Esto está siendo ya demasiado difícil. Quiero tu apoyo.

Aroa no sabía cómo actuar. Estaba tan ilusionada con todo y ahora... Louis le estaba escondiendo algo, y podía intuir que probablemente era que sentía aún por Eleanor. 

-Sigues queriendo a Eleanor, es eso, ¿verdad?

-Claro que la quiero, llevábamos mucho... Creo que es normal.

-Sí, pero yo me entiendo.

-Mejor lo dejamos, no quiero seguir así contigo. Ya pasó una vez y no quiero una segunda...

-Pues yo creo que es tarde ya...

-Bueno, pues zanjemos el tema. 

-No podemos zanjarlo si no me dices toda la verdad, Louis. Creo que es lo más justo, y si me quieres algo creo que me merezco saber qué te pasa. Ayer antes de hablar con ella estabas dispuesto a empezar algo conmigo después de dejarlo con Eleanor, y después de hablar con ella empiezas a dudar... Creo que es comprensible que yo me cabree así. 

-Sí, es normal. Pero creo que también puedes entender que ahora tenga la cabeza en dos partes diferentes del mundo. Pienso en ella, en lo mal que la vi, en cómo me echó de casa, en cómo lloraba, y luego pienso en ti porque me gustas mucho. Pero si te digo toda la verdad, no sé si esto funcionará, más que nada porque aún siento por Eleanor. No sé al cien por cien que es contigo con la que quiero estar.

Aroa empezó a llorar mientras leía lo que Louis le escribía. Lo que se imaginaba... No sabía qué contestarle. No sabía qué hacer ahora. Nunca se había enfrentado a algo igual o parecido. Intentaba respirar hondo, pero le era imposible. Sus lágrimas aumentaban por momentos. Necesitaba a alguien que le apoyara. O estar sola. No lo sabía.

-¿Aroa?

-Lo siento. Es que no sé qué decir.

-Yo no pensaba que esto pasaría, te lo juro.

Aroa se mordía el labio inferior. Le temblaba. Se puso sobre la cama, bocabajo, tapándose el cuerpo con el edredón y la cabeza con la almohada. Allí, permaneció llorando hasta que se quedó dormida. Louis no durmió en toda la noche.




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