lunes, 29 de julio de 2013

Capítulo 105: Tan solo amigos.

-Dios, estoy reventada-comentaba Cocó.

-Tengo moratones por todo, gracias a alguien...-se quejaba Aroa, dirigiéndose a Andy.

-Deberías haberte puesto conmigo, no contra mi...-le contestó él.

-Sí, hubiera sido mejor, sino no te hubieras llevado la paliza que te has llevado...-bromeaba Cocó.

Habían estado una hora jugando al paintball. Como ellos solo eran cuatro, se juntaron con otros seis. Cinco contra cinco. En un equipo, Andy y Cocó, junto a otros tres desconocidos, y en otro, Mara y Aroa con otros tres que no conocían. 

-¿Y ahora?-preguntaba Andy.

-¿Qué pasa? ¿No has tenido suficiente?-le preguntó Cocó.

-No, soy un chico duro... Podría haberme pasado otra hora jugando...

Las chicas se miraron entre sí y rieron.

-¿Qué? ¿Impresionadas?

-Nos has machacado porque en nuestro equipo solo había chicas, si hubiera estado Liam...-le decía Mara.

-Hemos ganado porque estaba yo, los demás no han hecho nada...

Cocó lo miró de reojo y resopló. Suficiente había tenido ya con haberse tenido que poner con él en equipo como para que ahora alardeara todo el rato de la victoria. Le hubiera encantado perder, ciertamente. Andy se quitó todas las protecciones. Se quedó en calzoncillos, como el día anterior. Lo volvió a mirar de reojo. Escuchó cómo su hermana y su mejor amiga comentaban el cuerpazo de Andy. Aroa era la primera vez que lo veía así, tan descubierto y deseaba que no fuera la última. Cocó seguía mirándolo... La verdad es que estaba bastante bien, pero ya está. Su prepotencia hacía que todo aquello no tuviera valor para ella. Si supieran aquellas dos lo de la noche anterior... Prefería no contarlo... De lo contrario, empezarían a especular que le gustaba y no le apetecía que eso ocurriera.

Lo cierto es que de alguna manera u otra, en esos dos días no había tenido tiempo suficiente para pensar en Niall. La visita de Andy le estaba beneficiando, aunque ella no se diera cuenta. 

-¿Merendamos en alguna cafetería?-propuso Mara.

-Sí, me muero de hambre-contestó el chico.

-Por mi sí-dijo Cocó.

-¿Te apetece o no, Aroa?

-Sí.

Mara notó que la chica no estaba muy convencida, pero no le dio mucha importancia.

-¿Can Joan de s'aigo?-propuso la menor.

-¡Perfecto!-contestó la hermana.

El chico sonrió y Aroa se fue a cambiarse. Andy intuía que la Topi no estaba muy bien desde que la vio antes de empezar a jugar, y que después del paintball seguía igual. 

Mientras, Martina y Josh paseaban por el paseo de Son Verí, donde semanas atrás se besaron por primera vez Zayn y ella. Se acordó de ello cuando se pararon en la zona de los bancos, donde exactamente pasó aquello con el de Bradford. Encima, Josh le invitó a sentarse en el mismo banco.

-Mejor nos vamos a aquel...-le dijo ella.

-¿Por? A mi me gusta este...

-Bueno, vale...

-No, no. Da igual, mejor al que a ti te gusta.

Se levantaron y se fueron al que Martina había dicho. Sonrieron. El chico la invitó a que se sentara encima de él y ella aceptó. Martina después se apoyó en su pecho y le cogió de la mano.

-Hueles muy bien-le dijo él.

-Tú también.

-¿Dónde me vas a llevar a cenar esta noche?-le preguntó el chico.

-Oye, ¿no se supone que el chico es el que lleva a la chica?

-Cuando te vengas a Londres podré hacerlo...

Ella rió. De repente, la imagen de Zayn se le vino a la cabeza. Sus labios tan cerca de los suyos... El contacto... El beso... Retiró su cabeza del pecho de Josh. ¿Por qué en ese momento tenía que acordarse de Zayn? Zayn era pasado, o tenía que serlo.

-¿Te pasa algo?-le preguntó él.

-No, no...

Él sonrió y la besó. Ella se sintió rara. Inevitablemente, comparó el beso que le acababa de dar Josh con el de Zayn, y ese no tenía ni punto de comparación con el de hacía unas semanas. Trató de disimular ante el joven y volvió a apontocarse en su pecho. Suspiró y miró hacia el mar. Con lo bonito que podía ser estar ahí con Zayn... Pero no, estaba con Josh, y se sentía fatal por no sentirse bien a su lado. 

-Me encantas-le dijo él.

Ella sonrió y miró a los ojos al joven, que la volvió a besar. Aquellos gestos le estaban empezando a parecer un tanto molestos. No estaba cómoda, pero quería tratar de estarlo.

Anochecía y ellos dos seguían allí, mirando la preciosa puesta de sol que aquel paseo le brindaba. Acaramelados, observaban cómo el sol se escondía. 

-Nunca he visto una puesta de sol tan bonita...-admitió Josh.

-Es preciosa...

-Como tú...

La miró a los ojos y volvió a besarla. Martina se sentía fatal. Trataba de seguirle, pero sentía que si él seguía así tendría que pararle. No podía sentirse más mal. Aquel chico era encantador, la valoraba, se esforzaba... Pero ella no era capaz de hacer lo mismo con él. Tenía la mente y el corazón en Londres, con Zayn.

-¿Vamos a cenar?-le propuso ella.

-Okey. 

Louis miraba su reloj. Ya eran las nueve de la noche y Aroa no le había llamado. Pensaba en la llamada de por la mañana, en lo tonto que había sido y en lo que podría decirle cuando hablaran esa noche. Cual tonto, había esperado todo el día a que anocheciera. Tenía la televisión encendida, pero en realidad solo miraba la tele por mirar, no la escuchaba, no le prestaba atención a American Dad. Pensaba en Aroa. Desde hacía unos días era ella la que ocupaba su mente, dejando atrás a Eleanor. No sabía por qué, pero su ex novia había dejado de aparecer en su vida. Quizá Harry y Liam habían ayudado. Cabía la posibilidad de que Aroa, tal y como ellos le habían dicho, era su presente y su futuro, no Eleanor. Si pensaba que ya no debía estar con ella desde que empezó a imaginarse a Aroa como algo más que una amiga, debía ser porque ya no estaba enamorado de Eleanor y podría empezar a estarlo de la Topi. 

Mientras él pensaba en Aroa, después de haber pasado la tarde en Palma tras la cafetería, ella cenaba con Andy, Mara y Cocó en un restaurante del centro. Observaba su plato de comida, sin tener ganas de comerlo. El chico, que estaba en frente suya sentado, devorando su plato de espaguetis, la observaba. Seguía pensando que le pasaba algo. 

-Tengo que ir al baño, sorry-dijo Mara.

-¿Te acompaño?-bromeó Andy, sonriendo.

-Eres tan tonto...-le contestó ella.

-Venga, que te acompañe Cocó...-comentó él.

-Vale, yo también tengo que ir.

Las dos hermanas se levantaron, dejando a medias su plato, y se dirigieron al baño, dejando solos a Aroa y Andy, tal y como el joven apuesto quería.

-No creo que tarden mucho, así que tienes cinco minutos para explicarme qué te pasa-le dijo él, hablando un tanto rápido y dejando ver su fluidez hablando en español.

Aroa levantó la vista de su plato y miró a Andy. ¿Cómo sabía que le pasaba algo? ¡Si a penas la conocía!

-Nada...

-No quiero repetirme mucho, pero tenemos poco tiempo y quiero saber porque desde esta tarde estás así...

-¿Y por qué te interesa?

-Soy un cotilla...

-Ya veo.

-¿Me lo vas a decir o no?

Aroa volvió la vista al plato y finalmente, cogió una patata frita y se la llevó a la boca. Repitió un par de veces el gesto y después empezó su hamburguesa. Mientras, Andy la observaba sonriendo. Cuando lo notó, ella dejó de comer.

-¿Puedes parar?

-¿Qué pasa?

-Me pone nerviosa que me miren mientras como...

Andy pensó que aquella Topi era realmente interesante. Esa noche la notó aún más guapa.

-Y a mi que no me digas qué te pasa.

-Es que no quiero darle importancia a lo que me pasa.

-Bueno, déjalo, igualmente sé lo que te pasa...

-Ya, claro, y por eso preguntas, ¿no?

-Es que será algo de Louis, y quiero saber qué es exactamente... 

Aroa dejó el tenedor sobre la mesa, sorprendida. Lo miró. ¿Cómo sabía que lo que le pasaba tenía relación con Louis? Ese chico era tan misterioso... Sabía reconocer que le encantaba que Andy le estuviera insistiendo, interesándose en ella. Un chico tan guapo, sexy y atractivo no se interesaba por ella todos lo días...

-¿Vas a seguir sin decírmelo?

-No, solo estoy haciendo tiempo para que vengan estas dos y nos interrumpan. ¿Lo hago bien?

Una chica que le plantaba cara... Una chica con tanto carácter, guapa e interesante no se enfrentaba a él todos los días...

-Bastante bien. Pero cuidado, que las mando a pagar y se te acaban las excusas... 

Ella sonrió. Por fin sonreía, pensó él. Tenía una sonrisa bastante bonita.

-Bueno, pues como eres tan listo, adivina tú solito lo que me pasa y no me preguntes más-le contestó ella, sonriendo intencionadamente.

-Que mal te sientan las derrotas al paintball...-le dijo él, sonriendo y guiñándole un ojo.

Mara y Cocó volvieron del baño. Los cuatro siguieron cenando y Andy se quedó con las ganas de saber qué le ocurría a la Topi.

¿La llamaba él? No, seguro que estaría a punto de llamar ella. ¿Qué le pasaba? Se estaba volviendo loco por una tontería... Eso nunca le había pasado... Hasta que llegó una chica normal y corriente y lo cambió. Louis estaba realmente impaciente. Quería escuchar su voz, que ella insistiera en que quería verlo... Necesitaba hablar con Aroa. Eran las diez de la noche y aún no le había llamado. ¿Estaría esperando a que él la llamara? Esa noche se estaba volviendo loco... Entonces pensó en una canción que últimamente Aroa ponía mucho en Twitter y que tantas veces él había escuchado solo porque ella la publicaba. "Awake all Night" de Cody Simpson. No eran las 2:15 de la madrugada, como en la canción, pero le estaba pasando algo parecido a lo que cantaba Cody. 

Josh y Martina llegaron a casa de la chica después de cenar. El chico cogía el avión en dos horas, y debía irse si no quería tener problemas en el aeropuerto por falta de tiempo. Se detuvieron en la puerta, sin abrirla

-Bueno... Me ha encantado estar contigo Josh...

-Y a mi, ha merecido la pena el viaje, ¿no crees?

-Sí.

Josh notó que no ella no estaba muy segura con su respuesta. De hecho, no la había notado receptiva en ningún momento del día, tan solo quizás un poco cuando abrió la puerta y se encontró con que había ido a verla desde Londres. 

-¿Me darás alguna sorpresa tú?-le preguntó él.

Martina no quería mentir más y no sabía qué contestarle para no tener que hacerlo más.

-Claro, algún día las Topis iremos a veros.

Josh miró al suelo. Supiró. No insistió. La miró y le sonrió. Ella le devolvió el gesto. Ambos notaron que el otro sabía lo que pensaba del otro. Las palabras sobraron. Se fundieron en un fuerte abrazo. 

-Lo siento, no debería haber venido a forzar algo que...

Martina le tapó la boca.

-No digas eso, me ha encantado. Nadie ha hecho algo así por mi y necesitaba sentirme querida. Tú lo has logrado y te lo agradezco. 

Él sonrió.

-Tienes un amigo para lo que quieras.

-Y tú una amiga. Te quiero Josh.

-Y yo a ti.

Y la amaba, pero no tenía ninguna opción. Se abrazaron, hasta que vieron que el taxi que llevaría a Josh al aeropuerto llegó.

-Gracias otra vez, de verdad. 

-A ti por acogerme así. Dale un beso a todas las Topis de mi parte y diles que si hubiera podido, hubiera ido a verlas.

-Tranquilo, se lo diré.

Sonrieron y volvieron a abrazarse. Él sentía el impulso de besarla, pero sabía que no debía hacerlo.

-Adiós guapa.

-Adiós Josh.

El chico se subió al taxi, saludó a Martina desde dentro del vehículo y se fue. Inmediatamente, a la chica se le vino a la mente Zayn. Tenía que olvidarse de él, aquello ya no era sano.




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