sábado, 20 de julio de 2013

Capítulo 95: Ebrio.

<<Suerte con tu examen de Mates, babe. Esta noche hablamos, xx>>.

Levantarse así daba gusto. Mara cogió su mochila y se fue para el colegio encantada, con una sonrisa reluciente. 

Mientras, en la casa de su chico, alguien decidió abrirse un poco.

-Por fin Louis... Pues no sé qué decirte...

El mayor suspiró. Se tocó el pelo, el cual estaba un poco revoloteado ese día, y tapó su rostro con las manos.

-¿Quieres un consejo?

-Hombre, te lo he contado todo por algo...

-Johnny Depp dijo una vez que cuando amas a dos personas, tienes que elegir la segunda, porque si realmente amaras a la primera no te hubieras enamorado de la segunda.

Louis se quedó pensativo. Realmente estaba echo un lío.

-No puedo creerme que estés así-dijo Liam.

-¿Por?

-Porque eres Louis, pensaba que estas cosas no te afectaban... Aunque ahora lo entiendo todo.

Louis se quedó extrañado.

-Aunque quieras aparentar que no sientes nada y que tú eres un hombre y no te van las ñoñerías y todo eso, tú eres el primero que eres sentimental. 

Louis sonrió. Liam también.

-Venga, vamos a echarnos un FIFA, que te veo con ganas.

-¡Me pido el Barça!

-¡Cabrón! 

Las Topis estaban en el patio aquel Jueves. Mara acababa de contarles todo sobre la visita de Andy.

-¿Cómo? No puede seeeeeeeeeeeeeeeeeeer...-gritó Aroa.

-Sabes que mamá no te dejará-interrumpió Cocó.

-Ya he hablado con ella.

-¿Y? ¿Qué te ha dicho?-preguntaba nerviosa Aroa.

-Que se lo pensará... 

-Aroa, no te hagas ilusiones, no vendrá a casa un chico como él...

-¿Cómo es según tú?-preguntó un poco molesta la hermana pequeña.

-Fiestero, golfo... ¿Sigo?

-No es así.

-Ah, ¿y cómo es? Dímelo tú que le conoces tanto...

-Chicas, a ver, calmaos...-interrumpía Martina.

-No le conozco, pero sé cómo es Liam y no creo que Andy sea así.

-Adelante, convence a mamá, esto podría ser muy gracioso. 

-No entiendo porque te molesta que venga Andy.

-Es que no va a venir... Y me molesta porque sí, porque no me gusta ese chico.

-Pero si está tremendo...-interrumpió Aroa.

Al ver la cara de la mayor de las Topis bajó la mirada y se disculpó.

-Será mejor que me vaya, tengo que estudiar para Mates.

-¡Suerte Topi!-exclamó Martina.

-¡Suerte Payne!-gritó Aroa, mientras Mara se alejaba de ellas.

-Y tú, estás volviendo a pagar tus problemas con tu hermana y no deberías hacerlo-le dijo Martina.

Cocó le dedicó una mirada desafiante.

-No me quiero meter en esto, pero creo que deberías olvidarte ya de una maldita vez de Niall y buscarte a otro chico, es lo mejor.

-¿Y qué te crees? ¿Que no lo intento?

-Marti, no tenemos que hablarle de él. Cambiemos de tema mejor...

-Vale. Ah, por cierto, anoche hablé con Josh.

Cocó y Aroa se miraron entre ellas. Sonrieron con cara de pícaras y miraron a su amiga de manera seductora. 

-¡Josh pivón!-exclamó Aroa.

-Te veo muy sueltecita... ¿Has hablado ya con Louis?

Las dos Topis pudieron intuir que sí tras ver cómo le cambió el rostro a su amiga, que se mordía el labio y miraba hacia arriba para evitar ponerse a llorar.

-Hey, ¿Qué pasa?-le preguntaba Martina.

-Nena...

Aroa suspiró. Entonces, sacó el móvil de, bolsillo de su pantalón y les enseñó la conversación con Louis. Las dos Topis no podían creer lo que leían. 

-Este chico es imbécil...-comentó Martina.

Aroa se levantó del escalón donde estaba sentada y se fue corriendo al baño. Cocó iba a seguirla, pero Martina la detuvo.

-Déjala sola...

-No me lo puedo creer. 

-Ni yo... ¿De qué va?

-Yo estaba convencida de que saldría todo bien, hasta se lo dije a Aroa... Ahora me siento culpable.

-¡Qué va! Aquí el único que tiene la culpa es él, bueno, y la retrasada de Eleanor.

-Marti, no hables así de ella. No la conocemos. Además, seguro que ella lo estará pasando también fatal...

Cocó volvió a mirar el WhatsApp de su amiga. 

-Tía, mira esto...

Le enseñó un mensaje que aparentemente Aroa no había visto aún. Martina se quedó sorprendida.

-¿Pero estos dos aún hablan?

-No sé, parece que sí...

En ese momento Aroa volvió. Las dos Topis bloquearon el móvil, disimulando como mejor pudieron. Su amiga tenía los ojos hinchados y rojos. Cocó y Martina se levantaron y la abrazaron. 

-Ya verás como al final todo sale bien-le dijo Cocó.

-Este fin de semana viene Andy, este te lo cura todo-bromeó Martina.

Al menos ese comentario hizo reír a Aroa, que poco a poco se fue tranquilizando. El timbre sonó. Fin del patio. Últimamente aquella media hora daba mucho de sí. 

En Londres, Harry acababa de levantarse. Le dolía la cabeza, seguramente a causa de las siete cervezas que se tomó la noche anterior. Miró el despertador, y al comprobar que ya eran las doce y media, decidió levantarse. Se sentía pesado. La cabeza le daba mil vueltas. Intentó recordar qué hizo anoche, pero no podía. Cogió su móvil y echó una ojeada a sus WhatsApps. Qué simpáticos sus compañeros, que se mofaban de lo borracho que iba anoche. Finalmente, Niall le convenció para que se fuera con Josh, Sandy y él a Nandos, pero la cosa acabó en un pub cerca de la casa del batería, y hasta ahí podía recordar. La sorpresa y el posterior arrepentimiento de haberse atiborrado a cervezas la noche anterior, vino cuando vio que, seguramente a causa de su estado de embriaguez, había hablado a Aroa. Cerró los ojos y empezó a golpearse contra la pared. 

-¡Eres un estúpido Harry!-se decía a sí mismo.





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