lunes, 29 de julio de 2013

Capítulo 104: Mejor que una contestación.

Domingo 2 de Febrero. Cocó se levantó rara. Había estado toda la noche entre sueños un tanto extraños. Al despertarse, vio que su hermana aún seguía durmiendo en la cama de abajo y se fue para el baño, necesitaba lavarse la cara y aclararse un poco las ideas. Al entrar, se encontró a Andy, lavándose los dientes.

-Perdona...-dijo Cocó.

-Ya salgo...-le dijo él, mostrando su boca llena de pasta.

Hasta así estaba atractivo. 

-Da igual, ya voy al otro.

Cocó salió del baño y se dirigió al otro.

-Por cierto, buenos días...-le gritó él.

-Igualmente.

Era una situación incomodísima, encima ese chico hacía como si nada hubiera pasado... Aunque ya imaginaba que sería así, le empezaba a conocer... ¿Le contaba a las chicas lo de anoche? 

Aroa se despertaba a esas horas. Miró su móvil. Algunos mensajes del chat Topi y nada más. Louis no le había dicho nada. Se dijo a sí misma que seguramente habría estado ocupado con la celebración del cumpleaños de Harry. Pero ese día tenían libre, y esperaba al menos algo de él, si es que realmente estaba interesado en ella.

Se fue para la cocina y se preparó un zumo, cogió unas galletas, y se lo llevó a su habitación. Ese día estaba especialmente vaga y odiaba sentir que no tenía ganas de nada.

Martina tardaba algo más en despertarse. Lo hizo a las 11:00. Después de desayunar, se fue para el salón y encendió la tele. Puso el canas de los 40 principales y, justamente, habían puesto el video de Kiss You. Suspiró. Inconscientemente, la mirada se le iba hacia aquel chico con manguitos. Cerró los ojos y volvió a suspirar. Empezó a pensar en aquel primer beso en el paseo de Son Verí, en los zapatos que le regaló, en el ramo... Sintió un escalofrío. Odiaba saber que no tenía ya nada que hacer con él. Fue todo tan rápido, tan relámpago... Tenía la sensación de que no había podido disfrutar de ser la novia de Zayn Malik, de que no le dio tiempo a ser ella misma, porque estaba segura de que si él la conociera realmente, podría volver a llegarle. Pero, ¿le había gustado en algún momento? Ella quería pensar que sí. Todos los besos que se daban parecían sinceros... Realmente Zayn el primer día había estado genial con ella, pero después... No parecía él. 

Cogió su móvil para intentar olvidarse de aquello, que solo le hacía pasarlo mal. Josh aún no le había contestado... ¡Otro que pasaba de ella! Ya empezaba a acostumbrarse... ¡Qué estúpida diciéndole que viniera! Aunque a ella no dejaba de resultarle mono su mensaje... 

Mara se despertó a la hora de comer.

-Buenos días, dormilona...-le dijo Andy, mientras ella bajaba las escaleras, aún con una cara de dormida importante.

-Buenos días, fiestero...-le contestó ella, con voz de recién levantada.

Bostezó y se sentó en la mesa. Su hermana había pedido unas pizzas. 

-¿Y esto?-preguntó la más pequeña.

-Tu hermana ha querido comprar comida ya hecha...

-Mejor, así tenemos que limpiar menos.

-Estás bastante dormida aún, si que hablasteis anoche Liam y tú...

-¿Y tú? Me extraña que estés así... Yo me dormí sobre las tres y aún no llegaste...

-Ya, bueno... Me recogí bastante tarde-le dijo, guiñándole el ojo-. Deberíais venir conmigo las Topis...

-Ya, bueno...-dijo Cocó, que vino de la planta de arriba.

Él la miró hasta que se sentó en la silla. A Mara le pareció que entre aquellos dos pasaba algo. Su hermana estaba rara, pero pensó que probablemente era tan tonta que aún seguía con la tontería de la cocina del día anterior. 

Empezaron a comer. Durante la comida estuvieron bastante callados. Cocó de vez en cuando miraba al chico para ver si él lo hacía también, pero no. Él estaba centrado en la pizza que tenía en su plato. La chica no sabía cómo comportarse ante esa situación.

-Bueno, ¿y hoy qué hacemos?-preguntó Andy.

-Yo tengo ganas de ir a jugar a Paintball...-propuso Mara.

-Aroa también decía que quería hacerlo...-comentó Cocó.

-Podría ser divertido...-dijo el chico.

-Decidido. Ahora se lo comento a las Topis.

Mara se levantó de la silla y se fue para arriba.

-Hoy recogéis vosotros, esta noche ya me tocará a mi...-dijo.

Si llegaba a saber Cocó que su hermana se iba, se hubiera adelantado ella antes. Los dejó solos, ahí, y después de lo de anoche... 

-Bueno...-dijo ella.

Se sintió realmente estúpida después de soltar eso. Hablar de esa forma tan inútil solo le había hecho mostrar a Andy que estaba nerviosa.

-¿Qué tal anoche?-le preguntó, para tratar de resolver su metedura de pata.

-De puta madre, menuda fiesta...

-Ya, me imagino...

-¿Y tú?

-Yo bien... Bueno, durmiendo...-dijo ella, riendo un poco.

-Después de las buenas noches que te di, eh... Como para no dormir bien.

Cocó no esperaba ese comentario. Le pilló totalmente desprevenida. ¿Qué debía decirle?

-No entiendo porque lo hiciste.

-Joder, no te negaste...

-¿Y qué iba a hacer sino?

-Tranquila, era para que te relajaras un poco y tuvieras más confianza conmigo, que te veía bastante tensa...

-Ah, no sabía de ese método para conseguir confianza con alguien...

-Bueno, siéntete especial, es con la primera que lo pruebo. 

A Cocó se le escapó una risa irónica.

-Ah, entonces me quedo más tranquila...-ironizó.

Andy se levantó, llevó algunos platos a la cocina y después volvió a la mesa. Se detuvo de pie detrás de la chica, se miró en el espejo enorme que había en frente suya, y se inclinó un poco.

-Pero vamos, que sufrir, lo que se dice sufrir, no sufriste mucho...-le susurró al oído. 

Y después de dejar así a la chica se fue para la habitación de Mara, que ahora era suya temporalmente. Cocó se levantó de la silla y empezó a recoger la mesa enfurecida. Ese carácter tan chulo y tan egocéntrico no le gustaba nada. ¿Se creía superior a ella o algo? ¡Ese tío era imbécil! ¿Por qué dejó que la besara? Es que no hacía nada bien... Ahora se creería que le gustaba o algo, y no. Solo le gustó el beso y punto. Nada más. Además, ella nunca podría engancharse a un tío tan idiota. A ella le gustaban más del estilo Niall, y Andy era la cara totalmente opuesta. 

-Estamos a punto de aterrizar sobre el aeropuerto de Mallorca, abróchense los cinturones y mantengan sus aparatos electrónicos apagados... 

Josh sonrió. Miraba feliz por la ventanilla el paisaje. No faltaba nada para ver a Martina y eso le hacía sentirse bien. Iba allí con la intención de volver a Londres diciendo que estaba empezando algo con ella. 

Al cabo de unos minutos y tras el aterrizaje, Josh se levantó de su asiento, cogió su mochila y se la colgó. Mientras avanzaba lentamente, a causa de la cola, por el pasillo del avión para salir, alguien le tocó la espalda. Se giró y vio a una chica, bastante mona, rubia y joven, que le sonreía.

-Eres Josh, ¿verdad?

-Sí...

-¡No me lo puedo creer! ¿Qué haces por aquí?

El chico no sabía qué inventarse. Entonces se dio cuenta de que debía haberse pensado antes una buena excusa.

-Em... Bueno, tengo aquí que recoger unas piezas de mi batería...

-Ay, que guay. ¿Cuántos días vienes?

El joven miró hacia el principio de la cola y deseó que avanzara más deprisa. Esa chica preguntaba demasiado.

-Vengo solo hoy, vuelvo a Londres por la noche-mintió.

-Yo vengo de allí. Me ha encantado. Aún no me creo que te haya visto en Mallorca y no allí...

Él rió, tratando de ser simpático.

-¿Puedes hacerte una foto conmigo?

-¡Claro!

La chica sacó rápidamente del bolsillo trasero de su pantalon, mostrando signos de estar nerviosísima. Los dos se juntaron y se hicieron una foto.

-Gracias, en serio. Ah, por favor, dile a los chicos que les amo y que son mi vida... Y sobretodo a Zayn, que me encanta... Dile que me encanta...

Todas las fans eran así, o al menos la mayoría. Le pedían una foto, y después empezaban a decirle que le transmitieran a los chicos que tal y que cual... Le sentaba fatal, aunque lo entendía. Pero se sentía algo inferior cuando las fans se aprovechaban de él haciéndose una foto y rogándole que le dijeran cosas a los chicos. Era poco habitual que le dijeran que tocaba bien, o que les gustaba... Nada de eso.

Al fin la cola avanzó y Josh pudo deshacerse de esa chica. Le saludó con la mano y le sonrió. La chica le devolvió el gesto y le recordó que le dijera aquello a los cinco y sobretodo a Zayn.

Aroa acabó de fregar los platos y se tumbó en la cama. No le apetecía nada ir a lo del paintball, aunque sabía que se reiría seguro. Pensó que eso la mantendría alejada de sus problemas y que la ayudaría a olvidarse de Louis hasta que él le hablara o algo. Además, estaba Andy y con él se divertiría mucho. Abrió su armario y empezó a mirar entre su ropa, sin tener nada claro qué diablos se pondría. Suspiró. Necesitaba ir de compras... Su móvil sonó. Seguramente eran las chicas... De encima de la cama, lo cogió. Era Louis. Sonrió, respondió la llamada, y tras un <<hola Aroa>> de lo más dulce, se dejó caer en la cama. 

-Hola Louis.

-¿Cómo va todo?

-Bien, ahora me estaba vistiendo, vamos a ir a jugar al Paintball con Andy.

-¿Tú sola?

-Que va, con las Topis...

-Ah, vale.

-¿Tú que harás hoy?

-Tenemos el día libre.

-¿Otro?

-Sí.

-¿Y tienes planes?

-Supongo que me quedaré en casa descansando, estoy cansadísimo.

-¿Qué tal anoche?

-Genial, lo pasamos realmente bien. Por cierto, las cosas con Harry van a mejor.

-¿En serio?

-Sí, estoy genial con él.

-¡Me alegro mucho!

Aquello le hizo feliz. Siempre sentía cierto agobio cuando notaba que entre ellos se desafiaban, cuando estaban todos juntos y ellos dos nunca se atrevían a mirarse a la cara, o incluso la rivalidad que se había formado por ella. Y siempre después de presenciar algo de eso, se echaba toda la culpa a ella. Ahora que Louis le decía eso, se sentía menos culpable.

-Bueno, ¿y por qué me has llamado?

-No sé, ¿tiene que haber algún motivo?

-No... Supongo, no sé...

Ninguno sabía qué decir. A Louis no se le ocurría nada, a ella más de lo mismo. No estaban cómodos hablando el uno con el otro, y eso lo notaban ambos.

-Louis, no sé qué decirte...

-Ni yo a ti.

Aroa estaba nerviosa. ¿Se estaban enfriando?

-Necesito que vengas. Seguramente soy una cansina y estarás harto de que te lo diga, pero es que quiero que te vengas.

-No me harto, tonta-le decía él, ahora con un tono más cariñoso-. Pero es que no sé cómo hacerlo. Yo también quiero, pero es que ya Liam está insistiendo mucho en ir, y tampoco le dejan... Conmigo harán lo mismo...

Louis escuchó cómo al otro lado del teléfono la chica suspiró. Seguía sin reaccionar, no sabía qué decirle, cómo tranquilizarla. Se sentía estúpido. Había estado todo el día anterior pensando en ella, soñando con ella toda la noche, y en ese momento, cuando tenía la oportunidad de hablar con ella, se bloqueaba. 

-Bueno, mejor te dejo que tendrás que irte...-le dijo, finalmente.

-Vale. Si puedes, esta noche te llamo.

-Claro que puedo.

-Bueno, pues eso. Adiós, Louis.

-Adiós Aroa, disfruta hoy.

-Que descanses.

-Te quiero.

Pero Aroa colgó antes de que Louis mencionara la última frase.

Mientras, Josh llegaba a casa de Martina. Estaba nervioso. Ya empezaba a ver calles que le resultaban familiares. Aquel camino de árboles, tras una rotonda... Le sonaban. Después, tras ver un pequeño parque a la derecha, le vino a la memoria el día que se fue a tomar algo con Martina, tras jugar con su hermano al FIFA. Y después, empezó a ver la casa de la chica. El número 6. El taxi paró, pagó al conductor, cogió su mochila y se bajó del vehículo. Suspiró. No podía esperar más y tocó el timbre. Se miró en el espejo de un mini verde que había al lado, vio que más o menos estaba presentable, y volvió a mirar hacia la puerta, que se abrió. 

Para Martina, Josh no solo estaba más o menos presentable, estaba guapísimo. Esa pequeña barbita que se había dejado crecer le hacía más atractivo. Sonrió al verlo. No podía creer que aquel chico se presentara por sorpresa en su casa. 

-Pero, ¿tú qué haces aquí?-le dijo, sonriendo extremadamente. 

-Estaba invitado, ¿me equivoco?

Y ella, sin poder aguantarse más, se abalanzó y lo abrazó. Él la achuchó. 

-Que ganas tenía de verte...-le dijo él, y sin pensarlo, la besó. 

A Martina aquel gesto le vino por sorpresa, pero le gustó. Se dejó llevar. 

-Estás guapísimo...

-Y tú...

-Que va, pero si aún estoy en pijama... Si lo sé...

-Venga, arréglate que nos vamos a algún sitio.

-Es que...

-¿Qué? 

-Bueno, pasa y lo hablamos...

Josh pasó dentro del jardín, Martina cerró la puerta y se fueron para dentro. El chico atrevió a coger de la mano a Martina mientras caminaban, y ella le correspondió. Estaba feliz, alguien, por fin, se interesaba en ella y la valoraba. 

-Chiquis, salimos en cinco minutos de casa. Nos vemos allí!-escribió Mara en el chat de las Topis.

-Perfecto, yo ya estoy y salgo también-contestó Aroa.

-Nenas, lo siento. No puedo ir, ahora no puedo hablar, pero ya os contaré porque :)

-Tía, porfa, vente-insistió Cocó.

-Lo siento...

-¿Tan importante es? Lo pasaremos genial...-decía Mara.

-Sí. Josh ha venido a verme!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Aroa se alegró por su amiga, pero pensó en Louis. Ojalá le hiciera eso a ella... Lo mismo le pasó a Mara. Las chicas le escribieron lo contentas que estaban por ella, y le insistieron diciendo que se olvidara de todo y que disfrutara de Josh. Acto seguido, salieron de casa. Un paintball divertido y movidito les esperaba. 







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