sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 63: Rechazando Manhattan.

-La lasaña estaba riquísima, felicita a tu padre Aroa...-dijo Niall.

Ella rió. Le gustó que se lo dijera.

-Gracias, se lo diré.

-Bueno, no te fíes mucho que a Niall todo lo que sea comida le gusta...-bromeó Josh.

Todos rieron. Niall sonrojó. Con la excusa de que el joven ahora se había convertido en el protagonista de la conversación de la mesa, Cocó se atrevió a mirarle de arriba a bajo por primera vez en toda la noche. Al saludarle solo le había dado tiempo a fijarse unos segundos en sus ojos, tan bonitos como siempre, y ahora que le había hecho un buen escáner pudo darse cuenta de lo especialmente mono que estaba esa noche. El traje le sentaba de maravilla y le hacía muy sexy. Realmente pocas veces le había visto vestido formal. 

-¿Más coca cola?-le preguntó de repente él.

Ella, que había empezado a recordar viejos tiempos compartidos con él, intentó disimular su distracción. 

-Vale, gracias...

Niall le puso más bebida en su baso y después hizo lo mismo con el suyo.

-Por cierto, mi madre no para de preguntarme por la tuya...

Cocó intentó mantener una conversación con el joven. Cuando estaban juntos, decidieron formalizar su relación presentando a sus familias, y sus madres especialmente se cogieron mucho cariño. Al dejarlo, ambas se entristecieron por ello.

-Me lo imaginaba, la mía igual...

Los dos rieron tímidamente.

-¿Te estás dejando tu color natural en el pelo?

-¿Eh? Ah, no...-Niall se pasó la mano por su cabello-sé que tengo que teñírmelo ya... pero es que prefiero hacerlo cuando lleguemos a Londres y que me lo tiña Lou...

Ella sonrió. 

-¿Cómo te gusta más?-continuó el joven.

-¿A mi? Ya lo sabes... rubio.

-Aunque no me lo preguntes, tú me gustas más con el pelo rizado...

-Ya, me acuerdo. Siempre me lo decías. Pero me gusta cambiar...

Esa conversación le encantaba a Cocó. 

-Oye, ¿por qué no me contestaste al mensaje el otro día?-cambió de tema ella.

Niall ya ni se acordaba de aquello.

-Ah, no sé. Iba a hacerlo pero se me olvidó...

A Cocó no le gustó la respuesta, pero intentó disimularlo fingiendo una sonrisa. El dialogo pareció terminar con la interrupción de Mara.

-Bueno chicos, a por el postre. Lo ha hecho mi madre...

Niall se puso contentísimo. Se acordó de cuando la madre de Cocó le hacía mil postres cada vez que se veían. Estaban buenísimos y los echaba de menos. 

-Uy Niall...-comentó Louis.

-Voy yo a por los alfajores, no te preocupes-dijo Aroa.

Se levantó de la silla y se dirigió a la cocina. Eran las 22:00 y Harry tenía poco tiempo para explicarle su sorpresa a la chica, así que rápidamente la siguió. Era el momento.

-Oye, ¿te acuerdas de que te tenía una sorpresa?

-¿Qué? Ah, sí. 

-Dentro de media hora cogemos un avión. ¿Te arriesgas?

Aroa no entendió nada.

-¿Cómo?

-Eso, que nos vamos de viaje. Por eso he ido esta mañana a tu casa, para pedirle permiso a tu madre...

La chica empezó a enlazarlo todo y empezó a comprender.

-¿Pero a dónde vamos?

-¿Eso quiere decir que aceptas?

-Pero Harry, ¿y los demás? ¿Y las uvas? 

-Déjate de uvas. El sitio donde vamos no se comen uvas precisamente...

Aroa estaba confusa. ¿No pasaría año nuevo con Louis? Era tonta pensando en su mejor amigo en esos momentos. Tenía en frente a un chico muy atractivo pidiéndole ir a no sé dónde a pasar la nochevieja juntos y ella no hacía otra cosa más que lamentarse...

-Es que... no te ofendas... pero... no sé. Me gustaba la idea de pasar esta noche todos juntos...

-Te entiendo. Quizá mi idea ha sido demasiado precipitada.

-Dios lo siento Harry, soy estúpida.

-No, no digas eso... El estúpido soy yo pensando en que aceptarías venir conmigo a Times Square conmigo...

Aroa se quedó perpleja. Ese chico era increíble... ¡Había organizado un viaje a Times Square con ella! Nunca antes un chico había hecho cosas como esas por ella. Aquello parecía irreal, de cuento, pero quizá el príncipe no era el deseado...

-¿Aroa?

-Joder Harry... Es que te lo has currado tanto y yo aquí fastidiando el plan... Me siento fatal.

-No te lamentes, no pasa nada. El año que viene...

En ese mismo instante Aroa no supo qué decirle. No quería pasar la nochevieja a solas con él ese año y probablemente el que viene tampoco querría. ¿Qué estaba haciendo?

-Oye, Harry...

Aroa miró a los ojos al chico, que empezó a intuir lo que a continuación la chica a la que amaba le iba a decir.

-No quiero mentirte más, de verdad. Estos últimos días me has hecho sentir especial y has hecho cosas por mí que nunca nadie antes había hecho y... bueno, no sé, que me ha encantado. Pero no quiero engañarte... eres genial, increíble, guapo, sexy... bueno, eso creo que ya lo sabes. Pero no eres para mí. He estado confundida estos días, todo ha pasado muy rápido y no sabía qué hacer realmente... pero después de que me hayas dicho la sorpresa tan increíble que me habías preparado, me he dado cuenta de que por muy perfecta que era, no quería hacerla contigo...

Harry tragó saliva. Aquello le estaba afectando realmente. Se dio cuenta de que aquello ya intuía que iba a pasar tarde o temprano, pero en las últimas horas había tratado de hacer todo lo posible por llevarse a esa chica y hacerla suya. Se había engañado a sí mismo, pero le sirvió de poco.

-...te quiero Harry.

Aquellas últimas palabras emocionaron al chico. Se abrazaron.

-Oye, estos están tardando mucho...-comentaba en la mesa Martina.

-¿Le habrá dicho ya la sorpresa?-preguntó Zayn.

-Voy a ver qué hacen...-dijo Louis de repente.

-Será mejor que les dejes solos...-le aconsejó Liam.

-Oye, que vaya, que yo tengo ganas de postre-mencionó Niall.

Louis se dirigió hacia la cocina. Abrió la puerta y se encontró a sus dos amigos abrazados. 

-Perdón...-dijo Louis.

Los dos jóvenes se separaron rápidamente al ver que el de Doncaster estaba allí.

-No, tranquilo...-le dijo el chico.

Harry le dio un beso en la mejilla a Aroa y se fue de la cocina.

-Venga va, que pierdes el vuelo...-advirtió Louis a Aroa.

Ella agachó la mirada. 

-¿Qué ocurre?

-Le he dicho que no me apetece ir...

Louis se quedó sorprendido, pero realmente eso le puso contento. Intentó interiorizar su felicidad.

-¿Por qué?

-Bueno, es que... da igual. 

-No, dímelo.

-Louis, están esperando el poste. Luego que te lo cuente Harry mejor.

El chico asintió, pero en realidad estaba muy intrigado por saber porque su amiga había rechazado pasar la nochevieja con su ligue en Times Square.


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