-Vamos a enviar una foto juntos al grupo de WhatsApp de los once, ¿te parece?-le preguntó ella.
-Claro.
Martina sacó su IPhone, ambos juntaron sus labios, ella apretó al botón de la cámara y seguidamente la envió al chat con el siguiente mensaje:
<<¡TACHÁAAAAAAAAAAAAAAAAN! Los dos chicos más felices de este mundo :)>>.
Mara, después de haberse despedido de su chico, acababa de ver desde su cama la foto que había enviado la Topi.
-¡Woooooooooooooooooooow! ¡Qué bien! Pero...
La chica seleccionó una foto que su novio y ella se habían hecho anoche y la envió.
-Discrepo, nosotros somos los más felices...
-Cuanto amoooooooooooooooooooooor...-comentaba Cocó-felicidades chicos, ¡que duréis mucho!
-¡Qué ricos! ¡Enhorabuena!-dijo también Niall.
-No se comen, eh Niall...-bromeó su ex novia.
-Hahahahahaha :)-contestó él.
-¡Alaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Qué sorpresa! Se os ve genial chicos, ¡Marti por fin! Me alegro un montón, de verdad... se me ha escapado alguna lagrimilla y todo... :')-comentó Aroa.
-¡Enhorabuena parejita! Esta noche a celebrarlo ;)-dijo Josh.
-Alaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-escribió Harry-¡chicos me alegro mucho! Aquí va una de unos amigos que se quieren mucho ;)
Aroa dejó de mirar el móvil y miró a Harry. Ambos ahora estaban en un restaurante bastante bonito. El ambiente era romántico. En el centro de éste, cerca de la mesa donde estaban, un hombre tocando el piano.
-¿Qué vas a hacer?-le preguntó.
-Una foto los dos, ¿no es buena idea?
Aroa se sorprendió. No quería que los demás supieran que habían quedado... pero Harry había aclarado que eran amigos en el chat... ¿Qué había de malo en hacerse una foto? Él se acercó a la silla de su amiga, ambos sonrieron y enviaron la foto.
-Podríamos haber hecho otra...-dijo Aroa.
-¡Qué va! Salimos bien...
-Tú sí, como siempre... pero yo...
-Sales preciosa...
La chica sonrojó.
-Gracias...
Los demás no tardaron en mostrar su asombro al enterarse de que aquellos dos estaban comiendo juntos. ¿Desde cuando eran tan amigos como para hacerlo? Lo normal hubiera sido que ese chico que ahora comía con Aroa fuese Louis...
-¡Enhorabuena a los tortolitos! ¡Y que aproveche Harry y Aroa!-escribió Louis.
No podía estar más cabreado. Finalmente, Zayn le había llamado para decirle que podía quedar con el hermano de Martina para jugar a la play, y decidió que junto a Josh, iría. Pero aquello... aquello le estaba matando. No podía creer que Harry y Aroa habían tenido la poca vergüenza de esconderle que habían quedado y después subir aquella foto... Esa no era la Aroa que él conocía. Pero a pesar de todo, le seguía gustando... ¿Qué debía hacer? Era un chico de impulsos, por lo que actuó tal y como era.
-Uy...Perdóname Harry...-dijo Aroa-me llaman...
-Tranquila...-le contestó él sonriendo.
-Mejor voy fuera...
Aroa se levantó y se dirigió a la puerta del local. En el jardín, contestó a la llamada de Louis.
-¿Qué quieres? ¿No sabes que estoy ocupada?-le contestó ella cabreada.
-Ay, perdona... lo sé por la foto... porque sino...
-¿Pero a ti qué te pasa?
-¿Que qué me pasa? Va, no te hagas la tonta... me conoces...
-¿Para qué me llamas?
-Quiero saber por qué me has escondido que habías quedado con Harry...
-¡Yo no te he escondido absolutamente nada! Ya te dije que había quedado, no te mentí... ¡no me preguntaste con quién había quedado! Además, ¡no eres nadie para pedirme explicaciones sobre lo que hago! Uf...
Aroa estaba cabreada con Louis, no entendía nada. ¿Aquello era un ataque de celos? Estaba comodísima comiendo con Harry y de repente, mosqueado, le llama Louis pidiendo explicaciones, ¿quién se creía que era?
-¡Es que me parece increíble lo que estás haciendo! Te lías con él en el baño anoche y hoy quedas con él para comer...
Louis lo soltó. No podía más.
-¿Perdona? ¿Te has hecho detective ahora? ¿Tú cómo sabes eso?
-Os escuché sin querer...
-Ya... sin querer...
-Te estaba buscando y os escuché por accidente... ¿Me entiendes ahora? Es que estoy flipando... ¿Te vas con el primero que pillas?
Aroa no daba crédito a lo que sus oídos estaban escuchando. ¡No parecía Louis! De cada vez estaba más atacada, cabreada y mosqueada.
-Pero ¿Qué? ¡Serás gilipollas! ¿Y tú qué? Basta de meterte conmigo y preocúpate de tus problemas, que bastantes tienes ya como para meterte en las cosas de los demás... ¡Te recuerdo que eres tú el que sigue con Eleanor sin sentir nada por ella y el que me hablaste como si fuera cualquiera anoche!
El tono de la conversación iba aumentando cada vez más.
-¡Te hablé así anoche por lo de Harry!
-¿Por lo de Harry? ¿Y qué tiene que ver eso con que me hables mal? Mira Louis, no quiero seguir discutiendo conigo, de verdad, me agotas... Quiero seguir comiendo con Harry, ya demasiado le he hecho esperar... No vuelvas a llamarme para decirme estas estupideces.
-Como quieras. Diviértete.
Al colgar, Aroa se puso a llorar. No sabía por qué ahora estaba sentada en un banco del jardín del restaurante llorando como una tonta, pero necesitaba descargar ese odio que llevaba dentro. No entendía por qué su mejor amigo le había llamado enfurecido porque había quedado con Harry, y ahora sentía impotencia por algo que tampoco sabía. Era una situación rara, en la que lo único que necesitaba era un abrazo.
En ese momento, Harry salió del local. Ahí estaba Aroa, llorando. ¿Por qué? ¿Por la llamada?
-Ey, ¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?
El chico se sentó al lado de la joven y la abrazó. Era el tipo de gesto que ella necesitaba.
-Lo siento...
-No pasa nada... ¿Me vas a decir qué pasa? No me gusta ver a una chica llorar, y menos a ti...
El joven le dio un beso en la frente y le frotó la mejilla. Le sonrió. Aquella sonrisa provocó la de Aroa. Aquellos hoyitos eran curativos para ella, eran tiernos y le encantaban.
-No es nada... gracias Harry, de verdad... Necesitaba un abrazo y has aparecido tú...
-¿Te apetece seguir comiendo o mejor lo dejamos para otro día?
-Pf... ¿Te importa si lo aplazamos?
-En absoluto, ahora entro, pago, y nos damos un paseo por aquí, ¿te apetece?
Era justo lo que Aroa quería.
-Vale.
Harry se iba a levantar, cuando la chica le cogió del brazo y le dio un leve beso.
-Gracias de nuevo...
Harry no le dijo nada y la besó más intensamente. No se había atrevido antes a hacerlo por miedo a que la chica se ofendiera, pero en realidad había necesitado besarle desde el principio de la comida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario