Las chicas salieron de la casa a recibir a los jóvenes. Habían venido en dos taxis. En el primero, al lado del conductor, estaba Liam, y atrás Zayn y Louis. En el otro, delante se sentaba Niall, y atrás Josh y Harry. Quizá la manera en la que habían decidido distribuirse los taxis y los asientos evidenciaban cómo estaban entre ellos. Esa misma tarde Harry les había contado a todos lo que había preparado para sorprender a Aroa y sus intenciones con ella. Louis intentó mostrar indiferencia, pero sin darse cuenta su cara al escuchar todo lo que decía su amigo era bastante significativa... Zayn contó a los demás también lo que había hecho con su novia por la mañana, provocando que los de la banda se rieran de él cariñosamente por su faceta romanticona que estaba sacando con Martina. Josh y Niall no contaron nada, pues no tenían nada que contar. Ambos asistían a la cena porque aquellas chicas les caían bastante bien, eran diferentes. Quizá Josh tenía alguna que otra intención con alguna de ellas, pero no le preocupaba lo más mínimo. Solo quería pasarlo bien, igual que el irlandés. Liam estaba nervioso. Aunque ya llevaba algunos meses con Mara, no podía evitar ponerse así.
Prácticamente salieron todos a la vez. Las cuatro Topis estaban de pie en las escaleras. Se colocaron el pelo bien antes de que bajaran los chicos y esperaron a que fueran hacia ellas.
Liam se quedó sorprendido al ver a su novia. Era muy guapa, pero es que nunca le había visto tan bella como esa noche. Tenía un aire juvenil que le encantaba. Se notaba que era mucho más pequeña que él, tenía una cara de niña que a él le enamoraba. Estaba preciosa. Sus ojos brillaban y la sonrisa que lucía era especial. Ella se sorprendió igual al verle a él. Pensó que era el chico más guapo que podía existir. Estaba tan mono en traje... En ese momento, si no hubiera sido porque los demás estaban con ellos, le hubiera achuchado como a un peluche. Encima esa sonrisa que le dedicó al bajar del coche había sido demasiado cuqui. Se moría por besarle... Liam llegó lo más rápido que pudo a ella y la besó.
-Estás más guapa que nunca-le susurró al oído.
-Tu también.
-No compares...
Se abrazaron. Ella le acarició el pelo.
-Me gusta tu pelo. Deberías ponértelo así siempre...
-Si me lo pides así lo haré.
Se volvieron a besar.
Cerca de ellos, Zayn y Martina. No se atrevieron a decirse lo guapos que estaban, quizá porque llevaban a penas saliendo muy pocas horas. Aún se avergonzaban al besarse. Sobretodo ella. Todo lo simpática y extrovertida que se mostraba con los amigos y no tan amigos, no lo sacaba cuando estaba con Zayn. Ambos se besaron tímidamente, estaban cohibidos. No podían pararse de mirar, ya que estaban sorprendidos con la belleza de cada uno.
-Me...me gusta tu...tu traje-dijo ella.
Zayn sonrió. Esa sonrisa tan atractiva, sexy y mona a la vez hizo que Martina se pusiera aún más nerviosa. Él, que interiorizó su nerviosismo, poco a poco se soltaba más.
-Gracias. Tu estás preciosa-le contestó.
Ambos volvieron a besarse, esta vez más sueltos.
Louis había sido al primer chico al que había mirado Aroa. Estaba realmente guapo, como nunca le había visto, probablemente. Tragó saliva, esa noche intuía que iba a ser intensa. Sabía que no debía mirarle tanto, pero no podía evitarlo. Hasta que Louis se fijó en ella. Aroa apartó la vista y buscó con la mirada a Harry, que estaba más cerca de ella de lo que pensaba y ahora se acercaba a saludarla. La chica notaba que su mejor amigo estaba mirándolos. Harry tenía la intención de besarla, pero ella apartó la cara de manera que solo se dieron un beso en la mejilla. Se abrazaron también.
-Estás...increíble-le dijo él.
Harry tenía una mirada realmente sexy esa noche cuando miraba a Aroa y ella lo notó. Quizá se sintió un poco incómoda con aquella situación.
-Tú estás muy sexy.
-Bonita pajarita...
-¿Te gusta?
Sonrieron. Él la besó.
-Harry...
-¿Qué?
Ella no le respondió nada, pero él la comprendió.
-Perdona...es que no puedo evitarlo, y más esta noche...
Aroa sonrió. Louis, testigo de todo, se quedó embobado con la sonrisa de su amiga. Era más bonita que nunca, pues el blanco de sus dientes resaltaban con ese rojo que llevaba en los labios. Estaba tan guapa...
Harry se fue a saludar a los demás. Louis aprovechó para ir hacia Aroa, que también saludaba a los otros chicos. Esperó a que diera dos besos a Josh, y finalmente fue hacia ella. Dos besos. Algo de tensión. Era la primera vez que se encontraban desde la disputa por teléfono. Se quedaron mirando el uno al otro. Él sonrió tímidamente, ella en cambio no. Quería que Louis notara que estaba enfadada aún, aunque por dentro moría por un beso suyo.
-Siento mucho lo del otro día. Fui un estúpido...
-Da igual, esta noche no es la ocasión para hablar de ello...
-Tienes razón. Aún así, te pudo disculpas.
Ella agachó la mirada. Él no sabía qué hacer.
-Déjame decirte que estás preciosa.
-Gracias.
"¿Debo decirle que está precioso él también?", pensó.
-Tú... tú también lo estás.
-No hace falta que lo digas por cumplir...
-No, realmente lo estás.
-¿Más que ninguno?
Todos empezaron a entrar a la casa y ella hizo lo mismo, dejando a Louis con la duda. Él, inteligentemente, la cogió del brazo para detenerla.
-Perdón, no debía haberte preguntado eso...
-Exacto.
-¿Entramos o qué?-le dijo ella.
Cada vez que Aroa le decía algo lo hacía utilizando un tono bastante borde.
-Sí...

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