Ella sonrojó.
-Gracias...
-Dile que podríamos intercambiar alfajores a menudo, si no le importa...
-Eh, yo también exijo mercancía de alfajores...-interrumpió Josh.
-Bueno, no sé si mi madre dará a basto...
-Pues que me los dé a mi, seguro que Niall ya comió bastantes cuando estabais juntos...-añadió el batería.
La que antes fue una pareja se miró y sonrió tímidamente. Cuando pasaban ese tipo de cosas, Cocó sentía que en Niall aún quedaba algo, aunque más tarde le hiciera desprecios, pero es que realmente pensaba que si insistía, podría conseguirle algún día de nuevo...Pero, ¿Cómo?
Louis no paraba de mirar a Aroa, que le miraba de reojo para comprobar que era a ella a quien contemplaba. El postre para la chica había sido incomodísimo. Se había sentado de nuevo al lado de Harry y le miraba, le veía triste, ella le sonreía, él intentaba hacerlo también, pero Aroa sabía que era totalmente forzada. Se sentía fatal, y por primera vez, le preocupaba más él que Louis. Ahora miraba a la mesa, pensativa, observaba a todos los demás, felices, riendo, rostros sonrientes, con sonrisas sinceras, no fingidas. Quería sonreír como sus amigas. Miraba a Martina y la veía reluciente, al lado de su reciente novio, Zayn, que se dedicaban miradas cómplices, alguna caricia, algún tímido beso. Miraba a Mara, que estaba encima aún de Liam, ambos no paraban de besarse, de decirse cosas al oído... estaban totalmente enamorados el uno del otro y eran adorables. Miraba a Josh, Cocó y Niall y se reían de las cosas que hablaban, y aunque su amiga probablemente echaría al batería de esa mesa, se veía feliz por hablar con Niall, del cual seguía enamorada hasta las trancas. La admiraba porque esa noche parecía haber encontrado la receta para volver a ser ella, esa chica tan sonriente y alegre sin necesidad de tener a Niall como novio. Ahora miraba a Louis, que le devolvía la mirada. Le notaba preocupado, curioso. Aquello le estaba superando. Se levantó de la mesa y se dirigió en voz alta a sus amigos:
-Chicos, me ha sentado algo mal... Disculpad, me voy a mi habitación, procuraré estar mejor para las uvas...
Cocó se acercó a ella.
-Hey, nena, ¿qué ocurre?-le susurró al oído.
Ella no le dijo nada, pero su amiga la entendió.
-¿Quieres que vaya contigo?
-No, tonta. Estaré bien, de verdad.
Louis contemplaba a su amiga con curiosidad. Estaba claro que se sentía mal por Harry.
Harry también la miraba y no sabía qué hacer. ¿Debía ir con ella?
Aroa desapareció, y cuando Harry se iba a disponer a ir con ella, vio como Louis se le adelantó.
La joven se tumbó en la cama y empezó a llorar. Louis entró y se puso de rodillas frente a ella.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?
El chico se levantó, se fue para el escritorio, cogió unos pañuelos y volvió a arrodillarse ante ella secándole las lágrimas.
-No lo sé. Ya no sé ni por qué lloro...
-Seguro que sí.
-Por todo. Soy un desastre. Primero con Zayn y ahora con Harry. Me empeño en forzar mis sentimientos cuando sé perfectamente desde el principio que no me servirá de nada...
Aroa esta vez empezó a llorar con más intensidad. Louis la miraba triste, sin saber qué decirle.
-Bueno, al menos me quedo a gusto sabiendo que esta vez no lloras por mi culpa...
-Bueno, eso también. Me siento fatal porque te necesito... eres mi mejor amigo y no quiero perderte, pero es que...
-Lo siento, de nuevo, fui estúpido, y probablemente por mi culpa no estás teniendo la nochevieja que mereces...
-No, no es solo por ti... soy yo la estúpida.
-No, eres muy buena. Intentaste quedar bien con Zayn, no te funcionó y seguro que pensaste que con Harry podrías hacerlo, pero no... Es normal, son tonterías que muchas veces cometemos... Todos lo hacemos.
-No, todos no... Mira Josh... desde el principio le dijo a Martina que no quería nada más que un lío con ella.
-Bueno, él tiene las cosas claras...
-Los chicos no la liáis tanto...
-No es verdad.
-Dime uno de los cinco que lo haya hecho.
-Yo.
-¿Tú?
-Sí.
-¿Por qué? Si estás con Eleanor...
-Por eso mismo. Estoy con ella sin quererla. Y esa es la verdad, por mucho que me insistas en que seguro que cuando la vea la vuelva a querer y todo eso... No. La he dejado de querer...
Aroa ahora estaba más calmada.
-Soy un tonto, no sé a quién quiero engañar. Debería dejarlo con ella, pero soy un cobarde porque no quiero ver su reacción y prefiero seguir fingiendo a enfrentarme a esta situación.
Hubo un silencio por unos minutos. Ambos se miraban. Louis le secaba las últimas lágrimas a su amiga.
-¿Sabes? Si en el fondo los dos somos iguales... La cagamos continuamente y lo seguiremos haciendo pase lo que pase... Somos así.
-Ya...
-Pero te diré una cosa, quiero que la caguemos juntos. Así, cuando uno se sienta mal por haberlo hecho mal, el otro estará ahí para apoyarle, sabiendo que cuando le pase a él, su amigo hará lo mismo.
Aroa por fin sonrió, y de manera espontánea, nada de forzar.
-Te quiero-le dijo finalmente ella.
-Y yo Aroa, mucho.
Ambos se abrazaron.

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