Martina se quedó a gusto después de soltarle el sermón previamente ensayado a su hermano, que le miraba con cara extraña. Finalmente aceptó. Sus amigos estaban de viaje y necesitaba entretenerse con alguien jugando a la play, y si aquellos maricas se habían presentado voluntarios, no tenía ningún problema, siempre que aceptaran que él no era homosexual, claro... No quería malentendidos...
La chica había preparado algunos bocadillos y unos zumos para merendar. Quería que estuvieran a gusto. Respecto a lo de Josh... ella ahora era una chica con novio, nada más que pareja de Zayn, y no pensaba en el batería, o al menos no tanto como antes... Tenía asumido que aquel chico solo había querido un par de besos y nada más, y ella ya estaba harta de eso. Estaba centrada en su novio, que por cierto ahora le había enviado un WhatsApp.
-Hola amor, solo decirte que te echo de menos. Nos vemos mañana.
-Sí, mañana, el día en que estrenaré mis Loubutin. Me han encantado, por si no lo has notado... ¡Guapo!
-Sí, justo cuando has empezado a ponerte roja, a sonreír y a gritar un poquitín... en ese momento me he dado cuenta de que te habían gustado.
-Jo, pensaba que lo había disimulado perfectamente...
-Pues no. Además, te conozco ya un poco...
-Te dejo, tus coleguis acaban de llegar.
-Pásalo bien y pórtate bien, eh...
-AAAAAAh, me encanta tu faceta celosa :DDDD
-No estoy celoso...
Aroa no se aclaraba. Subía la cuesta de la calle donde vivía y no paraba de pensar en todo lo que le estaba pasando últimamente. Cuando pensaba en Harry, no podía evitar sonreír tímidamente, recordar los besos con él, la manera con la que el chico le acariciaba, sus hoyitos, su pelo, sus manos cuando rozaban las suyas, su olor a esa colonia tan masculina... Pero después pensaba en Louis. En el enfado con él. Ahí es cuando se ponía de nuevo trise, melancólica e incluso cabreada. Triste y melancólica porque en el fondo echaba de menos sus bromas con él, las tardes viendo maratones de películas comiendo pizza, sus regalos pequeños pero con un significado especial, mirarle a los ojos y sentirse especial, y sobre todo ese momento de silencio en el que no sabe si abalanzarse sobre él, o por el contrario esperarse aún más... Pero cabreada porque no podía creerse la manera en la que le había hablado Louis. No se imaginaba nunca que discutirían de esa manera y mucho menos que su mejor amigo le insultaría. Sabía del carácter del de Doncaster, pero no pensaba que lo sacaría con ella...
Al llegar a casa, decidió darse una buena ducha de agua fría como método para olvidarse de todo aquello por un tiempo limitado. Cuando cerraba los ojos volvía a recordar a Harry, pero en el fondo también volvía al pasado y se acordaba de la última tarde con Louis, en su casa, cuando le regaló el one piece... cuando estuvieron a punto de besarse si no hubiera sido por la llamada de Eleanor... Cada vez tenía más claro que debía olvidarse de su mejor amigo por un tiempo y que si alguien tenía que disculparse, ese era Louis. Pensaba aguantarse y esperar a que él reaccionara, y si no lo hacía, significaba que Aroa no era tan importante como él le decía.
Otra que tampoco andaba muy bien desde hacía tiempo era Cocó. Niall le ignoraba y ella no estaba por la labor de seguir persiguiéndole para conseguir algo de él. Sus esperanzas eran nulas y a menos que el rubio hiciera algo significante, ella ya lo daba todo por perdido. Pensó en olvidarse por un tiempo de los chicos. Se iba a centrar en pasarlo bien con las Topis y con One Direction cuando fuera posible. A Niall lo dejaría totalmente aparcado. Quería demostrarse a ella misma que podía olvidarse de él y que podía vivir sin él también. No porque Niall pasara de ella debía quedarse en su habitación con una depresión enorme, no, porque esa etapa ya la había pasado. Ya había estado mucho tiempo bajo las sábanas, sin peinar, en pijama, sin sus uñas de los pies y de las manos sin pintar, sin comer a penas y sin disfrutar de la vida. Ese chico no iba a amargarle la vida porque ya lo había hecho bastante. Ahora se vestiría, se maquillaría un poco e invitaría a su hermana a un helado.
Mara estaba feliz. Enamorada hasta las trancas. Estaba viviendo el mejor momento de su vida y era todo gracias a Liam, su chico. Cada día que pasaba le quería más y no se imaginaba sin él en un futuro. Eso sí, también era consciente que era 30 de Diciembre y que debería separarse de su chico el 3 de Enero. No podía imaginarse como sería ese momento en el aeropuerto despidiéndose de él. Empezarían esos días eternos sin su novio, esas largas conversaciones por WhatsApp insuficientes para ella, esas fotos obligadas de Danielle y Liam rulando por Twitter... Sería duro, pero por ese chico que le hacía feliz, sería capaz de soportarlo, o esa era su intención.
Al llegar al salón, Martina se encontró a Louis con un mando de la play concentrado jugando a la play con su hermano. Josh estaba sobre el sofá. La chica se dirigió al mismo sitio donde estaba sentado él y empezó a hablarle.
-Eh, ¿Tú no juegas?
-Que va, no soy mucho de FIFA. Prefiero otras cosas...
-Ah, claro... tú eres más de gym, fanta, chicas...
-Entre otras cosas...-le contestó él guiñándole el ojo.
-¿Entonces por qué has venido?
-Para acompañar a mi amigo y para verte.
A Martina le sorprendió ese "para verte", pero trató de disimular su asombro.
-¿Has visto a Zayn hoy?-le preguntó ella.
Quería mostrar a ese chico el poco interés que tenía por él y lo mucho que le interesaba su nuevo novio.
-Solo unos minutos. Me alegro de que salgáis, hacéis buena pareja...
-Gracias.
-Ves como yo sabía que aún estabas enamorada de él...
-Bueno, sí... Un chico como Zayn es difícil de olvidar...
Josh ya no sabía qué más decirle. Ella tampoco. Ambos se dieron cuenta que solamente eran compatibles cuando se besaban.
-¡Hola Martina! ¿Cómo estás?-le dijo de repente Louis.
-¡Hola Louis!
-Siento no haberte saludado antes, estaba concentrado aplastando a tu hermano...
-Eh, que solo me has ganado por un gol... ¡y de penalti!-se quejó Álvaro.
-Llevo al Barça, ¿Qué esperas? ¿Que pierda?
-Oye, ¿Tú no te ibas a ir con Aroa a ver al Barça al Camp Nou?-preguntó Martina, con segundas intenciones.
-Sí, esa era la intención...
-Bueno, ¿Unos bocadillos?-inerrumpió el hermano.
Martina podría haberle aniquilado si las miradas mataran.
Después de ducharse, Aroa se puso el pijama, ya que no tenía intención de salir de casa. Cogió el móvil y vio que tenía un WhatsApp. Era de Cocó, explicándole sus intenciones de olvidarse de su ex novio y vivir la vida. Estaba contenta por ella, pero en el fondo le hubiera gustado recibir un mensaje de otro chico, como Louis... o Harry... ¿Por qué no enviarle ella uno?
-Gracias por lo de hoy de nuevo, eres genial. Nunca me hubiera imaginado que algún día Harry Styles me secaría las lágrimas y me animara. De verdad, eres perfecto. Algún día espero podértelo devolver.
-¿Y que te besarías con él? Te entiendo, yo nunca hubiera pensado que una chica tan simple como tú me haría sentir lo que siento cuando estoy cerca suya. Gracias por haber hecho todo lo posible por cruzarte conmigo.
Eso era lo más bonito que un chico le había escrito nunca. No pensaba que algún día recibiría un mensaje tan perfecto como aquel. Harry sabía qué decir en el momento oportuno y de la manera más adecuada. Esas palabras la animaron. Él animaba su vida.

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