Niall, que cantaba el solo sin nadie arriba de la mesa, miraba hacia el techo. Verdaderamente no sabía a dónde mirar. Pero, aunque él no hizo subir a ninguna, Cocó lo hizo por su cuenta. Se colocó sobre la mesa y obligó a Niall a bailar con ella mientras vocalizaba su solo. Fue algo frío, pero ella fue decidida y se arriesgó. La verdad era que el irlandés estaba bastante bipolar últimamente, pero aún así ella insistía en recuperar a su ex novio.
-...I'm here for you... maybe you'll love yourself like i love you...Ooooooooooooooooooooooooooooooooooh-cantaba acabando así su solo.
Cocó hubiera esperado algún gesto cariñoso de él, pero no lo obtuvo. No lo entendía. Ella se había esforzado. Nunca se había entregado tanto a un chico, excepto con él. Ella había sido la típica chica tímida en cuanto a chicos se refería, hasta que apareció aquel rubio en el bus. Hasta que sus ojos azules la enamoraron e hicieron que nunca pudiera olvidarse de la mirada pícara y traviesa de Niall James Horan. Esa noche había dejado de lado aquel lado tímido y se había subido a la mesa de su casa para que él le cantara. Él se lo cantó tal y como ella había deseado, pero quizá no de la manera con la que ella soñaba, ya que esperaba un beso final, ¿a lo mejor? Sí, definitivamente esperaba un buen morreo en los labios, lo que hubiera significado un paso hacia delante que ella necesitaba ansiosamente.
Niall se había sentido un poco incómodo. Ella prácticamente le había obligado a que le dedicara su solo. Si algo le había enamorado de Cocó, era su timidez, que ahora parecía haber perdido. Aquella escena que acababa de vivir le había servido para darse cuenta de que poco a poco se estaba olvidando de ella, tal y como él se lo había propuesto. Si antes sospechaba de que Cocó no se había olvidado de él, aquello lo confirmó. Tenía claro que debía olvidarse del todo de su ex novia, pero en el fondo le gustaba que ella aún sintiera por él y se esforzara. Por eso, tal vez, le había soltado aquel "ricitos", porque necesitaba aquella sensación de tener a su ex novia cerca.
Al acabar "Little Things" Louis buscó con la mirada a Aroa, pero no la encontró por el salón. Se dirigió al baño, de donde salía luz. Alguien estaba dentro y no solo... sino acompañado. Miró de nuevo hacia el salón y se dio cuenta de que Harry no estaba. Sin querer, o queriendo, puso la oreja en la puerta del baño. Probablemente era la primera vez que Louis mostraba su lado maruja.
Dentro, Harry y Aroa habían decidido parar su pasión.
-Dios Harry... no sé qué me ha pasado...
Él no sabía qué contestarle. Tenía miedo a la respuesta de ella.
-¿Harry?
-Perdón... es que... quizá no debería haberte traído hasta aquí y lanzarme tan...
-Eh, hemos sido los dos-le interrumpió ella.
-Ya, pero no quiero ser tu calentón.
-¿Lo soy yo para ti?
Louis no daba crédito a lo que estaba escuchando. No podía creerse lo que ambos estaban insinuando que había pasado entre ellos. De repente, sintió cómo su cuerpo sufría un bajón tremendo. Incluso alguna lágrima podría haber caído por su rostro sino fuera porque era un chico al que le costaba llorar por amor, o en este caso por desamor. No pensaba que su mejor amiga sentía algo por su mejor amigo... Y él que pensaba que ella seguía enamorada de él... Inocente... Mientras volvía al salón, pensaba en cómo debía tratar a Aroa después de aquello. Llegó a la conclusión de que solo eran amigos, y de que a pesar de que él pensaba que había algo especial entre ellos, la cosa estaba entre Harry y Aroa. ¿Desde cuándo? ¿Cuánto tiempo llevaban gustándose sus amigos? En el baño estaban hablando de un calentón... ¿Qué significaba Harry para Aroa y viceversa?
-¿Te pasa algo?-le preguntó Mara.
-¿Eh? No, no...
-¿Seguro? Que ahora cenaremos...
-Sí, sí...-dijo Louis sonriendo para fingir lo que sentía por dentro.
-Va, vente a bailar con los demás "C'mon C'mon" y dedícanos tu paso estrella...
Louis no estaba precisamente para ponerse a bailar, pero tenía que disimularlo.
-Aroa, mejor deberíamos volver con los demás antes de que se den cuenta de que faltamos...-le dijo Harry.
-No me has contestado...-le recriminaba ella.
A él le temblaba todo el cuerpo. Jamás le había costado tanto confesar a una chica que le gustaba...
-Mejor lo hablamos más tarde...
-Vale, tienes razón... ¿a nadie, eh?
-No, tranquila...
Ella le sonrió, y él, que no se pudo resistir, la besó tímidamente.
-Harry...-se quejó Aroa.
-Perdón...
Realmente ella no sabía por qué se había quejado de que el joven la volviera a besar, pues por dentro lo deseaba. En ese momento estaba realmente en un mar de dudas y lo que mejor le podía pasar es poder acurrucarse en la cama y reflexionar sobre lo que estaba sintiendo últimamente hasta dormirse.
-¿Te he dicho que hoy estás preciosa?-le decía Liam a su novia.
Ella se sonrojó. Él le acarició la barbilla y la besó mientras ella le rodeaba el cuello con sus brazos.
-Guapo-le decía ella.
Y posteriormente le dio un pico.
-Guapo-continuaba.
Y volvió a darle otro pico.
-Guapo.
Y otro.
-Y guapo.
Y esta vez le dio un beso más largo y romántico.
-Me encantas-concluyó Liam.

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