miércoles, 6 de marzo de 2013

Capítulo 42: Rupturas que no se olvidan.

Eran la 01:30 cuando Niall, Liam, Louis y Zayn seguían jugando al futbolín. A la derecha de éste y con el equipo del Madrid, Niall y Zayn, a la izquierda como buenos culés, Louis y Liam. Lo que iba a ser una sola partida de futbolín, se convirtió en un seguido de partidos. Los cuatro estaban realmente picados.

-¿Y no vas a contestarle el WhatsApp?-le dijo Zayn.

-Cuando acabemos de jugar...-contestó el irlandés.

-Pasas de ella rayado tío...-le comentó Louis.

-¿Qué quiere? ¿Que vaya detrás de ella toda mi vida? Ya paso-sentenció Niall.

-Pero hoy le mirabas con ojitos Niall...-añadió Liam.

-Porque aún me gusta, pero tengo claro que paso, en serio, paso página, Cocó ya ha perdido su oportunidad y si lo dejamos fue porque ella quiso...

-Maldita distancia...-comentó Liam.

-Algo más tuvo que haber...-dijo Zayn-¿Me equivoco?

En ese instante Niall metió gol. 

-¡¡VAMOOOOOOS!!-exclamó.

-OEOEOEOEOEOEOEOEOEEEEEEEEEEEEEEEEEE, ¿Otra?-dijo Zayn.

-Otra paquetes, esta os la hemos dejado por pena...-contestó Louis.

Mientras jugaban concentrados, seguían con la conversación.

-Ella empezó a pasar de mi porque decía que me estaba volviendo muy famoso y bla bla bla. Al final una noche me dijo que teníamos que dejarlo antes de que la cosa fuera a más...

-Vamos, como la primera crisis que tuvisteis...-comentó Zayn.

-Si... 

-¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!-gritó Louis.

Los chicos jugaron las bolas que le quedaban. Finalmente, el equipo culé ganó. Eran las 02:00 y el sueño se hacía notar. Mañana pasarían el día de nuevo con las Topis y las ojeras no podían aguarles la fiesta. Sobretodo Louis, que es al que más se le notaban. 

A las 05:00, uno de ellos se despertó de un sueño. La chica de la que ahora sorprendentemente se estaba enamorando, aparecía en él. Ese sueño le sirvió para despejar alguna duda sobre si lo que sentía era cierto. Lo era. Y se estaba convirtiendo en una obsesión. Si no fuera tan inalcanzable...

A esa misma hora Cocó se despertó y se acordó del mensaje que había enviado a Niall. Se despertó, y deambulando por su habitación, cogió su móvil de la mesita de noche. Nada. Y Niall lo había visto... Eso le sentó fatal. De repente le dio un bajón tremendo. Había hecho el ridículo. Primero el piropo y después el mensaje... ¿Se podía ser más tonta? Ahora Niall seguro que sabía que ella seguía sintiendo cosas por él y seguramente no le hablara por eso. La había cagado y mucho. Desganada, dejó de nuevo el móvil donde lo tenía y se acurrucó con las sábanas en la cama. Ojalá nunca hubiera conocido a Niall. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario