jueves, 21 de marzo de 2013

Capítulo 46: ¿Nuevos frentes abiertos?

Mara y Liam seguían en el restaurante. Eran las 15:00 y aún faltaban un par de horas para reunirse todos de nuevo. 

-Quiero quedarme contigo aquí y no volver con los demás...-le confesaba Liam.

Mara no podía evitar ponerse roja y sonreír. Aunque llevaban varios meses saliendo, aún se avergonzaba cuando Liam le alagaba o le insinuaba lo enamorado que estaba de ella. Seguía siendo aquel Liam James Payne que hacía menos de un año miraba por videos. A veces no se creía que aquello le estuviera pasando. En otros momentos, le hacía feliz cuando se daba cuenta de que incluso él estaba más enamorado de ella que ella de él. Eso le gustaba. Le hacía sentir segura y asegurarse de que aquello sería para siempre.

-¿Crees que lo nuestro durará siempre?-le preguntó de repente Mara.

Liam la miró con cara extraña.

-Yo quiero que lo sea, ¿y tu?

-También.

Los dos se besaron y decidieron llamar al camarero para pagar la comida. Como siempre, invitaba el chico, a pesar de que Mara siempre insistía en invitar a su novio.

-Tengo miedo a que te desenamores de mi...

-¿Cómo? Eres tonta. No te preocupes por el futuro...

-No, piénsalo. Eres un chico famoso, con un montón de fans locas como yo esperando a que les toques la mano, y que estarían dispuestas a todo por vivir lo que yo, y tu justamente me eliges a mi... Seguro que te hartarás algún día y cogerás a una chica más guapa... Que hable inglés...

Liam, mientras escuchaba a su chica, dejó un billete de 500 euros en la mesa, aunque sabía que la comida no le había costado ni 100, pero tenía ganas de irse. Acto seguido, se levantó de la silla y antes de que Mara pudiera seguir hablando, la cogió en brazos como un bebé y salieron del local. 

-¿Qué haces?

-No quiero que sigas hablando de que me voy a ir con una chica más guapa como tu que hable inglés. Me encanta tu acento argentino cuando hablas con tu familia y el acento castellano cuando hablas con los demás. Me encantan tus ojitos pequeñitos marrones y lo rojos que los tienes a veces. También tu pelo rubio y tu aparato dental. Y lo demás también. Me gustas como eres y nunca te haré daño. Tienes cinco años menos que yo y puede parecer que salgo con una niña para aprovecharme de ti, pero no, voy a cuidarte como nunca lo he hecho con nadie, porque eres mi novia y es mi deber si quiero que lo sigas siendo para el resto de mi vida. Sé que tengo miles de chicas detrás mío, pero yo me conformaría con que solo una lo estuviera: tu. Para de decir estupideces, tonta.

Mara se emocionó. Era su primer novio formal y quería que fuera el último. Quizá los demás podían pensar que con quince años no puedes enamorarte de una persona, o que no sabes realmente qué es el amor... Y que si sales con un chico de veinte años, éste se aprovecha de ti, pero ella siempre suele repetirse: "They don't know about the things we do, they don't know about the "I love you"s". Quién le iba a decir a ella que se sentiría identificada algún día son esa canción... Y mucho menos con Liam.

Una que desgraciadamente para ella no podía sentirse de la misma manera que la Topi 3 era la 1. Su mejor amigo se había marchado a la cocina para hablar con su novia. Se preguntaba si Louis le habría dicho a Eleanor que estaba con ella o que, como el primer día que se vieron en persona por primera vez, estaba con los chicos. Eso sí, el momento que acababa de vivir con Louis no se lo quitaba nadie. ¡Casi la besó! Aún tenía la duda de si se lo había imaginado y le daba muchas vueltas, pero siempre recordaba la escena y se sentía casi segura de que casi se besaron. Cuando regresara Louis... ¿Cómo debía reaccionar? 

-Lo siento Aroa... Era Eleanor...-dijo el joven al entrar de nuevo en la habitación.

-Ah, no... No seas tonto, no pasa nada...

Se produjo un silencio un poco incómodo.

-¿La echas de menos? Hará mucho que no la ves...

Después de haber mencionado esas palabras, Aroa pensó en lo tonta que era. Estaba tratando de pasar más allá con ese chico y le saca el tema de su novia... Definitivamente en aquello no era una experta.

-Si, mucho... pero me lo paso muy bien con vosotras... y contigo.

¿Significaban las palabras de Louis que prefería estar con ella antes que con Eleanor? Quizá no había sido tan mala idea preguntarle aquello... 

-Gracias, supongo...

Louis rió, pero inmediatamente se puso serio. Ella lo notó.

-¿Pasa algo?

-Pf...

-Eh, ¿qué ocurre?

-Me siento culpable Aroa...

-¿De qué? 

-No sé si decírtelo... No lo sabe nadie... Y no soy un chico que lo suelte todo como si nada sin estar seguro antes de que lo que le pasa no es algo pasajero...

Aroa no pudo evitar reírse. Louis lo notó y se mostró mosqueado por ello.

-Lo siento, es que nunca habías hablado conmigo así...ya sabes, tan profundo...

-Mejor dejamos el tema...

-¡Que no! Los mejores amigos están para esto. Te escucho. No volveré a bromear, te lo juro.

Louis la miró, ella sonrió e hizo que él también lo hiciera. Aquella chica era una de las pocas personas que podían hacer eso con él y Louis se había dado cuenta de ello.

-A veces me siento culpable porque siento que Eleanor me echa mucho de menos mientras yo me lo paso bien por ahí...

Aroa no esperaba que Louis le hablara de Eleanor, y mucho menos para decirle aquello. Estuvo a punto de sonreír, pero pudo contenerse. Tenía que disimular que aquello era un paso adelante. 

-No sé qué decirte... Pero supongo que ella también lo pasará bien. Seguro que tu no la echas de menos cuando estás con amigos y eso pero luego cuando estás solo sí que lo haces... ¿O no?

Louis se quedó pensativo. Sabía la respuesta. Lo cierto era que cuando se quedaba solo después de haber quedado con los chicos de la banda y las Topis, a quien echaba de menos era a Aroa. Pero aquello no se lo iba a soltar, era su mejor amiga y no quería perderla, aunque a veces notara que quizá ella pudiera seguir sintiendo algo por él aún. 

-Bueno... no sé. Cuando estoy con ella me siento bien, pero las cosas se han enfriado, al menos por mi parte, y creo que ella lo está empezando a notar. Incluso me llega a agobiar que tenga que hablar todos los días con ella. Antes no podía separarme de Eleanor, la echaba mucho de menos... 

-Jolín Louis... hacéis muy buena pareja. Ella es muy mona y se ve buena chica. 

-Eso es lo peor...

-Pero me hablas como si tuvieras que cortar con ella... Seguro que si lo haces la echarías de menos.

-No estoy seguro... No sé qué hacer. ¿Consejo?

-Sinceramente creo que deberías pensarlo mejor, ahora a lo mejor lo pasas bien porque llevas pocos días y nos vemos poco y es normal que no la eches de menos porque la ves más, pero seguro que si estás en Doncaster y ella cerca de ti y no estáis juntos, la echarías en falta. Son muchos meses juntos y no puedes decidir así de repente romper eso. Tenéis algo muy bonito y no lo estropees por un impulso...

-¡Qué bien hablas! Podrías ser mi psicóloga...

-Sé dar consejos a los demás, luego cuando me pasa algo a mi soy como tu...

-No sé qué hacer joder... Que mierda todo...

-No digas eso. Cuando vuelvas a Londres seguro que te das cuenta de que casi cometes uno de los mayores errores de tu vida...

-Pero es que ahora mismo... es lo que te he dicho... me agobia. Incluso siento que ella es demasiado... No quiero decirlo...

-¿Lapa?

-Pues sí... ¿Debería preocuparme?

-Jolín... Es que... No sé... Tampoco quiero meterme... Ya te he dicho lo que yo haría...

En ese momento sonó de nuevo el móvil de Louis. Los chicos. Tenía que volver al hotel.

-Me tengo que ir... Los chicos me esperan en el hotel...

-Vale, ¿nos vemos esta tarde?

-Sí.

Ambos se dirigieron hacia la puerta de la casa de Aroa.

-No te precipites y medita bien antes-le dijo ella dedicándole una sonrisa.

Él la abrazó durante un buen rato.

-Gracias Aroa, hasta luego.

Le dio un beso largo en la mejilla y mientras le acariciaba su rostro, le miraba fíjamente a los ojos. Sonreía. Momentos como aquellos eran la causa de que Louis se cuestionara si verdaderamente quería seguir adelante con Eleanor. Él seguía acariciando su cara, cuando Aroa le pellizcó la nariz al chico.

-¡Au!

Rieron. 

-Venga, que seguro que llegas el último...-le advirtió ella.

-Seguro que Liam se atrasa más...

-Seguro... 

Se dedicaron una sonrisa ambos y Aroa cerró la puerta. Inmediatamente puso su ojo en la mirilla de ésta para observar como Louis bajaba las escaleras. Ni lento ni rápido y con un movimiento sexy, o así lo veía ella. Era su chico perfecto, y después de la confesión del chico, veía menos imposible estar algún día con él como algo más que mejores amigos. Cuando ya no tenía vistas de cómo Louis bajaba las escaleras, sintió el impulso de escribir todo lo que había pasado a las Topis, pero estaría traicionando a su amigo y era arriesgarse a estropearlo todo. Mejor esperaría.

<<Al fin Louis acaba el encuentro con Aroa...>> pensaba el joven, que descansaba en su habitación. Josh había llegado después de comer con Martina, Liam estaba por venir, y Louis por fin también debería estar al llegar. Que celoso llegaba a estar... Algo que evidenciaba que cada día estaba más enamorado de Aroa. Aunque estaba algo desganado, tenía ganas de verla por la tarde. Quizá sería un buen día para hablar con ella algo más, ya que cuando se veían todos no lo hacían mucho. Iba a por ella, o por lo menos tenía la intención. ¿Se atrevería a hacerlo?



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