Mientras él estaba en su habitación de hotel. Sumergido en sus sábanas, sin afeitar. Desganado. Nunca le había pasado algo igual, ni parecido. ¿Estaba enamorado? No podía llamarse flechazo porque ya la había visto antes y la había visto solo como una amiga. No sabía qué había cambiado en ella para que desde que habían quedado las últimas veces se quedara pillado. Quizá era porque últimamente estaba más guapa, más feliz. Pero esa felicidad también podía ser porque las cosas con el chico que le gustaba le estaban saliendo bien... y eso él lo notaba. De ahí su enfado consigo mismo y con el mundo. Encima esa misma tarde la volvería a ver, volvería a perder el tiempo observando su rostro, su sonrisa, mientras ella estuviera ocupada mirando a Louis con los mismo ojos que él la miraba a ella.
Mientras él estaba triste, la chica del que estaba aparentemente enamorado disfrutaba con el chico al que amaba. Estaban sentados sobre la cama de la chica. Él apontocado sobre la almohada, y ella, entre sus piernas, de manera que las piernas de cada uno estaban juntas, y ella sobre el pecho de su amigo y de espaldas a él.
-¿Puedo comerme el último trozo?-le preguntó ella girándose hacia él.
-Claro...
Aroa notó que Louis se había quedado con las ganas de haber comido otro trozo.
-Mejor cómelo tu...
-Que no, tu...
Ella se levantó del sitio donde estaba sentada y se sentó en el otro extremo de la cama, estando ahora en frente. Le alcanzó el trozo de pizza para que él mordiera un cacho, pero Louis negó con la cabeza y cerró la boca muy fuerte.
-Va, que sé que lo quieres...
-¡Que te he dicho que no!
Ella le puso cara de enfadada.
-Pero, claro, si te vas a enfadar... No te lo negaré...-bromeó él.
Ella sonrió y le volvió a alcanzar el trozo de pizza. Louis mordió un cacho, le cogió el trozo de pizza restante de la mano e hizo que ella comiera un poco también.
-No debería haberme pintado los labios...-dijo riendo Aroa.
-¿Qué dices? Te hacen aún más guapa.
-Te creería si no fueras mi mejor amigo...
-Te lo juro. Voy en serio. Hoy estás muy guapa.
-Gracias...
-Además, te hacen un buen conjunto con tus mejillas coloradas...4
-Ay...-protestó Aroa.
Él sonrió.
-Bueno, ya que me regalas hoy piropos te voy a admitir que hoy tu también vas muy guapo. Me gusta tu pipo.
-Oye, que ya me has robado mi chaqueta... El pipo no, eh-bromeó Louis.
-Serás tonto... ¡No lo decía por eso!
-Ya lo sé tonta...
-Pero si me regalaras tus vans no te las rechazaría, eh...
-¡Cabrona!
Louis empezó a tirarle las servilletas usadas a su amiga, que hizo lo mismo.
-Somos unos guarros...-dijo Louis riendo.
-Pues si...
Se callaron. Se miraron fijamente el uno al otro. Los dos con una tímida sonrisa. Ella no podía evitar mirar los labios a Louis y después morderse los suyos. Sintió un cosquilleo en su interior. Tenía la sensación de que él se acercaba cada vez más a ella, pero no sabía si estaba confundiendo la realidad con los sueños. De repente, sonó el móvil de Louis. Los dos se asustaron y Louis rápidamente cogió su móvil del bolsillo de su pantalón. Aroa se dio cuenta de que cuando sentía que él se estaba acercando a ella no lo estaba soñando.
-Yes?-contestó Louis-Oh my love, how are you?
Esas palabras bastaron para que Aroa supiera que era probablemente Eleanor la que había interrumpido aquel mágico momento.
Martina miraba a Josh después de haberle preguntado aquella cuestión, quizá, un poco incómoda.
-Bueno, creo que los dos nos divertimos...
-¿Divertirnos?-preguntó ella un poco molesta.
Esperaba una respuesta más bonita, quizá más romántica, aunque aquello estuviera pasando en un McDonalds.
-Si, ya sabes, mola nuestro rollo. Somos colegas y nos gustamos físicamente.
-¿Cómo? ¿Me estás diciendo que para ti soy como un juguete?
-A ver, no es eso, me has interpretado mal...
-No... Me lo has dicho bien claro y ahora mismo estoy flipando...
-¿Flipando? Lo siento no lo entiendo...
-Flipping tío, flipeixon, flipando joder, ¡yo que sé!
Josh le miraba con cara extraña.
-Que me parece fatal lo que me estás diciendo...
-¿Y qué esperabas?
-Pues un si joder, sino no te hubiera dicho nada, está claro...
-Lo siento... Pensaba que tu sentías lo mismo.
-¿Y por qué?-le preguntó ella.
-Porque si, porque no nos conocemos a penas, ¿Cómo quieres gustarme en todos los sentidos? Me gustas porque eres guapa y eso, y por eso me lío contigo... Pero ya está.
Martina no supo cómo reaccionar ante las palabras de Josh. Se había ilusionado demasiado pronto con aquel fichaje. Lo peor es que ella sabía que él tenía razón. ¿Cómo no se había dado cuenta? Solo la picaba, se liaba con ella cuando le venía en gana, incluso quiso llegar a más sin antes haberle dicho nada bonito, nada más conocerla, nunca le había hecho nada romántico y ella pretendía gustarle... ¿En qué estaba pensando? ¿En salir con él? Definitivamente no sabía dónde meterse en ese mismo instante.
-Será mejor que me vaya... Estoy avergonzada.
-Tranquila, a lo mejor es mi culpa...
-No, la culpa es mía por pensar que podía gustarte...
-No digas eso Martina, la culpa, te repito, es mía. Debería haber hablado de mis intenciones antes...
-¡Que no! La culpa es solamente mía. Pensé que podría olvidarme de Zayn besándote, y ahora estoy aún más liada. Esta tarde si eso hablamos... No tengo ganas de seguir con la...
Martina iba a decir "cita", pero después de las palabras de Josh no estaba muy segura de lo que aquello había sido.
-...de seguir con lo que haya sido esto-concluyó finalmente.
-Hasta luego Martina...
Ella salió del establecimiento totalmente desganada, abatida y avergonzada. Nada le salía bien, y para algo que le estaba saliendo medianamente en condiciones, resultaba que no, que se había equivocado. Lo peor era que se había refugiado en Josh durante esos días, pero que después del rechazo de éste, seguía sintiendo por Zayn. En vez de comerse la cabeza pensando en el ridículo que acababa de hacer con Josh, no podía parar de pensar en Zayn. Lo único que le preocupaba de lo que acababa de ocurrir, era que el de Bradford se enterara. No quería que pensara que se había olvidado de él y mucho menos que se enterara de lo tonta que a veces era. Pensar que Josh era un buen candidato para sustituir el sitio que había ocupado Zayn en su corazón había sido una absoluta estupidez sin pies ni cabeza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario