martes, 28 de mayo de 2013

Capítulo 68: Pillados.

Mañana del 1 de Enero. Todos dormían en una misma habitación, pero en distintos colchones. 

A Liam le hubiera gustado acabar con su chica de una manera más íntima, pero la noche anterior no supo cómo preguntar a Aroa por una habitación para ellos solos. Por la mañana, al despertarse, se arrepintió de no haberse armado de valor y pedir intimidad a Aroa. Ahora miraba a la chica con la que compartía colchón, dormida. Aunque se había dormido sin maquillar y el maquillaje se le había corrido un poco, la encontraba adorable. Observaba su barriga, cómo respiraba. Podía sentir el aire que salía por su nariz. Se sentía bien tal y como estaba. Pensaba en la relación que estaba manteniendo con ella, en lo genial que estaba yendo todo de momento. Llevaban ya varios meses y todo hasta ahora era de película. Algún enfado momentáneo pero nada grave. Esa chica tenía genio, pero la sabía manejar bien y ella a él también. Parecía que estaban hechos tal para cual, que se necesitaban mutuamente, se complementaban de maravilla. Suspiró, se mordió el labio inferior y se dio cuenta de lo feliz que estaba, y todo gracias a esa chica tan pequeña pero tan grande para él. En tan poco tiempo una niña había conseguido que él dependiera de ella, que fuera incapaz de vivir sin estar a su lado. Faltaban dos días para volver a Londres y no quería pensar en ello, pero le resultaba imposible no hacerlo. Habían pasado esa semana y pico juntos todo el tiempo, sin separarse a penas, y ahora se le haría muy difícil despedirse de ella. Por delante le esperaban tardes con falta de inspiración para componer, reuniones con los de la banda para hacerlo, de posteriores ensayos... y eso sabía que al menos unos meses le mantendría ocupado. De ello no estaba enterada Mara, y antes de volver a su país, debía contárselo. ¿Cómo lo hará Zayn para decírselo a Martina? 

En eso pensaba éste precisamente. Acababa de empezar una relación con esa madrileña tan guapa y ya se tendrían que separar. Zayn y Martina estaban travesando esa etapa de la relación en la que la timidez de los primeros días estaba presente, pero también lo estaba el deseo de conocerse más entre ellos, de besarse sin parar y de darse cuenta de si verdaderamente están hechos para estar juntos. Necesitaba tardes con ella, pero era consciente de que no las tendría. Deberían separarse en un par de días y ella aún no lo sabía...

En una de las esquinas de la habitación, Aroa, que dormía con Cocó. Abrió los ojos. Miró a su amiga y se dio cuenta de que, sin sorpresas, Cocó aún no se había despertado. Miró el reloj: las doce de la mañana. Después de haberse dormido a las cuatro de la mañana, ¿qué hacía despierta tan pronto? Intentó dormir, pero fue incapaz. Quizás no pudo porque de repente su mente empezó a recapitular hechos de la noche anterior: el rechazo a Harry, el perdón a Louis, las lámparas de cielo... ¡La confesión de Louis! Ah, y lo más importante... aún no le había contado nada de eso a sus Topis. Cuando les contara todo... Seguramente empezarían a chillar y a decirle que ya era hora, que se veía venir y que pegaban mucho juntos, como siempre... También Martina le diría fijo: <<Ves, ¡te lo dije! Te miraba con ojitos, que ya te decía yo que le hacías tilín, que cuando le miraba, él te observaba de una manera especial... que casi siempre que me fijaba en Louis, él hacía lo mismo contigo...>>. Se le escapó una sonrisa. Por fin, por fin y por fin. Estaba harta de que chicos que no estaban hechos para ella se le acercaran y los que realmente le gustaban no lo hicieran. Ya era hora, al fin le tocaba a ella. Se levantó para mirar a ver si alguien estaba despierto como ella, y allí, en la otra esquina de la habitación, Louis, que a su parecer estaba haciendo lo mismo que ella. Ambos sonrieron. Louis miró hacia un lado y hacia otro para comprobar que nadie les miraba, y al confirmarlo, guiñó un ojo a Aroa, que sonrió y posteriormente leyó los labios del chico, que le soltó un "guapa", ella hizo lo mismo con un "feo". Él le hizo pucheritos y se cubrió los ojos con las palmas de sus manos, al quitarlas, vio que Aroa le miraba con una sonrisa de oreja a oreja y que se mordía el labio inferior, tal y como había hecho la noche anterior antes de besarse por primera vez. Louis le hizo una señal con un dedo para que ella fuera a su cama, pero Aroa negó con la cabeza y después, con los labios, le dijo un "ven tú". El chico miró a Cocó, dando a entender a Aroa que no podía por eso. A continuación, Louis se levantó de la cama y se dirigió a la puerta. La chica leyó de nuevo los labios del de Doncaster: "ven". Aroa se aseguró de que Cocó permanecía todavía dormida y siguió al chico. 

Zayn y Liam fueron testigos de cómo los dos se habían ido juntos. A la vez, y sin saber que había alguien más despierto, se desarroparon y se levantaron. Al ver que habían hecho lo mismo, se miraron y rieron.

-¿Has visto a esos dos?-susurró Liam.

-Sí, cómo se lo monta Louis...

Ambos rieron. 

-¿Vamos a ver qué hacen?-preguntó Zayn.

-Bah, déjalos... Pero, ¿desde cuándo estos dos se traen ese tonteo?

-Ni idea. Habrá que averiguarlo...

-Se lo preguntamos a Eleanor...-bromeó Zayn.

Rieron de nuevo. 

-¿Que cuchicheáis?-dijo de repente Mara, que se levantó.

-Louis y Aroa se han ido juntos de la habitación-dijo Zayn, quizá con un tono demasiado alto.

Eso provocó que los demás también se despertasen. Harry lo escuchó y se levantó.

-¿A dónde han ido?-preguntó.

-No sé...-contestó Liam.

-¿Pero qué más os da a vosotros?-intervino Niall.

-¡Qué marujas estáis hechos!-exclamó Josh.

-Jo, Aroa me ha dejado sola...-murmuró Cocó.

-Oye, no eres la única abandonada por tu compañero de cama...-le contestó el rubio.

-Pues ala, juntaos ahora vosotros...-dijo Martina, intencionadamente.

-Eh, que yo estoy solito y no me he quejado...-se quejó Josh.

-Eso es lo que pasa cuando nadie te quiere...-le contestó Zayn.

-Ay, pobrecitoooo...-soltó la madrileña.

Zayn se quedó mirando a su chica, que se dio cuenta de la mirada celosa de su novio y le dio un beso en la mejilla.

-Oye, si me he arriesgado a pedirte que seas mi novia no es para que me des besos en la mejilla...-le susurró al oído quejándose.

Ella sonrió y le besó, esta vez en los labios. 

-Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooh...-soltó Mara.

-Eh, parejita, que nosotros superamos eso...-dijo Liam, besando profundamente a su chica.

Todos rieron.

-Si me traéis algo de Nandos lo supero, guapos-bromeó Niall.


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