miércoles, 30 de enero de 2013

Capítulo 4: I love you.

Mara bajó al salón, cogió su chaqueta y se dirigió hacia la puerta de su casa para ir a la heladería. Mientras, no dejaba de pensar en el mensaje que mandaría más tarde a Liam, diciéndole todo lo que pensaba. Al abrir la puerta que separaba el jardín de su casa y la calle, vio que en la farola que había en la calle, justo en frente de su casa, había un pósit.

<<Go for some stracciatella ice-cream, but maybe you find anything more sweet>>.

Mara se quedó extrañada. Parecía la letra de Liam, pero no estaba segura. Todas las veces que su novio le había escrito algo había sido mediante un teclado, penoso, pero era así. Había visto muchas veces fotos de dedicatorias con el autógrafo de su chico a Directioners, y la letra que había en ese pósit era parecida. La chica entró de nuevo a casa y fue a contárselo a su hermana.

-¿De verdad no sabes de quien es la nota?-le preguntó Cocó.

-Ay, no sé...Es que no quería llevarme una desilusión...

Cocó vio como el rostro de su hermana había cambiado por completo. Le hacía mucha ilusión la sorpresa que Liam le estaba preparando, o al menos lo parecía.

-¡Vamoooooooooos! ¿A qué estás esperando? Que vayas a la heladería...¿A ti hay que dártelo todo hecho o qué?

Mara reaccionó en seguida y se fue al baño a mirarse al espejo. Cocó la siguió, y apontocada en la puerta observando como su hermana encendía la plancha para arreglarse el pelo, le dijo:

-Danielle tenía el pelo rizado...

-Calla, por eso no funcionó, Liam necesitaba una chica con el pelo liso...

Cocó rió.

-Que te vayas ya, ¡Le vas a estropear el plan!-exclamó la hermana mayor.

Mara miró con un cierto cabreo a su hermana, pero le hizo caso y se dirigió hacia la heladería. Una vez allí, miró cada rincón del establecimiento disimuladamente. Esperaba a Liam sentado en una mesa para dos, con un helado en cada mano, pero no.

-Perdona, ¿Quieres algo?-le preguntó la chica de detrás del mostrador.

-Oh...Emmmm...Si, dos tarrinas grandes para llevar de stracciatella, por favor...

-Muy bien...

Mara seguía mirando por toda la heladería. De vez en cuando se giraba a mirar la puerta por si aparecía su chico, de repente. Pero tampoco, ni rastro. Cuando se giró para ver si la chica ya había terminado de servirle el helado en las tarrinas, pronto se dio cuenta de que a la chica no se le daba bien aquello.

-Te veo con dificultades...-le dijo.

-Ay perdón...Mira, mejor llamo al otro encargado que se le da mejor, discúlpame, es que soy novata en esto...

-No pasa nada, de verdad...

La chica le sonrió, se despidió y a los pocos minutos salió el otro encargado. A Mara le dio un vuelco el corazón. Vestido con converse bajas blancas, pantalones vaqueros por debajo del culo, calzoncillos negros, y camiseta blanca con las mangas rojas, salía su chico. Por fin. Cogió una bata blanca, el uniforme de la heladería, cogió la tarrina de helado y empezó a llenarla. Todo eso sin mirarla a los ojos. Cuando levantó el rostro serio, le cambió totalmente la cara y mostró la mejor de sus sonrisas. Mara hizo lo mismo. El chico salió del mostrador y se dirigió hacia ella. Se abrazaron, se besaron, por fin, y soltaron alguna que otra lágrima.

-¿Me he metido bien en el papel de dependiente?-le preguntó él.

-Te ha fallado el final...-le contestó ella.

-La culpa la tienes tu...

Y la besó de nuevo. Se sentaron en una mesa, la dependienta de antes salió y les sirvió unos helados.

-Como te cuida...Se nota que te quiere...-le dijo la chica a Mara.

Ella no supo que decirle, se puso roja y finalmente pudo hablar.

-Gracias...Es genial...

Liam la miró, cogió una cucharada de helado de stracciatella y se lo dio. Ella abrió la boca para comerse el helado, pero Liam le puso el helado en la nariz.

-¡Tonto!-exclamó ella.

-Ooooops...

-¿No vas a comer helado?-le preguntó la chica.

-No con cuchara...Quiero un tenedor.

-¿Hablas en serio?

-¿Piensas que era broma lo de que me dan pánico las cucharas?-dijo seriamente.

-Eres un rarito...

-Oye...

-Pero me sigues gustando...

Mara pidió un tenedor para él, y siguieron comiendo helado.

-Sabes, te has librado de una buena, pensaba que no me ibas a venir a ver...-le dijo Mara.

-¿De verdad no te imaginabas que te habría preparado una sorpresa? 

-No...Yo que sé...No sabía que eras tan romántico...

-Bueno, la próxima vez me presentaré en la puerta de tu casa con un cutre y simple ramo de flores.

-Te quiero

Liam se quedó serio. Callado. Mara pensó que había fastidiado el momento con su confesión, hasta que él la besó.

-I love you-le dijo él tambien.

-Me encanta que me hables en inglés.

-Contigo solo lo hago cuando tengo que decirte cosas importantes...-confesó el chico.

Mara sonrió. 









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