-JODEEEEEEEEEEEEEER-dijo tocándose la cabeza.
El golpe le había dolido realmente, pero eso no impidió que volviera a esconderse bajo la sábana unos cinco minutos más, hasta que su madre le obligó a empezar a vestirse. Nunca desayunaba, ya que si lo hacía, le gustaba recrearse bebiéndose la leche, y como ese año en bachiller tenía que madrugar aún más, prefería dormir los quince minutos que emplearía desayunando.
Estaba especialmente derrotada. Hablar con Louis le puso aún más triste y melancólica. Se podría decir que no le sirvió de nada. No tenía ganas de ir al colegio, no era capaz soportar un recreo más escuchando a sus amigas hablar sin poder intervenir por miedo a la reacción de éstas. Nunca se había sentido así, realmente avergonzada por haber hecho algo.
-Mamá...No me encuentro bien...-dijo Aroa.
-¿Qué pretendes? ¿No ir al colegio?
-Por favor, solo hoy mamá...
-No hace falta que me lo pidas más Aroa, vas al colegio y punto.
-Pero...
-¡Vamos que llegas tarde!-interrumpió su madre.
Al volver a su habitación cerró la puerta y empezó a llorar. Estaba siendo una tortura, esa situación le superaba. Se fue a vestir, y al coger el móvil, vio que hacía escasos minutos, Louis le había mandado un mensaje:
<<Good morninnnnnnnnnnnng :) Espero que estés mejor, y si no lo estás: Keep calm and LIVE WHILE WE ARE YOUNG!>>.
Ese mensaje le robó una sonrisa, Louis le robó una sonrisa.
<<Gracias, has hecho que sonría durante unos segundos, no todo el mundo es capaz de hacerlo... Siéntete orgulloso :)>>.
<<Espero sacarte otra con esta foto:
>>.

No hay comentarios:
Publicar un comentario