Las nueve de la mañana. Todas las Topis ya estaban dando clase. Cocó les contó la reacción de Darsy al contarle la marcha de Harry hacia Londres. Estaban preocupadas por lo que su amiga hiciese. La conocían, estaba loca por él e incluso alguna de ellas se le pasó por la cabeza la idea de que Darsy parase el avión para declararse a su ídolo. Ella no solo era capaz de hacer eso, era capaz de hacer mucho más.
Darsy cogió un taxi, indicó al taxista que le llevara hasta "salidas" en el aeropuerto y con nerviosismo trató de pensar en que le diría a Harry cuando le viera.
Mara estaba sentada en su pupitre, trataba de escuchar a la profesora, pero cada vez que intentaba concentrarse, no podía evitar irse a Liamlandia y pensar en todas las miradas cruzadas con él el día anterior, esas palabras provocadas por esa voz tan dulce, esa sonrisa tímida del chico que le tenía enamorada.
-Y dime Mara...¿Lo has entendido?
La chica borró de su mente la figura de su ídolo y trató de escaparse de esa pregunta de la profesora de alguna manera.
-Sí...
En ese preciso momento sonó su móvil, alguien le había enviado un mensaje en Whatsapp.
-Genial...dame ahora mismo el móvil Mara...-le dijo la profesora.
-Ana, por favor...no pasará otra vez...
-Dámelo. Solo lo tendré un día, mañana te lo devolveré...lo siento, son las normas...
La joven se quedó con las ganas de saber quien le había hablado- Y más en horario escolar. ¿Habría sido Liam?
Darsy ya estaba en el aeropuerto. Buscaba como loca a un joven alto y con el pelo rizado. Se desanimó por momentos, no le encontraba. Tampoco había rastro de Louis, que también viajaba con Harry. Fin de la búsqueda. Lloraba, sudaba, se sentía rota por dentro. Pensaba que todo el esfuerzo hecho, el haberse perdido el colegio, estar con las Topis, por buscar a un chico que ni siquiera le había hecho mucho caso, era de tontas. Pero estaba enamorada. Los enamorados hacen tonterías, locuras. Y ella estaba loca de amor por Harry.
-¡Darsy!
Esa voz con ese acento, que poco parecía ser español, que venía de alguien situado detrás de ella, hizo que sus lágrimas acabaran de caer.
-¡Harry!
Los dos se abrazaron. Ella sintió que ese abrazo tan largo y efusivo no lo había dado a nadie antes, no tan sincero y sentido.
-¿Qué haces aquí?
-Te he estado buscando...no pretendo ser una fan loca como las que me he encontrado por todo el aeropuerto...pero...-Darsy trató de explicarse, pero en ese mismo momento un enorme grupo de fans interrumpieron sus explicaciones.
Ella, triste, se alejó. Dejó que las acosadoras fans se acercaran a él, le sintieran cerca y le tocaran. Pensó en ellas. Esas fans hicieron reflexionar a Darsy, que se dio cuenta de que ya había sido un gran logro haber estado un día con Harry. Todas y cada una de las chicas que ahora acosaban al británico habrían dado lo que fuera por haber pasado un minuto de los tantos que ella había pasado el día anterior con él.
Después de tanta reflexión, miró por última vez a Harry, que a penas ya podía moverse entre tanta joven, también a Louis, que estaba en las mismas, y de nuevo otra vez a Harry. Ya se sentía satisfecha de haberle visto una última vez. Con eso se conformaba. Así que se dirigió hacia la salida y trató de buscar un taxi para volver al colegio.

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